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Descripción de la ruta Limón – Sixaola

 
Tomando como punto inicial del recorrido (km 0) el cruce de Cieneguita, que se ubica a la entrada de Limón la siguiente es una descripción de la ruta que lleva hasta Sixaola, en el límite con Panamá.

El recorrido comienza hacia el este con una carretera asfaltada en perfecto estado, con buena demarcación, que pasa por Cieneguita, luego de tres kilómetros aparece el Mar Caribe, con un panorama espectacular que se abre a la izquierda con el Muelle de Limón, la isla Uvita y el horizonte del mar abierto, el cual solo se interrumpe por los barcos arribando a puerto y cierra a la derecha con el aeropuerto que aparece después de la primera curva. A partir de aquí y durante un largo trecho tendremos siempre la costa a nuestra izquierda, totalmente visible pues la carretera va paralela a la playa, a unos cincuenta metros de distancia.

En el kilómetro 12 llegamos al cruce de la Bomba, que destaca porque en su isla central tiene el símbolo AA de Acueductos y Alcantarillados, aquí se debe doblar hacia la izquierda y quedaremos en ruta, podemos decir, que a partir de este cruce ya “no hay pierde”, porque siempre se distingue claramente cual es la carretera principal, además las señales que indican rutas y distancias son muchas y muy claras.

La carretera sigue en perfecto estado y bien demarcada hasta la entrada de Bananito (km 19), donde por mucho tiempo estuvo en mal estado, pero hoy está bien, por lo que se puede transitar rápido, lo que si se acaba en el cruce de Bananito es la pintura (demarcación) de la calle.

Al llegar al km 27 de esta ruta encontramos el impresionante puente en Estero Negro que fue construido luego del terremoto de Limón. Es después de este puente donde aparece un detalle muy característico de la región, -creo sólo aquí se ve- me refiero a los puestos en la orilla de la calle donde se ofrecen al turista las deliciosas frutas de cacao, pues en las lomas cercanas a la carretera hay gran cantidad de cacaotales, algunos que aún se explotan y otros abandonados por culpa de la enfermedad llamada “Monilia”, pero a los cuales aún se le pueden extraer frutas.

En el km 30 hay un gran puente que cruza el río Estrella, de un caudal considerable este río es el desagüe natural del valle que lleva su mismo nombre, una de las principales zonas productoras de banano del país, desde este puente, en excelente estado, se observa un lindo panorama que incluye en la parte alta montañas cubiertas de vegetación, y en la parte baja una de las muchas fincas bananeras que se observarán durante el recorrido. A partir del puente la calle está en buenas condiciones y con bacheo adecuado hasta llegar al cruce de Penshurt (km 38) donde hay una buena estación con taller, gasolinera, y otros servicios, este cruce es el punto de entrada a zonas como: Valle de la Estrella, Penshurt, Pandora, Vesta, y la Reserva Biológica Hitoy Cerere.

Desde aquí y hasta el cruce de Cahuita (km 48) la carretera está en buen estado, pero hay algunos sectores en los que aparecen “familias” de huecos, por lo que es necesario zigzaguear para sortearlos, ello nos obliga a reducir la velocidad si no queremos dañar el vehículo, en los cruces de Cahuita y Puerto Vargas (km 53) es común observar gran cantidad de turistas que se movilizan hacia estos dos puntos, famosos no sólo porque aquí inician las arenas casi blancas del litoral Atlántico, sino por la gran cantidad de condiciones que se ofrecen al turismo internacional y nacional. A partir de este último cruce se deja de observar la costa, pues aunque la carretera sigue paralela al litoral, la distancia es un poco mayor.

En el lugar conocido como Hone Creek (km 59) hay un puesto de vigilancia de tránsito, otrora el punto más temido de los que venían con compras desde Sixaola, pero en la actualidad rara vez revisan los vehículos, y cuando lo hacen es por motivos de seguridad y no fiscales.

En el km 61 se llega al cruce de Puerto Viejo, en el que debe ponerse atención a la señalización de ruta pues ambas calles son asfaltadas, incluso la de Puerto Viejo se ve mejor que la principal, pues por ella se va a sectores muy visitados por el turismo como: Cocles, Punta Uva y Manzanillo, por aquí también se ingresa al sector de Gandoca, pero no conozco ni sé en que estado está la ruta. Luego del cruce de Puerto Viejo la carretera toma rumbo sudeste, separándose de la costa, y el paisaje cambia totalmente, se sube ligeramente a algunas de las lomas bajas de la Cordillera de Talamanca, recordándonos el panorama a un bosque premontano; en este sector la carretera está un poco más deteriorada, y se hace necesario ir despacio, hay varios lavaderos de los espaldones, por lo que no es raro encontrar la calle llena de barro y resbalosa.

Llegamos al cruce de Bribrí (km 69) en el que la recomendación es continuar fuera de ruta unos 800 metros por un asfalto excelente, que ha de llevarnos al centro de Bribrí, localidad que posee gran cantidad de servicios como Banco Nacional, supermercado, tiendas y varias sodas en las que es conveniente almorzar o al menos tomarse un cafecito para recuperar energías, que nos permitan emprender la parte más dura del recorrido. En Bribrí llama la atención los rasgos de la gente, influenciados por la población Cabécar y Bribrí pues es el centro comercial de diferentes zonas indígenas de Talamanca como: Amubri, Shiroles, San José Cabécar, Suretka e infinidad de sectores ubicados en las estribaciones del Parque Internacional La Amistad.

Una vez terminado el descanso regresa al cruce donde se recorren 35 kilómetros hasta Sixaola. Desde que se ingresa a este tramo destaca la presencia de muchas fincas bananeras, en su mayoría adscritas a la compañía Cobal (Chiquita) y a Corbana (Corporación Bananera Nacional), es precisamente este paisaje bananero el que nos acompañará el resto de la ruta, pasando por varios poblados como Margarita (km 80), y Daytonia (km 98), cerca de donde se encuentra el cruce de la reserva Gandoca-Manzanillo muy visitada por el turismo, los diferentes centros de población por los que se pasa presentan la distribución típica de los cuadrantes bananeros tradicionales. Otro detalle que sin duda llamará mucho su atención es la presencia del ferrocarril, que está activo en toda la zona, pues se utiliza para el transporte del banano.

Finalmente llegamos a Sixaola km (104) donde hay que detenerse en el puesto de control del Ministerio de Seguridad Pública (Comando Sixaola), para revisión de seguridad, luego de este puesto Ud. estará en el pueblo de Sixaola, que en realidad presenta pocos servicios y atractivos para el turista, no hay hospedajes de mediana calidad o mejor, pocas sodas o restaurantes y el aspecto general del pueblo es de deterioro parcial, el mayor atractivo es el puente sobre el Río Sixaola, límite con Panamá en el cual existe una serie de placas (km 105) que indican el punto exacto donde termina Costa Rica.

Para finalizar si Ud. cruza el puente encontrará inmediatamente el poblado de Guabito, donde podrá hacer compras “frontereadas”, aunque la variedad y calidad de los negocios es menor que en Paso Canoas, los precios son similares. Si desea podrá recorrer doce kilómetros hasta Changuinola, una bonita ciudad donde también podrá hacer buenas compras, el recorrido es por una excelente calle entre bananales, además si pasó a pie los taxis le cobran $1.00 por llevarle hasta Changuinola, el problema es que estos taxistas siempre manejan a velocidades excesivas.

Duele decirlo, pero aunque a ambos lados de la frontera lo que hay son fincas bananeras, en el lado panameño se respira prosperidad y apoyo gubernamental, mientras que en el lado tico lo que se siente es deterioro, y abandono de todas las responsabilidades de infraestructura vial y social que tiene el gobierno para con sus pobladores. Esperamos que con el nuevo puente -que ya está en construcción- se incrementará el turismo, con lo cual se desarrollará la zona.

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