{"id":224,"date":"2015-03-27T15:19:52","date_gmt":"2015-03-27T21:19:52","guid":{"rendered":"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/?p=224"},"modified":"2025-04-30T14:36:48","modified_gmt":"2025-04-30T20:36:48","slug":"aventuras-de-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas\/","title":{"rendered":"Aventuras de Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas"},"content":{"rendered":"<h3 align=\"center\"><b>Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas<br \/>\n<a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/biografia\/\">Lewis Carroll<\/a><\/b><\/h3>\n<div id=\"attachment_234\" style=\"width: 259px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-234\" class=\"size-full wp-image-234\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_a1n.jpg\" alt=\"Aventuras de Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"249\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_a1n.jpg 249w, https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_a1n-230x300.jpg 230w, https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_a1n-60x78.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><p id=\"caption-attachment-234\" class=\"wp-caption-text\">Litograf\u00eda por John Tenniel de \u00ab\u00a1No son nada fuera de un maso de cartas!\u00bb<\/p><\/div>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-224-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/ogg\" src=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/ogg\/k005.ogg?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/ogg\/k005.ogg\">https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/ogg\/k005.ogg<\/a><\/audio>\n<p>&nbsp;<br \/>\n<b>LEWIS CARROLL<\/b>, adem\u00e1s del gran escritor que fue, era matem\u00e1tico, dibujante, se le considera uno de los mejores fot\u00f3grafos de su tiempo y un poeta genial. Era profesor en la universidad de Oxford. All\u00ed conoci\u00f3 a la peque\u00f1a Alicia, a quien durante un paseo por el r\u00edo T\u00e1mesis, empez\u00f3 a contar una historia: <b>Las aventuras de Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas<\/b>, libro clave de la literatura no s\u00f3lo infantil sino tambi\u00e9n para mayores, pues Carroll sab\u00eda que para entrar en el terreno de la fantas\u00eda y el ingenio, no existe distinci\u00f3n de edades. La presente edici\u00f3n electr\u00f3nica reproduce las <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/ilustraciones-de-sir-john-tenniel-i\/\">ilustraciones<\/a> cl\u00e1sicas de <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/sir-john-tenniel\/\">SIR JOHN TENNIEL<\/a>.<\/p>\n<p><b>T\u00edtulo original: <i>Alice&#8217;s Adventures in Wonderland<\/i><br \/>\nTraducci\u00f3n de: Humpty Dumpty<\/b><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-232\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/wr.gif\" alt=\"Aventuras de Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"195\" height=\"257\" \/><\/p>\n<p><em>     A trav\u00e9s de la tarde color de oro<br \/>\n     el agua nos lleva sin esfuerzo por nuestra parte,<br \/>\n     pues los que empujan los remos<br \/>\n     son unos brazos infantiles<br \/>\n     que intentan, con sus manitas<br \/>\n     guiar el curso de nuestra barca.<\/p>\n<p>     Pero, \u00a1las tres son muy crueles!<br \/>\n     ya que sin fijarse en el apacible tiempo<br \/>\n     ni en el ensue\u00f1o de la hora presente,<br \/>\n     \u00a1exigen una historia de una voz que apenas tiene aliento,<br \/>\n     tanto que ni a una pluma podr\u00eda soplar!<br \/>\n     Mas, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda una voz tan d\u00e9bil<br \/>\n     contra la voluntad de las tres?<\/p>\n<p>     La primera, imperiosamente, dicta su decreto:<br \/>\n     \u00ab\u00a1Comience el cuento!\u00bb<br \/>\n     La segunda, un poco m\u00e1s amable, pide<br \/>\n     que el cuento no sea tonto,<br \/>\n     mientras que la tercera interrumpe la historia<br \/>\n     nada m\u00e1s que una vez por minuto.<\/p>\n<p>     Conseguido al fin el silencio,<br \/>\n     con la imaginaci\u00f3n las lleva,<br \/>\n     siguiendo a esa ni\u00f1a so\u00f1ada,<br \/>\n     por un mundo nuevo, de hermosas maravillas<br \/>\n     en el que hasta los p\u00e1jaros y las bestias hablan<br \/>\n     con voz humana, y ellas casi se creen estar all\u00ed.<\/p>\n<p>     Y cada vez que el narrador intentaba,<br \/>\n     seca ya la fuente de su inspiraci\u00f3n<br \/>\n     dejar la narraci\u00f3n para el d\u00eda siguiente,<br \/>\n     y dec\u00eda: \u00abEl resto para la pr\u00f3xima vez\u00bb,<br \/>\n     las tres, al tiempo, dec\u00edan: \u00ab\u00a1Ya es la pr\u00f3xima vez!\u00bb<\/p>\n<p>     Y as\u00ed fue surgiendo el \u00abPa\u00eds de las Maravillas\u00bb,<br \/>\n     poquito a poco, y una a una,<br \/>\n     el mosaico de sus extra\u00f1as aventuras.<br \/>\n     Y ahora, que el relato toca a su fin,<\/p>\n<p>     Tambi\u00e9n el tim\u00f3n de la barca nos vuelve al hogar,<br \/>\n     \u00a1una alegre tripulaci\u00f3n, bajo el sol que ya se oculta!<\/p>\n<p>     Alicia, para ti este cuento infantil.<br \/>\n     Ponlo con tu mano peque\u00f1a y amable<br \/>\n     donde descansan los cuentos infantiles,<br \/>\n     entrelazados, como las flores ya marchitas<br \/>\n     en la guirnalda de la Memoria.<br \/>\n     Es la ofrenda de un peregrino<br \/>\n     que las recogi\u00f3 en pa\u00edses lejanos.<\/em><\/p>\n<a href=\"\/alicia\/a1\/all.htm\" class=\"popup\" data-width=\"300\" data-height=\"300\" data-scrollbars=\"1\" alt=\"popup\"><b>Versi\u00f3n en ingl\u00e9s<\/b><\/a>\n<p>&nbsp;<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-231\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/por.gif\" alt=\"Aventuras de Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"250\" height=\"361\" \/><\/p>\n<div class=\"scbb-content-box scbb-rounded-corners scbb-content-box-gray\">\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/graficos\/pdf1.gif\" title=\"Pdf\" border=\"0\" width=\"32\" height=\"32\/\" \/>&nbsp;<b>Versi\u00f3n Pdf en EDEL &#8211; Editorial Electr\u00f3nica<\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/guiascostarica.info\/edel\/book\/aventuras-de-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alicia_pdf.jpg\" alt=\"Alicia pdf\" width=\"100\" height=\"131\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1028\" srcset=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alicia_pdf.jpg 100w, https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alicia_pdf-60x79.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 100px) 100vw, 100px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><a href=\"http:\/\/guiascostarica.info\/edel\/book\/aventuras-de-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas\/\"><b>Aventuras de Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas<\/b><\/a><\/p>\n<\/div>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">A<\/span>licia empezaba ya a cansarse de estar sentada con su hermana a la orilla del r\u00edo, sin tener nada que hacer: hab\u00eda echado un par de ojeadas al libro que su hermana estaba leyendo, pero no ten\u00eda dibujos ni di\u00e1logos. \u00ab\u00bfY de qu\u00e9 sirve un libro sin dibujos ni di\u00e1logos?\u00bb, se preguntaba Alicia.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, estaba pensando (y pensar le costaba cierto esfuerzo, porque el calor del d\u00eda la hab\u00eda dejado so\u00f1olienta y atontada) si el placer de tejer una guirnalda de margaritas la compensar\u00eda del trabajo de levantarse y coger las margaritas, cuando de pronto salt\u00f3 cerca de ella un Conejo Blanco de ojos rosados.<\/p>\n<p>No hab\u00eda nada muy extraordinario en esto, ni tampoco le pareci\u00f3 a Alicia muy extra\u00f1o o\u00edr que el conejo se dec\u00eda a s\u00ed mismo: \u00ab\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Voy a llegar tarde!\u00bb (Cuando pens\u00f3 en ello despu\u00e9s, decidi\u00f3 que, desde luego, hubiera debido sorprenderla mucho, pero en aquel momento le pareci\u00f3 lo m\u00e1s natural del mundo). Pero cuando el conejo se sac\u00f3 un reloj de bolsillo del chaleco, lo mir\u00f3 y ech\u00f3 a correr, Alicia se levant\u00f3 de un salto, porque comprendi\u00f3 de golpe que ella nunca hab\u00eda visto un conejo con chaleco, ni con reloj que sacarse de \u00e9l, y, ardiendo de curiosidad, se puso a correr tras el conejo por la pradera, y lleg\u00f3 justo a tiempo para ver c\u00f3mo se precipitaba en una madriguera que se abr\u00eda al pie del seto.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice02a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice02a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"202\" height=\"302\" class=\"alignleft size-full wp-image-243\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un momento m\u00e1s tarde, Alicia se met\u00eda tambi\u00e9n en la madriguera, sin pararse a considerar c\u00f3mo se las arreglar\u00eda despu\u00e9s para salir.<\/p>\n<p>Al principio, la madriguera del conejo se extend\u00eda en l\u00ednea recta como un t\u00fanel, y despu\u00e9s torci\u00f3 bruscamente hacia abajo, tan bruscamente que Alicia no tuvo siquiera tiempo de pensar en detenerse y se encontr\u00f3 cayendo por lo que parecia un pozo muy profundo.<\/p>\n<p>O el pozo era en verdad profundo, o ella ca\u00eda muy despacio, porque Alicia, mientras descend\u00eda, tuvo tiempo sobrado para mirar a su alrededor y para preguntarse qu\u00e9 iba a suceder despu\u00e9s. Primero, intent\u00f3 mirar hacia abajo y ver a d\u00f3nde ir\u00eda a parar, pero estaba todo demasiado oscuro para distinguir nada. Despu\u00e9s mir\u00f3 hacia las paredes del pozo y observ\u00f3 que estaban cubiertas de armarios y estantes para libros: aqu\u00ed y all\u00e1 vio mapas y cuadros, colgados de clavos. Cogi\u00f3, a su paso, un jarro de los estantes. Llevaba una etiqueta que dec\u00eda: MERMELADA DE NARANJA, pero vio, con desencanto, que estaba vac\u00edo. No le pareci\u00f3 bien tirarlo al fondo, por miedo a matar a alguien que anduviera por abajo, y se las arregl\u00f3 para dejarlo en otro de los estantes mientras segu\u00eda descendiendo.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Vaya! \u00bb, pens\u00f3 Alicia. \u00ab\u00a1Despu\u00e9s de una ca\u00edda como \u00e9sta, rodar por las escaleras me parecer\u00e1 algo sin importancia! \u00a1Qu\u00e9 valiente me encontrar\u00e1n todos! \u00a1Ni siquiera llorar\u00eda, aunque me cayera del tejado!\u00bb (Y era verdad.)<\/p>\n<p>Abajo, abajo, abajo. \u00bfNo acabar\u00eda nunca de caer?<\/p>\n<p>&#8211;Me gustar\u00eda saber cu\u00e1ntas millas he descendido ya &#8211;dijo en voz alta&#8211;. Tengo que estar bastante cerca del centro de la tierra. Veamos: creo que est\u00e1 a cuatro mil millas de profundidad&#8230;<\/p>\n<p>Como veis, Alicia hab\u00eda aprendido algunas cosas de \u00e9stas en las clases de la escuela, y aunque no era un momento muy oportuno para presumir de sus conocimientos, ya que no hab\u00eda nadie all\u00ed que pudiera escucharla, le pareci\u00f3 que repetirlo le serv\u00eda de repaso.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed, est\u00e1 debe de ser la distancia&#8230; pero me pregunto a qu\u00e9 latitud o longitud habr\u00e9 llegado.<\/p>\n<p>Alicia no ten\u00eda la menor idea de lo que era la latitud, ni tampoco la longitud, pero le pareci\u00f3 bien decir unas palabras tan bonitas e impresionantes. Enseguida volvi\u00f3 a empezar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1A lo mejor caigo a trav\u00e9s de toda la tierra! \u00a1Qu\u00e9 divertido ser\u00eda salir donde vive esta gente que anda cabeza abajo! Los antip\u00e1ticos, creo&#8230; (Ahora Alicia se alegr\u00f3 de que no hubiera nadie escuchando, porque esta palabra no le sonaba del todo bien.) Pero entonces tendr\u00e9 que preguntarles el nombre del pa\u00eds. Por favor, se\u00f1ora, \u00bfestamos en Nueva Zelanda o en Australia?<\/p>\n<p>Y mientras dec\u00eda estas palabras, ensay\u00f3 una reverencia. \u00a1Reverencias mientras ca\u00eda por el aire! \u00bfCre\u00e9is que esto es posible?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Y qu\u00e9 criatura tan ignorante voy a parecerle! No, mejor ser\u00e1 no preguntar nada. Ya lo ver\u00e9 escrito en alguna parte.<\/p>\n<p>Abajo, abajo, abajo. No hab\u00eda otra cosa que hacer y Alicia empez\u00f3 enseguida a hablar otra vez.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Temo que Dina me echar\u00e1 mucho de menos esta noche ! (Dina era la gata.) Espero que se acuerden de su platito de leche a la hora del t\u00e9. \u00a1Dina, guapa, me gustar\u00eda tenerte conmigo aqu\u00ed abajo! En el aire no hay ratones, claro, pero podr\u00edas cazar alg\u00fan murci\u00e9lago, y se parecen mucho a los ratones, sabes. Pero me pregunto: \u00bfcomer\u00e1n murci\u00e9lagos los gatos?<\/p>\n<p>Al llegar a este punto, Alicia empez\u00f3 a sentirse medio dormida y sigui\u00f3 dici\u00e9ndose como en sue\u00f1os: \u00ab\u00bfComen murci\u00e9lagos los gatos? \u00bfComen murci\u00e9lagos los gatos?\u00bb Y a veces: \u00ab\u00bfComen gatos los murci\u00e9lagos?\u00bb Porque, como no sab\u00eda contestar a ninguna de las dos preguntas, no importaba mucho cual de las dos se formulara. Se estaba durmiendo de veras y empezaba a so\u00f1ar que paseaba con Dina de la mano y que le preguntaba con mucha ansiedad: \u00abAhora Dina, dime la verdad, \u00bfte has comido alguna vez un murci\u00e9lago?\u00bb, cuando de pronto, \u00a1cataplum!, fue a dar sobre un mont\u00f3n de ramas y hojas secas. La ca\u00edda hab\u00eda terminado.<\/p>\n<p>Alicia no sufri\u00f3 el menor da\u00f1o, y se levant\u00f3 de un salto. Mir\u00f3 hacia arriba, pero todo estaba oscuro. Ante ella se abr\u00eda otro largo pasadizo, y alcanz\u00f3 a ver en \u00e9l al Conejo Blanco, que se alejaba a toda prisa. No hab\u00eda momento que perder, y Alicia, sin vacilar, ech\u00f3 a correr como el viento, y llego justo a tiempo para o\u00edrle decir, mientras doblaba un recodo:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1V\u00e1lganme mis orejas y bigotes, qu\u00e9 tarde se me est\u00e1 haciendo!<\/p>\n<p>Iba casi pis\u00e1ndole los talones, pero, cuando dobl\u00f3 a su vez el recodo, no vio al Conejo por ninguna parte. Se encontr\u00f3 en un vest\u00edbulo amplio y bajo, iluminado por una hilera de l\u00e1mparas que colgaban del techo.<\/p>\n<p>Hab\u00eda puertas alrededor de todo el vest\u00edbulo, pero todas estaban cerradas con llave, y cuando Alicia hubo dado la vuelta, bajando por un lado y subiendo por el otro, probando puerta a puerta, se dirigi\u00f3 tristemente al centro de la habitaci\u00f3n, y se pregunt\u00f3 c\u00f3mo se las arreglar\u00eda para salir de all\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice03a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice03a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"274\" height=\"259\" class=\"alignleft size-full wp-image-244\" \/><\/a><\/p>\n<p>De repente se encontr\u00f3 ante una mesita de tres patas, toda de cristal macizo. No hab\u00eda nada sobre ella, salvo una diminuta llave de oro, y lo primero que se le ocurri\u00f3 a Alicia fue que deb\u00eda corresponder a una de las puertas del vest\u00edbulo. Pero, \u00a1ay!, o las cerraduras eran demasiado grandes, o la llave era demasiado peque\u00f1a, lo cierto es que no pudo abrir ninguna puerta. Sin embargo, al dar la vuelta por segunda vez, descubri\u00f3 una cortinilla que no hab\u00eda visto antes, y detr\u00e1s hab\u00eda una puertecita de unos dos palmos de altura. Prob\u00f3 la llave de oro en la cerradura, y vio con alegr\u00eda que ajustaba bien.<\/p>\n<p>Alicia abri\u00f3 la puerta y se encontr\u00f3 con que daba a un estrecho pasadizo, no m\u00e1s ancho que una ratonera. Se arrodill\u00f3 y al otro lado del pasadizo vio el jard\u00edn m\u00e1s maravilloso que pod\u00e1is imaginar. \u00a1Qu\u00e9 ganas ten\u00eda de salir de aquella oscura sala y de pasear entre aquellos macizos de flores multicolores y aquellas frescas fuentes! Pero ni siquiera pod\u00eda pasar la cabeza por la abertura. \u00abY aunque pudiera pasar la cabeza\u00bb, pens\u00f3 la pobre Alicia, \u00abde poco iba a servirme sin los hombros. \u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda poderme encoger como un telescopio! Creo que podr\u00eda hacerlo, s\u00f3lo con saber por d\u00f3nde empezar.\u00bb Y es que, como veis, a Alicia le hab\u00edan pasado tantas cosas extraordinarias aquel d\u00eda, que hab\u00eda empezado a pensar que casi nada era en realidad imposible.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice04a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice04a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"203\" height=\"302\" class=\"alignright size-full wp-image-245\" \/><\/a><\/p>\n<p>De nada serv\u00eda quedarse esperando junto a la puertecita, as\u00ed que volvi\u00f3 a la mesa, casi con la esperanza de encontrar sobre ella otra llave, o, en todo caso, un libro de instrucciones para encoger a la gente como si fueran telescopios. Esta vez encontr\u00f3 en la mesa una botellita (\u00abque desde luego no estaba aqu\u00ed antes\u00bb, dijo Alicia), y alrededor del cuello de la botella hab\u00eda una etiqueta de papel con la palabra \u00abBEBEME\u00bb hermosamente impresa en grandes caracteres.<\/p>\n<p>Est\u00e1 muy bien eso de decir \u00abBEBEME\u00bb, pero la peque\u00f1a Alicia era muy prudente y no iba a beber aquello por las buenas. \u00abNo, primero voy a mirar\u00bb, se dijo, \u00abpara ver si lleva o no la indicaci\u00f3n de veneno.\u00bb Porque Alicia hab\u00eda le\u00eddo preciosos cuentos de ni\u00f1os que se hab\u00edan quemado, o hab\u00edan sido devorados por bestias feroces, u otras cosas desagradables, s\u00f3lo por no haber querido recordar las sencillas normas que las personas que buscaban su bien les hab\u00edan inculcado: como que un hierro al rojo te quema si no lo sueltas en seguida, o que si te cortas muy hondo en un dedo con un cuchillo suele salir sangre. Y Alicia no olvidaba nunca que, si bebes mucho de una botella que lleva la indicaci\u00f3n \u00abveneno\u00bb, terminar\u00e1, a la corta o a la larga, por hacerte da\u00f1o.<\/p>\n<p>Sin embargo, aquella botella no llevaba la indicaci\u00f3n \u00abveneno\u00bb, as\u00ed que Alicia se atrevi\u00f3 a probar el contenido, y, encontr\u00e1ndolo muy agradable (ten\u00eda, de hecho, una mezcla de sabores a tarta de cerezas, alm\u00edbar, pi\u00f1a, pavo asado, caramelo y tostadas calientes con mantequilla), se lo acab\u00f3 en un santiam\u00e9n.<\/p>\n<div align=center>\n* * * * * * *<\/p>\n<p>* * * * * *<\/p>\n<p>* * * * * * *\n<\/p><\/div>\n<p>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 sensaci\u00f3n m\u00e1s extra\u00f1a! &#8211;dijo Alicia&#8211;. Me debo estar encogiendo como un telescopio.<\/p>\n<p>Y as\u00ed era, en efecto: ahora med\u00eda s\u00f3lo veinticinco cent\u00edmetros, y su cara se ilumin\u00f3 de alegr\u00eda al pensar que ten\u00eda la talla adecuada para pasar por la puertecita y meterse en el maravilloso jard\u00edn. Primero, no obstante, esper\u00f3 unos minutos para ver si segu\u00eda todav\u00eda disminuyendo de tama\u00f1o, y esta posibilidad la puso un poco nerviosa. \u00abNo vaya consumirme del todo, como una vela\u00bb, se dijo para sus adentros. \u00ab\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de m\u00ed entonces?\u00bb E intent\u00f3 imaginar qu\u00e9 ocurr\u00eda con la llama de una vela, cuando la vela estaba apagada, pues no pod\u00eda recordar haber visto nunca una cosa as\u00ed.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un rato, viendo que no pasaba nada m\u00e1s, decidi\u00f3 salir en seguida al jard\u00edn. Pero, \u00a1pobre Alicia!, cuando lleg\u00f3 a la puerta, se encontr\u00f3 con que hab\u00eda olvidado la llavecita de oro, y, cuando volvi\u00f3 a la mesa para recogerla, descubri\u00f3 que no le era posible alcanzarla. Pod\u00eda verla claramente a trav\u00e9s del cristal, e intent\u00f3 con ah\u00ednco trepar por una de las patas de la mesa, pero era demasiado resbaladiza. Y cuando se cans\u00f3 de intentarlo, la pobre ni\u00f1a se sent\u00f3 en el suelo y se ech\u00f3 a llorar.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Vamos! \u00a1De nada sirve llorar de esta manera!\u00bb, se dijo Alicia a s\u00ed misma, con bastante firmeza. \u00ab\u00a1Te aconsejo que dejes de llorar ahora mismo!\u00bb Alicia se daba por lo general muy buenos consejos a s\u00ed misma (aunque rara vez los segu\u00eda), y algunas veces se re\u00f1\u00eda con tanta dureza que se le saltaban las l\u00e1grimas. Se acordaba incluso de haber intentado una vez tirarse de las orejas por haberse hecho trampas en un partido de croquet que jugaba consigo misma, pues a esta curiosa criatura le gustaba mucho comportarse como si fuera dos personas a la vez. \u00ab\u00a1Pero de nada me servir\u00eda ahora comportarme como si fuera dos personas!\u00bb, pens\u00f3 la pobre Alicia. \u00ab\u00a1Cuando ya se me hace bastante dif\u00edcil ser una sola persona como Dios manda!\u00bb<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, su mirada se pos\u00f3 en una cajita de cristal que hab\u00eda debajo de la mesa. La abri\u00f3 y encontr\u00f3 dentro un diminuto pastelillo, en que se le\u00eda la palabra \u00abCOMEME\u00bb, deliciosamente escrita con grosella. \u00abBueno, me lo comer\u00e9\u00bb, se dijo Alicia, \u00aby si me hace crecer, podr\u00e9 coger la llave, y, si me hace todav\u00eda m\u00e1s peque\u00f1a, podr\u00e9 deslizarme por debajo de la puerta. De un modo o de otro entrar\u00e9 en el jard\u00edn, y eso es lo que importa.\u00bb<\/p>\n<p>Dio un mordisquito y se pregunt\u00f3 nervios\u00edsima a s\u00ed misma: \u00ab\u00bfHacia d\u00f3nde? \u00bfHacia d\u00f3nde?\u00bb Al mismo tiempo, se llev\u00f3 una mano a la cabeza para notar en qu\u00e9 direcci\u00f3n se iniciaba el cambio, y qued\u00f3 muy sorprendida al advertir que segu\u00eda con el mismo tama\u00f1o. En realidad, esto es lo que sucede normalmente cuando se da un mordisco a un pastel, pero Alicia estaba ya tan acostumbrada a que todo lo que le suced\u00eda fuera extraordinario, que le pareci\u00f3 muy aburrido y muy tonto que la vida discurriese por cauces normales.<\/p>\n<p>As\u00ed pues pas\u00f3 a la acci\u00f3n, y en un santiam\u00e9n dio buena cuenta del pastelito.<\/p>\n<div align=center>\n* * * * * * *<\/p>\n<p>* * * * * *<\/p>\n<p>* * * * * * *\n<\/p><\/div>\n<!--nextpage-->\n<p>&#8211;\u00a1Curior\u00edfico y curior\u00edfico! &#8211;exclam\u00f3 Alicia (estaba tan sorprendida, que por un momento se olvid\u00f3 hasta de hablar correctamente)&#8211;. \u00a1Ahora me estoy estirando como el telescopio m\u00e1s largo que haya existido jam\u00e1s! \u00a1Adi\u00f3s, pies! &#8211;grit\u00f3, porque cuando mir\u00f3 hacia abajo vio que sus pies quedaban ya tan lejos que parec\u00eda fuera a perderlos de vista&#8211;. \u00a1Oh, mis pobrecitos pies! \u00a1Me pregunto qui\u00e9n os pondr\u00e1 ahora vuestros zapatos y vuestros calcetines! \u00a1Seguro que yo no podr\u00e9 hacerlo! Voy a estar demasiado lejos para ocuparme personalmente de vosotros: tendr\u00e9is que arregl\u00e1roslas como pod\u00e1is&#8230; Pero voy a tener que ser amable con ellos &#8211;pens\u00f3 Alicia&#8211;, \u00a1o a lo mejor no querr\u00e1n llevarme en la direcci\u00f3n en que yo quiera ir! Veamos: les regalar\u00e9 un par de zapatos nuevos todas las Navidades.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice05a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice05a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"152\" height=\"360\" class=\"alignright size-full wp-image-246\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y sigui\u00f3 planeando c\u00f3mo iba a llevarlo a cabo:<\/p>\n<p>&#8211;Tendr\u00e1n que ir por correo. \u00a1Y qu\u00e9 gracioso ser\u00e1 esto de mandarse regalos a los propios pies! \u00a1Y qu\u00e9 chocante va a resultar la direcci\u00f3n!<\/p>\n<pre>\r\n<em>Al Sr. Pie Derecho de Alicia\r\n    Alfombra de la Chimenea,\r\n        junto al Guardafuegos\r\n        (con un abrazo de Alicia).<\/em>\r\n<\/pre>\n<p>\u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 tonter\u00edas tan grandes estoy diciendo!<\/p>\n<p>Justo en este momento, su cabeza choc\u00f3 con el techo de la sala: en efecto, ahora med\u00eda m\u00e1s de dos metros. Cogi\u00f3 r\u00e1pidamente la llavecita de oro y corri\u00f3 hacia la puerta del jard\u00edn.<\/p>\n<p>\u00a1Pobre Alicia! Lo m\u00e1ximo que pod\u00eda hacer era echarse de lado en el suelo y mirar el jardin con un solo ojo; entrar en \u00e9l era ahora m\u00e1s dif\u00edcil que nunca. Se sent\u00f3 en el suelo y volvi\u00f3 a llorar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Deber\u00eda darte verg\u00fcenza! &#8211;dijo Alicia&#8211;. \u00a1Una ni\u00f1a tan grande como t\u00fa (ahora s\u00ed que pod\u00eda decirlo) y ponerse a llorar de este modo! \u00a1Para inmediatamente!<\/p>\n<p>Pero sigui\u00f3 llorando como si tal cosa, vertiendo litros de l\u00e1grimas, hasta que se form\u00f3 un verdadero charco a su alrededor, de unos diez cent\u00edmetros de profundidad y que cubr\u00eda la mitad del suelo de la sala.<\/p>\n<p>Al poco rato oy\u00f3 un ruidito de pisadas a lo lejos, y se sec\u00f3 r\u00e1pidamente los ojos para ver qui\u00e9n llegaba. Era el Conejo Blanco que volv\u00eda, espl\u00e9ndidamente vestido, con un par de guantes blancos de cabritilla en una mano y un gran abanico en la otra. Se acercaba trotando a toda prisa, mientras rezongaba para s\u00ed:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Oh! \u00a1La Duquesa, la Duquesa! \u00a1C\u00f3mo se pondr\u00e1 si la hago esperar!<\/p>\n<p>Alicia se sent\u00eda tan desesperada que estaba dispuesta a pedir socorro a cualquiera. As\u00ed pues, cuando el Conejo estuvo cerca de ella, empez\u00f3 a decirle t\u00edmidamente y en voz baja:<\/p>\n<p>&#8211;Por favor, se\u00f1or&#8230;<\/p>\n<p>El Conejo se llev\u00f3 un susto tremendo, dej\u00f3 caer los guantes blancos de cabritilla y el abanico, y escap\u00f3 a todo correr en la oscuridad.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice06a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice06a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"265\" height=\"324\" class=\"alignright size-full wp-image-247\" \/><\/a><\/p>\n<p>Alicia recogi\u00f3 el abanico y los guantes, Y, como en el vest\u00edbulo hac\u00eda mucho calor, estuvo abanic\u00e1ndose todo el tiempo mientras se dec\u00eda:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Qu\u00e9 cosas tan extra\u00f1as pasan hoy! Y ayer todo pasaba como de costumbre. Me pregunto si habr\u00e9 cambiado durante la noche. Veamos: \u00bfera yo la misma al levantarme esta ma\u00f1ana? Me parece que puedo recordar que me sent\u00eda un poco distinta. Pero, si no soy la misma, la siguiente pregunta es \u00bfqui\u00e9n demonios soy? \u00a1Ah, este es el gran enigma!<\/p>\n<p>Y se puso a pensar en todas las ni\u00f1as que conoc\u00eda y que ten\u00edan su misma edad, para ver si pod\u00eda haberse transformado en una de ellas.<\/p>\n<p>&#8211;Estoy segura de no ser Ada &#8211;dijo&#8211;, porque su pelo cae en grandes rizos, y el m\u00edo no tiene ni medio rizo. Y estoy segura de que no puedo ser Mabel, porque yo s\u00e9 much\u00edsimas cosas, y ella, oh, \u00a1ella sabe Poqu\u00edsimas! Adem\u00e1s, ella es ella, y yo soy yo, y&#8230; \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 rompecabezas! Voy a ver si s\u00e9 todas las cosas que antes sab\u00eda. Veamos: cuatro por cinco doce, y cuatro por seis trece, y cuatro por siete&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1As\u00ed no llegar\u00e9 nunca a veinte! De todos modos, la tabla de multiplicar no significa nada. Probemos con la geograf\u00eda. Londres es la capital de Par\u00eds, y Par\u00eds es la capital de Roma, y Roma&#8230; No, lo he dicho todo mal, estoy segura. \u00a1Me debo haber convertido en Mabel! Probar\u00e9, por ejemplo el de la industriosa abeja.\u00bb<\/p>\n<p>Cruz\u00f3 las manos sobre el regazo y not\u00f3 que la voz le sal\u00eda ronca y extra\u00f1a y las palabras no eran las que deber\u00edan ser:<\/p>\n<pre>\r\n<em>\u00a1Ves como el industrioso cocodrilo\r\n  Aprovecha su lustrosa cola\r\nY derrama las aguas del Nilo\r\n  Por sobre sus escamas de oro!\r\n\r\n\u00a1Con que alegr\u00eda muestra sus dientes\r\n  Con que cuidado dispone sus u\u00f1as\r\nY se dedica a invitar a los pececillos\r\n  Para que entren en sus sonrientes mand\u00edbulas!<\/em>\r\n<\/pre>\n<p>\u00a1Estoy segura que esas no son las palabras! Y a la pobre Alicia se le llenaron otra vez los ojos de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Seguro que soy Mabel! Y tendr\u00e9 que ir a vivir a aquella casucha horrible, y casi no tendr\u00e9 juguetes para jugar, y \u00a1tantas lecciones que aprender! No, estoy completamente decidida: \u00a1si soy Mabel, me quedar\u00e9 aqu\u00ed! De nada servir\u00e1 que asomen sus cabezas por el pozo y me digan: \u00ab\u00a1Vuelve a salir, cari\u00f1o!\u00bb Me limitar\u00e9 a mirar hacia arriba y a decir: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy ahora, veamos? Decidme esto primero, y despu\u00e9s, si me gusta ser esa persona, volver\u00e9 a subir. Si no me gusta, me quedar\u00e9 aqu\u00ed abajo hasta que sea alguien distinto&#8230;\u00bb Pero, Dios m\u00edo &#8211;exclam\u00f3 Alicia, hecha un mar de l\u00e1grimas&#8211;, \u00a1c\u00f3mo me gustar\u00eda que asomaran de veras sus cabezas por el pozo! \u00a1Estoy tan cansada de estar sola aqu\u00ed abajo!<\/p>\n<p>Al decir estas palabras, su mirada se fij\u00f3 en sus manos, y vio con sorpresa que mientras hablaba se hab\u00eda puesto uno de los peque\u00f1os guantes blancos de cabritilla del Conejo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfC\u00f3mo he podido hacerlo? &#8211;se pregunt\u00f3&#8211;. Tengo que haberme encogido otra vez.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 y se acerc\u00f3 a la mesa para comprobar su medida. Y descubri\u00f3 que, seg\u00fan sus conjeturas, ahora no med\u00eda m\u00e1s de sesenta cent\u00edmetros, y segu\u00eda achic\u00e1ndose r\u00e1pidamente. Se dio cuenta en seguida de que la causa de todo era el abanico que ten\u00eda en la mano, y lo solt\u00f3 a toda prisa, justo a tiempo para no llegar a desaparecer del todo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1De buena me he librado ! &#8211;dijo Alicia, bastante asustada por aquel cambio inesperado, pero muy contenta de verse sana y salva&#8211;. \u00a1Y ahora al jard\u00edn!<\/p>\n<p>Y ech\u00f3 a correr hacia la puertecilla. Pero, \u00a1ay!, la puertecita volv\u00eda a estar cerrada y la llave de oro segu\u00eda como antes sobre la mesa de cristal. \u00ab\u00a1Las cosas est\u00e1n peor que nunca!\u00bb, pens\u00f3 la pobre Alicia. \u00ab\u00a1Porque nunca hab\u00eda sido tan peque\u00f1a como ahora, nunca! \u00a1Y declaro que la situaci\u00f3n se est\u00e1 poniendo imposible!\u00bb<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice07a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice07a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"288\" height=\"227\" class=\"alignleft size-full wp-image-248\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mientras dec\u00eda estas palabras, le resbal\u00f3 un pie, y un segundo m\u00e1s tarde, \u00a1chap!, estaba hundida hasta el cuello en agua salada. Lo primero que se le ocurri\u00f3 fue que se hab\u00eda ca\u00eddo de alguna manera en el mar. \u00abY en este caso podr\u00e9 volver a casa en tren\u00bb, se dijo para s\u00ed. (Alicia hab\u00eda ido a la playa una sola vez en su vida, y hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n general de que, fuera uno a donde fuera, la costa inglesa estaba siempre llena de casetas de bano, ni\u00f1os jugando con palas en la arena, despu\u00e9s una hilera de casas y detr\u00e1s una estaci\u00f3n de ferrocarril.) Sin embargo, pronto comprendi\u00f3 que estaba en el charco de l\u00e1grimas que hab\u00eda derramado cuando med\u00eda casi tres metros de estatura.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ojal\u00e1 no hubiera llorado tanto! &#8211;dijo Alicia, mientras nadaba a su alrededor, intentando encontrar la salida&#8211;. \u00a1Supongo que ahora recibir\u00e9 el castigo y morir\u00e9 ahogada en mis propias l\u00e1grimas! \u00a1Ser\u00e1 de veras una cosa extra\u00f1a! Pero todo es extra\u00f1o hoy.<\/p>\n<p>En este momento oy\u00f3 que alguien chapoteaba en el charco, no muy lejos de ella, y nad\u00f3 hacia all\u00ed para ver qui\u00e9n era. Al Principio crey\u00f3 que se trataba de una morsa o un hipop\u00f3tamo, pero despu\u00e9s se acord\u00f3 de lo peque\u00f1a que era ahora, y comprendi\u00f3 que s\u00f3lo era un rat\u00f3n que hab\u00eda ca\u00eddo en el charco como ella.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice08a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice08a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"210\" class=\"alignright size-full wp-image-249\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00bfServir\u00e1 de algo ahora &#8211;se pregunt\u00f3 Alicia&#8211; dirigir la palabra a este rat\u00f3n? Todo es tan extraordinario aqu\u00ed abajo, que no me sorprender\u00eda nada que pudiera hablar. De todos modos, nada se pierde por intentarlo. &#8211;As\u00ed pues, Alicia empez\u00f3 a decirle-: Oh, Rat\u00f3n, \u00bfsabe usted c\u00f3mo salir de este charco? \u00a1Estoy muy cansada de andar nadando de un lado a otro, oh, Rat\u00f3n!<\/p>\n<p>Alicia pens\u00f3 que \u00e9ste ser\u00eda el modo correcto de dirigirse a un rat\u00f3n; nunca se hab\u00eda visto antes en una situaci\u00f3n parecida, pero record\u00f3 haber le\u00eddo en la Gram\u00e1tica Latina de su hermano \u00abel rat\u00f3n &#8212; del rat\u00f3n &#8212; al rat\u00f3n &#8212; para el rat\u00f3n &#8212; \u00a1oh, rat\u00f3n!\u00bb El Rat\u00f3n la mir\u00f3 atentamente, y a Alicia le pareci\u00f3 que le gui\u00f1aba uno de sus ojillos, pero no dijo nada. \u00abQuiz\u00e1 no sepa hablar ingl\u00e9s\u00bb, pens\u00f3 Alicia. \u00abPuede ser un rat\u00f3n franc\u00e9s, que lleg\u00f3 hasta aqu\u00ed con Guillermo el Conquistador.\u00bb (Porque a pesar de todos sus conocimientos de historia, Alicia no ten\u00eda una idea muy clara de cu\u00e1nto tiempo atr\u00e1s hab\u00edan tenido lugar algunas cosas.) Sigui\u00f3 pues:<\/p>\n<p>&#8211;O\u00f9 est ma chatte?<\/p>\n<p>Era la primera frase de su libro de franc\u00e9s. El Rat\u00f3n dio un salto inesperado fuera del agua y empez\u00f3 a temblar de pies a cabeza.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Oh, le ruego que me perdone! &#8211;grit\u00f3 Alicia apresuradamente, temiendo haber herido los sentimientos del pobre animal&#8211;. Olvid\u00e9 que a usted no le gustan los gatos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No me gustan los gatos! &#8211;exclam\u00f3 el Rat\u00f3n en voz aguda y apasionada&#8211;. \u00bfTe gustar\u00edan a ti los gatos si t\u00fa fueses yo?<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, puede que no -dijo Alicia en tono conciliador-. No se enfade por esto. Y, sin embargo, me gustar\u00eda poder ense\u00f1arle a nuestra gata Dina. Bastar\u00eda que usted la viera para que empezaran a gustarle los gatos. Es tan bonita y tan suave &#8211;sigui\u00f3 Alicia, hablando casi para s\u00ed misma, mientras nadaba perezosa por el charco&#8211;, y ronronea tan dulcemente junto al fuego, lami\u00e9ndose las patitas y lav\u00e1ndose la cara&#8230; y es tan agradable tenerla en brazos&#8230; y es tan h\u00e1bil cazando ratones&#8230; \u00a1Oh, perd\u00f3neme, por favor! &#8211;grit\u00f3 de nuevo Alicia, porque esta vez al Rat\u00f3n se le hab\u00edan puesto todos los pelos de punta y ten\u00eda que estar enfadado de veras&#8211;. No hablaremos m\u00e1s de Dina, si usted no quiere.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Hablaremos dices! chill\u00f3 el Rat6n, que estaba temblando hasta la mism\u00edsima punta de la cola&#8211;. \u00a1Como si yo fuera a hablar de semejante tema! Nuestra familia ha odiado siempre a los gatos: \u00a1bichos asquerosos, despreciables, vulgares! \u00a1Que no vuelva a o\u00edr yo esta palabra!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No la volver\u00e9 a pronunciar! -dijo Alicia, apresur\u00e1ndose a cambiar el tema de la conversaci\u00f3n-. \u00bfEs usted&#8230; es usted amigo&#8230; de&#8230; de los perros? El Rat\u00f3n no dijo nada y Alicia sigui\u00f3 diciendo atropelladamente&#8211;: Hay cerca de casa un perrito tan mono que me gustar\u00eda que lo conociera! Un peque\u00f1o terrier de ojillos brillantes, sabe, con el pelo largo, rizado, casta\u00f1o. Y si le tiras un palo, va y lo trae, y se sienta sobre dos patas para pedir la comida, y muchas cosas m\u00e1s&#8230; no me acuerdo ni de la mitad&#8230; Y es de un granjero, sabe, y el granjero dice que es un perro tan \u00fatil que no lo vender\u00eda ni por cien libras. Dice que mata todas las ratas y&#8230; \u00a1Dios m\u00edo! &#8211;exclam\u00f3 Alicia trastornada&#8211;. \u00a1Temo que lo he ofendido otra vez!<\/p>\n<p>Porque el Rat\u00f3n se alejaba de ella nadando con todas sus fuerzas, y organizaba una aut\u00e9ntica tempestad en la charca con su violento chapoteo. Alicia lo llam\u00f3 dulcemente mientras nadaba tras \u00e9l:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ratoncito querido! \u00a1vuelve atr\u00e1s, y no hablaremos m\u00e1s de gatos ni de perros, puesto que no te gustan!<\/p>\n<p>Cuando el Rat\u00f3n oy\u00f3 estas palabras, dio media vuelta y nad\u00f3 lentamente hacia ella: ten\u00eda la cara p\u00e1lida (de emoci\u00f3n, pens\u00f3 Alicia) y dijo con vocecita temblorosa:<\/p>\n<p>&#8211;Vamos a la orilla, y all\u00ed te contar\u00e9 mi historia, y entonces comprender\u00e1s por qu\u00e9 odio a los gatos y a los perros.<\/p>\n<p>Ya era hora de salir de all\u00ed, pues la charca se iba llenando m\u00e1s y m\u00e1s de los p\u00e1jaros y animales que hab\u00edan ca\u00eddo en ella: hab\u00eda un pato y un dodo, un loro y un aguilucho y otras curiosas criaturas. Alicia abri\u00f3 la marcha y todo el grupo nad\u00f3 hacia la orilla.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">E<\/span>l grupo que se reuni\u00f3 en la orilla ten\u00eda un aspecto realmente extra\u00f1o: los p\u00e1jaros con las plumas sucias, los otros animales con el pelo pegado al cuerpo, y todos calados hasta los huesos, malhumorados e inc\u00f3modos.<\/p>\n<p>Lo primero era, naturalmente, discurrir el modo de secarse: lo discutieron entre ellos, y a los pocos minutos a Alicia le parec\u00eda de lo m\u00e1s natural encontrarse en aquella reuni\u00f3n y hablar familiarmente con los animales, como si los conociera de toda la vida. Sostuvo incluso una larga discusi\u00f3n con el Loro, que termin\u00f3 poni\u00e9ndose muy tozudo y sin querer decir otra cosa que \u00absoy m\u00e1s viejo que t\u00fa, y tengo que saberlo mejor\u00bb. Y como Alicia se neg\u00f3 a darse por vencida sin saber antes la edad del Loro, y el Loro se neg\u00f3 rotundamente a confesar su edad, ah\u00ed acab\u00f3 la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por fin el Rat\u00f3n, que parec\u00eda gozar de cierta autoridad dentro del grupo, les grit\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Sentaos todos y escuchadme! \u00a1Os aseguro que voy a dejaros secos en un santiam\u00e9n!<\/p>\n<p>Todos se sentaron pues, formando un amplio c\u00edrculo, con el Rat\u00f3n en medio. Alicia manten\u00eda los ojos ansiosamente fijos en \u00e9l, porque estaba segura de que iba a pescar un resfriado de a\u00fapa si no se secaba en seguida.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ejem! &#8211;carraspe\u00f3 el Rat\u00f3n con aires de importancia&#8211;, \u00bfEst\u00e1is preparados? Esta es la historia m\u00e1s \u00e1rida y por tanto m\u00e1s seca que conozco. \u00a1Silencio todos, por favor! \u00abGuillermo el Conquistador, cuya causa era apoyada por el Papa, fue aceptado muy pronto por los ingleses, que necesitaban un jefe y estaban ha tiempo acostumbrados a usurpaciones y conquistas. Edwindo Y Morcaro, duques de Mercia y Northumbr\u00eda&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Uf! &#8211;grazn\u00f3 el Loro, con un escalofr\u00edo.<\/p>\n<p>&#8211;Con perd\u00f3n &#8211;dijo el Rat\u00f3n, frunciendo el ce\u00f1o, pero con mucha cortes\u00eda&#8211;. \u00bfDec\u00eda usted algo?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Yo no! &#8211;se apresur\u00f3 a responder el Loro.<\/p>\n<p>&#8211;Pues me lo hab\u00eda parecido -dijo el Rat\u00f3n&#8211;. Contin\u00fao. \u00abEdwindo y Morcaro, duques de Mercia y Northumbr\u00eda, se pusieron a su favor, e incluso Stigandio, el patri\u00f3tico arzobispo de Canterbury, lo encontr\u00f3 conveniente&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEncontr\u00f3 qu\u00e9? -pregunt\u00f3 el Pato.<\/p>\n<p>&#8211;Encontr\u00f3lo -repuso el Rat\u00f3n un poco enfadado&#8211;. Desde luego, usted sabe lo que lo quiere decir.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Claro que s\u00e9 lo que quiere decir! &#8211;refunfu\u00f1\u00f3 el Pato&#8211;. Cuando yo encuentro algo es casi siempre una rana o un gusano. Lo que quiero saber es qu\u00e9 fue lo que encontr\u00f3 el arzobispo.<\/p>\n<p>El Rat\u00f3n hizo como si no hubiera o\u00eddo esta pregunta y se apresur\u00f3 a continuar con su historia:<\/p>\n<p>&#8211;\u00abLo encontr\u00f3 conveniente y decidi\u00f3 ir con Edgardo Athelingo al encuentro de Guillermo y ofrecerle la corona. Guillermo actu\u00f3 al principio con moderaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la insolencia de sus normandos&#8230;\u00bb \u00bfC\u00f3mo te sientes ahora, querida? continu\u00f3, dirigi\u00e9ndose a Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Tan mojada como al principio &#8211;dijo Alicia en tono melanc\u00f3lico&#8211;. Esta historia es muy seca, pero parece que a mi no me seca nada.<\/p>\n<p>&#8211;En este caso &#8211;dijo solemnemente el Dodo, mientras se pon\u00eda en pie&#8211;, propongo que se abra un receso en la sesi\u00f3n y que pasemos a la adopci\u00f3n inmediata de remedios m\u00e1s radicales&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Habla en cristiano! &#8211;protest\u00f3 el Aguilucho&#8211;. No s\u00e9 lo que quieren decir ni la mitad de estas palabras altisonantes, y es m\u00e1s, \u00a1creo que tampoco t\u00fa sabes lo que significan!<\/p>\n<p>Y el Aguilucho baj\u00f3 la cabeza para ocultar una sonrisa; algunos de los otros p\u00e1jaros rieron sin disimulo.<\/p>\n<p>&#8211;Lo que yo iba a decir &#8211;sigui\u00f3 el Dodo en tono ofendido&#8211; es que el mejor modo para secarnos ser\u00eda una Carrera Loca.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 es una Carrera Loca? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia, y no porque tuviera muchas ganas de averiguarlo, sino porque el Dodo hab\u00eda hecho una pausa, como esperando que alguien dijera algo, y nadie parec\u00eda dispuesto a decir nada.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, la mejor manera de explicarlo es hacerlo.<\/p>\n<p>(Y por si alguno de vosotros quiere hacer tambi\u00e9n una Carrera Loca cualquier d\u00eda de invierno, voy a contaros c\u00f3mo la organiz\u00f3 el Dodo.)<\/p>\n<p>Primero traz\u00f3 una pista para la Carrera, m\u00e1s o menos en c\u00edrculo (\u00abla forma exacta no tiene importancia\u00bb, dijo) y despu\u00e9s todo el grupo se fue colocando aqu\u00ed y all\u00e1 a lo largo de la pista. No hubo el \u00abA la una, a las dos, a las tres, ya\u00bb, sino que todos empezaron a correr cuando quisieron, y cada uno par\u00f3 cuando quiso, de modo que no era f\u00e1cil saber cu\u00e1ndo terminaba la carrera. Sin embargo, cuando llevaban corriendo m\u00e1s o menos media hora, y volv\u00edan a estar ya secos, el Dodo grit\u00f3 s\u00fabitamente:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1La carrera ha terminado!<\/p>\n<p>Y todos se agruparon jadeantes a su alrededor, preguntando:<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPero qui\u00e9n ha ganado?<\/p>\n<p>El Dodo no pod\u00eda contestar a esta pregunta sin entregarse antes a largas cavilaciones, y estuvo largo rato reflexionando con un dedo apoyado en la frente (la postura en que aparecen casi siempre retratados los pensadores), mientras los dem\u00e1s esperaban en silencio. Por fin el Dodo dijo:<\/p>\n<p>&#8211;Todos hemos ganado, y todos tenemos que recibir un premio.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPero qui\u00e9n dar\u00e1 los premios? &#8211;pregunt\u00f3 un coro de voces.<\/p>\n<p>&#8211;Pues ella, naturalmente &#8211;dijo el Dodo, se\u00f1alando a Alicia con el dedo.<\/p>\n<p>Y todo el grupo se agolp\u00f3 alrededor de Alicia, gritando como locos:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Premios! \u00a1Premios!<\/p>\n<p>Alicia no sab\u00eda qu\u00e9 hacer, y se meti\u00f3 desesperada una mano en el bolsillo, y encontr\u00f3 una caja de confites (por suerte el agua salada no hab\u00eda entrado dentro), y los reparti\u00f3 como premios. Hab\u00eda exactamente un confite para cada uno de ellos.<\/p>\n<p>&#8211;Pero ella tambi\u00e9n debe tener un premio &#8211;dijo el Rat\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;Claro que s\u00ed -aprob\u00f3 el Dodo con gravedad, y, dirigi\u00e9ndose a Alicia, pregunt\u00f3&#8211;: \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s tienes en el bolsillo?<\/p>\n<p>&#8211;S\u00f3lo un dedal -dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Venga el dedal -dijo el Dodo.<\/p>\n<p>Y entonces todos la rodearon una vez m\u00e1s, mientras el Dodo le ofrec\u00eda solemnemente el dedal con las palabras:<\/p>\n<p>&#8211;Os rogamos que acept\u00e9is este elegante dedal.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de este cort\u00edsimo discurso, todos aplaudieron con entusiasmo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice09a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice09a.gif\" alt=\"alice09a\" width=\"288\" height=\"324\" class=\"alignleft size-full wp-image-250\" \/><\/a><\/p>\n<p>Alicia pens\u00f3 que todo esto era muy absurdo, pero los dem\u00e1s parec\u00edan tomarlo tan en serio que no se atrevi\u00f3 a re\u00edr, y, como tampoco se le ocurr\u00eda nada que decir, se limit\u00f3 a hacer una reverencia, y a coger el dedal, con el aire m\u00e1s solemne que pudo.<\/p>\n<p>Hab\u00eda llegado el momento de comerse los confites, lo que provoc\u00f3 bastante ruido y confusi\u00f3n, pues los p\u00e1jaros grandes se quejaban de que sab\u00edan a poco, y los p\u00e1jaros peque\u00f1os se atragantaban y hab\u00eda que darles palmaditas en la espalda. Sin embargo, por fin terminaron con los confites, y de nuevo se sentaron en c\u00edrculo, y pidieron al Rat\u00f3n que les contara otra historia.<\/p>\n<p>&#8211;Me prometiste contarme tu vida, \u00bfte acuerdas? &#8211;dijo Alicia&#8211;. Y por qu\u00e9 odias a los&#8230; G. y a los P. &#8211;a\u00f1adi\u00f3 en un susurro, sin atreverse a nombrar a los gatos y a los perros por su nombre completo para no ofender al Rat\u00f3n de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Arrastro tras de m\u00ed una realidad muy larga y muy triste! &#8211;exclam\u00f3 el Rat\u00f3n, dirigi\u00e9ndose a Alicia y dejando escapar un suspiro.<\/p>\n<p>&#8211;Desde luego, arrastras una cola largu\u00edsima &#8211;dijo Alicia, mientras echaba una mirada admirativa a la cola del Rat\u00f3n&#8211;, pero \u00bfpor qu\u00e9 dices que es triste?<\/p>\n<p>Y tan convencida estaba Alicia de que el Rat\u00f3n se refer\u00eda a su cola, que, cuando \u00e9l empez\u00f3 a hablar, la historia que cont\u00f3 tom\u00f3 en la imaginaci\u00f3n de Alicia una forma as\u00ed:<\/p>\n<pre><em>\r\n     \"Cierta Furia dijo a un\r\n      Rat\u00f3n al que se encontr\u00f3\r\n       en su casa: \"Vamos a ir jun-\r\n         tos ante la Ley: Yo te acu-\r\n            sar\u00e9, y t\u00fa te defender\u00e1s.\r\n              \u00a1Vamos! No admitir\u00e9 m\u00e1s\r\n               discusiones Hemos de\r\n              tener un proceso, por-\r\n             que esta ma\u00f1ana no he\r\n            tenido ninguna otra\r\n           cosa que hacer\". El\r\n          Rat\u00f3n respondi\u00f3 a la\r\n        Furia: \"Ese pleito, se-\r\n        \u00f1ora no servir\u00e1 si no\r\n        tenemos juez y jurado,\r\n         y no servir\u00e1 m\u00e1s que\r\n          para que nos gritemos\r\n           uno a otro como una\r\n             pareja de tontos\"\r\n              Y replic\u00f3 la Fu-\r\n               ria: \"Yo ser\u00e9\r\n               al mismo tiempo\r\n                 el juez y el\r\n               jurado.\" Lo dijo\r\n              taimadamente\r\n             la vieja Fu-\r\n            ria. \"Yo ser\u00e9\r\n           la que diga\r\n           todo lo que\r\n            haya que de-\r\n             cir, y tam-\r\n               bi\u00e9n quien\r\n                a muer-\r\n                  te con-\r\n                    de-\r\n                     ne.\"\r\n<\/em><\/pre>\n<p>&#8211;\u00a1No me est\u00e1s escuchando! &#8211;protest\u00f3 el Rat\u00f3n, dirigi\u00e9ndose a Alicia&#8211;. \u00bfD\u00f3nde tienes la cabeza?<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice10a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice10a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"244\" class=\"alignright size-full wp-image-251\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;Por favor, no te enfades -dijo Alicia con suavidad&#8211;. Si no me equivoco, ibas ya por la quinta vuelta.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Nada de eso! &#8211;chill\u00f3 el Rat\u00f3n&#8211;. \u00bfDe qu\u00e9 vueltas hablas? \u00a1Te est\u00e1s burlando de m\u00ed y s\u00f3lo dices tonter\u00edas!<\/p>\n<p>Y el Rat\u00f3n se levant\u00f3 y se fue muy enfadado.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ha sido sin querer! exclam\u00f3 la pobre Alicia&#8211;. \u00a1Pero t\u00fa te enfadas con tanta facilidad!<\/p>\n<p>El Rat\u00f3n s\u00f3lo respondi\u00f3 con un gru\u00f1ido, mientras segu\u00eda alej\u00e1ndose.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Vuelve, por favor, y termina tu historia! &#8211;grit\u00f3 Alicia tras \u00e9l.<\/p>\n<p>Y los otros animales se unieron a ella y gritaron a coro:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1S\u00ed, vuelve, por favor!<\/p>\n<p>Pero el Rat\u00f3n movi\u00f3 impaciente la cabeza y apresur\u00f3 el paso.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima que no se haya querido quedar! -suspir\u00f3 el Loro, cuando el Rat\u00f3n se hubo perdido de vista.<\/p>\n<p>Y una vieja Cangreja aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para decirle a su hija:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ah, cari\u00f1o! \u00a1Que te sirva de lecci\u00f3n para no dejarte arrastrar nunca por tu mal genio!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Calla esa boca, mam\u00e1! -protest\u00f3 con aspereza la Cangrejita-. \u00a1Eres capaz de acabar con la paciencia de una ostra!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ojal\u00e1 estuviera aqu\u00ed Dina con nosotros! &#8211;dijo Alicia en voz alta, pero sin dirigirse a nadie en particular&#8211;.<\/p>\n<p>\u00a1Ella s\u00ed que nos traer\u00eda al Rat\u00f3n en un santiam\u00e9n!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Y qui\u00e9n es Dina, si se me permite la pregunta? &#8211;quiso saber el Loro.<\/p>\n<p>Alicia contest\u00f3 con entusiasmo, porque siempre estaba dispuesta a hablar de su amiga favorita:<\/p>\n<p>&#8211;Dina es nuestra gata. \u00a1Y no pod\u00e9is imaginar lo lista que es para cazar ratones! \u00a1Una maravilla! \u00a1Y me gustar\u00eda que la vierais correr tras los p\u00e1jaros!<\/p>\n<p>\u00a1Se zampa un pajarito en un abrir y cerrar de ojos!<\/p>\n<p>Estas palabras causaron una impresi\u00f3n terrible entre los animales que la rodeaban. Algunos p\u00e1jaros se apresuraron a levantar el vuelo. Una vieja urraca se acurruc\u00f3 bien entre sus plumas, mientras murmuraba: \u00abNo tengo m\u00e1s remedio que irme a casa; el fr\u00edo de la noche no le sienta bien a mi garganta\u00bb. Y un canario reuni\u00f3 a todos sus peque\u00f1os, mientras les dec\u00eda con una vocecilla temblorosa: \u00ab\u00a1Vamos, queridos! \u00a1Es hora de que est\u00e9is todos en la cama!\u00bb Y as\u00ed, con distintos pretextos, todos se fueron de all\u00ed, y en unos segundos Alicia se encontr\u00f3 completamente sola.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ojal\u00e1 no hubiera hablado de Dina! &#8211;se dijo en tono melanc\u00f3lico&#8211;. \u00a1Aqu\u00ed abajo, mi gata no parece gustarle a nadie, y sin embargo estoy bien segura de que es la mejor gata del mundo! \u00a1Ay, mi Dina, mi querida Dina! \u00a1Me pregunto si volver\u00e9 a verte alguna vez!<\/p>\n<p>Y la pobre Alicia se ech\u00f3 a llorar de nuevo, porque se sent\u00eda muy sola y muy deprimida. Al poco rato, sin embargo, volvi\u00f3 a o\u00edr un ruidito de pisadas a lo lejos y levant\u00f3 la vista esperanzada, pensando que a lo mejor el Rat\u00f3n hab\u00eda cambiado de idea y volv\u00eda atr\u00e1s para terminar su historia.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">E<\/span>ra el Conejo Blanco, que volv\u00eda con un trotecillo saltar\u00edn y miraba ansiosamente a su alrededor, como si hubiera perdido algo. Y Alicia oy\u00f3 que murmuraba:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1La Duquesa! \u00a1La Duquesa! \u00a1Oh, mis queridas patitas ! \u00a1Oh, mi piel y mis bigotes ! \u00a1Me har\u00e1 ejecutar, tan seguro como que los grillos son grillos ! \u00bfD\u00f3nde demonios puedo haberlos dejado caer? \u00bfD\u00f3nde? \u00bfD\u00f3nde?<\/p>\n<p>Alicia comprendi\u00f3 al instante que estaba buscando el abanico y el par de guantes blancos de cabritilla, y llena de buena voluntad se puso tambi\u00e9n ella a buscar por todos lados, pero no encontr\u00f3 ni rastro de ellos. En realidad, todo parec\u00eda haber cambiado desde que ella cay\u00f3 en el charco, y el vest\u00edbulo con la mesa de cristal y la puertecilla hab\u00edan desaparecido completamente.<\/p>\n<p>A los pocos instantes el Conejo descubri\u00f3 la presencia de Alicia, que andaba buscando los guantes y el abanico de un lado a otro, y le grit\u00f3 muy enfadado:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1C\u00f3mo, Mary Ann, qu\u00e9 demonios est\u00e1s haciendo aqu\u00ed! Corre inmediatamente a casa y tr\u00e1eme un par de guantes y un abanico! \u00a1Aprisa!<\/p>\n<p>Alicia se llev\u00f3 tal susto que sali\u00f3 corriendo en la direcci\u00f3n que el Conejo le se\u00f1alaba, sin intentar explicarle que estaba equivoc\u00e1ndose de persona.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Me ha confundido con su criada! &#8211;se dijo mientras corr\u00eda&#8211;. \u00a1Vaya sorpresa se va a llevar cuando se entere de qui\u00e9n soy! Pero ser\u00e1 mejor que le traiga su abanico y sus guantes&#8230; Bueno, si logro encontrarlos.<\/p>\n<p>Mientras dec\u00eda estas palabras, lleg\u00f3 ante una linda casita, en cuya puerta brillaba una placa de bronce con el nombre \u00abC. BLANCO\u00bb grabado en ella. Alicia entr\u00f3 sin llamar, y corri\u00f3 escaleras arriba, con mucho miedo de encontrar a la verdadera Mary Ann y de que la echaran de la casa antes de que hubiera encontrado los guantes y el abanico.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 raro parece &#8211;se dijo Alicia eso de andar haciendo recados para un conejo! \u00a1Supongo que despu\u00e9s de esto Dina tambi\u00e9n me mandar\u00e1 a hacer sus recados! &#8211;Y empez\u00f3 a imaginar lo que ocurrir\u00eda en este caso: \u00ab\u00a1Se\u00f1orita Alicia, venga aqu\u00ed inmediatamente y prep\u00e1rese para salir de paseo!\u00bb, dir\u00eda la ni\u00f1era, y ella tendr\u00eda que contestar: \u00ab\u00a1Voy en seguida! Ahora no puedo, porque tengo que vigilar esta ratonera hasta que vuelva Dina y cuidar de que no se escape ning\u00fan rat\u00f3n\u00bb&#8211;. Claro que &#8211;sigui\u00f3 dici\u00e9ndose Alicia&#8211;, si a Dina le daba por empezar a darnos \u00f3rdenes, no creo que parara mucho tiempo en nuestra casa.<\/p>\n<p>A todo esto, hab\u00eda conseguido llegar hasta un peque\u00f1o dormitorio, muy ordenado, con una mesa junto a la ventana, y sobre la mesa (como esperaba) un abanico y dos o tres pares de diminutos guantes blancos de cabritilla. Cogi\u00f3 el abanico y un par de guantes, y, estaba a punto de salir de la habitaci\u00f3n, cuando su mirada cay\u00f3 en una botellita que estaba al lado del espejo del tocador. Esta vez no hab\u00eda letrerito con la palabra \u00abBEBEME\u00bb, pero de todos modos Alicia lo destap\u00f3 y se lo llev\u00f3 a los labios.<\/p>\n<p>&#8211;Estoy segura de que, si como o bebo algo, ocurrir\u00e1 algo interesante &#8211;se dijo&#8211;. Y voy a ver qu\u00e9 pasa con esta botella. Espero que vuelva a hacerme crecer, porque en realidad, estoy bastante harta de ser una cosilla tan peque\u00f1aja.<\/p>\n<p>\u00a1Y vaya si la hizo crecer! \u00a1Mucho m\u00e1s aprisa de lo que imaginaba! Antes de que hubiera bebido la mitad del frasco, se encontr\u00f3 con que la cabeza le tocaba contra el techo y tuvo que doblarla para que no se le rompiera el cuello. Se apresur\u00f3 a soltar la botella, mientras se dec\u00eda:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ya basta! Espero que no seguir\u00e9 creciendo&#8230; De todos modos, no paso ya por la puerta&#8230; \u00a1Ojal\u00e1 no hubiera bebido tan aprisa!<\/p>\n<p>\u00a1Por desgracia, era demasiado tarde para pensar en ello! Sigui\u00f3 creciendo, y creciendo, y muy pronto tuvo que ponerse de rodillas en el suelo. Un minuto m\u00e1s tarde no le quedaba espacio ni para seguir arrodillada, y tuvo que intentar acomodarse echada en el suelo, con un codo contra la puerta y el otro brazo alrededor del cuello. Pero no paraba de crecer, y, como \u00faltimo recurso, sac\u00f3 un brazo por la ventana y meti\u00f3 un pie por la chimenea, mientras se dec\u00eda:<\/p>\n<p>&#8211;Ahora no puedo hacer nada m\u00e1s, pase lo que pase. \u00bfQu\u00e9 va a ser de m\u00ed?<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice11a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice11a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"304\" height=\"213\" class=\"alignleft size-full wp-image-252\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por suerte la botellita m\u00e1gica hab\u00eda producido ya todo su efecto, y Alicia dej\u00f3 de crecer. De todos modos, se sent\u00eda inc\u00f3moda y, como no parec\u00eda haber posibilidad alguna de volver a salir nunca de aquella habitaci\u00f3n, no es de extra\u00f1ar que se sintiera tambi\u00e9n muy desgraciada.<\/p>\n<p>&#8211;Era mucho m\u00e1s agradable estar en mi casa &#8211;pens\u00f3 la pobre Alicia&#8211;. All\u00ed, al menos, no me pasaba el tiempo creciendo y disminuyendo de tama\u00f1o, y recibiendo \u00f3rdenes de ratones y conejos. Casi preferir\u00eda no haberme metido en la madriguera del Conejo&#8230; Y, sin embargo, pese a todo, \u00a1no se puede negar que este g\u00e9nero de vida resulta interesante! \u00a1Yo misma me pregunto qu\u00e9 puede haberme sucedido! Cuando le\u00eda cuentos de hadas, nunca cre\u00ed que estas cosas pudieran ocurrir en la realidad, \u00a1y aqu\u00ed me ten\u00e9is metida hasta el cuello en una aventura de \u00e9stas! Creo que debiera escribirse un libro sobre m\u00ed, s\u00ed se\u00f1or. Y cuando sea mayor, yo misma lo escribir\u00e9&#8230; Pero ya no puedo ser mayor de lo que soy ahora &#8211;a\u00f1adi\u00f3 con voz l\u00fagubre&#8211;. Al menos, no me queda sitio para hacerme mayor mientras est\u00e9 metida aqu\u00ed dentro. Pero entonces, \u00bfes que nunca me har\u00e9 mayor de lo que soy ahora? Por una parte, esto ser\u00eda una ventaja, no llegar\u00eda nunca a ser una vieja, pero por otra parte \u00a1tener siempre lecciones que aprender! \u00a1Vaya lata! \u00a1Eso si que no me gustar\u00eda nada! \u00a1Pero qu\u00e9 tonta eres, Alicia! &#8211;se rebati\u00f3 a s\u00ed misma&#8211;. \u00bfC\u00f3mo vas a poder estudiar lecciones metida aqu\u00ed dentro? Apenas si hay sitio para ti, \u00a1Y desde luego no queda ni un rinconcito para libros de texto!<\/p>\n<p>Y as\u00ed sigui\u00f3 discurseando un buen rato, unas veces en un sentido y otras llev\u00e1ndose a s\u00ed misma la contraria, manteniendo en definitiva una conversaci\u00f3n muy seria, como si se tratara de dos personas. Hasta que oy\u00f3 una voz fuera de la casa, y dej\u00f3 de discutir consigo misma para escuchar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Mary Ann! \u00a1Mary Ann! &#8211;dec\u00eda la voz&#8211;. \u00a1Tr\u00e1eme inmediatamente mis guantes!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s Alicia oy\u00f3 un ruidito de pasos por la escalera. Comprendi\u00f3 que era el Conejo que sub\u00eda en su busca y se ech\u00f3 a temblar con tal fuerza que sacudi\u00f3 toda la casa, olvidando que ahora era mil veces mayor que el Conejo Blanco y no hab\u00eda por tanto motivo alguno para tenerle miedo.<\/p>\n<p>Ahora el Conejo hab\u00eda llegado ante la puerta, e intent\u00f3 abrirla, pero, como la puerta se abr\u00eda hacia adentro y el codo de Alicia estaba fuertemente apoyado contra ella, no consigui\u00f3 moverla. Alicia oy\u00f3 que se dec\u00eda para s\u00ed:<\/p>\n<p>&#8211;Pues entonces dar\u00e9 la vuelta y entrar\u00e9 por la ventana.<\/p>\n<p>&#8211;Eso s\u00ed que no &#8211;pens\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>Y, despu\u00e9s de esperar hasta que crey\u00f3 o\u00edr al Conejo justo debajo de la ventana, abri\u00f3 de repente la mano e hizo gesto de atrapar lo que estuviera a su alcance. No encontr\u00f3 nada, pero oy\u00f3 un gritito entrecortado, algo que ca\u00eda y un estr\u00e9pito de cristales rotos, lo que le hizo suponer que el Conejo se hab\u00eda ca\u00eddo sobre un invernadero o algo por el estilo. Despu\u00e9s se oy\u00f3 una voz muy enfadada, que era la del Conejo:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice12a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice12a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"238\" height=\"342\" class=\"alignleft size-full wp-image-253\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Pat! \u00a1Pat! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?<\/p>\n<p>Y otra voz, que Alicia no hab\u00eda o\u00eddo hasta entonces:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Aqu\u00ed estoy, se\u00f1or! \u00a1Cavando en busca de manzanas, con permiso del se\u00f1or!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ten\u00edas que estar precisamente cavando en busca de manzanas! &#8211;replic\u00f3 el Conejo muy irritado&#8211;. \u00a1Ven aqu\u00ed inmediatamente! \u00a1Y ay\u00fadame a salir de esto!<\/p>\n<p>Hubo m\u00e1s ruido de cristales rotos. &#8211;Y ahora dime, Pat, \u00bfqu\u00e9 es eso que hay en la ventana?<\/p>\n<p>&#8211;Seguro que es un brazo, se\u00f1or &#8211;(y pronunciaba \u00abbrasso\u00bb).<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfUn brazo, majadero? \u00bfQui\u00e9n ha visto nunca un brazo de este tama\u00f1o? \u00a1Pero si llena toda la ventana!<\/p>\n<p>&#8211;Seguro que la llena, se\u00f1or. \u00a1Y sin embargo es un brazo!<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, sea lo que sea no tiene por que estar en mi ventana. \u00a1Ve y qu\u00edtalo de ah\u00ed!<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 un largo silencio, y Alicia s\u00f3lo pudo o\u00edr breves cuchicheos de vez en cuando, como \u00ab\u00a1Seguro que esto no me gusta nada, se\u00f1or, lo que se dice nada!\u00bb y \u00ab\u00a1Haz de una vez lo que te digo, cobarde!\u00bb Por \u00faltimo, Alicia volvi\u00f3 a abrir la mano y a moverla en el aire como si quisiera atrapar algo. Esta vez hubo dos grititos entrecortados y m\u00e1s ruido de cristales rotos. \u00ab\u00a1Cu\u00e1ntos invernaderos de cristal debe de haber ah\u00ed abajo!\u00bb, pens\u00f3 Alicia. \u00ab\u00a1Me pregunto qu\u00e9 har\u00e1n ahora! Si se trata de sacarme por la ventana, ojal\u00e1 pudieran lograrlo. No tengo ningunas ganas de seguir mucho rato encerrada aqu\u00ed dentro.\u00bb<\/p>\n<p>Esper\u00f3 unos minutos sin o\u00edr nada m\u00e1s. Por fin escuch\u00f3 el rechinar de las ruedas de una carretilla y el sonido de muchas voces que hablaban todas a la vez. Pudo entender algunas palabras: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la otra escalera?&#8230; A m\u00ed s\u00f3lo me dijeron que trajera una; la otra la tendr\u00e1 Bill&#8230; \u00a1Bill! \u00a1Trae la escalera aqu\u00ed, muchacho!&#8230; Aqu\u00ed, ponedlas en esta esquina&#8230; No, primero \u00e1talas la una a la otra&#8230; As\u00ed no llegar\u00e1n ni a la mitad&#8230; Claro que llegar\u00e1n, no seas pesado&#8230; \u00a1Ven aqu\u00ed, Bill, ag\u00e1rrate a esta cuerda!&#8230; \u00bfAguantar\u00e1 este peso el tejado?&#8230; \u00a1Cuidado con esta teja suelta!&#8230; \u00a1Eh, que se cae! \u00a1Cuidado con la cabeza!\u00bb Aqu\u00ed se oy\u00f3 una fuerte ca\u00edda. \u00abVaya, \u00bfqui\u00e9n ha sido?&#8230; Creo que ha sido Bill&#8230; \u00bfQui\u00e9n va a bajar por la chimenea?&#8230; \u00bfYo? Nanay. \u00a1Baja t\u00fa!&#8230; \u00a1Ni hablar! Tiene que bajar Bill&#8230; \u00a1Ven aqu\u00ed, Bill! \u00a1El amo dice que tienes que bajar por la chimenea!\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Vaya! \u00bfConque es Bill el que tiene que bajar por la chimenea? se dijo Alicia&#8211;. \u00a1Parece que todo se lo cargan a Bill! No me gustar\u00eda estar en su pellejo: desde luego esta chimenea es estrecha, pero me parece que podr\u00e9 dar alg\u00fan puntapi\u00e9 por ella.<\/p>\n<p>Alicia hundi\u00f3 el pie todo lo que pudo dentro de la chimenea, y esper\u00f3 hasta o\u00edr que la bestezuela (no pod\u00eda saber de qu\u00e9 tipo de animal se trataba) escarbaba y ara\u00f1aba dentro de la chimenea, justo encima de ella. Entonces, mientras se dec\u00eda a s\u00ed misma: \u00ab\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 Bill! \u00bb, dio una fuerte patada, y esper\u00f3 a ver qu\u00e9 pasaba a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo primero que oy\u00f3 fue un coro de voces que gritaban a una: \u00ab\u00a1Ahi va Bill!\u00bb, y despu\u00e9s la voz del Conejo sola: \u00ab\u00a1Cogedlo! \u00a1Eh! \u00a1Los que est\u00e1is junto a la valla!\u00bb Sigui\u00f3 un silencio y una nueva avalancha de voces: \u00abLevantadle la cabeza&#8230; Venga un trago&#8230; Sin que se ahogue&#8230; \u00bfQu\u00e9 ha pasado, amigo? \u00a1Cu\u00e9ntanoslo todo!\u00bb<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice13a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice13a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"131\" height=\"360\" class=\"alignright size-full wp-image-254\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por fin se oy\u00f3 una vocecita d\u00e9bil y aguda, que Alicia supuso ser\u00eda la voz de Bill:<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, casi no s\u00e9 nada&#8230; No quiero m\u00e1s co\u00f1ac, gracias, ya me siento mejor&#8230; Estoy tan aturdido que no s\u00e9 qu\u00e9 decir&#8230; Lo \u00fanico que recuerdo es que algo me golpe\u00f3 rudamente, \u00a1y sal\u00ed por los aires como el mu\u00f1eco de una caja de sorpresas!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Desde luego, amigo! \u00a1Eso ya lo hemos visto! &#8211;dijeron los otros.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Tenemos que quemar la casa! &#8211;dijo la voz del Conejo.<\/p>\n<p>Y Alicia grit\u00f3 con todas sus fuerzas:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Si lo hac\u00e9is, lanzar\u00e9 a Dina contra vosotros!<\/p>\n<p>Se hizo inmediatamente un silencio de muerte, y Alicia pens\u00f3 para s\u00ed:<\/p>\n<p>&#8211;Me pregunto qu\u00e9 van a hacer ahora. Si tuvieran una pizca de sentido com\u00fan, levantar\u00edan el tejado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de uno o dos minutos se pusieron una vez m\u00e1s todos en movimiento, y Alicia oy\u00f3 que el Conejo dec\u00eda:<\/p>\n<p>&#8211;Con una carretada tendremos bastante para empezar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfUna carretada de qu\u00e9? &#8211;pens\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>Y no tuvo que esperar mucho para averiguarlo, pues un instante despu\u00e9s una granizada de piedrecillas entr\u00f3 disparada por la ventana, y algunas le dieron en plena cara.<\/p>\n<p>&#8211;Ahora mismo voy a acabar con esto &#8211;se dijo Alicia para sus adentros, y a\u00f1adi\u00f3 en alta voz&#8211;: \u00a1Ser\u00e1 mejor que no lo repit\u00e1is!<\/p>\n<p>Estas palabras produjeron otro silencio de muerte. Alicia advirti\u00f3, con cierta sorpresa, que las piedrecillas se estaban transformando en pastas de t\u00e9, all\u00ed en el suelo, y una brillante idea acudi\u00f3 de inmediato a su cabeza.<\/p>\n<p>\u00abSi como una de estas pastas\u00bb, pens\u00f3, \u00abseguro que producir\u00e1 alg\u00fan cambio en mi estatura. Y, como no existe posibilidad alguna de que me haga todav\u00eda mayor, supongo que tendr\u00e9 que hacerme forzosamente m\u00e1s peque\u00f1a.\u00bb<\/p>\n<p>Se comi\u00f3, pues, una de las pastas, y vio con alegr\u00eda que empezaba a disminuir inmediatamente de tama\u00f1o. En cuanto fue lo bastante peque\u00f1a para pasar por la puerta, corri\u00f3 fuera de la casa, y se encontr\u00f3 con un grupo bastante numeroso de animalillos y p\u00e1jaros que la esperaban. Una lagartija, Bill, estaba en el centro, sostenido por dos conejillos de indias, que le daban a beber algo de una botella. En el momento en que apareci\u00f3 Alicia, todos se abalanzaron sobre ella. Pero Alicia ech\u00f3 a correr con todas sus fuerzas, y pronto se encontr\u00f3 a salvo en un espeso bosque.<\/p>\n<p>&#8211;Lo primero que ahora tengo que hacer &#8211;se dijo Alicia, mientras vagaba por el bosque &#8211;es crecer hasta volver a recuperar mi estatura. Y lo segundo es encontrar la manera de entrar en aquel precioso jard\u00edn. Me parece que \u00e9ste es el mejor plan de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Parec\u00eda, desde luego, un plan excelente, y expuesto de un modo muy claro y muy simple. La \u00fanica dificultad radicaba en que no ten\u00eda la menor idea de c\u00f3mo llevarlo a cabo. Y, mientras miraba ansiosamente por entre los \u00e1rboles, un peque\u00f1o ladrido que son\u00f3 justo encima de su cabeza la hizo mirar hacia arriba sobresaltada.<\/p>\n<p>Un enorme perrito la miraba desde arriba con sus grandes ojos muy abiertos y alargaba t\u00edmidamente una patita para tocarla.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice14a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice14a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"290\" height=\"342\" class=\"alignleft size-full wp-image-255\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 cosa tan bonita! &#8211;dijo Alicia, en tono muy cari\u00f1oso, e intent\u00f3 sin \u00e9xito dedicarle un silbido, pero estaba tambi\u00e9n terriblemente asustada, porque pensaba que el cachorro pod\u00eda estar hambriento, y, en este caso, lo m\u00e1s probable era que la devorara de un solo bocado, a pesar de todos sus mimos.<\/p>\n<p>Casi sin saber lo que hac\u00eda, cogi\u00f3 del suelo una ramita seca y la levant\u00f3 hacia el perrito, y el perrito dio un salto con las cuatro patas en el aire, solt\u00f3 un ladrido de satisfacci\u00f3n y se abalanz\u00f3 sobre el palo en gesto de ataque. Entonces Alicia se escabull\u00f3 r\u00e1pidamente tras un gran cardo, para no ser arrollada, y, en cuanto apareci\u00f3 por el otro lado, el cachorro volvi\u00f3 a precipitarse contra el palo, con tanto entusiasmo que perdi\u00f3 el equilibrio y dio una voltereta. Entonces Alicia, pensando que aquello se parec\u00eda mucho a estar jugando con un caballo percher\u00f3n y temiendo ser pisoteada en cualquier momento por sus patazas, volvi\u00f3 a refugiarse detr\u00e1s del cardo. Entonces el cachorro inici\u00f3 una serie de ataques rel\u00e1mpago contra el palo, corriendo cada vez un poquito hacia adelante y un mucho hacia atr\u00e1s, y ladrando roncamente todo el rato, hasta que por fin se sent\u00f3 a cierta distancia, jadeante, la lengua colg\u00e1ndole fuera de la boca y los grandes ojos medio cerrados.<\/p>\n<p>Esto le pareci\u00f3 a Alicia una buena oportunidad para escapar. As\u00ed que se lanz\u00f3 a correr, y corri\u00f3 hasta el l\u00edmite de sus fuerzas y hasta quedar sin aliento, y hasta que las ladridos del cachorro sonaron muy d\u00e9biles en la distancia.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice15a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice15a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"245\" height=\"324\" class=\"alignright size-full wp-image-256\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;Y, a pesar de todo, \u00a1qu\u00e9 cachorrito tan mono era! &#8211;dijo Alicia, mientras se apoyaba contra una campanilla para descansar y se abanicaba con una de sus hojas&#8211;. \u00a1Lo que me hubiera gustado ense\u00f1arle juegos, si&#8230; si hubiera tenido yo el tama\u00f1o adecuado para hacerlo! \u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Casi se me hab\u00eda olvidado que tengo que crecer de nuevo! Veamos: \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para lograrlo? Supongo que tendr\u00eda que comer o que beber alguna cosa, pero \u00bfqu\u00e9? \u00c9ste es el gran dilema.<\/p>\n<p>Realmente el gran dilema era \u00bfqu\u00e9? Alicia mir\u00f3 a su alrededor hacia las flores y hojas de hierba, pero no vio nada que tuviera aspecto de ser la cosa adecuada para ser comida o bebida en esas circunstancias. All\u00ed cerca se ergu\u00eda una gran seta, casi de la misma altura que Alicia. Y, cuando hubo mirado debajo de ella, y a ambos lados, y detr\u00e1s, se le ocurri\u00f3 que lo mejor ser\u00eda mirar y ver lo que hab\u00eda encima.<\/p>\n<p>Se puso de puntillas, y mir\u00f3 por encima del borde de la seta, y sus ojos se encontraron de inmediato con los ojos de una gran oruga azul, que estaba sentada encima de la seta con los brazos cruzados, fumando tranquilamente una larga pipa y sin prestar la menor atenci\u00f3n a Alicia ni a ninguna otra cosa.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">L<\/span>a Oruga y Alicia se estuvieron mirando un rato en silencio: por fin la Oruga se sac\u00f3 la pipa de la boca, y se dirigi\u00f3 a la ni\u00f1a en voz l\u00e1nguida y adormilada.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? &#8211;dijo la Oruga.<\/p>\n<p>No era una forma demasiado alentadora de empezar una conversaci\u00f3n. Alicia contest\u00f3 un poco intimidada:<\/p>\n<p>&#8211;Apenas s\u00e9, se\u00f1ora, lo que soy en este momento&#8230; S\u00ed s\u00e9 qui\u00e9n era al levantarme esta ma\u00f1ana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 quieres decir con eso? &#8211;pregunt\u00f3 la Oruga con severidad&#8211;. \u00a1A ver si te aclaras contigo misma!<\/p>\n<p>&#8211;Temo que no puedo aclarar nada conmigo misma, se\u00f1ora &#8211;dijo Alicia&#8211;, porque yo no soy yo misma, ya lo ve.<\/p>\n<p>&#8211;No veo nada &#8211;protest\u00f3 la Oruga.<\/p>\n<p>&#8211;Temo que no podr\u00e9 explicarlo con m\u00e1s claridad &#8211;insisti\u00f3 Alicia con voz amable&#8211;, porque para empezar ni siquiera lo entiendo yo misma, y eso de cambiar tantas veces de estatura en un solo d\u00eda resulta bastante desconcertante.<\/p>\n<p>&#8211;No resulta nada &#8211;replic\u00f3 la Oruga.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, quiz\u00e1s usted no haya sentido hasta ahora nada parecido &#8211;dijo Alicia&#8211;, pero cuando se convierta en cris\u00e1lida, cosa que ocurrir\u00e1 cualquier d\u00eda, y despu\u00e9s en mariposa, me parece que todo le parecer\u00e1 un poco raro, \u00bfno cree?<\/p>\n<p>&#8211;Ni pizca &#8211;declar\u00f3 la Oruga.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, quiz\u00e1 los sentimientos de usted sean distintos a los m\u00edos, porque le aseguro que a mi me parecer\u00eda muy raro.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1A ti! &#8211;dijo la Oruga con desprecio&#8211;. \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?<\/p>\n<p>Con lo cual volv\u00edan al principio de la conversaci\u00f3n. Alicia empezaba a sentirse molesta con la Oruga, por esas observaciones tan secas y cortantes, de modo que se puso tiesa como un r\u00e1bano y le dijo con severidad:<\/p>\n<p>&#8211;Me parece que es usted la que deber\u00eda decirme primero qui\u00e9n es.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPor qu\u00e9? &#8211;inquiri\u00f3 la Oruga.<\/p>\n<p>Era otra pregunta dif\u00edcil, y como a Alicia no se le ocurri\u00f3 ninguna respuesta convincente y como la Oruga parec\u00eda seguir en un estado de \u00e1nimo de lo m\u00e1s antip\u00e1tico, la ni\u00f1a dio media vuelta para marcharse.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ven aqu\u00ed! &#8211;la llam\u00f3 la Oruga a sus espaldas&#8211;. \u00a1Tengo algo importante que decirte!<\/p>\n<p>Estas palabras sonaban prometedoras, y Alicia dio otra media vuelta y volvi\u00f3 atr\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Vigila este mal genio! &#8211;sentenci\u00f3 la Oruga.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEs eso todo? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia, trag\u00e1ndose la rabia lo mejor que pudo.<\/p>\n<p>&#8211;No &#8211;dijo la Oruga.<\/p>\n<p>Alicia decidi\u00f3 que ser\u00eda mejor esperar, ya que no ten\u00eda otra cosa que hacer, y ver si la Oruga dec\u00eda por fin algo que mereciera la pena. Durante unos minutos la Oruga sigui\u00f3 fumando sin decir palabra, pero despu\u00e9s abri\u00f3 los brazos, volvi\u00f3 a sacarse la pipa de la boca y dijo:<\/p>\n<p>&#8211;As\u00ed que t\u00fa crees haber cambiado, \u00bfno?<\/p>\n<p>&#8211;Mucho me temo que si, se\u00f1ora. No me acuerdo de cosas que antes sab\u00eda muy bien, y no pasan diez minutos sin que cambie de tama\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfNo te acuerdas \u00bfde qu\u00e9 cosas?<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, intent\u00e9 recitar los versos de \u00abVed c\u00f3mo la industriosa abeja&#8230; pero todo me sali\u00f3 distinto, completamente distinto y segu\u00ed hablando de cocodrilos\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211;Pues bien, haremos una cosa.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQue?<\/p>\n<p>&#8211;Rec\u00edtame eso de \u00abHa envejecido, Padre Guillermo&#8230;\u00bb &#8211;Orden\u00f3 la Oruga.<\/p>\n<p>Alicia cruz\u00f3 los brazos y empez\u00f3 a recitar el poema:<\/p>\n<pre><em>\r\n\"Ha envejecido, Padre Guillermo,\" dijo el chico,\r\n\"Y su pelo est\u00e1 lleno de canas;\r\nSin embargo siempre hace el pino--\r\n\u00bfCon sus a\u00f1os a\u00fan tiene las ganas?\r\n\r\n\"Cuando joven,\" dijo Padre Guillermo a su hijo,\r\n\"No quer\u00eda da\u00f1arme el coco;\r\nPero ya no me da ning\u00fan miedo,\r\nQue de mis sesos me queda muy poco.\"\r\n\r\n<a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice16a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice16a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"239\" class=\"alignnone size-full wp-image-257\" \/><\/a>\r\n\r\n\"Ha envejecido,\" dijo el muchacho,\r\n\"Como ya se ha dicho;\r\nSin embargo entr\u00f3 capotando--\r\n\u00bfC\u00f3mo a\u00fan puede andar como un bicho?\r\n\r\n\"Cuando joven,\" dijo el sabio, meneando su pelo blanco,\r\n\"Me manten\u00eda el cuerpo muy \u00e1gil\r\nCon ayuda medicinal y, si puedo ser franco,\r\nDebes probarlo para no acabar d\u00e9bil.\"\r\n\r\n<a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice17a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice17a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"240\" class=\"alignnone size-full wp-image-258\" \/><\/a>\r\n\r\n\"Ha envejecido,\" dijo el chico, \"y tiene los dientes in\u00fatiles\r\npara m\u00e1s que agua y vino;\r\nPero zamp\u00f3 el ganso hasta los huesos fr\u00e1giles--\r\nA ver, se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 es el tino?\"\r\n\r\nCuando joven,\" dijo su padre, \"me empe\u00f1\u00e9 en ser abogado,\r\nY discut\u00eda la ley con mi esposa;\r\nY por eso, toda mi vida me ha durado\r\nUna mand\u00edbula muy fuerte y musculosa.\"\r\n\r\n<a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice18a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice18a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"241\" class=\"alignnone size-full wp-image-259\" \/><\/a>\r\n\r\n\"Ha envejecido y ser\u00eda muy raro,\" dijo el chico,\r\n\"Si a\u00fan tuviera la vista perfecta;\r\n\u00bfPues c\u00f3mo hizo bailar en su pico\r\nEsta anguila de forma tan recta?\"\r\n\r\n\"Tres preguntas ya has posado,\r\nY a ninguna m\u00e1s contestar\u00e9.\r\nSi no te vas ahora mismo,\r\n\u00a1Vaya golpe que te pegar\u00e9!\r\n\r\n<a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice19a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice19a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"242\" class=\"alignnone size-full wp-image-260\" \/><\/a>\r\n<\/em><\/pre>\n<p>&#8211;Eso no est\u00e1 bien &#8211;dijo la Oruga.<\/p>\n<p>&#8211;No, me temo que no est\u00e1 del todo bien &#8211;reconoci\u00f3 Alicia con timidez&#8211;. Algunas palabras tal vez me han salido revueltas.<\/p>\n<p>&#8211;Est\u00e1 mal de cabo a rabo&#8211; sentenci\u00f3 la Oruga en tono implacable, y sigui\u00f3 un silencio de varios minutos.<\/p>\n<p>La Oruga fue la primera en hablar.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tama\u00f1o te gustar\u00eda tener? &#8211;le pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;No soy dif\u00edcil en asunto de tama\u00f1os &#8211;se apresur\u00f3 a contestar Alicia&#8211;. S\u00f3lo que no es agradable estar cambiando tan a menudo, sabe.<\/p>\n<p>&#8211;No s\u00e9 nada &#8211;dijo la Oruga. Alicia no contest\u00f3. Nunca en toda su vida le hab\u00edan llevado tanto la contraria, y sinti\u00f3 que se le estaba acabando la paciencia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEst\u00e1s contenta con tu tama\u00f1o actual? &#8211;pregunt\u00f3 la Oruga.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, me gastar\u00eda ser un poco m\u00e1s alta, si a usted no le importa. \u00a1Siete cent\u00edmetros es una estatura tan insignificante!<\/p>\n<p>\u00a1Es una estatura perfecta! &#8211;dijo la Oruga muy enfadada, irgui\u00e9ndose cuan larga era (med\u00eda exactamente siete cent\u00edmetros).<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Pero yo no estoy acostumbrada a medir siete cent\u00edmetros! se lament\u00f3 la pobre Alicia con voz lastimera, mientras pensaba para sus adentros: \u00ab\u00a1Ojal\u00e1 estas criaturas no se ofendieran tan f\u00e1cilmente!\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;Ya te ir\u00e1s acostumbrando &#8211;dijo la Oruga, y volvi\u00f3 a meterse la pipa en la boca y empez\u00f3 otra vez a fumar.<\/p>\n<p>Esta vez Alicia esper\u00f3 pacientemente a que se decidiera a hablar de nuevo. Al cabo de uno o dos minutos la Oruga se sac\u00f3 la pipa de la boca, dio unos bostezos y se desperez\u00f3. Despu\u00e9s baj\u00f3 de la seta y empez\u00f3 a deslizarse por la hierba, al tiempo que dec\u00eda:<\/p>\n<p>&#8211;Un lado te har\u00e1 crecer, y el otro lado te har\u00e1 disminuir<\/p>\n<p>&#8211;Un lado \u00bfde qu\u00e9? El otro lado \u00bfde que? &#8211;se dijo Alicia para sus adentros.<\/p>\n<p>&#8211;De la seta &#8211;dijo la Oruga, como si la ni\u00f1a se lo hubiera preguntado en voz alta.<\/p>\n<p>Y al cabo de unos instantes se perdi\u00f3 de vista.<\/p>\n<p>Alicia se qued\u00f3 un rato contemplando pensativa la seta, en un intento de descubrir cu\u00e1les ser\u00edan sus dos lados, y, como era perfectamente redonda, el problema no resultaba nada f\u00e1cil. As\u00ed pues, extendi\u00f3 los brazos todo lo que pudo alrededor de la seta y arranc\u00f3 con cada mano un pedacito.<\/p>\n<p>&#8211;Y ahora &#8211;se dijo&#8211;, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 cu\u00e1l?<\/p>\n<p>Dio un mordisquito al pedazo de la mano derecha para ver el efecto y al instante sinti\u00f3 un rudo golpe en la barbilla. \u00a1La barbilla le hab\u00eda chocado con los pies!<\/p>\n<p>Se asust\u00f3 mucho con este cambio tan repentino, pero comprendi\u00f3 que estaba disminuyendo r\u00e1pidamente de tama\u00f1o, que no hab\u00eda por tanto tiempo que perder y que deb\u00eda apresurarse a morder el otro pedazo. Ten\u00eda la mand\u00edbula tan apretada contra los pies que resultaba dif\u00edcil abrir la boca, pero lo consigui\u00f3 al fin, y pudo tragar un trocito del pedazo de seta que ten\u00eda en la mano izquierda.<\/p>\n<div align=center>\n*       *       *       *       *       *       *<\/p>\n<p>*       *       *       *       *       *<\/p>\n<p>*       *       *       *       *       *       *\n<\/p><\/div>\n<p>\u00ab\u00a1Vaya, por fin tengo libre la cabeza!\u00bb, se dijo Alicia con alivio, pero el alivio se transform\u00f3 inmediatamente en alarma, al advertir que hab\u00eda perdido de vista sus propios hombros: todo lo que pod\u00eda ver, al mirar hacia abajo, era un largu\u00edsimo pedazo de cuello, que parec\u00eda brotar como un tallo del mar de hojas verdes que se extend\u00eda muy por debajo de ella.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 puede ser todo este verde? &#8211;dijo Alicia&#8211;. \u00bfY d\u00f3nde se habr\u00e1n marchado mis hombros? Y, oh mis pobres manos, \u00bfc\u00f3mo es que no puedo veros?<\/p>\n<p>Mientras hablaba mov\u00eda las manos, pero no pareci\u00f3 conseguir ning\u00fan resultado, salvo un ligero estremecimiento que agit\u00f3 aquella verde hojarasca distante. Como no hab\u00eda modo de que sus manos subieran hasta su cabeza, decidi\u00f3 bajar la cabeza hasta las manos, y descubri\u00f3 con entusiasmo que su cuello se doblaba con mucha facilidad en cualquier direcci\u00f3n, como una serpiente. Acababa de lograr que su cabeza descendiera por el aire en un gracioso zigzag y se dispon\u00eda a introducirla entre las hojas, que descubri\u00f3 no eran m\u00e1s que las copas de los \u00e1rboles bajo los que antes hab\u00eda estado paseando, cuando un agudo silbido la hizo retroceder a toda prisa. Una gran paloma se precipitaba contra su cabeza y la golpeaba violentamente con las alas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Serpiente! &#8211;chill\u00f3 la paloma.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Yo no soy una serpiente! &#8211;protest\u00f3 Alicia muy indignada&#8211;. \u00a1Y d\u00e9jame en paz!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Serpiente, m\u00e1s que serpiente! &#8211;sigui\u00f3 la Paloma, aunque en un tono menos convencido, y a\u00f1adi\u00f3 en una especie de sollozo&#8211;: \u00a1Lo he intentado todo, y nada ha dado resultado!<\/p>\n<p>&#8211;No tengo la menor idea de lo que usted est\u00e1 diciendo! &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Lo he intentado en las ra\u00edces de los \u00e1rboles, y lo he intentado en las riberas, y lo he intentado en los setos &#8211;sigui\u00f3 la Paloma, sin escuchar lo que Alicia le dec\u00eda&#8211;. \u00a1Pero siempre estas serpientes! \u00a1No hay modo de librarse de ellas!<\/p>\n<p>Alicia se sent\u00eda cada vez m\u00e1s confusa, pero pens\u00f3 que de nada servir\u00eda todo lo que ella pudiera decir ahora y que era mejor esperar a que la Paloma terminara su discurso.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Como si no fuera ya bastante engorro empollar los huevos! &#8211;dijo la Paloma&#8211;. \u00a1Encima hay que guardarlos d\u00eda y noche contra las serpientes! \u00a1No he podido pegar ojo durante tres semanas!<\/p>\n<p>&#8211;Siento mucho que sufra usted tantas molestias &#8211;dijo Alicia, que empezaba a comprender el significado de las palabras de la Paloma. &#8211;\u00a1Y justo cuando elijo el \u00e1rbol m\u00e1s alto del bosque &#8211;continu\u00f3 la Paloma, levantando la voz en un chillido&#8211;, y justo cuando me cre\u00eda por fin libre de ellas, tienen que empezar a bajar culebreando desde el cielo! \u00a1Qu\u00e9 asco de serpientes!<\/p>\n<p>&#8211;Pero le digo que yo no soy una serpiente. Yo soy una&#8230; Yo soy una&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, qu\u00e9 eres, pues? &#8211;dijo la Paloma&#8211;. \u00a1Veamos qu\u00e9 demonios inventas ahora!<\/p>\n<p>&#8211;Soy&#8230; soy una ni\u00f1ita &#8211;dijo Alicia, llena de dudas, pues ten\u00eda muy presentes todos los cambios que hab\u00eda sufrido a lo largo del d\u00eda.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1A otro con este cuento! &#8211;respondi\u00f3 la Paloma, en tono del m\u00e1s profundo desprecio&#8211;. He visto montones de ni\u00f1itas a lo largo de mi vida, \u00a1pero ninguna que tuviera un cuello como el tuyo! \u00a1No, no! Eres una serpiente, y de nada sirve negarlo. \u00a1Supongo que ahora me dir\u00e1s que en tu vida te has zampado un huevo!<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, huevos si he comido &#8211;reconoci\u00f3 Alicia, que siempre dec\u00eda la verdad&#8211;. Pero es que las ni\u00f1as tambi\u00e9n comen huevos, igual que las serpientes, sabe.<\/p>\n<p>&#8211;No lo creo &#8211;dijo la Paloma&#8211;, pero, si es verdad que comen huevos, entonces no son m\u00e1s que una variedad de serpientes, y eso es todo.<\/p>\n<p>Era una idea tan nueva para Alicia, que qued\u00f3 muda durante uno o dos minutos, lo que dio oportunidad a la Paloma de a\u00f1adir:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Est\u00e1s buscando huevos! \u00a1Si lo sabr\u00e9 yo! \u00a1Y qu\u00e9 m\u00e1s me da a m\u00ed que seas una ni\u00f1a o una serpiente?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Pues a m\u00ed s\u00ed me da! &#8211;se apresur\u00f3 a declarar Alicia&#8211;. Y adem\u00e1s da la casualidad de que no estoy buscando huevos. Y aunque estuviera buscando huevos, no querr\u00eda los tuyos: no me gustan crudos.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, pues entonces, l\u00e1rgate &#8211;gru\u00f1o la Paloma, mientras se volv\u00eda a colocar en el nido.<\/p>\n<p>Alicia se sumergi\u00f3 trabajosamente entre los \u00e1rboles. El cuello se le enredaba entre las ramas y ten\u00eda que pararse a cada momento para liberarlo. Al cabo de un rato, record\u00f3 que todav\u00eda ten\u00eda los pedazos de seta, y puso cuidadosamente manos a la obra, mordisqueando primero uno y luego el otro, y creciendo unas veces y decreciendo otras, hasta que consigui\u00f3 recuperar su estatura normal.<\/p>\n<p>Hac\u00eda tanto tiempo que no hab\u00eda tenido un tama\u00f1o ni siquiera aproximado al suyo, que al principio se le hizo un poco extra\u00f1o. Pero no le cost\u00f3 mucho acostumbrarse y empez\u00f3 a hablar consigo misma como sol\u00eda.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Vaya, he realizado la mitad de mi plan! \u00a1Qu\u00e9 desconcertantes son estos cambios! \u00a1No puede estar una segura de lo que va a ser al minuto siguiente! Lo cierto es que he recobrado mi estatura normal. El pr\u00f3ximo objetivo es entrar en aquel precioso jard\u00edn&#8230; Me pregunto c\u00f3mo me las arreglar\u00e9 para lograrlo.<\/p>\n<p>Mientras dec\u00eda estas palabras, lleg\u00f3 a un claro del bosque, donde se alzaba una casita de poco m\u00e1s de un metro de altura.<\/p>\n<p>&#8211;Sea quien sea el que viva all\u00ed &#8211;pens\u00f3 Alicia&#8211;, no puedo presentarme con este tama\u00f1o. \u00a1Se morir\u00edan del susto!<\/p>\n<p>Asi pues, empez\u00f3 a mordisquear una vez m\u00e1s el pedacito de la mano derecha, Y no se atrevi\u00f3 a acercarse a la casita hasta haber reducido su propio tama\u00f1o a unos veinte cent\u00edmetros.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">A<\/span>licia se qued\u00f3 mirando la casa uno o dos minutos, y pregunt\u00e1ndose lo que iba a hacer, cuando de repente sali\u00f3 corriendo del bosque un lacayo con librea (a Alicia le pareci\u00f3 un lacayo porque iba con librea; de no ser as\u00ed, y juzgando s\u00f3lo por su cara, habr\u00eda dicho que era un pez) y golpe\u00f3 en\u00e9rgicamente la puerta con los nudillos. Abri\u00f3 la puerta otro lacayo de librea, con una cara redonda y grandes ojos de rana. Y los dos lacayos, observ\u00f3 Alicia, llevaban el pelo empolvado y rizado. Le entr\u00f3 una gran curiosidad por saber lo que estaba pasando y sali\u00f3 cautelosamente del bosque para o\u00edr lo que dec\u00edan.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice20a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice20a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"269\" height=\"324\" class=\"alignleft size-full wp-image-261\" \/><\/a><\/p>\n<p>El lacayo-pez empez\u00f3 por sacarse de debajo del brazo una gran carta, casi tan grande como \u00e9l, y se la entreg\u00f3 al otro lacayo, mientras dec\u00eda en tono solemne:<\/p>\n<p>&#8211;Para la Duquesa. Una invitaci\u00f3n de la Reina para jugar al croquet.<\/p>\n<p>El lacayo-rana lo repiti\u00f3, en el mismo tono solemne, pero cambiando un poco el orden de las palabras:<\/p>\n<p>&#8211;De la Reina. Una invitaci\u00f3n para la Duquesa para jugar al croquet.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s los dos hicieron una profunda reverencia, y los empolvados rizos entrechocaron y se enredaron.<\/p>\n<p>A Alicia le dio tal ataque de risa que tuvo que correr a esconderse en el bosque por miedo a que la oyeran. Y, cuando volvi\u00f3 a asomarse, el lacayo-pez se hab\u00eda marchado y el otro estaba sentado en el suelo junto a la puerta, mirando est\u00fapidamente el cielo.<\/p>\n<p>Alicia se acerc\u00f3 t\u00edmidamente y llam\u00f3 a la puerta.<\/p>\n<p>&#8211;No sirve de nada llamar &#8211;dijo el lacayo&#8211;, y esto por dos razones. Primero, porque yo estoy en el mismo lado de la puerta que t\u00fa; segundo, porque est\u00e1n armando tal ruido dentro de la casa, que es imposible que te oigan.<\/p>\n<p>Y efectivamente del interior de la casa sal\u00eda un ruido espantoso: aullidos, estornudos y de vez en cuando un estrepitoso golpe, como si un plato o una olla se hubiera roto en mil pedazos.<\/p>\n<p>&#8211;D\u00edgame entonces, por favor &#8211;pregunt\u00f3 Alicia&#8211;, qu\u00e9 tengo que hacer para entrar.<\/p>\n<p>&#8211;Llamar a la puerta servir\u00eda de algo &#8211;sigui\u00f3 el lacayo sin escucharla&#8211;, si tuvi\u00e9ramos la puerta entre nosotros dos. Por ejemplo, si t\u00fa estuvieras dentro, podr\u00edas llamar, y yo podr\u00eda abrir para que salieras, sabes.<\/p>\n<p>Hab\u00eda estado mirando todo el rato hacia el cielo, mientras hablaba, y esto le pareci\u00f3 a Alicia decididamente una groser\u00eda. \u00abPero a lo mejor no puede evitarlo\u00bb, se dijo para sus adentros. \u00ab\u00a1Tiene los ojos tan arriba de la cabeza! Aunque por lo menos podr\u00eda responder cuando se le pregunta algo.\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 tengo que hacer para entrar? &#8211;repiti\u00f3 ahora en voz alta.<\/p>\n<p>&#8211;Yo estar\u00e9 sentado aqu\u00ed &#8211;observ\u00f3 el lacayo&#8211; hasta ma\u00f1ana&#8230;<\/p>\n<p>En este momento la puerta de la casa se abri\u00f3, y un gran plato sali\u00f3 zumbando por los aires, en direcci\u00f3n a la cabeza del lacayo: le roz\u00f3 la nariz y fue a estrellarse contra uno de los \u00e1rboles que hab\u00eda detr\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211;&#8230; o pasado ma\u00f1ana, quiz\u00e1s &#8211;continu\u00f3 el lacayo en el mismo tono de voz, como si no hubiese pasado absolutamente nada.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 tengo que hacer para entrar? &#8211;volvi\u00f3 a preguntar Alicia alzando la voz.<\/p>\n<p>&#8211;Pero \u00bftienes realmente que entrar? &#8211;dijo el lacayo&#8211;. Esto es lo primero que hay que aclarar, sabes.<\/p>\n<p>Era la pura verdad, pero a Alicia no le gust\u00f3 nada que se lo dijeran.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 pesadez! &#8211;mascull\u00f3 para s\u00ed&#8211;. \u00a1Qu\u00e9 manera de razonar tienen todas estas criaturas! \u00a1Hay para volverse loco!<\/p>\n<p>Al lacayo le pareci\u00f3 \u00e9sta una buena oportunidad para repetir su observaci\u00f3n, con variaciones:<\/p>\n<p>&#8211;Estar\u00e9 sentado aqu\u00ed &#8211;dijo&#8211; d\u00edas y d\u00edas.<\/p>\n<p>&#8211;Pero \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer yo? &#8211;insisti\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Lo que se te antoje &#8211;dijo el criado, y empez\u00f3 a silbar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Oh, no sirve para nada hablar con \u00e9l! &#8211;murmur\u00f3 Alicia desesperada&#8211;. \u00a1Es un perfecto idiota!<\/p>\n<p>Abri\u00f3 la puerta y entr\u00f3 en la casa.<\/p>\n<p>La puerta daba directamente a una gran cocina, que estaba completamente llena de humo. En el centro estaba la Duquesa, sentada sobre un taburete de tres patas y con un beb\u00e9 en los brazos. La cocinera se inclinaba sobre el fog\u00f3n y revolv\u00eda el interior de un enorme puchero que parec\u00eda estar lleno de sopa.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Esta sopa tiene por descontado demasiada pimienta! &#8211;se dijo Alicia para sus adentros, mientras soltaba el primer estornudo.<\/p>\n<p>Donde si hab\u00eda demasiada pimienta era en el aire. Incluso la Duquesa estornudaba de vez en cuando, y el beb\u00e9 estornudaba y aullaba alternativamente, sin un momento de respiro. Los \u00fanicos seres que en aquella cocina no estornudaban eran la cocinera y un rollizo gatazo que yac\u00eda cerca del fuego, con una sonrisa de oreja a oreja.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice21a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice21a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"265\" class=\"alignright size-full wp-image-262\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPor favor, podr\u00eda usted decirme &#8211;pregunt\u00f3 Alicia con timidez, pues no estaba demasiado segura de que fuera correcto por su parte empezar ella la conversaci\u00f3n&#8211; por qu\u00e9 sonr\u00ede su gato de esa manera?<\/p>\n<p>&#8211;Es un gato de Cheshire &#8211;dijo la Duquesa&#8211;, por eso sonr\u00ede. \u00a1Cochino!<\/p>\n<p>Grit\u00f3 esta \u00faltima palabra con una violencia tan repentina, que Alicia estuvo a punto de dar un salto, pero en seguida se dio cuenta de que iba dirigida al beb\u00e9, y no a ella, de modo que recobr\u00f3 el valor y sigui\u00f3 hablando.<\/p>\n<p>&#8211;No sab\u00eda que los gatos de Cheshire estuvieran siempre sonriendo. En realidad, ni siquiera sab\u00eda que los gatos pudieran sonre\u00edr.<\/p>\n<p>&#8211;Todos pueden &#8211;dijo la Duquesa&#8211;, y muchos lo hacen.<\/p>\n<p>&#8211;No sab\u00eda de ninguno que lo hiciera &#8211;dijo Alicia muy amablemente, contenta de haber iniciado una conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;No sabes casi nada de nada &#8211;dijo la Duquesa&#8211;. Eso es lo que ocurre.<\/p>\n<p>A Alicia no le gust\u00f3 ni pizca el tono de la observaci\u00f3n, y decidi\u00f3 que ser\u00eda oportuno cambiar de tema. Mientras estaba pensando qu\u00e9 tema elegir, la cocinera apart\u00f3 la olla de sopa del fuego, y comenz\u00f3 a lanzar todo lo que ca\u00eda en sus manos contra la Duquesa y el beb\u00e9: primero los hierros del hogar, despu\u00e9s una lluvia de cacharros, platos y fuentes. La Duquesa no dio se\u00f1ales de enterarse, ni siquiera cuando los proyectiles la alcanzaban, y el beb\u00e9 berreaba ya con tanta fuerza que era imposible saber si los golpes le dol\u00edan o no.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Oh, por favor, tenga usted cuidado con lo que hace! &#8211;grit\u00f3 Alicia, mientras saltaba asustad\u00edsima para esquivar los proyectiles&#8211;. \u00a1Le va a arrancar su preciosa nariz! &#8211;a\u00f1adi\u00f3, al ver que un caldero extraordinariamente grande volaba muy cerca de la cara de la Duquesa.<\/p>\n<p>&#8211;Si cada uno se ocupara de sus propios asuntos &#8211;dijo la Duquesa en un gru\u00f1ido&#8211;, el mundo girar\u00eda mucho mejor y con menos p\u00e9rdida de tiempo.<\/p>\n<p>&#8211;Lo cual no supondr\u00eda ninguna ventaja &#8211;intervino Alicia, muy contenta de que se presentara una oportunidad de hacer gala de sus conocimientos&#8211;. Si la tierra girase m\u00e1s aprisa, \u00a1imagine usted el l\u00edo que se armar\u00eda con el d\u00eda y la noche! Ya sabe que la tierra tarda veinticuatro horas en ejecutar un giro completo sobre su propio eje&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;Hablando de ejecutar &#8211;interrumpi\u00f3 la Duquesa&#8211;, \u00a1que le corten la cabeza!<\/p>\n<p>Alicia mir\u00f3 a la cocinera con ansiedad, para ver si se dispon\u00eda a hacer algo parecido, pero la cocinera estaba muy ocupada revolviendo la sopa y no parec\u00eda prestar o\u00eddos a la conversaci\u00f3n, de modo que Alicia se anim\u00f3 a proseguir su lecci\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211;Veinticuatro horas, creo, \u00bfo son doce? Yo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;T\u00fa vas a dejar de fastidiarme &#8211;dijo la Duquesa&#8211;. \u00a1Nunca he soportado los c\u00e1lculos!<\/p>\n<p>Y empez\u00f3 a mecer nuevamente al ni\u00f1o, mientras le cantaba una especie de nana, y al final de cada verso propinaba al peque\u00f1o una fuerte sacudida.<\/p>\n<pre><em>\r\nGr\u00edtale y zurra al ni\u00f1ito\r\nsi se pone a estornudar,\r\nporque lo hace el bendito\r\ns\u00f3lo para fastidiar.\r\n\r\nCORO\r\n(Con participaci\u00f3n de la cocinera y el beb\u00e9)\r\n\r\n\u00a1Gua! \u00a1Gua! \u00a1Gua!\r\n<\/em><\/pre>\n<p>Cuando comenz\u00f3 la segunda estrofa, la Duquesa lanz\u00f3 al ni\u00f1o al aire, recogi\u00e9ndolo luego al caer, con tal violencia que la criatura gritaba a voz en cuello. Alicia apenas pod\u00eda distinguir las palabras:<\/p>\n<pre><em>\r\nA mi hijo le grito,\r\ny si estornuda, \u00a1menuda paliza!\r\nPorque, \u00bfes que acaso no le gusta\r\nla pimienta cuando le da la gana?\r\n\r\nCORO\r\n\r\n\u00a1Gua! \u00a1Gua! \u00a1Gua!\r\n<\/em><\/pre>\n<p>&#8211;\u00a1Ea! \u00a1Ahora puedes mecerlo un poco t\u00fa, si quieres! &#8211;dijo la Duquesa al concluir la canci\u00f3n, mientras le arrojaba el beb\u00e9 por el aire&#8211;. Yo tengo que ir a arreglarme para jugar al croquet con la Reina.<\/p>\n<p>Y la Duquesa sali\u00f3 apresuradamente de la habitaci\u00f3n. La cocinera le tir\u00f3 una sart\u00e9n en el \u00faltimo instante, pero no la alcanz\u00f3.<\/p>\n<p>Alicia cogi\u00f3 al ni\u00f1o en brazos con cierta dificultad, pues se trataba de una criaturita de forma extra\u00f1a y que forcejeaba con brazos y piernas en todas direcciones, \u00abcomo una estrella de mar\u00bb, pens\u00f3 Alicia. El pobre peque\u00f1o resoplaba como una maquina de vapor cuando ella lo cogi\u00f3, y se encog\u00eda y se estiraba con tal furia que durante los primeros minutos Alicia se las vio y dese\u00f3 para evitar que se le escabullera de los brazos.<\/p>\n<p>En cuanto encontr\u00f3 el modo de tener el ni\u00f1o en brazos (modo que consisti\u00f3 en retorcerlo en una especie de nudo, la oreja izquierda y el pie derecho bien sujetos para impedir que se deshiciera), Alicia lo sac\u00f3 al aire libre. \u00abSi no me llevo a este ni\u00f1o conmigo\u00bb, pens\u00f3, \u00abseguro que lo matan en un d\u00eda o dos. \u00bfAcaso no ser\u00eda un crimen dejarlo en esta casa?\u00bb Dijo estas \u00faltimas palabras en alta voz, y el peque\u00f1o le respondi\u00f3 con un gru\u00f1ido (para entonces hab\u00eda dejado ya de estornudar).<\/p>\n<p>&#8211;No gru\u00f1as &#8211;le ri\u00f1\u00f3 Alicia&#8211;. \u00c9sa no es forma de expresarse.<\/p>\n<p>El beb\u00e9 volvi\u00f3 a gru\u00f1ir, y Alicia le mir\u00f3 la cara con ansiedad, para ver si le pasaba algo. No hab\u00eda duda de que ten\u00eda una nariz muy respingona, mucho m\u00e1s parecida a un hocico que a una verdadera nariz. Adem\u00e1s los ojos se le estaban poniendo demasiado peque\u00f1os para ser ojos de beb\u00e9. A Alicia no le gustaba ni pizca el aspecto que estaba tomando aquello. \u00abA lo mejor es porque ha estado llorando\u00bb, pens\u00f3, y le mir\u00f3 de nuevo los ojos, para ver si hab\u00eda alguna l\u00e1grima. No, no hab\u00eda l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>&#8211;Si piensas convertirte en un cerdito, cari\u00f1o &#8211;dijo Alicia muy seria&#8211;, yo no querr\u00e9 saber nada contigo. \u00a1Conque \u00e1ndate con cuidado!<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice22a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice22a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"222\" height=\"326\" class=\"alignright size-full wp-image-263\" \/><\/a><\/p>\n<p>La pobre criaturita volvi\u00f3 a soltar un quejido (\u00bfo un gru\u00f1ido? era imposible asegurarlo), y los dos anduvieron en silencio durante un rato.<\/p>\n<p>Alicia estaba empezando a preguntarse a s\u00ed misma: \u00abY ahora, \u00bfqu\u00e9 voy a hacer yo con este chiquillo al volver a mi casa?\u00bb, cuando el beb\u00e9 solt\u00f3 otro gru\u00f1ido, con tanta violencia que volvi\u00f3 a mirarlo alarmada. Esta vez no cab\u00eda la menor duda: no era ni m\u00e1s ni menos que un cerdito, y a Alicia le pareci\u00f3 que ser\u00eda absurdo seguir llev\u00e1ndolo en brazos.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, lo dej\u00f3 en el suelo, y sinti\u00f3 un gran alivio al ver que echaba a trotar y se adentraba en el bosque.<\/p>\n<p>\u00abSi hubiera crecido\u00bb, se dijo a s\u00ed misma, \u00abhubiera sido un ni\u00f1o terriblemente feo, pero como cerdito me parece precioso\u00bb. Y empez\u00f3 a pensar en otros ni\u00f1os que ella conoc\u00eda y a los que les sentar\u00eda muy bien convertirse en cerditos. \u00ab\u00a1Si supi\u00e9ramos la manera de transformarlos!\u00bb, se estaba diciendo, cuando tuvo un ligero sobresalto al ver que el Gato de Cheshire estaba sentado en la rama de un \u00e1rbol muy pr\u00f3ximo a ella.<\/p>\n<p>El Gato, cuando vio a Alicia, se limit\u00f3 a sonre\u00edr. Parec\u00eda tener buen car\u00e1cter, pero tambi\u00e9n ten\u00eda unas u\u00f1as muy largas Y much\u00edsimos dientes, de modo que ser\u00eda mejor tratarlo con respeto.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice23a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice23a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"342\" height=\"480\" class=\"alignleft size-full wp-image-264\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;Minino de Cheshire &#8211;empez\u00f3 Alicia t\u00edmidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustar\u00eda este tratamiento: pero el Gato no hizo m\u00e1s que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidi\u00f3 que s\u00ed le gustaba&#8211;. Minino de Cheshire, \u00bfpodr\u00edas decirme, por favor, qu\u00e9 camino debo seguir para salir de aqu\u00ed?<\/p>\n<p>&#8211;Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar &#8211;dijo el Gato.<\/p>\n<p>&#8211;No me importa mucho el sitio&#8230; &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes &#8211;dijo el Gato.<\/p>\n<p>&#8211;&#8230; siempre que llegue a alguna parte &#8211;a\u00f1adi\u00f3 Alicia como explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Oh, siempre llegar\u00e1s a alguna parte &#8211;asegur\u00f3 el Gato&#8211;, si caminas lo suficiente!<\/p>\n<p>A Alicia le pareci\u00f3 que esto no ten\u00eda vuelta de hoja, y decidi\u00f3 hacer otra pregunta:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 clase de gente vive por aqu\u00ed?<\/p>\n<p>&#8211;En esta direcci\u00f3n &#8211;dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha&#8211; vive un Sombrerero. Y en esta direcci\u00f3n &#8211;e hizo un gesto con la otra pata&#8211; vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos est\u00e1n locos.<\/p>\n<p>&#8211;Pero es que a m\u00ed no me gusta tratar a gente loca &#8211;protest\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Oh, eso no lo puedes evitar &#8211;repuso el Gato&#8211;. Aqu\u00ed todos estamos locos. Yo estoy loco. T\u00fa est\u00e1s loca.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfC\u00f3mo sabes que yo estoy loca? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Tienes que estarlo afirm\u00f3 el Gato&#8211;, o no habr\u00edas venido aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Alicia pens\u00f3 que esto no demostraba nada. Sin embargo, continu\u00f3 con sus preguntas:<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY c\u00f3mo sabes que t\u00fa est\u00e1s loco?<\/p>\n<p>&#8211;Para empezar -repuso el Gato&#8211;, los perros no est\u00e1n locos. \u00bfDe acuerdo?<\/p>\n<p>&#8211;Supongo que s\u00ed &#8211;concedi\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Muy bien. Pues en tal caso &#8211;sigui\u00f3 su razonamiento el Gato&#8211;, ya sabes que los perros gru\u00f1en cuando est\u00e1n enfadados, y mueven la cola cuando est\u00e1n contentos. Pues bien, yo gru\u00f1o cuando estoy contento, y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco.<\/p>\n<p>&#8211;A eso yo le llamo ronronear, no gru\u00f1ir &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Ll\u00e1malo como quieras &#8211;dijo el Gato&#8211;. \u00bfVas a jugar hoy al croquet con la Reina?<\/p>\n<p>&#8211;Me gustar\u00eda mucho &#8211;dijo Alicia&#8211;, pero por ahora no me han invitado.<\/p>\n<p>&#8211;All\u00ed nos volveremos a ver &#8211;asegur\u00f3 el Gato, y se desvaneci\u00f3.<\/p>\n<p>A Alicia esto no la sorprendi\u00f3 demasiado, tan acostumbrada estaba ya a que sucedieran cosas raras. Estaba todav\u00eda mirando hacia el lugar donde el Gato hab\u00eda estado, cuando \u00e9ste reapareci\u00f3 de golpe.<\/p>\n<p>&#8211;A prop\u00f3sito, \u00bfqu\u00e9 ha pasado con el beb\u00e9? &#8211;pregunt\u00f3&#8211;. Me olvidaba de preguntarlo.<\/p>\n<p>&#8211;Se convirti\u00f3 en un cerdito &#8211;contest\u00f3 Alicia sin inmutarse, como si el Gato hubiera vuelto de la forma m\u00e1s natural del mundo.<\/p>\n<p>&#8211;Ya sab\u00eda que acabar\u00eda as\u00ed &#8211;dijo el Gato, y desapareci\u00f3 de nuevo.<\/p>\n<p>Alicia esper\u00f3 un ratito, con la idea de que quiz\u00e1s aparecer\u00eda una vez m\u00e1s, pero no fue as\u00ed, y, pasados uno o dos minutos, la ni\u00f1a se puso en marcha hacia la direcci\u00f3n en que le hab\u00eda dicho que viv\u00eda la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;Sombrereros ya he visto algunos &#8211;se dijo para s\u00ed&#8211;. La Liebre de Marzo ser\u00e1 mucho m\u00e1s interesante. Y adem\u00e1s, como estamos en mayo, quiz\u00e1 ya no est\u00e9 loca&#8230; o al menos quiz\u00e1 no est\u00e9 tan loca como en marzo.<\/p>\n<p>Mientras dec\u00eda estas palabras, mir\u00f3 hacia arriba, y all\u00ed estaba el Gato una vez m\u00e1s, sentado en la rama de un \u00e1rbol.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfDijiste cerdito o cardito? &#8211;pregunt\u00f3 el Gato.<\/p>\n<p>&#8211;Dije cerdito &#8211;contest\u00f3 Alicia&#8211;. \u00a1Y a ver si dejas de andar apareciendo y desapareciendo tan de golpe! \u00a1Me da mareo!<\/p>\n<p>&#8211;De acuerdo &#8211;dijo el Gato.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice24a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice24a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"218\" class=\"alignright size-full wp-image-265\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y esta vez desapareci\u00f3 despacito, con mucha suavidad, empezando por la punta de la cola y terminando por la sonrisa, que permaneci\u00f3 un rato all\u00ed, cuando el resto del Gato ya hab\u00eda desaparecido.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Vaya! &#8211;se dijo Alicia&#8211;. He visto much\u00edsimas veces un gato sin sonrisa, \u00a1pero una sonrisa sin gato! \u00a1Es la cosa m\u00e1s rara que he visto en toda mi vida!<\/p>\n<p>No tard\u00f3 mucho en llegar a la casa de la Liebre de Marzo. Pens\u00f3 que ten\u00eda que ser forzosamente aquella casa, porque las chimeneas ten\u00edan forma de largas orejas y el techo estaba recubierto de piel. Era una casa tan grande, que no se atrevi\u00f3 a acercarse sin dar antes un mordisquito al pedazo de seta de la mano izquierda, con lo que creci\u00f3 hasta una altura de unos dos palmos. A\u00fan as\u00ed, se acerc\u00f3 con cierto recelo, mientras se dec\u00eda a s\u00ed misma:<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY si estuviera loca de verdad? \u00a1Empiezo a pensar que tal vez hubiera sido mejor ir a ver al Sombrerero!<\/p>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">H<\/span>ab\u00edan puesto la mesa debajo de un \u00e1rbol, delante de la casa, y la Liebre de Marzo y el Sombrerero estaban tomando el t\u00e9. Sentado entre ellos hab\u00eda un Lir\u00f3n, que dorm\u00eda profundamente, y los otros dos lo hac\u00edan servir de almohada, apoyando los codos sobre \u00e9l, y hablando por encima de su cabeza. \u00abMuy inc\u00f3modo para el Lir\u00f3n\u00bb, pens\u00f3 Alicia. \u00abPero como est\u00e1 dormido, supongo que no le importa.\u00bb<\/p>\n<p>La mesa era muy grande, pero los tres se apretujaban muy juntos en uno de los extremos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No hay sitio! &#8211;se pusieron a gritar, cuando vieron que se acercaba Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Hay un mont\u00f3n de sitio! &#8211;protest\u00f3 Alicia indignada, y se sent\u00f3 en un gran sill\u00f3n a un extremo de la mesa.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice25a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice25a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"244\" class=\"alignleft size-full wp-image-266\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;Toma un poco de vino &#8211;la anim\u00f3 la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>Alicia mir\u00f3 por toda la mesa, pero all\u00ed s\u00f3lo hab\u00eda t\u00e9.<\/p>\n<p>&#8211;No veo ni rastro de vino &#8211;observ\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;Claro. No lo hay &#8211;dijo la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;En tal caso, no es muy correcto por su parte andar ofreci\u00e9ndolo &#8211;dijo Alicia enfadada.<\/p>\n<p>&#8211;Tampoco es muy correcto por tu parte sentarte con nosotros sin haber sido invitada &#8211;dijo la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;No sab\u00eda que la mesa era suya &#8211;dijo Alicia&#8211;. Est\u00e1 puesta para muchas m\u00e1s de tres personas.<\/p>\n<p>&#8211;Necesitas un buen corte de pelo &#8211;dijo el Sombrerero.<\/p>\n<p>Hab\u00eda estado observando a Alicia con mucha curiosidad, y estas eran sus primeras palabras.<\/p>\n<p>&#8211;Deber\u00eda aprender usted a no hacer observaciones tan personales &#8211;dijo Alicia con acritud&#8211;. Es de muy mala educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto, el Sombrerero abri\u00f3 unos ojos como naranjas, pero lo \u00fanico que dijo fue:<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEn qu\u00e9 se parece un cuervo a un escritorio?<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Vaya, parece que nos vamos a divertir!\u00bb, pens\u00f3 Alicia. \u00abMe encanta que hayan empezado a jugar a las adivinanzas.\u00bb Y a\u00f1adi\u00f3 en voz alta:<\/p>\n<p>&#8211;Creo que s\u00e9 la soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQuieres decir que crees que puedes encontrar la soluci\u00f3n? &#8211;pregunt\u00f3 la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;Exactamente &#8211;contest\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Entonces debes decir lo que piensas &#8211;sigui\u00f3 la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;Ya lo hago &#8211;se apresur\u00f3 a replicar Alicia-. O al menos&#8230; al menos pienso lo que digo&#8230; Viene a ser lo mismo, \u00bfno?<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfLo mismo? \u00a1De ninguna manera! &#8211;dijo el Sombrerero-. \u00a1En tal caso, ser\u00eda lo mismo decir \u00abveo lo que como\u00bb que \u00abcomo lo que veo\u00bb!<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice26a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice26a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"257\" height=\"287\" class=\"alignright size-full wp-image-267\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Y ser\u00eda lo mismo decir &#8211;a\u00f1adi\u00f3 la Liebre de Marzo- \u00abme gusta lo que tengo\u00bb que \u00abtengo lo que me gusta\u00bb!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Y ser\u00eda lo mismo decir &#8211;a\u00f1adi\u00f3 el Lir\u00f3n, que parec\u00eda hablar en medio de sus sue\u00f1os- \u00abrespiro cuando duermo\u00bb que \u00abduermo cuando respiro\u00bb!<\/p>\n<p>&#8211;Es lo mismo en tu caso &#8211;dijo el Sombrerero.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed la conversaci\u00f3n se interrumpi\u00f3, y el peque\u00f1o grupo se mantuvo en silencio unos instantes, mientras Alicia intentaba recordar todo lo que sab\u00eda de cuervos y de escritorios, que no era demasiado.<\/p>\n<p>El Sombrerero fue el primero en romper el silencio.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 d\u00eda del mes es hoy? &#8211;pregunt\u00f3, dirigi\u00e9ndose a Alicia.<\/p>\n<p>Se hab\u00eda sacado el reloj del bolsillo, y lo miraba con ansiedad, propin\u00e1ndole violentas sacudidas y llev\u00e1ndoselo una y otra vez al o\u00eddo.<\/p>\n<p>Alicia reflexion\u00f3 unos instantes.<\/p>\n<p>&#8211;Es d\u00eda cuatro dijo por fin.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Dos d\u00edas de error! &#8211;se lament\u00f3 el Sombrerero, y, dirigi\u00e9ndose amargamente a la Liebre de Marzo, a\u00f1adio&#8211;: \u00a1Ya te dije que la mantequilla no le sentar\u00eda bien a la maquinaria!<\/p>\n<p>&#8211;Era mantequilla de la mejor &#8211;replic\u00f3 la Liebre muy compungida.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed, pero se habr\u00e1n metido tambi\u00e9n algunas migajas &#8211;gru\u00f1\u00f3 el Sombrerero&#8211;. No debiste utilizar el cuchillo del pan.<\/p>\n<p>La Liebre de Marzo cogi\u00f3 el reloj y lo mir\u00f3 con aire melanc\u00f3lico: despu\u00e9s lo sumergi\u00f3 en su taza de t\u00e9, y lo mir\u00f3 de nuevo. Pero no se le ocurri\u00f3 nada mejor que decir y repiti\u00f3 su primera observaci\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211;Era mantequilla de la mejor, sabes.<\/p>\n<p>Alicia hab\u00eda estado mirando por encima del hombro de la Liebre con bastante curiosidad.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 reloj m\u00e1s raro! &#8211;exclam\u00f3&#8211;. \u00a1Se\u00f1ala el d\u00eda del mes, y no se\u00f1ala la hora que es!<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY por qu\u00e9 habr\u00eda de hacerlo? &#8211;rezong\u00f3 el Sombrerero&#8211;. \u00bfSe\u00f1ala tu reloj el a\u00f1o en que estamos?<\/p>\n<p>&#8211;Claro que no &#8211;reconoci\u00f3 Alicia con prontitud&#8211;. Pero esto es porque est\u00e1 tanto tiempo dentro del mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8211;Que es precisamente lo que le pasa al mio &#8211;dijo el Sombrerero.<\/p>\n<p>Alicia qued\u00f3 completamente desconcertada. Las palabras del Sombrerero no parec\u00edan tener el menor sentido.<\/p>\n<p>&#8211;No acabo de comprender &#8211;dijo, tan amablemente como pudo.<\/p>\n<p>&#8211;El Lir\u00f3n se ha vuelto a dormir -dijo el Sombrerero, y le ech\u00f3 un poco de t\u00e9 caliente en el hocico.<\/p>\n<p>El Lir\u00f3n sacudi\u00f3 la cabeza con impaciencia, y dijo, sin abrir los ojos:<\/p>\n<p>&#8211;Claro que s\u00ed, claro que s\u00ed. Es justamente lo que yo iba a decir.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfHas encontrado la soluci\u00f3n a la adivinanza? &#8211;pregunt\u00f3 el Sombrerero, dirigi\u00e9ndose de nuevo a Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;No. Me doy por vencida. \u00bfCu\u00e1l es la soluci\u00f3n?<\/p>\n<p>&#8211;No tengo la menor idea -dijo el Sombrerero.<\/p>\n<p>&#8211;Ni yo &#8211;dijo la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>Alicia suspir\u00f3 fastidiada.<\/p>\n<p>&#8211;Creo que ustedes podr\u00edan encontrar mejor manera de matar el tiempo<\/p>\n<p>&#8211;dijo&#8211; que ir proponiendo adivinanzas sin soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo &#8211;dijo el Sombrerero&#8211;, no hablar\u00edas de matarlo. \u00a1El Tiempo es todo un personaje!<\/p>\n<p>&#8211;No s\u00e9 lo que usted quiere decir &#8211;protest\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Claro que no lo sabes! &#8211;dijo el Sombrerero, arrugando la nariz en un gesto de desprecio&#8211;. \u00a1Estoy seguro de que ni siquiera has hablado nunca con el Tiempo!<\/p>\n<p>&#8211;Creo que no &#8211;respondi\u00f3 Alicia con cautela&#8211;. Pero en la clase de m\u00fasica tengo que marcar el tiempo con palmadas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ah, eso lo explica todo! &#8211;dijo el Sombrerero&#8211;. El Tiempo no tolera que le den palmadas. En cambio, si estuvieras en buenas relaciones con \u00e9l, har\u00eda todo lo que t\u00fa quisieras con el reloj. Por ejemplo, sup\u00f3n que son las nueve de la ma\u00f1ana, justo la hora de empezar las clases, pues no tendr\u00edas m\u00e1s que susurrarle al Tiempo tu deseo y el Tiempo en un abrir y cerrar de ojos har\u00eda girar las agujas de tu reloj. \u00a1La una y media! \u00a1Hora de comer!<\/p>\n<p>(\u00ab\u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda que lo fuera ahora!\u00bb, se dijo la Liebre de Marzo para s\u00ed en un susurro.)<\/p>\n<p>&#8211;Ser\u00eda estupendo, desde luego &#8211;admiti\u00f3 Alicia, pensativa&#8211;. Pero entonces todav\u00eda no tendr\u00eda hambre, \u00bfno le parece?<\/p>\n<p>&#8211;Quiz\u00e1 no tuvieras hambre al principio &#8211;dijo el Sombrerero&#8211;. Pero es que podr\u00edas hacer que siguiera siendo la una y media todo el rato que t\u00fa quisieras.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEs esto lo que ustedes hacen con el Tiempo? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>El Sombrerero movi\u00f3 la cabeza con pesar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Yo no! &#8211;contest\u00f3&#8211;. Nos peleamos el pasado marzo, justo antes de que \u00e9sta se volviera loca, sabes (y se\u00f1al\u00f3 con la cucharilla hacia la Liebre de Marzo).<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfAh, si?&#8211; pregunt\u00f3 Alicia interesada.<\/p>\n<p>&#8211;Si. Sucedi\u00f3 durante el gran concierto que ofreci\u00f3 la Reina de Corazones, y en el que me toc\u00f3 cantar a m\u00ed.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY que cantaste?&#8211; pregunt\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Pues cant\u00e9:<\/p>\n<pre><em>\r\n\"Brilla, brilla, ratita alada,\r\n\u00bfEn que est\u00e1s tan atareada\"?\r\n<\/em><\/pre>\n<p>&#8211;Porque esa canci\u00f3n la conocer\u00e1s, \u00bfno?<\/p>\n<p>&#8211;Quiz\u00e1 me suene de algo, pero no estoy segura&#8211; dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Tiene m\u00e1s estrofas &#8211;sigui\u00f3 el Sombrerero&#8211;. Por ejemplo:<\/p>\n<pre><em>\r\n\"Por sobre el Universo vas volando,\r\ncon una bandeja de teteras llevando.\r\nBrilla, brilla...\"\r\n<\/em><\/pre>\n<p>Al llegar a este punto, el Lir\u00f3n se estremeci\u00f3 y empez\u00f3 a canturrear en sue\u00f1os: \u00abbrilla, brilla, brilla, brilla&#8230; \u00bb, y estuvo as\u00ed tanto rato que tuvieron que darle un buen pellizco para que se callara.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno &#8211;sigui\u00f3 contando su historia el Sombrerero&#8211;. Lo cierto es que apenas hab\u00eda terminado yo la primera estrofa, cuando la Reina se puso a gritar: \u00ab\u00a1Vaya forma est\u00fapida de matar el tiempo! \u00a1Que le corten la cabeza!\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 barbaridad! \u00a1Vaya fiera! &#8211;exclam\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Y desde entonces &#8211;a\u00f1adi\u00f3 el Sombrerero con una voz trist\u00edsima&#8211;, el Tiempo cree que quise matarlo y no quiere hacer nada por m\u00ed. Ahora son siempre las seis de la tarde.<\/p>\n<p>Alicia comprendi\u00f3 de repente todo lo que all\u00ed ocurr\u00eda.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEs \u00e9sta la raz\u00f3n de que haya tantos servicios de t\u00e9 encima de la mesa? &#8211;pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed, \u00e9sta es la raz\u00f3n &#8211;dijo el Sombrerero con un suspiro&#8211;. Siempre es la hora del t\u00e9, y no tenemos tiempo de lavar la vajilla entre t\u00e9 y t\u00e9.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY lo que hacen es ir dando la vuelta? a la mesa, verdad? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Exactamente &#8211;admiti\u00f3 el Sombrerero&#8211;, a medida que vamos ensuciando las tazas.<\/p>\n<p>&#8211;Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa cuando llegan de nuevo al principio de la mesa? &#8211;se atrevi\u00f3 a preguntar Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY si cambi\u00e1ramos de conversaci\u00f3n? &#8211;los interrumpi\u00f3 la Liebre de Marzo con un bostezo&#8211;. Estoy harta de todo este asunto. Propongo que esta se\u00f1orita nos cuente un cuento.<\/p>\n<p>&#8211;Mucho me temo que no s\u00e9 ninguno &#8211;se apresur\u00f3 a decir Alicia, muy alarmada ante esta proposici\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Pues que lo haga el Lir\u00f3n! &#8211;exclamaron el Sombrerero y la Liebre de Marzo&#8211;. \u00a1Despierta, Lir\u00f3n!<\/p>\n<p>Y empezaron a darle pellizcos uno por cada lado.<\/p>\n<p>El Lir\u00f3n abri\u00f3 lentamente los ojos.<\/p>\n<p>&#8211;No estaba dormido &#8211;asegur\u00f3 con voz ronca y d\u00e9bil&#8211;. He estado escuchando todo lo que dec\u00edais, amigos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Cu\u00e9ntanos un cuento! &#8211;dijo la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1S\u00ed, por favor! &#8211;implor\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Y date prisa &#8211;a\u00f1adi\u00f3 el Sombrerero&#8211;. No vayas a dormirte otra vez antes de terminar.<\/p>\n<p>&#8211;Hab\u00eda una vez tres hermanitas empez\u00f3 apresuradamente el Lir\u00f3n&#8211;, y se llamaban Elsie, Lacie y Tilie, y viv\u00edan en el fondo de un pozo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY de qu\u00e9 se alimentaban? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia, que siempre se interesaba mucho por todo lo que fuera comer y beber.<\/p>\n<p>&#8211;Se alimentaban de melaza &#8211;contest\u00f3 el Lir\u00f3n, despu\u00e9s de reflexionar unos segundos.<\/p>\n<p>&#8211;No pueden haberse alimentado de melaza, sabe &#8211;observ\u00f3 Alicia con amabilidad&#8211;. Se habr\u00edan puesto enferm\u00edsimas.<\/p>\n<p>&#8211;Y as\u00ed fue &#8211;dijo el Lir\u00f3n&#8211;. Se pusieron de lo m\u00e1s enferm\u00edsimas.<\/p>\n<p>Alicia hizo un esfuerzo por imaginar lo que ser\u00eda vivir de una forma tan extraordinaria, pero no lo ve\u00eda ni pizca claro, de modo que sigui\u00f3 preguntando:<\/p>\n<p>&#8211;Pero, \u00bfpor qu\u00e9 viv\u00edan en el fondo de un pozo?<\/p>\n<p>&#8211;Toma un poco m\u00e1s de t\u00e9 &#8211;ofreci\u00f3 sol\u00edcita la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;Hasta ahora no he tomado nada &#8211;protest\u00f3 Alicia en tono ofendido&#8211;, de modo que no puedo tomar m\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211;Quieres decir que no puedes tomar menos &#8211;puntualiz\u00f3 el Sombrerero&#8211;. Es mucho m\u00e1s f\u00e1cil tomar m\u00e1s que nada.<\/p>\n<p>&#8211;Nadie le ped\u00eda su opini\u00f3n &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 haciendo ahora observaciones personales? &#8211;pregunt\u00f3 el Sombrerero en tono triunfal.<\/p>\n<p>Alicia no supo qu\u00e9 contestar a esto. As\u00ed pues, opt\u00f3 por servirse un poco de t\u00e9 y pan con mantequilla. Y despu\u00e9s, se volvi\u00f3 hacia el Lir\u00f3n y le repiti\u00f3 la misma pregunta: &#8211;\u00bfPor qu\u00e9 viv\u00edan en el fondo de un pozo?<\/p>\n<p>El Lir\u00f3n se pusa a cavilar de nuevo durante uno o dos minutos, y entonces dijo:<\/p>\n<p>&#8211;Era un pozo de melaza.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No existe tal cosa!<\/p>\n<p>Alicia hab\u00eda hablado con energ\u00eda, pero el Sombrerero y la Liebre de Marzo la hicieron callar con sus \u00ab\u00a1Chst! \u00a1Chst!\u00bb, mientras el Lir\u00f3n rezongaba indignado:<\/p>\n<p>&#8211;Si no sabes comportarte con educaci\u00f3n, mejor ser\u00e1 que termines t\u00fa el cuento.<\/p>\n<p>&#8211;No, por favor, \u00a1contin\u00fae! &#8211;dijo Alicia en tono humilde&#8211;. No volver\u00e9 a interrumpirle. Puede que en efecto exista uno de estos pozos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Claro que existe uno! -exclam\u00f3 el Lir\u00f3n indignado. Pero, sin embargo, estuvo dispuesto a seguir con el cuento&#8211;. Asi pues, nuestras tres hermanitas&#8230; estaban aprendiendo a dibujar, sacando&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 sacaban? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia, que ya hab\u00eda olvidado su promesa.<\/p>\n<p>&#8211;Melaza &#8211;contest\u00f3 el Lir\u00f3n, sin tomarse esta vez tiempo para reflexionar.<\/p>\n<p>&#8211;Quiero una taza limpia &#8211;les interrumpi\u00f3 el Sombrerero&#8211;. Corr\u00e1monos todos un sitio.<\/p>\n<p>Se cambi\u00f3 de silla mientras hablaba, y el Lir\u00f3n le sigui\u00f3: la Liebre de Marzo pas\u00f3 a ocupar el sitio del Lir\u00f3n, y Alicia ocup\u00f3 a rega\u00f1adientes el asiento de la Liebre de Marzo. El Sombrerero era el \u00fanico que sal\u00eda ganando con el cambio, y Alicia estaba bastante peor que antes, porque la Liebre de Marzo acababa de derramar la leche dentro de su plato.<\/p>\n<p>Alicia no quer\u00eda ofender otra vez al Lir\u00f3n, de modo que empez\u00f3 a hablar con mucha prudencia:<\/p>\n<p>&#8211;Pero es que no lo entiendo. \u00bfDe donde sacaban la melaza?<\/p>\n<p>&#8211;Uno puede sacar agua de un pozo de agua &#8211;dijo el Sombrerero&#8211;, \u00bfpor qu\u00e9 no va a poder sacar melaza de un pozo de melaza? \u00a1No seas est\u00fapida!<\/p>\n<p>&#8211;Pero es que ellas estaban dentro, bien adentro &#8211;le dijo Alicia al Lir\u00f3n, no queri\u00e9ndose dar por enterada de las \u00faltimas palabras del Sombrerero.<\/p>\n<p>&#8211;Claro que lo estaban &#8211;dijo el Lir\u00f3n&#8211;. Estaban de lo m\u00e1s requetebi\u00e9n.<\/p>\n<p>Alicia qued\u00f3 tan confundida al ver que el Lir\u00f3n hab\u00eda entendido algo distinto a lo que ella quer\u00eda decir, que no volvi\u00f3 a interrumpirle durante un ratito.<\/p>\n<p>&#8211;Nuestras tres hermanitas estaban aprendiendo, pues, a dibujar &#8211;sigui\u00f3 el Lir\u00f3n, bostezando y frot\u00e1ndose los ojos, porque le estaba entrando un sue\u00f1o terrible&#8211;, y dibujaban todo tipo de cosas&#8230; todo lo que empieza con la letra M&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPor qu\u00e9 con la M? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY por qu\u00e9 no? &#8211;pregunt\u00f3 la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>Alicia guard\u00f3 silencio.<\/p>\n<p>Para entonces, el Lir\u00f3n hab\u00eda cerrado los ojos y empezaba a cabecear. Pero, con los pellizcos del Sombrerero, se despert\u00f3 de nuevo, solt\u00f3 un gritito y sigui\u00f3 la narraci\u00f3n: &#8211;&#8230; lo que empieza con la letra M, como matarratas, mundo, memoria y mucho&#8230; muy, en fin todas esas cosas. Mucho, digo, porque ya sabes, como cuando se dice \u00abun mucho m\u00e1s que un menos\u00bb. \u00bfHab\u00e9is visto alguna vez el dibujo de un \u00abmucho\u00bb?<\/p>\n<p>&#8211;Ahora que usted me lo pregunta &#8211;dijo Alicia, que se sent\u00eda terriblemente confusa&#8211;, debo reconocer que yo no pienso&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Pues si no piensas, c\u00e1llate! &#8211;la interrumpi\u00f3 el Sombrerero.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice27a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice27a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"294\" height=\"264\" class=\"alignleft size-full wp-image-268\" \/><\/a><\/p>\n<p>Esta \u00faltima groser\u00eda era m\u00e1s de lo que Alicia pod\u00eda soportar: se levant\u00f3 muy disgustada y se alej\u00f3 de all\u00ed. El Lir\u00f3n cay\u00f3 dormido en el acto, y ninguno de los otros dio la menor muestra de haber advertido su marcha, aunque Alicia mir\u00f3 una o dos veces hacia atr\u00e1s, casi esperando que la llamaran. La \u00faltima vez que los vio estaban intentando meter al Lir\u00f3n dentro de la tetera.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Por nada del mundo volver\u00e9 a poner los pies en ese lugar! &#8211;se dijo Alicia, mientras se adentraba en el bosque&#8211;. \u00a1Es la merienda m\u00e1s est\u00fapida a la que he asistido en toda mi vida!<\/p>\n<p>Mientras dec\u00eda estas palabras, descubri\u00f3 que uno de los \u00e1rboles ten\u00eda una puerta en el tronco.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1o! &#8211;pens\u00f3&#8211;. Pero todo es extra\u00f1o hoy. Creo que lo mejor ser\u00e1 que entre en seguida.<\/p>\n<p>Y entr\u00f3 en el \u00e1rbol.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s se encontr\u00f3 en el gran vest\u00edbulo, muy cerca de la mesita de cristal. \u00abEsta vez har\u00e9 las cosas mucho mejor\u00bb, se dijo a s\u00ed misma. Y empez\u00f3 por coger la llavecita de oro y abrir la puerta que daba al jard\u00edn. Entonces se puso a mordisquear cuidadosamente la seta (se hab\u00eda guardado un pedazo en el bolsillo), hasta que midi\u00f3 poco m\u00e1s de un palmo. Entonces se adentr\u00f3 por el estrecho pasadizo. Y entonces&#8230; entonces estuvo por fin en el maravilloso jard\u00edn, entre las flores multicolores y las frescas fuentes.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">U<\/span>n gran rosal se alzaba cerca de la entrada del jard\u00edn: sus rosas eran blancas, pero hab\u00eda all\u00ed tres jardineros ocupados en pintarlas de rojo. A Alicia le pareci\u00f3 muy extra\u00f1o, y se acerc\u00f3 para averiguar lo que pasaba, y al acercarse a ellos oy\u00f3 que uno de los jardineros dec\u00eda:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ten cuidado, Cinco! \u00a1No me salpiques as\u00ed de pintura!<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice28a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice28a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"269\" height=\"361\" class=\"alignright size-full wp-image-269\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;No es culpa m\u00eda &#8211;dijo Cinco, en tono dolido&#8211;. Siete me ha dado un golpe en el codo.<\/p>\n<p>Ante lo cual, Siete levant\u00f3 los ojos dijo:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Muy bonito, Cinco! \u00a1\u00c9chale siempre la culpa a los dem\u00e1s!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Mejor ser\u00e1 aue calles esa boca! &#8211;dijo Cinco&#8211;. \u00a1Ayer mismo o\u00ed decir a la Reina que deb\u00edan cortarte la cabeza!<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPor qu\u00e9? &#8211;pregunt\u00f3 el que hab\u00eda hablado en primer lugar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Eso no es asunto tuyo, Dos! &#8211;dijo Siete.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1S\u00ed es asunto suyo! &#8211;protest\u00f3 Cinco&#8211;. Y voy a dec\u00edrselo: fue por llevarle a la cocinera bulbos de tulip\u00e1n en vez de cebollas.<\/p>\n<p>Siete tir\u00f3 la brocha al suelo y estaba empezando a decir: \u00ab\u00a1Vaya! De todas las injusticias&#8230;\u00bb, cuando sus ojos se fijaron casualmente en Alicia, que estaba all\u00ed observ\u00e1ndolos, y se call\u00f3 en el acto. Los otros dos se volvieron tambi\u00e9n hacia ella, y los tres hicieron una profunda reverencia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQuerr\u00edan hacer el favor de decirme &#8211;empez\u00f3 Alicia con cierta timidez&#8211; por qu\u00e9 est\u00e1n pintando estas rosas?<\/p>\n<p>Cinco y Siete no dijeron nada, pero miraron a Dos. Dos empez\u00f3 en una vocecita temblorosa:<\/p>\n<p>&#8211;Pues, ver\u00e1 usted, se\u00f1orita, el hecho es que esto ten\u00eda que haber sido un rosal rojo, y nosotros plantamos uno blanco por equivocaci\u00f3n, y, si la Reina lo descubre, nos cortar\u00e1n a todos la cabeza, sabe. As\u00ed que, ya ve, se\u00f1orita, estamos haciendo lo posible, antes de que ella llegue, para&#8230;<\/p>\n<p>En este momento, Cinco, que hab\u00eda estado mirando ansiosamente por el jard\u00edn, grit\u00f3: \u00ab\u00a1La Reina! \u00a1La Reina!\u00bb, y los tres jardineros se arrojaron inmediatamente de bruces en el suelo. Se o\u00eda un ruido de muchos pasos, y Alicia mir\u00f3 a su alrededor, ansiosa por ver a la Reina.<\/p>\n<p>Primero aparecieron diez soldados, enarbolando tr\u00e9boles. Ten\u00edan la misma forma que los tres jardineros, oblonga y plana, con las manos y los pies en las esquinas. Despu\u00e9s segu\u00edan diez cortesanos, adornados enteramente con diamantes, y formados, como los soldados, de dos en dos. A continuaci\u00f3n ven\u00edan los infantes reales; eran tambi\u00e9n diez, y avanzaban saltando, cogidos de la mano de dos en dos, adornados con corazones. Despu\u00e9s segu\u00edan los invitados, casi todos reyes y reinas, y entre ellos Alicia reconoci\u00f3 al Conejo Blanco: hablaba atropelladamente, muy nervioso, sonriendo sin ton ni son, y no advirti\u00f3 la presencia de la ni\u00f1a. A continuaci\u00f3n ven\u00eda el Valet de Corazones, que llevaba la corona del Rey sobre un coj\u00edn de terciopelo carmes\u00ed. Y al final de este espl\u00e9ndido cortejo avanzaban EL REY Y LA REINA DE CORAZONES.<\/p>\n<p>Alicia estaba dudando si deber\u00eda o no echarse de bruces como los tres jardineros, pero no recordaba haber o\u00eddo nunca que tuviera uno que hacer algo as\u00ed cuando pasaba un desfile. \u00abY adem\u00e1s\u00bb, pens\u00f3, \u00ab\u00bfde qu\u00e9 servir\u00eda un desfile, si todo el mundo tuviera que echarse de bruces, de modo que no pudiera ver nada?\u00bb As\u00ed pues, se qued\u00f3 quieta donde estaba, y esper\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando el cortejo lleg\u00f3 a la altura de Alicia, todos se detuvieron y la miraron, y la Reina pregunt\u00f3 severamente:<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQui\u00e9n es \u00e9sta?<\/p>\n<p>La pregunta iba dirigida al Valet de Corazones, pero el Valet no hizo m\u00e1s que inclinarse y sonre\u00edr por toda respuesta.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Idiota! &#8211;dijo la Reina, agitando la cabeza con impaciencia, y, volvi\u00e9ndose hacia Alicia, le pregunt\u00f3&#8211;: \u00bfC\u00f3mo te llamas, ni\u00f1a?<\/p>\n<p>&#8211;Me llamo Alicia, para servir a Su Majestad &#8211;contest\u00f3 Alicia en un tono de lo m\u00e1s cort\u00e9s, pero a\u00f1adi\u00f3 para sus adentros: \u00abBueno, a fin de cuentas, no son m\u00e1s que una baraja de cartas. \u00a1No tengo por qu\u00e9 sentirme asustada!\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY qui\u00e9nes son \u00e9stos? &#8211;sigui\u00f3 preguntando la Reina, mientras se\u00f1alaba a los tres jardineros que yac\u00edan en torno al rosal.<\/p>\n<p>Porque, claro, al estar de bruces s\u00f3lo se les ve\u00eda la parte de atr\u00e1s, que era igual en todas las cartas de la baraja, y la Reina no pod\u00eda saber si eran jardineros, o soldados, o cortesanos, o tres de sus propios hijos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfC\u00f3mo voy a saberlo yo? &#8211;replic\u00f3 Alicia, asombrada de su propia audacia&#8211;. \u00a1No es asunto m\u00edo!<\/p>\n<p>La Reina se puso roja de furia, y, tras dirigirle una mirada fulminante y feroz, empez\u00f3 a gritar:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Que le corten la cabeza! \u00a1Que le corten&#8230;!<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice29a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice29a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"305\" height=\"360\" class=\"alignleft size-full wp-image-270\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Tonter\u00edas! &#8211;exclam\u00f3 Alicia, en voz muy alta y decidida.<\/p>\n<p>Y la Reina se call\u00f3.<\/p>\n<p>El Rey le puso la mano en el brazo, y dijo con timidez:<\/p>\n<p>Considera, cari\u00f1o, que s\u00f3lo se trata de una ni\u00f1a!<\/p>\n<p>La Reina se desprendi\u00f3 furiosa de \u00e9l, y dijo al Valet:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Dales la vuelta a \u00e9stos!<\/p>\n<p>Y as\u00ed lo hizo el Valet, muy cuidadosamente, con un pie.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Arriba! &#8211;grit\u00f3 la Reina, en voz fuerte y detonante.<\/p>\n<p>Y los tres jardineros se pusieron en pie de un salto, y empezaron a hacer profundas reverencias al Rey, a la Reina, a los infantes reales, al Valet y a todo el mundo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Basta ya! &#8211;grit\u00f3 la Reina&#8211;. \u00a1Me est\u00e1is poniendo nerviosa! &#8211;Y despu\u00e9s, volvi\u00e9ndose hacia el rosal, continu\u00f3&#8211;: \u00a1Qu\u00e9 diablos hab\u00e9is estado haciendo aqu\u00ed?<\/p>\n<p>&#8211;Con la venia de Su Majestad &#8211;empez\u00f3 a explicar Dos, en tono muy humilde, e hincando en el suelo una rodilla mientras hablaba&#8211;, est\u00e1bamos intentando&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ya lo veo! &#8211;estall\u00f3 la Reina, que hab\u00eda estado examinando las rosas \u00a1Que les corten la cabeza!<\/p>\n<p>Y el cortejo se puso de nuevo en marcha, aunque tres soldados se quedaron all\u00ed para ejecutar a los desgraciados jardineros, que corrieron a refugiarse junto a Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No os cortar\u00e1n la cabeza! &#8211;dijo Alicia, y los meti\u00f3 en una gran maceta que hab\u00eda all\u00ed cerca.<\/p>\n<p>Los tres soldados estuvieron algunos minutos dando vueltas por all\u00ed, buscando a los jardineros, y despu\u00e9s se marcharon tranquilamente tras el cortejo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfHan perdido sus cabezas? &#8211;grit\u00f3 la Reina.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed, sus cabezas se han perdido, con la venia de Su Majestad &#8211;gritaron los soldados como respuesta.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Muy bien! &#8211;grit\u00f3 la Reina&#8211;. \u00bfSabes jugar al croquet?<\/p>\n<p>Los soldados guardaron silencio, y volvieron la mirada hacia Alicia, porque era evidente que la pregunta iba dirigida a ella.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1S\u00ed! &#8211;grit\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Pues andando! &#8211;vocifer\u00f3 la Reina.<\/p>\n<p>Y Alicia se uni\u00f3 al cortejo, pregunt\u00e1ndose con gran curiosidad qu\u00e9 iba a suceder a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;Hace&#8230; \u00a1hace un d\u00eda espl\u00e9ndido! &#8211;murmur\u00f3 a su lado una t\u00edmida vocecilla.<\/p>\n<p>Alicia estaba andando al lado del Conejo Blanco, que la miraba con ansiedad.<\/p>\n<p>&#8211;Mucho &#8211;dijo Alicia&#8211;. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la Duquesa?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Chit\u00f3n! \u00a1Chit6n! &#8211;dijo el Conejo en voz baja y apremiante. Miraba ansiosamente a sus espaldas mientras hablaba, y despu\u00e9s se puso de puntillas, acerc\u00f3 el hocico a la oreja de Alicia y susurr\u00f3&#8211;: Ha sido condenada a muerte.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPor qu\u00e9 motivo? &#8211;quiso saber Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfHas dicho \u00abpobrecilla\u00bb? &#8211;pregunt\u00f3 el Conejo.<\/p>\n<p>&#8211;No, no he dicho eso. No creo que sea ninguna \u00abpobrecilla\u00bb. He dicho: \u00bfPor qu\u00e9 motivo?\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;Le dio un sopapo a la Reina&#8230; &#8211;empez\u00f3 a decir el Conejo, y a Alicia le dio un ataque de risa&#8211;. \u00a1Chit\u00f3n! \u00a1Chit\u00f3n! &#8211;suplic\u00f3 el Conejo con una vocecilla aterrada&#8211;. \u00a1Va a o\u00edrte la Reina! Lo ocurrido fue que la Duquesa lleg\u00f3 bastante tarde, y la Reina dijo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Todos a sus sitios! &#8211;grit\u00f3 la Reina con voz de trueno.<\/p>\n<p>Y todos se pusieron a correr en todas direcciones, tropezando unos con otros. Sin embargo, unos minutos despu\u00e9s ocupaban sus sitios, y empez\u00f3 el partido. Alicia pens\u00f3 que no hab\u00eda visto un campo de croquet tan raro como aqu\u00e9l en toda su vida. Estaba lleno de mont\u00edculos y de surcos. as bolas eran erizos vivos, los mazos eran flamencos vivos, y los soldados ten\u00edan que doblarse y ponerse a cuatro patas para formar los aros.<\/p>\n<p>La dificultad m\u00e1s grave con que Alicia se encontr\u00f3 al principio fue manejar a su flamenco. Logr\u00f3 dominar al pajarraco meti\u00e9ndoselo debajo del brazo, con las patas colgando detr\u00e1s, pero casi siempre, cuando hab\u00eda logrado enderezarle el largo cuello y estaba a punto de darle un buen golpe al erizo con la cabeza del flamenco, \u00e9ste torc\u00eda el cuello y la miraba derechamente a los ojos con tanta extra\u00f1eza, que Alicia no pod\u00eda contener la risa. Y cuando le hab\u00eda vuelto a bajar la cabeza y estaba dispuesta a empezar de nuevo, era muy irritante descubrir que el erizo se hab\u00eda desenroscado y se alejaba arrastr\u00e1ndose. Por si todo esto no bastara, siempre hab\u00eda un mont\u00edculo o un surco en la direcci\u00f3n en que ella quer\u00eda lanzar al erizo, y, como adem\u00e1s los soldados doblados en forma de aro no paraban de incorporarse y largarse a otros puntos del campo, Alicia lleg\u00f3 pronto a la conclusi\u00f3n de que se trataba de una partida realmente dif\u00edcil.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice30a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice30a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"247\" height=\"336\" class=\"alignright size-full wp-image-271\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los jugadores jugaban todos a la vez, sin esperar su turno, discutiendo sin cesar y disput\u00e1ndose los erizos. Y al poco rato la Reina hab\u00eda ca\u00eddo en un paroxismo de furor y andaba de un lado a otro dando patadas en el suelo y gritando a cada momento \u00ab\u00a1Que le corten a \u00e9ste la cabeza!\u00bb o \u00ab\u00a1Que le corten a \u00e9sta la cabeza!\u00bb<\/p>\n<p>Alicia empez\u00f3 a sentirse inc\u00f3moda: a decir verdad ella no hab\u00eda tenido todav\u00eda ninguna disputa con la Reina, pero sab\u00eda que pod\u00eda suceder en cualquier instante. \u00abY entonces\u00bb, pensaba, \u00ab\u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed? Aqu\u00ed todo lo arreglan cortando cabezas. Lo extra\u00f1o es que quede todav\u00eda alguien con vida!\u00bb<\/p>\n<p>Estaba buscando pues alguna forma de escapar, Y pregunt\u00e1ndose si podr\u00eda irse de all\u00ed sin que la vieran, cuando advirti\u00f3 una extra\u00f1a aparici\u00f3n en el aire. Al principio qued\u00f3 muy desconcertada, pero, despu\u00e9s de observarla unos minutos, descubri\u00f3 que se trataba de una sonrisa, y se dijo:<\/p>\n<p>&#8211;Es el Gato de Cheshire. Ahora tendr\u00e9 alguien con quien poder hablar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 tal est\u00e1s? &#8211;le dijo el Gato, en cuanto tuvo hocico suficiente para poder hablar.<\/p>\n<p>Alicia esper\u00f3 hasta que aparecieron los ojos, y entonces le salud\u00f3 con un gesto. \u00abDe nada servir\u00e1 que le hable\u00bb, pens\u00f3, \u00abhasta que tenga orejas, o al menos una de ellas\u00bb. Un minuto despu\u00e9s hab\u00eda aparecido toda la cabeza, Y entonces Alicia dej\u00f3 en el suelo su flamenco y empez\u00f3 a contar lo que, ocurr\u00eda en el juego, muy contenta de tener a alguien que la escuchara. El Gato cre\u00eda sin duda que su parte visible era ya suficiente, y no apareci\u00f3 nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211;Me parece que no juegan ni un poco limpio &#8211;empez\u00f3 Alicia en tono quejumbroso&#8211;, y se pelean de un modo tan terrible que no hay quien se entienda, y no parece que haya reglas ningunas&#8230; Y, si las hay, nadie hace caso de ellas&#8230; Y no puedes imaginar qu\u00e9 l\u00edo es el que las cosas est\u00e9n vivas. Por ejemplo, all\u00ed va el aro que me tocaba jugar ahora, \u00a1justo al otro lado del campo! \u00a1Y le hubiera dado ahora mismo al erizo de la Reina, pero se larg\u00f3 cuando vio que se acercaba el m\u00edo!<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 te parece la Reina? &#8211;dijo el Gato en voz baja.<\/p>\n<p>&#8211;No me gusta nada &#8211;dijo Alicia . Es tan exagerada&#8230; &#8211;En este momento, Alicia advirti\u00f3 que la Reina estaba justo detr\u00e1s de ella, escuchando lo que dec\u00eda, de modo que sigui\u00f3&#8211;: &#8230; tan exageradamente dada a ganar, que no merece la pena terminar la partida.<\/p>\n<p>La Reina sonri\u00f3 y reanud\u00f3 su camino.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfCon qui\u00e9n est\u00e1s hablando? &#8211;pregunt\u00f3 el Rey, acerc\u00e1ndose a Alicia y mirando la cabeza del Gato con gran curiosidad.<\/p>\n<p>&#8211;Es un amigo m\u00edo&#8230; un Gato de Cheshire &#8211;dijo Alicia&#8211;. Permita que se lo presente.<\/p>\n<p>&#8211;No me gusta ni pizca su aspecto &#8211;asegur\u00f3 el Rey&#8211;. Sin embargo, puede besar mi mano si as\u00ed lo desea.<\/p>\n<p>&#8211;Prefiero no hacerlo &#8211;confes\u00f3 el Gato.<\/p>\n<p>&#8211;No seas impertinente &#8211;dijo el Rey&#8211;, \u00a1Y no me mires de esta manera!<\/p>\n<p>Y se refugi\u00f3 detr\u00e1s de Alicia mientras hablaba.<\/p>\n<p>&#8211;Un gato puede mirar cara a cara a un rey &#8211;sentenci\u00f3 Alicia&#8211;. Lo he le\u00eddo en un libro, pero no recuerdo cu\u00e1l.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, pues hay que eliminarlo &#8211;dijo el Rey con decisi\u00f3n, y llam\u00f3 a la Reina, que precisamente pasaba por all\u00ed&#8211;. \u00a1Querida! \u00a1Me gustar\u00eda que eliminaras a este gato!<\/p>\n<p>Para la Reina s\u00f3lo exist\u00eda un modo de resolver los problemas, fueran grandes o peque\u00f1os.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Que le corten la cabeza! &#8211;orden\u00f3, sin molestarse siquiera en echarles una ojeada.<\/p>\n<p>&#8211;Yo mismo ir\u00e9 a buscar al verdugo &#8211;dijo el Rey apresuradamente.<\/p>\n<p>Y se alej\u00f3 corriendo de all\u00ed.<\/p>\n<p>Alicia pens\u00f3 que ser\u00eda mejor que ella volviese al juego y averiguase c\u00f3mo iba la partida, pues oy\u00f3 a lo lejos la voz de la Reina, que aullaba de furor. Acababa de dictar sentencia de muerte contra tres de los jugadores, por no haber jugado cuando les tocaba su turno. Y a Alicia no le gustaba ni pizca el aspecto que estaba tomando todo aquello, porque la partida hab\u00eda llegado a tal punto de confusi\u00f3n que le era imposible saber cu\u00e1ndo le tocaba jugar y cu\u00e1ndo no. As\u00ed pues, se puso a buscar su erizo.<\/p>\n<p>El erizo se hab\u00eda enzarzado en una pelea con otro erizo, y esto le pareci\u00f3 a Alicia una excelente ocasi\u00f3n para hacer una carambola: la \u00fanica dificultad era que su flamenco se hab\u00eda largado al otro extremo del jard\u00edn, y Alicia pod\u00eda verlo all\u00ed, aleteando torpemente en un intento de volar hasta las ramas de un \u00e1rbol.<\/p>\n<p>Cuando hubo recuperado a su flamenco y volvi\u00f3 con el, la pelea hab\u00eda terminado, y no se ve\u00eda rastro de ninguno de los erizos. \u00abPero esto no tiene demasiada importancia\u00bb, pens\u00f3 Alicia, \u00abya que todos los aros se han marchado de esta parte del campo\u00bb. As\u00ed pues, sujet\u00f3 bien al flamenco debajo del brazo, para que no volviera a escaparse, y se fue a charlar un poco m\u00e1s con su amigo.<\/p>\n<p>Cuando volvi\u00f3 junto al Gato de Cheshire, qued\u00f3 sorprendida al ver que un gran grupo de gente se hab\u00eda congregado a su alrededor. El verdugo, el Rey y la Reina discut\u00edan acaloradamente, hablando los tres a la vez, mientras los dem\u00e1s guardaban silencio y parec\u00edan sentirse muy inc\u00f3modos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice31a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice31a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"265\" height=\"336\" class=\"alignleft size-full wp-image-272\" \/><\/a><\/p>\n<p>En cuanto Alicia entr\u00f3 en escena, los tres se dirigieron a ella para que decidiera la cuesti\u00f3n, y le dieron sus argumentos. Pero, como hablaban todos a la vez, se le hizo muy dif\u00edcil entender exactamente lo que le dec\u00edan.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del verdugo era que resultaba imposible cortar una cabeza si no hab\u00eda cuerpo del que cortarla; dec\u00eda que nunca hab\u00eda tenido que hacer una cosa parecida en el pasado y que no iba a empezar a hacerla a estas alturas de su vida.<\/p>\n<p>La teor\u00eda del Rey era que todo lo que ten\u00eda una cabeza pod\u00eda ser decapitado, y que se dejara de decir tonter\u00edas.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de la Reina era que si no solucionaban el problema inmediatamente, har\u00eda cortar la cabeza a cuantos la rodeaban. (Era esta \u00faltima amenaza la que hac\u00eda que todos tuvieran un aspecto grave y asustado.)<\/p>\n<p>A Alicia s\u00f3lo se le ocurri\u00f3 decir:<\/p>\n<p>&#8211;El Gato es de la Duquesa. Lo mejor ser\u00e1 preguntarle a ella lo que debe hacerse con \u00e9l.<\/p>\n<p>&#8211;La Duquesa est\u00e1 en la c\u00e1rcel &#8211;dijo la Reina al verdugo&#8211;. Ve a buscarla.<\/p>\n<p>Y el verdugo parti\u00f3 como una flecha.<\/p>\n<p>La cabeza del Gato empez\u00f3 a desvanecerse a partir del momento en que el verdugo se fue, y, cuando \u00e9ste volvi\u00f3 con la Duquesa, hab\u00eda desaparecido totalmente. As\u00ed pues, el Rey y el verdugo empezaron a corretear de un lado a otro en busca del Gato, mientras el resto del grupo volv\u00eda a la partida de croquet.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p>&#8211;\u00a1No sabes lo contenta que estoy de volver a verte, querida m\u00eda! &#8211;dijo la Duquesa, mientras cog\u00eda a Alicia cari\u00f1osamente del brazo y se la llevaba a pasear con ella.<\/p>\n<p>Alicia se alegr\u00f3 de encontrarla de tan buen humor, y pens\u00f3 para sus adentros que quiz\u00e1 fuera s\u00f3lo la pimienta lo que la ten\u00eda hecha una furia cuando se conocieron en la cocina. \u00abCuando yo sea Duquesa\u00bb, se dijo (aunque no con demasiadas esperanzas de llegar a serlo), \u00abno tendr\u00e9 ni una pizca de pimienta en mi cocina. La sopa est\u00e1 muy bien sin pimienta&#8230; A lo mejor es la pimienta lo que pone a la gente de mal humor\u00bb, sigui\u00f3 pensando, muy contenta de haber hecho un nuevo descubrimiento, \u00aby el vinagre lo que hace a las personas agrias.,. y la manzanilla lo que las hace amargas&#8230; y&#8230; el regaliz y las golosinas lo que hace que los ni\u00f1os sean dulces. \u00a1Ojal\u00e1 la gente lo supiera! Entonces no ser\u00edan tan taca\u00f1os con los dulces&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Entretanto, Alicia casi se hab\u00eda olvidado de la Duquesa, y tuvo un peque\u00f1o sobresalto cuando oy\u00f3 su voz muy cerca de su o\u00eddo.<\/p>\n<p>&#8211;Est\u00e1s pensando en algo, querida, y eso hace que te olvides de hablar. No puedo decirte en este instante la moraleja de esto, pero la recordar\u00e9 en seguida.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice32a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice32a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"251\" height=\"360\" class=\"alignleft size-full wp-image-273\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;Quiz\u00e1 no tenga moraleja &#8211;se atrevi\u00f3 a observar Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Calla, calla, criatura! -dijo la Duquesa&#8211;. Todo tiene una moraleja, s\u00f3lo falta saber encontrarla.<\/p>\n<p>Y se apretuj\u00f3 m\u00e1s estrechamente contra Alicia mientras hablaba. A Alicia no le gustaba mucho tenerla tan cerca: primero, porque la Duquesa era muy fea; y, segundo, porque ten\u00eda exactamente la estatura precisa para apoyar la barbilla en el hombro de Alicia, y era una barbilla puntiaguda de lo m\u00e1s desagradable. Sin embargo, como no le gustaba ser grosera, lo soport\u00f3 lo mejor que pudo.<\/p>\n<p>&#8211;La partida va ahora un poco mejor &#8211;dijo, en un intento de reanudar la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;As\u00ed es &#8211;afirm\u00f3 la Duquesa&#8211;, y la moraleja de esto es&#8230; \u00abOh, el amor, el amor. El amor hace girar el mundo.\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;Cierta persona dijo &#8211;rezong\u00f3 Alicia&#8211; que el mundo girar\u00eda mejor si cada uno se ocupara de sus propios asuntos.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, bueno. En el fondo viene a ser lo mismo &#8211;dijo la Duquesa, y hundi\u00f3 un poco m\u00e1s la puntiaguda barbilla en el hombro de Alicia al a\u00f1adir&#8211;: Y la moraleja de esto es&#8230;<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Qu\u00e9 man\u00eda en buscarle a todo una moraleja!\u00bb, pens\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Me parece que est\u00e1s sorprendida de que no te pase el brazo por la cintura &#8211;dijo la Duquesa tras unos instantes de silencio&#8211;. La raz\u00f3n es que tengo mis dudas sobre el car\u00e1cter de tu flamenco. \u00bfQuieres que intente el experimento?<\/p>\n<p>&#8211;A lo mejor le da un picotazo &#8211;replic\u00f3 prudentemente Alicia, que no ten\u00eda las menores ganas de que se intentara el experimento.<\/p>\n<p>&#8211;Es verdad &#8211;reconoci\u00f3 la Duquesa&#8211;. Los flamencos y la mostaza pican. Y la moraleja de esto es: \u00abP\u00e1jaros de igual plumaje hacen buen maridaje\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00f3lo que la mostaza no es un p\u00e1jaro &#8211;observ\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Tienes toda la raz\u00f3n &#8211;dijo la Duquesa&#8211;. \u00a1Con qu\u00e9 claridad planteas las cuestiones!<\/p>\n<p>&#8211;Es un mineral, creo &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Claro que lo es &#8211;asinti\u00f3 la Duquesa, que parec\u00eda dispuesta a estar de acuerdo con todo lo que dec\u00eda Alicia&#8211;. Hay una gran mina de mostaza cerca de aqu\u00ed. Y la moraleja de esto es&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ah, ya me acuerdo! &#8211;exclam\u00f3 Alicia, que no hab\u00eda prestado atenci\u00f3n a este \u00faltimo comentario&#8211;. Es un vegetal. No tiene aspecto de serlo, pero lo es.<\/p>\n<p>&#8211;Enteramente de acuerdo &#8211;dijo la Duquesa&#8211;, y la moraleja de esto es: \u00abS\u00e9 lo que quieres parecer\u00bb o, si quieres que lo diga de un modo m\u00e1s simple: \u00abNunca imagines ser diferente de lo que a los dem\u00e1s pudieras parecer o hubieses parecido ser si les hubiera parecido que no fueses lo que eres\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211;Me parece que esto lo entender\u00eda mejor &#8211;dijo Alicia amablemente&#8211; si lo viera escrito, pero tal como usted lo dice no puedo seguir el hilo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Esto no es nada comparado con lo que yo podr\u00eda decir si quisiera! &#8211;afirm\u00f3 la Duquesa con orgullo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Por favor, no se moleste en decirlo de una manera m\u00e1s larga! &#8211;implor\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Oh, no hables de molestias! &#8211;dijo la Duquesa&#8211;. Te regalo con gusto todas las cosas que he dicho hasta este momento.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Vaya regalito!\u00bb, pens\u00f3 Alicia. \u00ab\u00a1Menos mal que no existen regalos de cumplea\u00f1os de este tipo!\u00bb Pero no se atrevi\u00f3 a decirlo en voz alta.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfOtra vez pensativa? &#8211;pregunt\u00f3 la Duquesa, hundiendo un poco m\u00e1s la afilada barbilla en el hombro de Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Tengo derecho a pensar, \u00bfno? &#8211;replic\u00f3 Alicia con acritud, porque empezaba a estar harta de la Duquesa.<\/p>\n<p>&#8211;Exactamente el mismo derecho dijo la Duquesa&#8211; que el que tienen los cerdos a volar, y la mora&#8230;<\/p>\n<p>Pero en este punto, con gran sorpresa de Alicia, la voz de la Duquesa se perdi\u00f3 en un susurro, precisamente en medio de su palabra favorita, \u00abmoraleja\u00bb, y el brazo con que ten\u00eda cogida a Alicia empez\u00f3 a temblar. Alicia levant\u00f3 los ojos, y vio que la Reina estaba delante de ellas, con los brazos cruzados y el ce\u00f1o tempestuoso.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Hermoso d\u00eda, Majestad! &#8211;empez\u00f3 a decir la Duquesa en voz baja y temblorosa.<\/p>\n<p>&#8211;Ahora vamos a dejar las cosas bien claras rugi\u00f3 la Reina, dando una patada en el suelo mientras hablaba&#8211;: \u00a1O t\u00fa o tu cabeza ten\u00e9is que desaparecer del mapa! \u00a1Y en menos que canta un gallo! \u00a1Elige!<\/p>\n<p>La Duquesa eligi\u00f3, y desapareci\u00f3 a toda prisa.<\/p>\n<p>&#8211;Y ahora volvamos al juego &#8211;le dijo la Reina a Alicia.<\/p>\n<p>Alicia estaba demasiado asustada para decir esta boca es m\u00eda, pero sigui\u00f3 d\u00f3cilmente a la Reina hacia el campo de croquet.<\/p>\n<p>Los otros invitados hab\u00edan aprovechado la ausencia de la Reina, y se hab\u00edan tumbado a la sombra, pero, en cuanto la vieron, se apresuraron a volver al juego, mientras la Reina se limitaba a se\u00f1alar que un segundo de retraso les costar\u00eda la vida.<\/p>\n<p>Todo el tiempo que estuvieron jugando, la Reina no dej\u00f3 de pelearse con los otros jugadores, ni dej\u00f3 de gritar \u00ab\u00a1Que le corten a \u00e9ste la cabeza!\u00bb o \u00ab\u00a1Que le corten a \u00e9sta la cabeza!\u00bb Aquellos a los que condenaba eran puestos bajo la vigilancia de soldados, que naturalmente ten\u00edan que dejar de hacer de aros, de modo que al cabo de una media hora no quedaba ni un solo aro, y todos los jugadores, excepto el Rey, la Reina y Alicia, estaban arrestados y bajo sentencia de muerte.<\/p>\n<p>Entonces la Reina abandon\u00f3 la partida, casi sin aliento, y le pregunt\u00f3 a Alicia :<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfHas visto ya a la Falsa Tortuga?<\/p>\n<p>&#8211;No &#8211;dijo Alicia&#8211;. Ni siquiera s\u00e9 lo que es una Falsa Tortuga.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfNunca has comido sopa de tortuga? &#8211;pregunt\u00f3 la Reina&#8211;. Pues hay otra sopa que parece de tortuga pero no es de aut\u00e9ntica tortuga. La Falsa Tortuga sirve para hacer esta sopa.<\/p>\n<p>&#8211;Nunca he visto ninguna, ni he o\u00eddo hablar de ella &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Andando, pues! &#8211;orden\u00f3 la Reina&#8211;. Y la Falsa Tortuga te contar\u00e1 su historia.<\/p>\n<p>Mientras se alejaban juntas, Alicia oy\u00f3 que el Rey dec\u00eda en voz baja a todo el grupo: \u00abQued\u00e1is todos perdonados.\u00bb \u00ab\u00a1Vaya, eso s\u00ed que est\u00e1 bien!\u00bb, se dijo Alicia, que se sent\u00eda muy inquieta por el gran n\u00famero de ejecuciones que la Reina hab\u00eda ordenado.<\/p>\n<p>Al poco rato llegaron junto a un Grifo, que yac\u00eda profundamente dormido al sol. (Si no sab\u00e9is lo que es un grifo, mirad el dibujo).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice33a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice33a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"320\" height=\"230\" class=\"alignright size-full wp-image-274\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Arriba, perezoso! &#8211;orden\u00f3 la Reina&#8211;. Y acompa\u00f1a a esta se\u00f1orita a ver a la Falsa Tortuga y a que oiga su historia. Yo tengo que volver para vigilar unas cuantas ejecuciones que he ordenado.<\/p>\n<p>Y se alej\u00f3 de all\u00ed, dejando a Alicia sola con el Grifo. A Alicia no le gustaba nada el aspecto de aquel bicho, pero pens\u00f3 que, a fin de cuentas, quiz\u00e1s estuviera m\u00e1s segura si se quedaba con \u00e9l que si volv\u00eda atr\u00e1s con el basilisco de la Reina. As\u00ed pues, esper\u00f3.<\/p>\n<p>El Grifo se incorpor\u00f3 y se frot\u00f3 los ojos; despu\u00e9s estuvo mirando a la Reina hasta que se perdi\u00f3 de vista; despu\u00e9s solt\u00f3 una carcajada burlona.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Tiene gracia! &#8211;dijo el Grifo, medio para s\u00ed, medio dirigi\u00e9ndose a Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 es lo que tiene gracia? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Ella &#8211;contest\u00f3 el Grifo. Todo son fantas\u00edas suyas. Nunca ejecutan a nadie, sabes. \u00a1Vamos!<\/p>\n<p>\u00abAqu\u00ed todo el mundo da \u00f3rdenes\u00bb, pens\u00f3 Alicia, mientras lo segu\u00eda con desgana.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1No hab\u00eda recibido tantas \u00f3rdenes en toda mi vida! \u00a1Jam\u00e1s!\u00bb<\/p>\n<p>No hab\u00edan andado mucho cuando vieron a la Falsa Tortuga a lo lejos, sentada triste y solitaria sobre una roca, y, al acercarse, Alicia pudo o\u00edr que suspiraba como si se le partiera el coraz\u00f3n. Le dio mucha pena.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 desgracia le ha ocurrido? &#8211;pregunt\u00f3 al Grifo.<\/p>\n<p>Y el Grifo contest\u00f3, casi con las mismas palabras de antes:<\/p>\n<p>&#8211;Todo son fantas\u00edas suyas. No le ha ocurrido ninguna desgracia, sabes. \u00a1Vamos!<\/p>\n<p>As\u00ed pues, llegaron junto a la Falsa Tortuga, que los mir\u00f3 con sus grandes ojos llenos de I\u00e1grimas, pero no dijo nada.<\/p>\n<p>&#8211;Aqu\u00ed esta se\u00f1orita -explic\u00f3 el Grifo&#8211; quiere conocer tu historia.<\/p>\n<p>&#8211;Voy a cont\u00e1rsela &#8211;dijo la Falsa Tortuga en voz grave y quejumbrosa&#8211;. Sentaos los dos, y no dig\u00e1is ni una sola palabra hasta que yo haya terminado.<\/p>\n<p>Se sentaron pues, y durante unos minutos nadie habl\u00f3. Alicia se dijo para sus adentros: \u00abNo entiendo c\u00f3ma va a poder terminar su historia, si no se decide a empezarla\u00bb. Pero esper\u00f3 pacientemente.<\/p>\n<p>&#8211;Hubo un tiempo &#8211;dijo por fin la Falsa Tortuga, con un profundo suspiro&#8211; en que yo era una tortuga de verdad.<\/p>\n<p>Estas palabras fueron seguidas por un silencio muy largo, roto s\u00f3lo por uno que otro graznido del Grifo y por los constantes sollozos de la Falsa Tortuga. Alicia estaba a punto de levantarse y de decir: \u00abMuchas gracias, se\u00f1ora, por su interesante historia\u00bb, pero no pod\u00eda dejar de pensar que ten\u00eda forzosamente que seguir algo m\u00e1s, conque sigui\u00f3 sentada y no dijo nada.<\/p>\n<p>&#8211;Cuando \u00e9ramos peque\u00f1as &#8211;sigui\u00f3 por fin la Falsa Tortuga, un poco m\u00e1s tranquila, pero sin poder todav\u00eda contener alg\u00fan sollozo&#8211;, \u00edbamos a la escuela del mar. El maestro era una vieja tortuga a la que llam\u00e1bamos Gal\u00e1pago.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPor qu\u00e9 lo llamaban Gal\u00e1pago, si no era un gal\u00e1pago? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Lo llam\u00e1bamos Gal\u00e1pago porque siempre estaba diciendo que ten\u00eda a \u00abgala\u00bb ense\u00f1ar en una escuela de \u00abpago\u00bb &#8211;explic\u00f3 la Falsa Tortuga de mal humor&#8211;. \u00a1Realmente eres una ni\u00f1a bastante tonta!<\/p>\n<p>&#8211;Tendr\u00edas que avergonzarte de ti misma por preguntar cosas tan evidentes &#8211;a\u00f1adi\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>Y el Grifo y la Falsa Tortuga permanecieron sentados en silencio, mirando a la pobre Alicia, que hubiera querido que se la tragara la tierra. Por fin el Grifo le dijo a la Falsa Tortuga:<\/p>\n<p>&#8211;Sigue con tu historia, querida. \u00a1No vamos a pasarnos el d\u00eda en esto!<\/p>\n<p>Y la Falsa Tortuga sigui\u00f3 con estas palabras:<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed, \u00edbamos a la escuela del mar, aunque t\u00fa no lo creas&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Yo nunca dije que no lo creyera! &#8211;la interrumpi\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed lo hiciste &#8211;dijo la Falsa Tortuga. &#8211;\u00a1C\u00e1llate esa boca! &#8211;a\u00f1adi\u00f3 el Grifo, antes de que Alicia pudiera volver a hablar.<\/p>\n<p>La Falsa Tortuga sigui\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211;Recib\u00edamos una educaci\u00f3n perfecta&#8230; En realidad, \u00edbamos a la escuela todos los d\u00edas&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;Tambi\u00e9n yo voy a la escuela todos los d\u00edas &#8211;dijo Alicia&#8211;. No hay motivo para presumir tanto.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfUna escuela con clases especiales? &#8211;pregunt\u00f3 la Falsa Tortuga con cierta ansiedad.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed &#8211;contest\u00f3 Alicia. Tenemos clases especiales de franc\u00e9s y de m\u00fasica.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY lavado? &#8211;pregunt\u00f3 la Falsa Tortuga.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Claro que no! &#8211;protest\u00f3 Alicia indignada.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ah! En tal caso no vas en realidad a una buena escuela &#8211;dijo la Falsa Tortuga en tono de alivio&#8211;. En nuestra escuela hab\u00eda clases especiales de franc\u00e9s, m\u00fasica y lavado.<\/p>\n<p>-No han debido servirle de gran cosa &#8211;observ\u00f3 Alicia&#8211;, viviendo en el fondo del mar.<\/p>\n<p>&#8211;Yo no tuve ocasi\u00f3n de aprender &#8211;dijo la Falsa Tortuga con un suspiro&#8211;. S\u00f3lo asist\u00ed a las clases normales.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY cuales eran esos? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia interesada.<\/p>\n<p>&#8211;Nos ense\u00f1aban a beber y a escupir, naturalmente. Y luego, las diversas materias de la aritm\u00e9tica: a saber, fumar, reptar, feificar y sobre todo la dimisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;Jam\u00e1s o\u00ed hablar de feificar &#8211;respondi\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>El Grifo se alz\u00f3 sobre dos patas, muy asombrado:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1C\u00f3mo! \u00bfNunca aprendiste a feificar? Por lo menos sabr\u00e1s lo que significa \u00abembellecer\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211;Pues&#8230; eso s\u00ed, quiere decir hacer algo m\u00e1s bello de lo que es.<\/p>\n<p>&#8211;Pues &#8211;respondi\u00f3 el Grifo triunfalmente-, si no sabes ahora lo que quiere decir feificar es que est\u00e1s completamente tonta.<\/p>\n<p>Con lo cual cerr\u00f3 la boca a Alicia, la que ya no se atrevi\u00f3 a seguir preguntando lo que significaban las cosas. Dijo a la Falsa Tortuga:<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 otras cosas aprend\u00edas all\u00ed?<\/p>\n<p>&#8211;Pues aprend\u00eda Histeria, histeria antigua y moderna. Tambi\u00e9n Mareograf\u00eda, y dibujo. El profesor era un congrio que ven\u00eda a darnos clase una vez por semana y que nos ense\u00f1\u00f3 eso, m\u00e1s otras cosas, como la tintura al boleo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY eso qu\u00e9 es? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;No puedo hacerte una demostraci\u00f3n, ya que ahora estoy muy baja de forma &#8211;respondi\u00f3 la Falsa Tortuga. Y el Grifo, como \u00e9l mismo podr\u00e1 decirte, nunca aprendi\u00f3 a tintar al boleo.<\/p>\n<p>&#8211;Nunca tuve tiempo suficiente &#8211;se excus\u00f3 el Grifo. &#8211;Pero s\u00ed que iba a las clases de Letras. Y ten\u00edamos un maestro que era un gran maestro, un viejo cangrejo. &#8211;Nunca fu\u00ed a sus clases &#8211;dijo la Falsa Tortuga lloriqueando&#8211;, dicen que ense\u00f1aba pat\u00edn y riego.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed, s\u00ed que lo hac\u00eda &#8211;respondi\u00f3 el Grifo. Y las dos se taparon la cabeza con las patas, muy soliviantadas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfCuantas horas al d\u00eda duraban esas lecciones? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia interesada, aunque no lograba entender mucho qu\u00e9 eran aquellas asignaturas tan raras, o si es que no sab\u00edan pronunciar. Tintura al boleo deber\u00eda ser pintura al \u00f3leo, y pat\u00edn y riego ser\u00edan lat\u00edn y griego, pero lo que es las otras, se le escapaban.<\/p>\n<p>&#8211;Ten\u00edamos diez horas al d\u00eda el primer d\u00eda. Luego, el segundo d\u00eda, nueve y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>&#8211;Pues me resulta un horario muy extra\u00f1o &#8211;observ\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>&#8211;Por eso se llamaban cursos, no entiendes nada. Se llamaban cursos porque se acortaban de d\u00eda en d\u00eda.<\/p>\n<p>Eso resultaba nuevo para Alicia y antes de hacer una nueva pregunta le dio unas cuantas vueltas al asunto.<\/p>\n<p>Por fin pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211;Entonces, el d\u00eda once, ser\u00eda fiesta, claro.<\/p>\n<p>&#8211;Naturalmente que s\u00ed &#8211;respondi\u00f3 la Falsa Tortuga.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY el doceavo?<\/p>\n<p>&#8211;Basta de cursos ya &#8211;orden\u00f3 el Grifo autoritariamente. &#8211;Cu\u00e9ntale ahora algo sobre los juegos.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">L<\/span>a Falsa Tortuga suspir\u00f3 profundamente y se enjug\u00f3 una l\u00e1grima con la aleta.<\/p>\n<p>Antes de hablar, mir\u00f3 a Alicia durante bastante tiempo, mientras los sollozos casi la ahogaban.<\/p>\n<p>&#8211;Se te ha atragantado un hueso, parece &#8211;dijo el Grifo poco respetuoso. Y se puso a darle golpes en la concha por la parte de la espalda.<\/p>\n<p>Por f\u00edn la Tortuga recobr\u00f3 la voz y reanud\u00f3 su narraci\u00f3n, solo que las l\u00e1grimas resbalaban por su vieja cara arrugada.<\/p>\n<p>&#8211;T\u00fa acaso no hayas vivido mucho tiempo en el fondo del mar&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;Desde luego que no\u00bb, dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Y quiz\u00e1 no hayas entrado nunca en contacto con una langosta.<\/p>\n<p>Alicia empez\u00f3 a decir: \u00abUna vez com\u00ed&#8230;\u00bb, pero se interrumpi\u00f3 a toda prisa por si alguien se sent\u00eda ofendido.<\/p>\n<p>&#8211;No, nunca &#8211;respondi\u00f3.<\/p>\n<p>Pues entonces, \u00a1no puedes tener ni idea de lo agradable que resulta el el Baile de la Langosta.<\/p>\n<p>&#8211;No reconoci\u00f3 Alicia&#8211;. \u00bfQu\u00e9 clase de baile es \u00e9ste?<\/p>\n<p>&#8211;Ver\u00e1s &#8211;dijo el Grifo&#8211;, primero se forma una l\u00ednea a lo largo de la playa&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Dos l\u00edneas! &#8211;grit\u00f3 la Falsa Tortuga&#8211;. Focas, tortugas y dem\u00e1s. Entonces, cuando se han quitado todas las medusas de en medio&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;Cosa que por lo general lleva bastante tiempo &#8211;interrumpi\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>&#8211;&#8230; se dan dos pasos al frente&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Cada uno con una langosta de pareja! &#8211;grit\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>&#8211;Por supuesto &#8211;dijo la Falsa Tortuga&#8211;. Se dan dos pasos al frente, se forman parejas&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;&#8230; se cambia de langosta, y se retrocede en el mismo orden &#8211;sigui\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>&#8211;Entonces &#8211;sigui\u00f3 la Falsa Tortuga&#8211; se lanzan las&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Las langostas! &#8211;exclam\u00f3 el Grifo con entusiasmo, dando un salto en el aire.<\/p>\n<p>&#8211;&#8230;lo m\u00e1s lejos que se pueda en el mar&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Y a nadar tras ellas! -chill\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Se da un salto mortal en el mar! &#8211;grit\u00f3 la Falsa Tortuga, dando palmadas de entusiasmo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Se cambia otra vez de langosta! &#8211;aull\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>&#8211;Se vuelve a la playa, y&#8230; aqu\u00ed termina la primera figura &#8211;dijo la Falsa Tortuga, mientras bajaba repentinamente la voz.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice34a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice34a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"286\" height=\"336\" class=\"alignleft size-full wp-image-275\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y las dos criaturas, que hab\u00edan estado dando saltos y haciendo cabriolas durante toda la explicaci\u00f3n, se volvieron a sentar muy tristes y tranquilas, y miraron a Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Debe de ser un baile precioso &#8211;dijo Alicia con timidez.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfTe gustar\u00eda ver un poquito c\u00f3mo se baila? &#8211;propuso la Falsa Tortuga.<\/p>\n<p>&#8211;Claro, me gustar\u00eda much\u00edsimo -dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Ea, vamos a intentar la primera figura! &#8211;le dijo la Falsa Tortuga al Grifo&#8211;. Podemos hacerlo sin langostas, sabes. \u00bfQui\u00e9n va a cantar?<\/p>\n<p>&#8211;Cantar\u00e1s t\u00fa &#8211;dijo el Grifo&#8211;. Yo he olvidado la letra.<\/p>\n<p>Empezaron pues a bailar solemnemente alrededor de Alicia, d\u00e1ndole un pisot\u00f3n cada vez que se acercaban demasiado y llevando el comp\u00e1s con las patas delanteras, mientras la Falsa Tortuga entonaba lentamente y con melancol\u00eda:<\/p>\n<pre><em>\r\n\"\u00bfPorqu\u00e9 no te mueves m\u00e1s aprisa? le pregunto una pescadilla a un caracol.\r\nPorque tengo tras m\u00ed un delf\u00edn pisote\u00e1ndome el tal\u00f3n.\r\n\u00a1Mira lo contentas que se ponen las langostas y tortugas al andar!\r\nNos esperan en la playa --\u00a1Venga! \u00a1Baila y d\u00e9jate llevar!\r\n\r\n\u00a1Venga, baila, venga, baila, venga, baila y d\u00e9jate llevar!\r\n\u00a1Baila, venga, baila, venga, baila, venga y d\u00e9jate llevar!\"\r\n\r\n\"\u00a1No te puedes imaginar qu\u00e9 agradable es el baile cuando nos arrojan con las\r\nlangostas hacia el mar!\r\n\r\nPero el caracol respond\u00eda siempre: \"\u00a1Demasiado lejos, demasiado lejos!\" y ni\r\nsiquiera se preocupaba de mirar.\r\n\r\n\"No quer\u00eda bailar, no quer\u00eda bailar, no quer\u00eda bailar...\"\r\n<\/em><\/pre>\n<p>&#8211;Muchas gracias. Es un baile muy interesante &#8211;dijo Alicia, cuando vio con alivio que el baile hab\u00eda terminado&#8211;. \u00a1Y me ha gustado mucho esta canci\u00f3n de la pescadilla!<\/p>\n<p>&#8211;Oh, respecto a la pescadilla&#8230; &#8211;dijo la Falsa Tortuga&#8211;. Las pescadillas son&#8230; Bueno, supongo que t\u00fa ya habr\u00e1s visto alguna.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice35a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice35a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"281\" height=\"336\" class=\"alignright size-full wp-image-276\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed -respondi\u00f3 Alicia&#8211;, las he visto a menudo en la cen&#8230;<\/p>\n<p>Pero se contuvo a tiempo y guard\u00f3 silencio.<\/p>\n<p>&#8211;No s\u00e9 qu\u00e9 es eso de cen &#8211;dijo la Falsa Tortuga&#8211;, pero, si las has visto tan a menudo, sabr\u00e1s naturalmente c\u00f3mo son.<\/p>\n<p>&#8211;Creo que s\u00ed &#8211;respondi\u00f3 Alicia pensativa. Llevan la cola dentro de la boca y van cubiertas de pan rallado.<\/p>\n<p>&#8211;Te equivocas en lo del pan &#8211;dijo la Falsa Tortuga&#8211;. En el mar el pan rallado desaparecer\u00eda en seguida. Pero es verdad que llevan la cola dentro de la boca, y la raz\u00f3n es&#8230; &#8211;Al llegar a este punto la Falsa Tortuga bostez\u00f3 y cerr\u00f3 los ojos&#8211;. Cu\u00e9ntale t\u00fa la raz\u00f3n de todo esto -a\u00f1adi\u00f3, dirigi\u00e9ndose al Grifo.<\/p>\n<p>&#8211;La raz\u00f3n es &#8211;dijo el Grifo&#8211; que las pescadillas quieren participar con las langostas en el baile. Y por lo tanto las arrojan al mar. Y por lo tanto tienen que ir a caer lo m\u00e1s lejos posible. Y por lo tanto se cogen bien las colas con la boca. Y por lo tanto no pueden despu\u00e9s volver a sacarlas. Eso es todo.<\/p>\n<p>&#8211;Gracias &#8211;dijo Alicia&#8211;. Es muy interesante. Nunca hab\u00eda sabido tantas cosas sobre las pescadillas.<\/p>\n<p>&#8211;Pues a\u00fan puedo contarte m\u00e1s cosas sobre ellas&#8211; dijo el Grifo.&#8211; \u00bfA que no sabes por qu\u00e9 las pescadillas son blancas?<\/p>\n<p>&#8211;No, y jam\u00e1s me lo he preguntado, la verdad \u00bfPor qu\u00e9 son blancas?<\/p>\n<p>&#8211;Pues porque sirven para darle brillo a los zapatos y las botas, por eso, por lo blancas que son&#8211; respondi\u00f3 el Grifo muy satisfecho.<\/p>\n<p>Alicia permaneci\u00f3 asombrada, con la boca abierta.<\/p>\n<p>&#8211;Para sacar brillo&#8211; repet\u00eda estupefacta&#8211;. No me lo explico.<\/p>\n<p>&#8211;Pero, claro. \u00bfA ver? \u00bfC\u00f3mo se limpian los zapatos? Vamos, \u00bfc\u00f3mo se les saca brillo?<\/p>\n<p>Alicia se mir\u00f3 los pies, pensativa, y vacil\u00f3 antes de dar una explicaci\u00f3n l\u00f3gica.<\/p>\n<p>&#8211;Con bet\u00fan negro, creo.<\/p>\n<p>&#8211;Pues bajo el mar, a los zapatos se les da blanco de pescadilla&#8211; respondi\u00f3 el Grifo sentenciosamente.&#8211; Ahora ya lo sabes.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfY de que est\u00e1n hechos?<\/p>\n<p>&#8211;De mero y otros peces, vamos hombre, si cualquier gamba sabr\u00eda responder a esa pregunta&#8211; respondi\u00f3 el Grifo con impaciencia.<\/p>\n<p>&#8211;Si yo hubiera sido una pescadilla, le hubiera dicho al delf\u00edn: \u00abHaga el favor de marcharse, porque no deseamos estar con usted\u00bb.&#8211; dijo Alicia pensando en una estrofa de la canci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;No&#8211; respondi\u00f3 la Falsa Tortuga.&#8211; No ten\u00edan m\u00e1s remedio que estar con \u00e9l, ya que no hay ning\u00fan pez que se respete que no quiera ir acompa\u00f1ado de un delf\u00edn.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEso es as\u00ed? &#8211;pregunt\u00f3 Alicia muy sorprendida.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Claro que no!&#8211; replic\u00f3 la Falsa Tortuga.&#8211; Si a m\u00ed se me acercase un pez y me dijera que marchaba de viaje, le preguntar\u00eda primeramente: \u00ab\u00bfY con qu\u00e9 delf\u00edn vas?<\/p>\n<p>Alicia se qued\u00f3 pensativa. Luego aventur\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211;No ser\u00eda en realidad lo que le dijera \u00bfcon que fin?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Digo lo que digo!&#8211; asegur\u00f3 la Tortuga ofendida.<\/p>\n<p>&#8211;Y ahora &#8211;dijo el Grifo, dirigi\u00e9ndose a Alicia&#8211;, cu\u00e9ntanos t\u00fa alguna de tus aventuras.<\/p>\n<p>&#8211;Puedo contaros mis aventuras&#8230; a partir de esta ma\u00f1ana &#8211;dijo Alicia con cierta timidez&#8211;. Pero no servir\u00eda de nada retroceder hasta ayer, porque ayer yo era otra persona.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Es un galimat\u00edas! Explica todo esto &#8211;dijo la Falsa Tortuga.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No, no! Las aventuras primero &#8211;exclam\u00f3 el Grifo con impaciencia&#8211;, las explicaciones ocupan demasiado tiempo.<\/p>\n<p>Asi pues, Alicia empez\u00f3 a contar sus aventuras a partir del momento en que vio por primera vez al Conejo Blanco. Al principio estaba un poco nerviosa, porque las dos criaturas se pegaron a ella, una a cada lado, con ojos y bocas abiertos como naranjas, pero fue cobrando valor a medida que avanzaba en su relato. Sus oyentes guardaron un silencio completo hasta que lleg\u00f3 el momento en que le hab\u00eda recitado a la Oruga el poema aqu\u00e9l de \u00abHas envejecido, Padre Guillermo&#8230;\u00bb que en realidad le hab\u00eda salido muy distinto de lo que era. Al llegar a este punto, la Falsa Tortuga dio un profundo suspiro y dijo:<\/p>\n<p>&#8211;Todo eso me parece muy curioso.<\/p>\n<p>&#8211;No puede ser m\u00e1s curioso- remach\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>&#8211;Te sali\u00f3 tan diferente&#8230; &#8211;repiti\u00f3 la Tortuga&#8211;, que me gustar\u00eda que nos recitases algo ahora.<\/p>\n<p>Se volvi\u00f3 al Grifo.<\/p>\n<p>&#8211;Dile que empiece.<\/p>\n<p>El Grifo indic\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211;Ponte en pie y recita eso de \u00abEs la voz del perezoso&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;Pero, \u00a1cu\u00e1ntas \u00f3rdenes me dan estas criaturas! &#8211;dijo Alicia en voz baja&#8211;. Parece como si me estuvieran haciendo repetir las lecciones. Para esto lo mismo me dar\u00eda estar en la escuela.<\/p>\n<p>Pero se puso en pie y comenz\u00f3 obedientemente a recitar el poema. Mientras tanto, no dejaba de darle vueltas en su cabeza a la danza de las langostas y en realidad apenas sab\u00eda lo que estaba diciendo. Y as\u00ed le result\u00f3 lo que recitaba:<\/p>\n<pre><em>\r\n     La voz de la Langosta\r\nhe o\u00eddo declarar:\r\nMe han tostado demasiado\r\ny ahora tendr\u00e9 que ponerme az\u00facar.\r\n     Lo mismo que el pato hace con los p\u00e1rpados\r\nhace la langosta con su nariz:\r\najustarse el cintur\u00f3n y abotonarse\r\nmientras tuerce los tobillos.\r\n\r\n<a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice36a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice36a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"210\" height=\"360\" class=\"alignnone size-full wp-image-277\" \/><\/a>\r\n\r\n     Cuando la arena est\u00e1 seca\r\nEst\u00e1 feliz, tanto como una perdiz,\r\ny habla con desprecio del tibur\u00f3n.\r\n     Pero cuando la marea sube\r\ny los tiburones la cercan,\r\nse le quiebra la voz\r\nY s\u00f3lo sabe balbucear.\r\n<\/em><\/pre>\n<p>El Grifo dijo:<\/p>\n<p>&#8211;No lo o\u00eda as\u00ed yo cuando era ni\u00f1o. Resulta distinto.<\/p>\n<p>&#8211;Puede ser, aunque lo cierto es que yo jam\u00e1s he o\u00eddo ese poema&#8211; dijo la Falsa Tortuga&#8211;, pero el caso es que me suena a disparates.<\/p>\n<p>Alicia no contest\u00f3. Se cubri\u00f3 la cara con las manos, tras de sentarse de nuevo y se pregunt\u00f3 si ser\u00eda posible que nada pudiera suceder all\u00ed de una manera natural.<\/p>\n<p>&#8211;Veamos, me gustar\u00eda escuchar una explicaci\u00f3n l\u00f3gica&#8211; dijo la Falsa Tortuga.<\/p>\n<p>&#8211;No sabe explicarlo&#8211; intervino el Grifo.&#8211; Pero, bueno, prosigue con la siguiente estrofa.<\/p>\n<p>&#8211;Pero&#8211; insisti\u00f3 la Tortuga&#8211;, \u00bfqu\u00e9 hay de los tobillos! \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda torc\u00e9rselos con la nariz?<\/p>\n<p>&#8211;Se trata de la primera posici\u00f3n de todo el baile&#8211; aclar\u00f3 Alicia, que, sin embargo, no comprend\u00eda nada de lo que estaba sucediendo, y deseaba cambiar el tema de la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Prosigue con la siguiente estrofa!&#8211; reclam\u00f3 el Grifo.&#8211; Si no me equivoco es la que comienza diciendo: \u00abPas\u00e9 por su jard\u00edn&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>Alicia obedeci\u00f3, aunque estaba segura de que todo iba a seguir saliendo tergiversado. Con voz temblorosa dijo:<\/p>\n<pre><em>\r\n     Pas\u00e9 por su jard\u00edn\r\ny con un solo ojo\r\npude observar muy bien\r\nc\u00f3mo el b\u00faho y la pantera\r\nestaban reparti\u00e9ndose un pastel.\r\n     La pantera se llev\u00f3 la pasta,\r\nla carne y el relleno,\r\nmientras que al b\u00faho le tocaba\r\ns\u00f3lo la fuente que conten\u00eda el pastel.\r\n     Cuando terminaron de com\u00e9rselo,\r\nal b\u00faho le tocaba\r\ns\u00f3lo la fuente que conten\u00eda el pastel.\r\nCuando terminaron de com\u00e9rselo,\r\nel b\u00faho como regalo,\r\nse llev\u00f3 en el bolsillo la cucharilla,\r\nen tanto la pantera, con el cuchillo y el tenedor,\r\nterminaba el singular banquete.\r\n<\/em><\/pre>\n<p>&#8211;Lo que digo yo&#8211; dijo la Tortuga, &#8211;es \u00bfde qu\u00e9 nos sirve tanto recitar y recitar? \u00bfSi no explicas el significado de los que est\u00e1s diciendo! \u00a1Bueno! \u00a1Esto es lo m\u00e1s confuso que he o\u00eddo en mi vida!<\/p>\n<p>&#8211;Desde luego &#8211;asinti\u00f3 el Grifo&#8211;. Creo que lo mejor ser\u00e1 que lo dejes.<\/p>\n<p>Y Alicia se alegr\u00f3 much\u00edsimo. &#8211;\u00bfIntentamos otra figura del Baile de la Langosta? &#8211;sigui\u00f3 el Grifo&#8211;. \u00bfO te gustar\u00eda que la Falsa Tortuga te cantara otra canci\u00f3n?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Otra canci\u00f3n, por favor, si la Falsa Tortuga fuese tan amable! &#8211;exclam\u00f3 Alicia, con tantas prisas que el Grifo se sinti\u00f3 ofendido.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Vaya! &#8211;murmur\u00f3 en tono dolido&#8211;. \u00a1Sobre gustos no hay nada escrito! \u00bfQuieres cantarle Sopa de Tortuga, amiga m\u00eda?<\/p>\n<p>La Falsa Tortuga dio un profundo suspiro y empez\u00f3 a cantar con voz ahogada por los sollozos:<\/p>\n<pre><em>\r\nHermosa sopa, en la sopera,\r\ntan verde y rica, nos espera.\r\nEs exquisita, es deliciosa.\r\n\u00a1Sopa de noche, hermosa sopa!\r\n   \u00a1Hermoooo-sa soooo-pa!\r\n   \u00a1Hermooo~-sa soooo-pa!\r\n\u00a1Soooo-pa de la noooo-che!\r\n\u00a1Hermosa, hermosa sopa!\r\n<\/em><\/pre>\n<p>&#8211;\u00a1Canta la segunda estrofa! &#8211;exclam\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>Y la Falsa Tortuga acababa de empezarla, cuando se oy\u00f3 a lo lejos un grito de \u00ab\u00a1Se abre el juicio!\u00bb<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Vamos! &#8211;grit\u00f3 el Grifo.<\/p>\n<p>Y, cogiendo a Alicia de la mano, ech\u00f3 a correr, sin esperar el final de la canci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 juicio es \u00e9ste? &#8211;jade\u00f3 Alicia mientras corr\u00edan.<\/p>\n<p>Pero el Grifo se limit\u00f3 a contestar: \u00ab\u00a1Vamos! \u00bb, y se puso a correr a\u00fan m\u00e1s aprisa, mientras, cada vez m\u00e1s d\u00e9biles, arrastradas por la brisa que les segu\u00eda, les llegaban las melanc\u00f3licas palabras:<\/p>\n<pre><em>\r\n\u00a1Soooo-pa de la noooo-che!\r\n\u00a1Hermosa, hermosa sopa!\r\n<\/em><\/pre>\n<!--nextpage-->\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">C<\/span>uando llegaron, el Rey y la Reina de Corazones estaban sentados en sus tronos, y hab\u00eda una gran multitud congregada a su alrededor: toda clase de pajarillos y animalitos, as\u00ed como la baraja de cartas completa. El Valet estaba de pie ante ellos, encadenado, con un soldado a cada lado para vigilarlo. Y cerca del Rey estaba el Conejo Blanco, con una trompeta en una mano y un rollo de pergamino en la otra. Justo en el centro de la sala hab\u00eda una mesa y encima de ella una gran bandeja de tartas: ten\u00edan tan buen aspecto que a Alicia se le hizo la boca agua al verlas. \u00ab\u00a1Ojal\u00e1 el juicio termine pronto\u00bb, pens\u00f3, \u00aby repartan la merienda!\u00bb Pero no parec\u00eda haber muchas posibilidades de que as\u00ed fuera, y Alicia se puso a mirar lo que ocurr\u00eda a su alrededor, para matar el tiempo.<\/p>\n<p>No hab\u00eda estado nunca en una corte de justicia, pero hab\u00eda le\u00eddo cosas sobre ellas en los libros, y se sinti\u00f3 muy satisfecha al ver que sab\u00eda el nombre de casi todo lo que all\u00ed habia.<\/p>\n<p>&#8211;Aqu\u00e9l es el juez &#8211;se dijo a s\u00ed misma&#8211;, porque lleva esa gran peluca.<\/p>\n<p>El Juez, por cierto, era el Rey; y como llevaba la corona encima de la peluca, no parec\u00eda sentirse muy c\u00f3modo, y desde luego no ten\u00eda buen aspecto.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice01a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice01a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"264\" height=\"380\" class=\"alignleft size-full wp-image-242\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;Y aquello es el estrado del jurado &#8211;pens\u00f3 Alicia&#8211;, y esas doce criaturas (se vio obligada a decir \u00abcriaturas\u00bb, sab\u00e9is, porque algunos eran animales de pelo y otros eran p\u00e1jaros) supongo que son los miembros del jurado.<\/p>\n<p>Repiti\u00f3 esta \u00faltima palabra dos o tres veces para s\u00ed, sinti\u00e9ndose orgullosa de ella: Alicia pensaba, y con raz\u00f3n, que muy pocas ni\u00f1as de su edad pod\u00edan saber su significado.<\/p>\n<p>Los doce jurados estaban escribiendo afanosamente en unas pizarras.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 est\u00e1n haciendo? &#8211;le susurr\u00f3 Alicia al Grifo&#8211;. No pueden tener nada que anotar ahora, antes de que el juicio haya empezado.<\/p>\n<p>&#8211;Est\u00e1n anotando sus nombres &#8211;susurr\u00f3 el Grifo como respuesta&#8211;, no vaya a ser que se les olviden antes de que termine el juicio.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Bichejos est\u00fapidos! &#8211;empez\u00f3 a decir Alicia en voz alta e indignada.<\/p>\n<p>Pero se detuvo r\u00e1pidamente al o\u00edr que el Conejo Blanco gritaba: \u00ab\u00a1Silencio en la sala!\u00bb, y al ver que el Rey se calaba los anteojos y miraba severamente a su alrededor para descubrir qui\u00e9n era el que hab\u00eda hablado.<\/p>\n<p>Alicia pudo ver, tan bien como si estuviera mirando por encima de sus hombros, que todos los miembros del jurado estaban escribiendo \u00ab\u00a1bichejos est\u00fapidos!\u00bb en sus pizarras, e incluso pudo darse cuenta de que uno de ellos no sab\u00eda c\u00f3mo se escrib\u00eda \u00abbichejo\u00bb y tuvo que preguntarlo a su vecino. \u00ab\u00a1Menudo lio habr\u00e1n armado en sus pizarras antes de que el juicio termine!\u00bb, pens\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>Uno de los miembros del jurado ten\u00eda una tiza que chirriaba. Naturalmente esto era algo que Alicia no pod\u00eda soportar, as\u00ed pues dio la vuelta a la sala, se coloc\u00f3 a sus espaldas, y encontr\u00f3 muy pronto oportunidad de arrebatarle la tiza. Lo hizo con tanta habilidad que el pobrecillo jurado (era Bill, la Lagartija) no se dio cuenta en absoluto de lo que habia sucedido con su tiza; y as\u00ed, despu\u00e9s de buscarla por todas partes, se vio obligado a escribir con un dedo el resto de la jornada; y esto no serv\u00eda de gran cosa, pues no dejaba marca alguna en la pizarra.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Heraldo, lee la acusaci\u00f3n! -dijo el Rey.<\/p>\n<p>Y entonces el Conejo Blanco dio tres toques de trompeta, y desenroll\u00f3 el pergamino, y ley\u00f3 lo que sigue:<\/p>\n<pre><em>\r\nLa Reina cocin\u00f3 varias tartas\r\nun d\u00eda de verano azul,\r\nel Valet se apoder\u00f3 de esas tartas\r\nY se las llev\u00f3 a Estambul.\r\n<\/em><\/pre>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice37a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice37a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"212\" height=\"287\" class=\"alignright size-full wp-image-278\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Considerad vuestro veredicto! &#8211;dijo el Rey al jurado.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Todav\u00eda no! \u00a1Todav\u00eda no! le interrumpi\u00f3 apresuradamente el Conejo&#8211;. \u00a1Hay muchas otras cosas antes de esto!<\/p>\n<p>&#8211;Llama al primer testigo &#8211;dijo el Rey.<\/p>\n<p>Y el Conejo dio tres toques de trompeta y grit\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Primer testigo!<\/p>\n<p>El primer testigo era el Sombrerero. Compareci\u00f3 con una taza de t\u00e9 en una mano y un pedazo de pan con mantequilla en la otra.<\/p>\n<p>&#8211;Os ruego me perdon\u00e9is, Majestad &#8211;empez\u00f3&#8211;, por traer aqu\u00ed estas cosas, pero no hab\u00eda terminado de tomar el t\u00e9, cuando fui convocado a este juicio.<\/p>\n<p>&#8211;Deb\u00edas haber terminado &#8211;dijo el Rey&#8211;. \u00bfCu\u00e1ndo empezaste?<\/p>\n<p>El Sombrerero mir\u00f3 a la Liebre de Marzo, que, del brazo del Lir\u00f3n, lo hab\u00eda seguido hasta all\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice38a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice38a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"204\" height=\"287\" class=\"alignleft size-full wp-image-279\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;Me parece que fue el catorce de marzo.<\/p>\n<p>&#8211;El quince &#8211;dijo la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;El diecis\u00e9is &#8211;dijo el Lir\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;Anotad todo esto &#8211;orden\u00f3 el Rey al jurado.<\/p>\n<p>Y los miembros del jurado se apresuraron a escribir las tres fechas en sus pizarras, y despu\u00e9s sumaron las tres cifras y redujeron el resultado a chelines y peniques.<\/p>\n<p>&#8211;Qu\u00edtate tu sombrero &#8211;orden\u00f3 el Rey al Sombrerero.<\/p>\n<p>&#8211;No es m\u00edo, Majestad &#8211;dijo el Sombrero.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Sombrero robado! &#8211;exclam\u00f3 el Rey, volvi\u00e9ndose hacia los miembros del jurado, que inmediatamente tomaron nota del hecho.<\/p>\n<p>&#8211;Los tengo para vender &#8211;a\u00f1adi\u00f3 el Sombrerero como explicaci\u00f3n&#8211;. Ninguno es m\u00edo. Soy sombrerero.<\/p>\n<p>Al llegar a este punto, la Reina se cal\u00f3 los anteojos y empez\u00f3 a examinar severamente al Sombrerero, que se puso p\u00e1lido y se ech\u00f3 a temblar.<\/p>\n<p>&#8211;Di lo que tengas que declarar &#8211;exigi\u00f3 el Rey&#8211;, y no te pongas nervioso, o te hago ejecutar en el acto.<\/p>\n<p>Esto no pareci\u00f3 animar al testigo en absoluto: se apoyaba ora sobre un pie ora sobre el otro, miraba inquieto a la Reina, y era tal su confusi\u00f3n que dio un tremendo mordisco a la taza de t\u00e9 creyendo que se trataba del pan con mantequilla.<\/p>\n<p>En este preciso momento Alicia experiment\u00f3 una sensaci\u00f3n muy extra\u00f1a, que la desconcert\u00f3 terriblemente hasta que comprendi\u00f3 lo que era: hab\u00eda vuelto a empezar a crecer. Al principio pens\u00f3 que deb\u00eda levantarse y abandonar la sala, pero lo pens\u00f3 mejor y decidi\u00f3 quedarse donde estaba mientras su tama\u00f1o se lo permitiera.<\/p>\n<p>&#8211;Haz el favor de no empujar tanto &#8211;dijo el Lir\u00f3n, que estaba sentado a su lado&#8211;. Apenas puedo respirar.<\/p>\n<p>&#8211;No puedo evitarlo &#8211;contest\u00f3 humildemente Alicia&#8211;. Estoy creciendo.<\/p>\n<p>&#8211;No tienes ning\u00fan derecho a crecer aqu\u00ed &#8211;dijo el Lir\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;No digas tonter\u00edas &#8211;replic\u00f3 Alicia con m\u00e1s br\u00edo&#8211;. De sobra sabes que tambi\u00e9n t\u00fa creces.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed, pero yo crezco a un ritmo razonable &#8211;dijo el Lir\u00f3n&#8211;, y no de esta manera grotesca.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 con aire digno y fue a situarse al otro extremo de la sala.<\/p>\n<p>Durante todo este tiempo, la Reina no le hab\u00eda quitado los ojos de encima al Sombrerero, y, justo en el momento en que el Lir\u00f3n cruzaba la sala, orden\u00f3 a uno de los ujieres de la corte:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Tr\u00e1eme la lista de los cantantes del \u00faltimo concierto!<\/p>\n<p>Lo que produjo en el Sombrerero tal ataque de temblor que las botas se le salieron de los pies.<\/p>\n<p>&#8211;Di lo que tengas que declarar &#8211;repiti\u00f3 el Rey muy enfadado&#8211;, o te hago ejecutar ahora mismo, est\u00e9s nervioso o no lo est\u00e9s.<\/p>\n<p>&#8211;Soy un pobre hombre, Majestad &#8211;empez\u00f3 a decir el Sombrerero en voz temblorosa&#8211;&#8230; y no hab\u00eda empezado a\u00fan a tomar el t\u00e9&#8230; no debe hacer siquiera una semana&#8230; y las rebanadas de pan con mantequilla se hac\u00edan cada vez m\u00e1s delgadas&#8230; y el titileo del t\u00e9&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEl titileo de qu\u00e9? &#8211;pregunt\u00f3 el Rey.<\/p>\n<p>&#8211;El titileo empez\u00f3 con el t\u00e9 &#8211;contest\u00f3 el Sombrerero.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Querr\u00e1s decir que titileo empieza con la T! &#8211;replic\u00f3 el Rey con aspereza&#8211;. \u00bfCrees que no s\u00e9 ortograf\u00eda? \u00a1Sigue!<\/p>\n<p>&#8211;Soy un pobre hombre &#8211;sigui\u00f3 el Sombrerero-&#8230; y otras cosas empezaron a titilear despu\u00e9s de aquello&#8230; pero la Liebre de Marzo dijo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Yo no dije eso! &#8211;se apresur\u00f3 a interrumpirle la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Lo dijiste! &#8211;grit\u00f3 el Sombrerero.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Lo niego! &#8211;dijo la Liebre de Marzo.<\/p>\n<p>&#8211;Ella lo niega &#8211;dijo el Rey&#8211;. Tachad esta parte.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, en cualquier caso, el Lir\u00f3n dijo&#8230; &#8211;sigui\u00f3 el Sombrerero, y mir\u00f3 ansioso a su alrededor, para ver si el Lir\u00f3n tambi\u00e9n lo negaba, pero el Lir\u00f3n no neg\u00f3 nada, porque estaba profundamente dormido&#8211;. Despu\u00e9s de esto &#8211;continu\u00f3 el Sombrerero&#8211;, cog\u00ed un poco m\u00e1s de pan con mantequilla&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfPero qu\u00e9 fue lo que dijo el Lir\u00f3n? &#8211;pregunt\u00f3 uno de los miembros del jurado.<\/p>\n<p>&#8211;De esto no puedo acordarme &#8211;dijo el Sombrerero.<\/p>\n<p>&#8211;Tienes que acordarte &#8211;subray\u00f3 el Rey&#8211;, o har\u00e9 que te ejecuten.<\/p>\n<p>El desgraciado Sombrerero dej\u00f3 caer la taza de t\u00e9 y el pan con mantequilla, y cay\u00f3 de rodillas.<\/p>\n<p>&#8211;Soy un pobre hombre, Majestad &#8211;empez\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;Lo que eres es un pobre orador &#8211;dijo sarc\u00e1stico el Rey<\/p>\n<p>Al llegar a este punto uno de los conejillos de indias empez\u00f3 a aplaudir, y fue inmediatamente reprimido por los ujieres de la corte. (Como eso de \u00abreprimir\u00bb puede resultar dif\u00edcil de entender, voy a explicar con exactitud lo que pas\u00f3. Los ujieres ten\u00edan un gran saco de lona, cuya boca se cerraba con una cuerda: dentro de este saco metieron al conejillo de indias, la cabeza por delante, y despu\u00e9s se sentaron encima.)<\/p>\n<p>&#8211;Me alegro much\u00edsimo de haber visto esto &#8211;se dijo Alicia&#8211;. Estoy harta de leer en los peri\u00f3dicos que, al final de un juicio, \u00abestall\u00f3 una salva de aplausos, que fue inmediatamente reprimida por los ujieres de la sala\u00bb, y nunca comprend\u00ed hasta ahora lo que quer\u00edan decir.<\/p>\n<p>&#8211;Si esto es todo lo que sabes del caso, ya puedes bajar del estrado &#8211;sigui\u00f3 diciendo el Rey.<\/p>\n<p>&#8211;No puedo bajar m\u00e1s abajo &#8211;dijo el Sombrerero&#8211;, porque ya estoy en el mism\u00edsimo suelo.<\/p>\n<p>&#8211;Entonces puedes sentarte &#8211;replic\u00f3 el Rey.<\/p>\n<p>Al llegar a este punto el otro conejillo de indias empez\u00f3 a aplaudir, y fue tambi\u00e9n reprimido.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Vaya, con eso acaban los conejillos de indias! &#8211;se dijo Alicia&#8211;. Me parece que todo ir\u00e1 mejor sin ellos.<\/p>\n<p>&#8211;Preferir\u00eda terminar de tomar el t\u00e9 &#8211;dijo el Sombrerero, lanzando una mirada inquieta hacia la Reina, que estaba leyendo la lista de cantantes.<\/p>\n<p>&#8211;Puedes irte &#8211;dijo el Rey. Y el Sombrerero sali\u00f3 volando de la sala, sin esperar siquiera el tiempo suficiente para ponerse los zapatos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice39a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice39a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"238\" height=\"194\" class=\"alignleft size-full wp-image-280\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;Y al salir que le corten la cabeza -a\u00f1adi\u00f3 la Reina, dirigi\u00e9ndose a uno de los ujieres.<\/p>\n<p>Pero el Sombrerero se hab\u00eda perdido de vista, antes de que el ujier pudiera llegar a la puerta de la sala.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Llama al siguiente testigo! &#8211;dijo el Rey.<\/p>\n<p>El siguiente testigo era la cocinera de la Duquesa. Llevaba el pote de pimienta en la mano, y Alicia supo que era ella, incluso antes de que entrara en la sala, por el modo en que la gente que estaba cerca de la puerta empez\u00f3 a estornudar.<\/p>\n<p>&#8211;Di lo que tengas que declarar &#8211;orden\u00f3 el Rey.<\/p>\n<p>&#8211;De eso nada &#8211;dijo la cocinera.<\/p>\n<p>El Rey mir\u00f3 con ansiedad al Conejo Blanco, y el Conejo Blanco dijo en voz baja:<\/p>\n<p>&#8211;Su Majestad debe examinar detenidamente a este testigo.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, si debo hacerlo, lo har\u00e9 &#8211;dijo el Rey con resignaci\u00f3n, y, tras cruzarse de brazos y mirar de hito en hito a la cocinera con aire amenazador, pregunt\u00f3 en voz profunda&#8211;: \u00bfDe qu\u00e9 se hacen las tartas?<\/p>\n<p>&#8211;Sobre todo de pimienta &#8211;respondi\u00f3 la cocinera.<\/p>\n<p>&#8211;Melaza -dijo a sus espaldas una voz so\u00f1olienta.<\/p>\n<p>&#8211;Prended a ese Lir\u00f3n &#8211;chill\u00f3 la Reina&#8211;. \u00a1Decapitad a ese Lir\u00f3n! \u00a1Arrojad a ese Lir\u00f3n de la sala! \u00a1Reprimidle! \u00a1Pellizcadle! \u00a1Dejadle sin bigotes!<\/p>\n<p>Durante unos minutos rein\u00f3 gran confusi\u00f3n en la sala, para arrojar de ella al Lir\u00f3n, y, cuando todos volvieron a ocupar sus puestos, la cocinera hab\u00eda desaparecido.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No importa! &#8211;dijo el Rey, con aire de alivio&#8211;. Llama al siguiente testigo. &#8211;Y a\u00f1adi\u00f3 a media voz dirigi\u00e9ndose a la Reina-: Realmente, cari\u00f1o, debieras interrogar t\u00fa al pr\u00f3ximo testigo. \u00a1Estas cosas me dan dolor de cabeza!<\/p>\n<p>Alicia observ\u00f3 al Conejo Blanco, que examinaba la lista, y se pregunt\u00f3 con curiosidad qui\u00e9n ser\u00eda el pr\u00f3ximo testigo. \u00abPorque hasta ahora poco ha sido lo que han sacado en limpio\u00bb, se dijo para s\u00ed. Imaginad su sorpresa cuando el Conejo Blanco, elevando al m\u00e1ximo volumen su vocecilla, ley\u00f3 el nombre de:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Alicia!<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p>&#8211;\u00a1Estoy aqu\u00ed! &#8211;grit\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>Y olvidando, en la emoci\u00f3n del momento, lo mucho que hab\u00eda crecido en los \u00faltimos minutos, se puso en pie con tal precipitaci\u00f3n que golpe\u00f3 con el borde de su falda el estrado de los jurados, y todos los miembros del jurado cayeron de cabeza encima de la gente que hab\u00eda debajo, y quedaron all\u00ed pataleando y agit\u00e1ndose, y esto le record\u00f3 a Alicia intensamente la pecera de peces de colores que ella hab\u00eda volcado sin querer la semana pasada.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice40a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice40a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"243\" height=\"300\" class=\"alignright size-full wp-image-281\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Oh, les ruego me perdonen! &#8211;exclam\u00f3 Alicia en tono consternado.<\/p>\n<p>Y empez\u00f3 a levantarlos a toda prisa, pues no pod\u00eda apartar de su mente el accidente de la pecera, y ten\u00eda la vaga sensaci\u00f3n de que era preciso recogerlas cuanto antes y devolverlos al estrado, o de lo contrario morir\u00edan.<\/p>\n<p>&#8211;El juicio no puede seguir &#8211;dijo el Rey con voz muy grave&#8211; hasta que todos los miembros del jurado hayan ocupado debidamente sus puestos&#8230; todos los miembros del jurado &#8211;repiti\u00f3 con mucho \u00e9nfasis, mirando severamente a Alicia mientras dec\u00eda estas palabras.<\/p>\n<p>Alicia mir\u00f3 hacia el estrado del jurado, y vio que, con las prisas, hab\u00eda colocado a la Lagartija cabeza abajo, y el pobre animalito, incapaz de incorporarse, no pod\u00eda hacer otra cosa que agitar melanc\u00f3licamente la cola. Alicia lo cogi\u00f3 inmediatamente y lo coloc\u00f3 en la postura adecuada.<\/p>\n<p>\u00abAunque no creo que sirva de gran cosa\u00bb, se dijo para s\u00ed. \u00abMe parece que el juicio no va a cambiar en nada por el hecho de que este animalito est\u00e9 de pies o de cabeza.\u00bb<\/p>\n<p>Tan pronto como el jurado se hubo recobrado un poco del shock que hab\u00eda sufrido, y hubo encontrado y enarbolado de nuevo sus tizas y pizarras, se pusieron todos a escribir con gran diligencia para consignar la historia del accidente. Todos menos la Lagartija, que parec\u00eda haber quedado demasiado impresionada para hacer otra cosa que estar sentada all\u00ed, con la boca abierta, los ojos fijos en el techo de la sala.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 sabes t\u00fa de este asunto? &#8211;le dijo el Rey a Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Nada &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfNada de nada? &#8211;insisti\u00f3 el Rey.<\/p>\n<p>&#8211;Nada de nada &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Esto es algo realmente trascendente &#8211;dijo el Rey, dirigi\u00e9ndose al jurado.<\/p>\n<p>Y los miembros del jurado estaban empezando a anotar esto en sus pizarras, cuando intervino a toda prisa el Conejo Blanco:<\/p>\n<p>&#8211;Naturalmente, Su Majestad ha querido decir intrascendente &#8211;dijo en tono muy respetuoso, pero frunciendo el ce\u00f1o y haci\u00e9ndole signos de inteligencia al Rey mientras hablaba.<\/p>\n<p>Intrascendente es lo que he querido decir, naturalmente &#8211;se apresur\u00f3 a decir el Rey.<\/p>\n<p>Y empez\u00f3 a mascullar para s\u00ed: \u00abTrascendente&#8230; intrascendente&#8230; trascendente&#8230; intrascendente&#8230;\u00bb, como si estuviera intentando decidir qu\u00e9 palabra sonaba mejor.<\/p>\n<p>Parte del jurado escribi\u00f3 \u00abtrascendente\u00bb, y otra parte escribi\u00f3 \u00abintrascendente\u00bb. Alicia pudo verlo, pues estaba lo suficiente cerca de los miembros del jurado para leer sus pizarras. \u00abPero esto no tiene la menor importancia\u00bb, se dijo para s\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice41a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice41a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"284\" height=\"360\" class=\"alignleft size-full wp-image-282\" \/><\/a><\/p>\n<p>En este momento el Rey, que hab\u00eda estado muy ocupado escribiendo algo en su libreta de notas, grit\u00f3: \u00ab\u00a1Silencio!\u00bb, y ley\u00f3 en su libreta:<\/p>\n<p>&#8211;Art\u00edculo Cuarenta y Dos. Toda persona que mida m\u00e1s de un kil\u00f3metro tendr\u00e1 que abandonar la sala.<\/p>\n<p>Todos miraron a Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;Yo no mido un kil\u00f3metro &#8211;protest\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;S\u00ed lo mides &#8211;dijo el Rey.<br \/>\n&#8211;Mides casi dos kil\u00f3metros a\u00f1adi\u00f3 la Reina.<\/p>\n<p>&#8211;Bueno, pues no pienso moverme de aqu\u00ed, de todos modos &#8211;asegur\u00f3 Alicia&#8211;. Y adem\u00e1s este art\u00edculo no vale: usted lo acaba de inventar.<br \/>\n&#8211;Es el art\u00edculo m\u00e1s viejo de todo el libro &#8211;dijo el Rey.<\/p>\n<p>&#8211;En tal caso, deber\u00eda llevar el N\u00famero Uno &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>El Rey palideci\u00f3, y cerr\u00f3 a toda prisa su libro de notas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Considerad vuestro veredicto! &#8211;orden\u00f3 al jurado, en voz d\u00e9bil y temblorosa.<\/p>\n<p>&#8211;Faltan todav\u00eda muchas pruebas, con la venia de Su Majestad &#8211;dijo el Conejo Blanco, poni\u00e9ndose apresuradamente de pie&#8211;. Acaba de encontrarse este papel.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 dice este papel? &#8211;pregunt\u00f3 la Reina.<\/p>\n<p>&#8211;Todav\u00eda no lo he abierto &#8211;contest\u00f3 el Conejo Blanco&#8211;, pero parece ser una carta, escrita por el prisionero a&#8230; a alguien.<\/p>\n<p>&#8211;As\u00ed debe ser &#8211;asinti\u00f3 el Rey&#8211;, porque de lo contrario hubiera sido escrita a nadie, lo cual es poco frecuente.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfA qui\u00e9n va dirigida? &#8211;pregunt\u00f3 uno de los miembros del jurado.<\/p>\n<p>&#8211;No va dirigida a nadie &#8211;dijo el Conejo Blanco&#8211;. No lleva nada escrito en la parte exterior. &#8211;Desdobl\u00f3 el papel, mientras hablaba, y a\u00f1adi\u00f3&#8211;: Bueno, en realidad no es una carta: es una serie de versos.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEst\u00e1n en la letra del acusado? &#8211;pregunt\u00f3 otro de los miembros del jurado.<\/p>\n<p>&#8211;No, no lo est\u00e1n &#8211;dijo el Conejo Blanco&#8211;, y esto es lo m\u00e1s extra\u00f1o de todo este asunto.<\/p>\n<p>(Todos los miembros del jurado quedaron perplejos.)<\/p>\n<p>&#8211;Debe de haber imitado la letra de otra persona &#8211;dijo el Rey.<\/p>\n<p>(Todos los miembros del jurado respiraron con alivio.)<\/p>\n<p>&#8211;Con la venia de Su Majestad &#8211;dijo el Valet&#8211;, yo no he escrito este papel, y nadie puede probar que lo haya hecho, porque no hay ninguna firma al final del escrito.<\/p>\n<p>&#8211;Si no lo has firmado &#8211;dijo el Rey&#8211;, eso no hace m\u00e1s que agravar tu culpa. Lo tienes que haber escrito con mala intenci\u00f3n, o de lo contrario habr\u00edas firmado con tu nombre como cualquier persona honrada.<\/p>\n<p>Un un\u00e1nime aplauso sigui\u00f3 a estas palabras: en realidad, era la primera cosa sensata que el Rey hab\u00eda dicho en todo el d\u00eda.<\/p>\n<p>&#8211;Esto prueba su culpabilidad, naturalmente &#8211;exclam\u00f3 la Reina&#8211;. Por lo tanto, que le corten&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Esto no prueba nada de nada! &#8211;protest\u00f3 Alicia&#8211;. \u00a1Si ni siquiera sabemos lo que hay escrito en el papel!<\/p>\n<p>&#8211;L\u00e9elo &#8211;orden\u00f3 el Rey al Conejo Blanco.<\/p>\n<p>El Conejo Blanco se puso las gafas. &#8211;\u00a1Por d\u00f3nde debo empezar, con la venia de Su Majestad? &#8211;pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;Empieza por el principio &#8211;dijo el Rey con gravedad&#8211; y sigue hasta llegar al final; all\u00ed te paras.<\/p>\n<p>Se hizo un silencio de muerte en la sala, mientras el Conejo Blanco le\u00eda los siguientes versos:<\/p>\n<pre><em>\r\nDijeron que fuiste a verla\r\ny que a \u00e9l le hablaste de m\u00ed:\r\nella aprob\u00f3 mi car\u00e1cter\r\ny yo a nadar no aprend\u00ed.\r\n\r\n\u00c9l dijo que yo no era\r\n(bien sabemos que es verdad):\r\npero si ella insistiera\r\n\u00bfqu\u00e9 te podr\u00eda pasar?\r\n\r\nYo di una, ellos dos,\r\nt\u00fa nos diste tres o m\u00e1s,\r\ntodas volvieron a ti, y eran\r\nm\u00edas tiempo atr\u00e1s.\r\n\r\nSi ella o yo tal vez nos vemos\r\nmezclados en este l\u00edo,\r\n\u00e9l espera t\u00fa los libres\r\ny sean como al principio.\r\n\r\nMe parece que t\u00fa fuiste\r\n(antes del ataque de ella),\r\nentre \u00e9l, y yo y aquello\r\nun motivo de querella.\r\n\r\nNo dejes que \u00e9l sepa nunca\r\nque ella los quer\u00eda m\u00e1s,\r\npues debe ser un secreto\r\ny entre t\u00fa y yo ha de quedar.\r\n<\/em><\/pre>\n<p>&#8211;\u00a1\u00c9sta es la prueba m\u00e1s importante que hemos obtenido hasta ahora! &#8211;dijo el Rey, frot\u00e1ndose las manos&#8211;. As\u00ed pues, que el jurado proceda a&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;Si alguno de vosotros es capaz de explicarme este galimat\u00edas &#8211;dijo Alicia (hab\u00eda crecido tanto en los \u00faltimos minutos que no le daba ning\u00fan miedo interrumpir al Rey)&#8211;, le doy seis peniques.<\/p>\n<p>Yo estoy convencida de que estos versos no tienen pies ni cabeza.<\/p>\n<p>Todos los miembros del jurado escribieron en sus pizarras: \u00abElla est\u00e1 convencida de que estos versos no tienen pies ni cabeza\u00bb, pero ninguno de ellos se atrevi\u00f3 a explicar el contenido del escrito.<\/p>\n<p>&#8211;Si el poema no tiene sentido &#8211;dijo el Rey&#8211;, eso nos evitar\u00e1 muchas complicaciones, porque no tendremos que busc\u00e1rselo. Y, sin embargo &#8211;sigui\u00f3, apoyando el papel sobre sus rodillas y mir\u00e1ndolo con ojos entornados&#8211;, me parece que yo veo alg\u00fan significado&#8230; Y yo a nadar no aprendi&#8230; T\u00fa no sabes nadar, \u00bfo s\u00ed sabes? &#8211;a\u00f1adi\u00f3, dirigi\u00e9ndose al Valet.<\/p>\n<p>El Valet sacudi\u00f3 tristemente la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfTengo yo aspecto de saber nadar? &#8211;dijo.<\/p>\n<p>(Desde luego no lo ten\u00eda, ya que estaba hecho enteramente de cart\u00f3n.)<\/p>\n<p>&#8211;Hasta aqu\u00ed todo encaja &#8211;observ\u00f3 el Rey, y sigui\u00f3 murmurando para s\u00ed mientras examinaba los versos&#8211;: Bien sabemos que es verdad&#8230; Evidentemente se refiere al jurado&#8230; Pero si ella insistiera&#8230; Tiene que ser la Reina&#8230; \u00bfQu\u00e9 te podria pasar?&#8230; \u00bfQu\u00e9, en efecto? Yo di una, ellos dos&#8230; Vaya, esto debe ser lo que \u00e9l hizo con las tartas&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;Pero despu\u00e9s sigue todas volvievon a ti &#8211;observ\u00f3 Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Claro, y aqu\u00ed est\u00e1n! &#8211;exclam\u00f3 triunfalmente el Rey, se\u00f1alando las tartas que hab\u00eda sobre la mesa . Est\u00e1 m\u00e1s claro que el agua. Y m\u00e1s adelante&#8230; Antes del ataque de ella&#8230; \u00bfT\u00fa nunca tienes ataques, verdad, querida? &#8211;le dijo a la Reina.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Nunca! &#8211;rugi\u00f3 la Reina furiosa, arrojando un tintero contra la pobre Lagartija.<\/p>\n<p>(La infeliz Lagartija hab\u00eda renunciado ya a escribir en su pizarra con el dedo, porque se dio cuenta de que no dejaba marca, pero ahora se apresur\u00f3 a empezar de nuevo, aprovechando la tinta que le ca\u00eda chorreando por la cara, todo el rato que pudo.)<\/p>\n<p>&#8211;Entonces las palabras del verso no pueden atacarte a ti &#8211;dijo el Rey, mirando a su alrededor con una sonrisa.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un silencio de muerte.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Es un juego de palabras! &#8211;tuvo que explicar el Rey con acritud.<\/p>\n<p>Y ahora todos rieron.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Que el jurado considere su veredicto! &#8211;orden\u00f3 el Rey, por cent\u00e9sima vez aquel d\u00eda.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No! \u00a1No! &#8211;protest\u00f3 la Reina&#8211;. Primero la sentencia&#8230; El veredicto despu\u00e9s.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Valiente idiotez! &#8211;exclam\u00f3 Alicia alzando la voz&#8211;. \u00a1Qu\u00e9 ocurrencia pedir la sentencia primero!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1C\u00e1llate la boca! &#8211;grit\u00f3 la Reina, poni\u00e9ndose color p\u00farpura.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1No quiero! &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Que le corten la cabeza! &#8211;chill\u00f3 la Reina a grito pelado.<\/p>\n<p>Nadie se movi\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Qui\u00e9n le va a hacer caso? &#8211;dijo Alicia (al llegar a este momento ya hab\u00eda crecido hasta su estatura normal)&#8211;. \u00a1No sois todos m\u00e1s que una baraja de cartas!<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice42a.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/alice42a.gif\" alt=\"Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\" width=\"252\" height=\"336\" class=\"alignright size-full wp-image-283\" \/><\/a><\/p>\n<p>Al o\u00edr esto la baraja se elev\u00f3 por los aires y se precipit\u00f3 en picada contra ella. Alicia dio un peque\u00f1o grito, mitad de miedo y mitad de enfado, e intent\u00f3 sac\u00e1rselos de encima&#8230; Y se encontr\u00f3 tumbada en la ribera, con la cabeza apoyada en la falda de su hermana, que le estaba quitando cari\u00f1osamente de la cara unas hojas secas que hab\u00edan ca\u00eddo desde los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Despierta ya, Alicia! &#8211;le dijo su hermana&#8211;. \u00a1Cu\u00e1nto rato has dormido!<\/p>\n<p>&#8211;\u00a1Oh, he tenido un sue\u00f1o tan extra\u00f1o! &#8211;dijo Alicia.<\/p>\n<p>Y le cont\u00f3 a su hermana, tan bien como sus recuerdos lo permit\u00edan, todas las sorprendentes aventuras que hemos estado leyendo. Y, cuando hubo terminado, su hermana le dio un beso y le dijo:<\/p>\n<p>&#8211;Realmente, ha sido un sue\u00f1o extra\u00f1o, cari\u00f1o. Pero ahora corre a merendar. Se est\u00e1 haciendo tarde.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, Alicia se levant\u00f3 y se alej\u00f3 corriendo de all\u00ed, y mientras corr\u00eda no dej\u00f3 de pensar en el maravilloso sue\u00f1o que hab\u00eda tenido.<\/p>\n<p>Pero su hermana sigui\u00f3 sentada all\u00ed, tal como Alicia la hab\u00eda dejado, la cabeza apoyada en una mano, viendo c\u00f3mo se pon\u00eda el sol y pensando en la peque\u00f1a Alicia y en sus maravillosas aventuras. Hasta que tambi\u00e9n ella empez\u00f3 a so\u00f1ar a su vez, y \u00e9ste fue su sue\u00f1o:<\/p>\n<p>Primero, so\u00f1\u00f3 en la propia Alicia, y le pareci\u00f3 sentir de nuevo las manos de la ni\u00f1a apoyadas en sus rodillas y ver sus ojos brillantes y curiosos fijos en ella. O\u00eda todos los tonos de su voz y ve\u00eda el gesto con que apartaba los cabellos que siempre le ca\u00edan delante de los ojos. Y mientras los o\u00eda, o imaginaba que los o\u00eda, el espacio que la rodeaba cobr\u00f3 vida y se pobl\u00f3 con los extra\u00f1os personajes del sue\u00f1o de su hermana.<\/p>\n<p>La alta hierba se agit\u00f3 a sus pies cuando pas\u00f3 corriendo el Conejo Blanco; el asustado Rat\u00f3n chapote\u00f3 en un estanque cercano; pudo o\u00edr el tintineo de las tazas de porcelana mientras la Liebre de Marzo y sus amigos prosegu\u00edan aquella merienda interminable, y la penetrante voz de la Reina ordenando que se cortara la cabeza a sus invitados; de nuevo el beb\u00e9-cerdito estornud\u00f3 en brazos de la Duquesa, mientras platos y fuentes se estrellaban a su alrededor; de nuevo se llen\u00f3 el aire con los graznidos del Grifo, el chirriar de la tiza de la Lagartija y los aplausos de los \u00abreprimidos\u00bb conejillos de indias, mezclado todo con el distante sollozar de la Falsa Tortuga.<\/p>\n<p>La hermana de Alicia estaba sentada all\u00ed, con los ojos cerrados, y casi crey\u00f3 encontrarse ella tambi\u00e9n en el Pa\u00eds de las Maravillas. Pero sab\u00eda que le bastaba volver a abrir los ojos para encontrarse de golpe en la aburrida realidad. La hierba ser\u00eda s\u00f3lo agitada por el viento, y el chapoteo del estanque se deber\u00eda al temblor de las ca\u00f1as que crec\u00edan en \u00e9l. El tintineo de las tazas de t\u00e9 se transformar\u00eda en el resonar de unos cencerros, y la penetrante voz de la Reina en los gritos de un pastor. Y los estornudos del beb\u00e9, los graznidos del Grifo, y todos los otros ruidos misteriosos, se transformar\u00edan (ella lo sab\u00eda) en el confuso rumor que llegaba desde una granja vecina, mientras el lejano balar de los reba\u00f1os sustitu\u00eda los sollozos de la Falsa Tortuga.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, imagin\u00f3 c\u00f3mo ser\u00eda, en el futuro, esta peque\u00f1a hermana suya, c\u00f3mo ser\u00eda Alicia cuando se convirtiera en una mujer. Y pens\u00f3 que Alicia conservar\u00eda, a lo largo de los a\u00f1os, el mismo coraz\u00f3n sencillo y entusiasta de su ni\u00f1ez, y que reunir\u00eda a su alrededor a otros chiquillos, y har\u00eda brillar los ojos de los peque\u00f1os al contarles un cuento extra\u00f1o, quiz\u00e1s este mismo sue\u00f1o del Pa\u00eds de las Maravillas que hab\u00eda tenido a\u00f1os atr\u00e1s; y que Alicia sentir\u00eda las peque\u00f1as tristezas y se alegrar\u00eda con los ingenuos goces de los chiquillos, recordando su propia infancia y los felices d\u00edas del verano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas Lewis Carroll &nbsp; LEWIS CARROLL, adem\u00e1s del gran escritor que fue, era matem\u00e1tico, dibujante, se le considera uno de los mejores fot\u00f3grafos de su tiempo y un poeta genial. 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