{"id":550,"date":"2015-03-30T08:58:51","date_gmt":"2015-03-30T14:58:51","guid":{"rendered":"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/?p=550"},"modified":"2025-05-04T18:40:24","modified_gmt":"2025-05-05T00:40:24","slug":"aventuras-de-pinocho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/","title":{"rendered":"Aventuras de Pinocho"},"content":{"rendered":"<h3 align=center><b>Aventuras de Pinocho<\/br><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/carlo-collodi\/\">Carlo Collodi<\/a><\/b><\/h3>\n<div id=\"attachment_556\" style=\"width: 285px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-556\" class=\"size-full wp-image-556\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada.jpg\" alt=\"Pinocho\" width=\"275\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada.jpg 275w, https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada-60x65.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 275px) 100vw, 275px\" \/><p id=\"caption-attachment-556\" class=\"wp-caption-text\">Dibujo por Carlo Chiostri \u00abPinocho es preso por la Guardia Civil\u00bb<\/p><\/div>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-550-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/ogg\" src=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/ogg\/bwv812.ogg?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/ogg\/bwv812.ogg\">https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/ogg\/bwv812.ogg<\/a><\/audio>\n<p>&nbsp;<br \/>\nPinocho de <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/carlo-collodi\/\">Carlo Collodi<\/a> es quiz\u00e1s uno de los libros infantiles m\u00e1s famosos del mundo. En 1880 apareci\u00f3 por primera vez, y tres a\u00f1os despu\u00e9s se public\u00f3 en forma de libro; desde entonces, todas las madres rega\u00f1an a sus hijos por sus primeras mentiras de la misma manera: \u00ab\u00a1Vea, su nariz est\u00e1 creciendo!\u00bb. Tierna y conmovedora historia de un mu\u00f1eco de madera y sus andanzas. Escrita con amenidad, encierra un fondo aleccionador. La historia de este t\u00edtere de madera, autoconsciente y gamberro, que aspira a convertirse en ni\u00f1o, dio lugar a uno de los primeros mitos de la historia de la literatura infantil. Pinocho refleja las preocupaciones pedag\u00f3gicas que siempre tuvo en mente su autor, y supone un aguijonazo contra la mentira y la pereza, as\u00ed como una advertencia sobre las consecuencias de las \u00abmalas compa\u00f1\u00edas\u00bb. <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/pinocho\/img\/portadalibro.jpg\">Versi\u00f3n castellana<\/a> del italiano, las <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/ilustraciones-de-pinocho\/\">ilustraciones<\/a> de esta edici\u00f3n electr\u00f3nica son de <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/carlo-chiostri\/\">Carlo Chiostri<\/a>.<\/p>\n<p><strong>T\u00edtulo original: <em>Le avventure di Pinocchio. Storia di un burattino<\/em><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_cc.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_cc-184x300.jpg\" alt=\"Ilustraciones Pinocho\" width=\"184\" height=\"300\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-735\" srcset=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_cc-184x300.jpg 184w, https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_cc-60x98.jpg 60w, https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada_cc.jpg 306w\" sizes=\"auto, (max-width: 184px) 100vw, 184px\" \/><\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-32\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/nblaster.gif\" alt=\"M\u00fasica\" width=\"145\" height=\"74\" \/><\/p>\n<p>Todas las p\u00e1ginas tienen m\u00fasica de fondo. Estos son archivos de audio ogg que se pueden escuchar en navegadores modernos que acepten el est\u00e1ndar html5. Para escuchar la m\u00fasica su dispositivo debe tener el sonido activado. Si no la escucha, entonces no tiene los ajustes correctos en la configuraci\u00f3n del sonido o su navegador no est\u00e1 actualizado. La m\u00fasica cl\u00e1sica es del compositor <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/juan-sebastian-bach\/\">Juan Sebasti\u00e1n Bach<\/a>.<br \/>\n<br clear=right><br \/>\n<div class=\"scbb-content-box scbb-rounded-corners scbb-content-box-gray\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"Pdf\" src=\"\/graficos\/pdf1.gif\" alt=\"\" width=\"32\" height=\"32\" border=\"0\" \/>\u00a0<b>Versi\u00f3n Pdf en EDEL &#8211; Editorial Electr\u00f3nica<\/b>\n<p align=\"center\"><a href=\"http:\/\/guiascostarica.info\/edel\/book\/aventuras-de-pinocho\/\"><img decoding=\"async\" src=\"\/cuentos\/pinocho.jpg\" alt=\"Aventuras de Pinocho\" width=\"height=100\" border=\"0\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><a href=\"http:\/\/guiascostarica.info\/edel\/book\/aventuras-de-pinocho\/\"><b>Aventuras de Pinocho<\/b><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/pepe_grillo.jpg\" alt=\"Pepe Grillo\" width=\"139\" height=\"200\" class=\"aligncenter size-full wp-image-568\" srcset=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/pepe_grillo.jpg 139w, https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/pepe_grillo-60x86.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 139px) 100vw, 139px\" \/><\/p>\n<h3 align=center><b>\u00cdNDICE<\/b><\/h3>\n<div class=\"scbb-content-box scbb-rounded-corners scbb-content-box-gray\"><b>Cap\u00edtulo 1:<\/b> De como el maese Cereza encontr\u00f3 un trozo de madera que lloraba y re\u00eda como un ni\u00f1o.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 2:<\/b> Maese Cereza regala el pedazo de tronco a su amigo Goro, el cual lo acepta para construir un mu\u00f1eco maravilloso, que sepa bailar, tirar a las armas y dar saltos mortales.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 3:<\/b> De vuelta maese Goro en su casa, comienza sin dilaci\u00f3n a hacer el mu\u00f1eco, y le pone por nombre Pinocho. \u2014Primeras moner\u00edas del mu\u00f1eco.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 4:<\/b> De lo que sucedi\u00f3 a Pinocho con el grillo-parlante, en lo cual se ve que los ni\u00f1os malos no se dejan guiar por quien sabe m\u00e1s que ellos.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 5:<\/b> Pinocho tiene hambre, y buscando, buscando, encontr\u00f3 un huevo con el cual pens\u00f3 hacer una tortilla; pero cuando menos los pensaba se encontr\u00f3 con que la tortilla sali\u00f3 volando por la ventana.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 6:<\/b> Pinocho se duerme junto al brasero, y al despertarse a la ma\u00f1ana siguiente se encuentra con los pies carbonizados.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 7:<\/b> Goro vuelve a su casa, y le da al mu\u00f1eco el desayuno que el buen hombre ten\u00eda para s\u00ed.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 8:<\/b> Goro arregla los pies a Pinocho, y vende su chaqueta para comprarle una cartilla.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 9:<\/b> Pinocho vende su cartilla para ver una funci\u00f3n en el teatro de mu\u00f1ecos.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 10:<\/b> Los mu\u00f1ecos del teatro reconocen a su hermano Pinocho y le reciben con las mayores demostraciones de alegr\u00eda; pero en lo mejor de la fiesta aparece el amo de los mu\u00f1ecos, Tragalumbre, y Pinocho corre peligro de terminar sus aventuras de mala manera.<br \/>\n<b> Cap\u00edtulo 11:<\/b> Tragalumbre estornuda y perdona a Pinocho, el cual, despu\u00e9s salva la vida de su amigo Arlequ\u00edn.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 12:<\/b> Tragalumbre regala a Pinocho cinco monedas de oro para que se las lleve a su padre Goro; pero Pinocho se deja enga\u00f1ar por la zorra y el gato y se marcha con ellos.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 13:<\/b> La posada de El Cangrejo Rojo.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 14:<\/b> Por no haber hecho caso a los consejos del grillo-parlante, se encuentra Pinocho con unos ladrones.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 15:<\/b> Los ladrones contin\u00faan persiguiendo a Pinocho y cuando al fin consiguen darle alcance, le cuelgan de la Encina grande.<br \/>\n<b> Cap\u00edtulo 16:<\/b> La hermosa ni\u00f1a de los cabellos azules hace recoger el mu\u00f1eco; le mete en la cama, y manda llamar a tres m\u00e9dicos para saber si est\u00e1 vivo o muerto.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 17:<\/b> Pinocho se come el az\u00facar sin querer purgarse; pero al ver que llegan los enterradores para llev\u00e1rselo, bebe toda la purga. Despu\u00e9s le crece la nariz por decir mentiras.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 18:<\/b> Pinocho vuelve a encontrarse con la zorra y el gato, y se va con ellos a sembrar sus cuatro monedas en el Campo de los Milagros.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 19:<\/b> Roban a pinocho sus monedas de oro, y adem\u00e1s le tienen cuatro meses en la c\u00e1rcel.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 20:<\/b> Libre ya de la prisi\u00f3n, trata de volver a la casa del Hada; pero encuentra en el camino una terrible serpiente y despu\u00e9s queda preso en un cepo.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 21:<\/b> Cae Pinocho en poder de un labrador que le obliga a servir de perro para custodiar un gallinero.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 22:<\/b> Pinocho descubre a los ladrones, y en recompensa de su fidelidad queda libre.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 23:<\/b> Pinocho llora la muerte de la hermosa ni\u00f1a de los cabellos azules; despu\u00e9s encuentra una paloma que los lleva a la orilla del mar, y ah\u00ed se arroja al agua para ir a salvar a su pap\u00e1.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 24:<\/b> Arriba Pinocho a la \u00abIsla de las Abejas industriosas\u00bb y encuentra al Hada.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 25:<\/b> Pinocho promete al Hada ser bueno y estudiar.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 26:<\/b> Pinocho va con sus compa\u00f1eros de escuela a la orilla del mar para ver al terrible drag\u00f3n.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 27:<\/b> Gran pelea entre Pinocho y sus compa\u00f1eros. \u2014Uno de estos cae herido, y Pinocho es preso por la guardia civil.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 28:<\/b> Pinocho corre peligro de ser frito en una sart\u00e9n como un pez.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 29:<\/b> Vuelve Pinocho a casa del Hada. \u2014Gran merienda de caf\u00e9 con leche para solemnizar el \u00e9xito de Pinocho en sus ex\u00e1menes.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 30:<\/b> Pinocho, se escapa con su amigo Esp\u00e1rrago al pa\u00eds de los juguetes.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 31:<\/b> Despu\u00e9s de cinco meses de vagancia nota Pinocho con gran asombro que le ha salido un magn\u00edfico par de orejas de asno, y acaba por convertirse en un borriquito, con cola y todo.<br \/>\n<b> Cap\u00edtulo 32:<\/b> Le nacen a Pinocho orejas de burro, despu\u00e9s se convierte en verdadero pollino y empieza a rebuznar.<br \/>\n<b> Cap\u00edtulo 33:<\/b> Convertido Pinocho en un pollino verdadero, es llevado al mercado de animales y comprado por el director de una compa\u00f1\u00eda de titiriteros para ense\u00f1arle a bailar y a saltar por el aro.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 34:<\/b> Pinocho, es arrojado al mar y devorado por los peces. \u2014Vuelve a su primitivo estado de mu\u00f1eco; pero mientras nada para salvarse, se lo traga el terrible drag\u00f3n marino.<br \/>\n<b>Cap\u00edtulo 35:<\/b> Pinocho encuentra en el cuerpo del drag\u00f3n&#8230; \u00bfA qui\u00e9n encuentra? Leed este cap\u00edtulo y lo sabr\u00e9is.<br \/>\n<b> Cap\u00edtulo 36:<\/b> Por fin Pinocho deja de ser un mu\u00f1eco y se transforma en un muchacho.<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-561\" src=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/pino.gif\" alt=\"Pinocho\" width=\"248\" height=\"332\" \/><\/p>\n<p>Portada de la primera edici\u00f3n de 1883. Ilustraci\u00f3n original de <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/enrico-mazzanti\/\">Enrico Mazzanti<\/a>. Ver <a href=\"http:\/\/expreso.co.cr\/pinocho\/img\/pinocho.jpg\">ilustraci\u00f3n coloreada<\/a>.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap01_t.gif\" width=392 height=122 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>De c\u00f3mo el carpintero maese Cereza encontr\u00f3 un trozo de madera que lloraba y re\u00eda como un ni\u00f1o.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>\u2014Pues, se\u00f1or, \u00e9ste era&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Un rey! \u2014dir\u00e1n en seguida mis peque\u00f1os lectores.<\/p>\n<p>\u2014Pues no, muchachos nada de eso.<\/p>\n<p>Este era un pedazo de madera.<\/p>\n<p>Pero no un pedazo de madera de lujo, sino sencillamente un le\u00f1o de esos con que en el invierno se encienden las estufas y chimeneas para calentar las habitaciones.<\/p>\n<p>Pues, se\u00f1or, es el caso que, Dios sabe c\u00f3mo, el le\u00f1o de mi cuento fue a parar cierto d\u00eda al taller de un viejo carpintero, cuyo nombre era maese Antonio, pero al cual llamaba todo el mundo maese Cereza, porque la punta de su nariz, siempre colorada y reluciente, parec\u00eda una cereza madura. Cuando maese Cereza vio aquel le\u00f1o, se puso m\u00e1s contento que unas Pascuas. Tanto, que comenz\u00f3 a frotarse las manos, mientras dec\u00eda para su capote:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hombre! \u00a1llegas a tiempo! \u00a1Voy a hacer de ti la pata de una mesa!<\/p>\n<p>Dicho y hecho; cogi\u00f3 el hacha para comenzar a quitarle la corteza y desbastarlo. Pero cuando iba a dar el primer hachazo, se qued\u00f3 con el brazo levantado en el aire, porque oy\u00f3 una vocecita muy fina, muy fina, que dec\u00eda con acento suplicante:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No! \u00a1No me des tan fuerte!<\/p>\n<p>\u00a1Figuraos c\u00f3mo se quedar\u00eda el bueno de maese Cereza!<\/p>\n<p>Sus ojos asustados recorrieron la estancia para ver de d\u00f3nde pod\u00eda salir aquella vocecita, y no vio a nadie. Mir\u00f3 debajo del banco, y nadie; mir\u00f3 dentro de un armario que siempre estaba cerrado, y nadie; en el cesto de las astillas y de las virutas, y nadie; abri\u00f3 la puerta del taller, sali\u00f3 a la calle, y nadie tampoco. \u00bfQu\u00e9 era aquello?<\/p>\n<p>\u2014Ya comprendo \u2014dijo entonces sonriendo y rasc\u00e1ndose la peluca\u2014. Est\u00e1 visto que esa vocecita ha sido una ilusi\u00f3n m\u00eda. \u00a1Reanudemos la tarea!<\/p>\n<p>Y tomando de nuevo el hacha, peg\u00f3 un formidable hachazo en el le\u00f1o<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay! \u00a1Me has hecho da\u00f1o! \u2014dijo quej\u00e1ndose la misma vocecita.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0101.gif\" title=\"Oy\u00f3 una vocesita muy fina...\" width=237 height=225 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Esta vez se qued\u00f3 maese Cereza como si fuera de piedra, con los ojos espantados, la boca abierta y la lengua fuera, colgando hasta la barba como uno de esos mascarones tan feos y tan graciosos por cuya boca sale el ca\u00f1o de una fuente.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 hasta sin voz. Cuando pudo hablar, comenz\u00f3 a decir temblando de miedo y balbuceando:<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfde d\u00f3nde sale esa vocecita que ha dicho \u00a1ay!? \u00a1Si aqu\u00ed no hay un alma! \u00bfSer\u00e1 que este le\u00f1o habr\u00e1 aprendido a llorar y a quejarse como un ni\u00f1o? \u00a1Yo no puedo creerlo&#8230; Este le\u00f1o&#8230; Aqu\u00ed est\u00e1: es un le\u00f1o de chimenea como todos los le\u00f1os de chimenea:  bueno para echarlo al fuego y guisar un puchero de habichuelas! \u00a1Zambomba! \u00bfSe habr\u00e1 escondido alguien dentro de \u00e9l? \u00a1Ah! Pues si alguno se ha escondido dentro, peor para \u00e9l. Ahora le voy a arreglar yo.<\/p>\n<p>Y diciendo esto agarr\u00f3 el pobre le\u00f1o con las dos manos, y empez\u00f3 a golpearlo sin piedad contra las paredes del taller. Despu\u00e9s se puso a escuchar si se queja alguna vocecita. Esper\u00f3 dos minuto y nada; cinco minutos, y nada: diez minutos, y nada.<\/p>\n<p>\u2014Ya comprendo \u2014dijo entonces tratando de sonre\u00edr y arregl\u00e1ndose la peluca\u2014. Est\u00e1 visto que esa vocecita que ha dicho \u00a1ay! ha sido una ilusi\u00f3n m\u00eda \u00a1Reanudemos la tarea!<\/p>\n<p>Y como ten\u00eda tanto miedo, se puso a canturrear paca cobrar \u00e1nimos<\/p>\n<p>Entre tanto dej\u00f3 el hacha y tom\u00f3 el cepillo para cepillar y pulir el le\u00f1o. Pero cuando lo estaba cepillando por un lado y por otro, oy\u00f3 la misma vocecita que le dec\u00eda riendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero hombre! \u00a1Que me est\u00e1s haciendo unas cosquillas terribles!<\/p>\n<p>Esta vez maese Cereza se desmay\u00f3 del susto. Cuando volvi\u00f3 a abrir los ojos, se encontr\u00f3 sentado en el suelo.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 cara de bobo se le hab\u00eda puesto! La punta de la nariz ya no estaba colorada; del susto se le hab\u00eda puesto azul.<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap13.gif\" title=\"Maese Cereza\" width=237 height=225><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap02_t.gif\" width=362 height=117 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Maese Cereza regala el pedazo de tronco a su amigo Goro, el cual lo acepta para construir un mu\u00f1eco maravilloso, que sepa bailar, tirar a las armas y dar saltos mortales.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>En aquel momento llamaron a la puerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Adelante! \u2014contest\u00f3 el carpintero con voz d\u00e9bil, asustado y sin fuerzas para ponerse en pie.<\/p>\n<p>Entonces entr\u00f3 en la tienda un viejecillo muy vivo, que se llamaba maese Goro; pero los chiquillos de la vecindad, para hacerle rabiar, le llamaban maese Fideos, porque su peluca amarilla parec\u00eda que estaba hecha con fideos finos. Goro ten\u00eda un genio de todos los diablos, y adem\u00e1s le daba much\u00edsima rabia que le llamasen <I>maese Fideos<\/I>.<\/p>\n<p>\u00a1Pobre del que se lo dijera!<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas, maese Antonio \u2014dijo al entrar\u2014. \u00bfQu\u00e9 hace usted en el suelo?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya ve usted! \u00a1Estoy ense\u00f1ando Aritm\u00e9tica a las hormigas!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es una idea feliz!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 le trae por aqu\u00ed, compadre Goro?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Las piernas! Sabr\u00e1 usted, maese Antonio, que he venido para pedirle un favor.<\/p>\n<p>\u2014Pues aqu\u00ed me tiene dispuesto a servirle \u2014replic\u00f3 el carpintero.<\/p>\n<p>\u2014Esta ma\u00f1ana se me ha ocurrido una idea.<\/p>\n<p>\u2014Veamos cu\u00e1l es.<\/p>\n<p>\u2014He pensado hacer un magnifico mu\u00f1eco de madera; pero ha de ser un mu\u00f1eco maravilloso, que sepa bailar, tirar a las armas y dar saltos mortales. Con este mu\u00f1eco me dedicar\u00e9 a correr por el mundo para ganarme un pedazo de pan y&#8230; un traguillo de vino. \u00a1Eh! \u00bfQu\u00e9 le parece?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bravo, maese Fideos! \u2014grit\u00f3 aquella vocecita que no se sab\u00eda de d\u00f3nde sal\u00eda.<\/p>\n<p>Al o\u00edrse llamar maese Fideos, el compadre Goro se puso rojo como una guindilla, y volvi\u00e9ndose hacia el carpintero, le dijo encolerizado:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 me insulta usted?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n le insulta?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me ha llamado usted Fideos!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo no he sido!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Si le parece, pondremos que he sido yo! \u00a1Digo y repito que ha sido usted!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed!<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0201.gif\" title=\"Un viejillo muy vivo, que se llamaba maese Goro\" width=183 height=192 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Y furiosos los dos, pararon de las palabras a los hechos, y agarr\u00e1ndose con furia se ara\u00f1aron, se mordieron, se tiraron del pelo&#8230;<\/p>\n<p>Se pusieron hechos una l\u00e1stima.<\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3 la batalla, maese Antonio se encontr\u00f3 con la peluca amarilla de Goro en las manos, y Goro ten\u00eda en la boca la peluca gris del carpintero.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dame mi peluca! \u2014grit\u00f3 maese Antonio.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dame t\u00fa la m\u00eda, y hagamos las paces!<\/p>\n<p>Los dos viejecillos se entregaron las pelucas y se dieron las manos, prometiendo solemnemente ser buenos amigos toda la vida.<\/p>\n<p>\u2014Conque vamos a ver qu\u00e9 favor es el que tiene que pedirme, compadre Goro \u2014dijo el maestro carpintero como muestra de que la paz estaba consolidada.<\/p>\n<p>\u2014Quisiera un poco de madera para hacer ese mu\u00f1eco de que le he hablado. \u00bfPuede usted d\u00e1rmela?<\/p>\n<p>Maese Antonio. content\u00edsimo, se apresur\u00f3 a coger aquel le\u00f1o que le hab\u00eda hecho pasar tan mal rato. Pero. cuando iba a entreg\u00e1rselo a su amigo dio el le\u00f1o una fuerte sacudida y se le escap\u00f3 de las manos, yendo a dar un palo tremendo en las esmirriadas pantorrillas del compadre Goro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay! \u00bfTan amablemente regala usted las cosas, maese Antonio? \u00a1Por poco me deja usted cojo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero si no he sido yo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y dale! \u00a1Habr\u00e9 sido yo entonces!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, si la culpa la tiene este demonio de le\u00f1o!<\/p>\n<p>\u2014Ya lo s\u00e9 que ha sido el le\u00f1o; pero, \u00bfqui\u00e9n me lo ha tirado a las piernas, sino usted?<\/p>\n<p>\u2014Le digo a usted que yo no lo he tirado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Embustero!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Goro, no me insulte usted, o le llamo Fideos!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Borrico!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Fideos!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hipop\u00f3tamo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Fideos!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Orangut\u00e1n!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Fideos!<\/p>\n<p>Al o\u00edrse llamar fideos por tercera vez perdi\u00f3 Goro los estribos, se arroj\u00f3 sobre el carpintero, y de nuevo se obsequiaron con una colecci\u00f3n de coscorrones, pellizcos y ara\u00f1azos.<\/p>\n<p>Al terminar la batalla maese Antonio se encontr\u00f3 con dos ara\u00f1azos m\u00e1s en la nariz, y Goro con dos botones menos en el chaleco. Arregladas as\u00ed sus cuentas, se estrecharon las manos y otra vez se ofrecieron indestructible amistad para toda la vida.<\/p>\n<p>Hecho lo cual, Goro tom\u00f3 bajo el brazo el famoso le\u00f1o, y dando las gracias a maese Antonio, se march\u00f3 cojeando a su casa.<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0202.gif\" title=\"\" width=123 height=194><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap03_t.gif\" width=390 height=101 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>De vuelta maese Goro en su casa, comienza sin dilaci\u00f3n a hacer el mu\u00f1eco, y le pone por nombre Pinocho. \u2014Primeras moner\u00edas del mu\u00f1eco.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>La casa de Goro era una planta baja, que recib\u00eda luz por una claraboya. El mobiliario no pod\u00eda ser m\u00e1s sencillo: una mala silla, una mala cama y una mesita maltrecha. En la pared del fondo  se ve\u00eda una chimenea con el fuego encendido; pero el fuego estaba pintado, y junto al fuego hab\u00eda tambi\u00e9n una olla que herv\u00eda alegremente y desped\u00eda una nube de humo que parec\u00eda de verdad.<\/p>\n<p>Apenas entrando en su casa, Goro fuese a buscar sin perder un instante los \u00fatiles de trabajo, poni\u00e9ndose a tallar y fabricar su mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 nombre le pondr\u00e9? \u2014preguntose a s\u00ed mismo\u2014. Le llamar\u00e9 Pinocho. Este nombre le traer\u00e1 fortuna. He conocido una familia de Pinochos. Pinocho el padre, Pinocha la madre y Pinocho los chiquillos, y todos lo pasaban muy bien. El m\u00e1s rico de todos ellos ped\u00eda limosna.<\/p>\n<p>Una vez elegido el nombre de su mu\u00f1eco, comenz\u00f3 a trabajar de firme, haci\u00e9ndole primero los cabellos, despu\u00e9s la frente y luego los ojos.<\/p>\n<p>Figuraos su maravilla cunado hechos los ojos, advirti\u00f3 que se mov\u00edan y que le miraban fijamente.<\/p>\n<p>Goro, vi\u00e9ndose observado por aquel par de ojos de madera, sinti\u00f3se casi<br \/>\nmolesto y dijo con acento resentido:<\/p>\n<p>\u2014Ojitos de madera, \u00bfpor qu\u00e9 me mir\u00e1is?<\/p>\n<p>Nadie contest\u00f3.<\/p>\n<p>Entonces, despu\u00e9s de los ojos, h\u00edzole la nariz; pero, as\u00ed que estuvo lista, empez\u00f3 a crecer; y crece que crece convirti\u00e9ndose en pocos minutos en una narizota que no se acababa nunca.<\/p>\n<p>El pobre Goro se esforzaba en recort\u00e1rsela, pero cuando m\u00e1s la acortaba y recortaba, m\u00e1s larga era la impertinente nariz.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la nariz hizo la boca.<\/p>\n<p>No hab\u00eda terminado de construir la boca cuando de s\u00fabito \u00e9sta empez\u00f3 a re\u00edrse y a burlarse de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cesa de re\u00edr! \u2014dijo Goro enfadado; pero fue como si lo hubiese dicho a la pared.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cesa de re\u00edr, te repito!  \u2014grit\u00f3 con amenazadora voz.<\/p>\n<p>Entonces la boca ces\u00f3 de re\u00edr, pero le sac\u00f3 toda la lengua.<\/p>\n<p>Goro, para no desbaratar su obra, fingi\u00f3 no darse cuenta de ello, y continu\u00f3 trabajando.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la boca, le hizo la barba; luego el cuello, la espalda, la barriguita, los brazos y las manos.<\/p>\n<p>Recien acabadas las manos, Goro sinti\u00f3 que le quitaban la peluca de la cabeza. Levant\u00f3 la vista y, \u00bfque es lo que vio? Vio su peluca amarilla en manos del mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014Pinocho!&#8230; \u00a1Devu\u00e9lveme en seguida mi peluca!<\/p>\n<p>Pero Pinocho, en vez de devolverle la peluca, se la puso en su propia cabeza, qued\u00e1ndose medio ahogado metido en ella.<\/p>\n<p>Ante aquellas demostraciones  de insolencia y de poco respeto, Goro se puso triste y pensativo como no lo hab\u00eda estado en su vida; y dirigi\u00e9ndose a Pinocho, le dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Diantre de chico! No est\u00e1s todav\u00eda acabado de hacer y ya empiezas a faltarle el respeto a tu padre! \u00a1Mal hijo m\u00edo, muy mal!<\/p>\n<p>Y se sec\u00f3 una lagrima.<\/p>\n<p>Quedaban todav\u00eda por modelar las piernas y los pies.<\/p>\n<p>Cuando Goro termin\u00f3 de hacerle los pies, recibi\u00f3 un puntapi\u00e9 en la punta de la nariz.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bien merecido lo tengo! \u2014dijo para s\u00ed\u2014. \u00a1He debido pensarlo antes; ahora ya es tarde!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s tom\u00f3 el mu\u00f1eco por los sobacos, y le puso en el suelo para ense\u00f1arle a andar.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0301.gif\" title=\"Pero Pinocho, en vez de devolverla se la puso.\" width=202 height=232 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Pinocho ten\u00eda las piernas agarrotadas y no sab\u00eda moverse, por lo cual Goro le llevaba de la mano, ense\u00f1\u00e1ndole a echar un pie tras otro.<\/p>\n<p>Cuando ya las piernas se fueron soltando, Pinocho empez\u00f3 primero a andar solo, y despu\u00e9s a correr par la habitaci\u00f3n, hasta que al legar frente a la puerta se puso de un salto en la calle y escap\u00f3<br \/>\ncomo una centella.<\/p>\n<p>El pobre Goro corr\u00eda detr\u00e1s sin poder alcanzarle, porque aquel diablejo de Pinocho corr\u00eda a saltos como una liebre, haciendo sus pies de madera m\u00e1s ruido en el empedrado de la calle que veinte pares de zuecos de aldeanos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cogedle, cogedle! \u2014gritaba Goro; pero las personas que en aquel momento andaban por la calle, al ver aquel mu\u00f1eco de madera corriendo a todo correr, se paraban a contemplarle encantadas de admiraci\u00f3n, y re\u00edan, re\u00edan, re\u00edan como no os pod\u00e9is figurar.<\/p>\n<p>Afortunadamente un guardia de orden p\u00fablico acert\u00f3 pasar por all\u00ed, y al o\u00edr aquel esc\u00e1ndalo Crey\u00f3 que se tratar\u00eda de alg\u00fan aprendiz travieso que habr\u00eda levantado la mano a su maestro, y con \u00e1nimo esforzado se plant\u00f3 en medio de la calle con las piernas abiertas, decidido a impedir el paso y evitar que ocurrieran mayores desgracias.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0302.gif\" title=\"\u00a1Cogedle Cogedle! -gritaba Goro.\" width=212 height=175 align=right vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Cuando Pinocho vio desde lejos aquel obst\u00e1culo que se ofrec\u00eda a su carrera vertiginosa, intent\u00f3 pasar por sorpresa, escurri\u00e9ndose entre las piernas del guardia; pero se llev\u00f3 chasco.<\/p>\n<p>El guardia ni tuvo que moverse. La nariz de Pinocho era tan enorme que se le vino a las manos ella solita. Le cogi\u00f3, pues, y le puso en manos de Goro, el cual quiso propinar a Pinocho, en castigo de su travesura, un buen tir\u00f3n de orejas. Pero figuraos qu\u00e9 cara pondr\u00eda cuando, al buscarle las orejas, vio que no se las encontr\u00f3. \u00bfSab\u00e9is por qu\u00e9! Porque, en su af\u00e1n de acabar el mu\u00f1eco,<br \/>\nse hab\u00eda olvidado de hac\u00e9rselas.<\/p>\n<p>Entonces le agarr\u00f3 por el cuello, y mientras lo llevaba de este modo, le dec\u00eda mir\u00e1ndole furioso:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos a casa! \u00a1Ya te ajustar\u00e9 yo all\u00ed las cuentas!<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras se tir\u00f3 Pinocho al suelo y se neg\u00f3 a seguir andando. Mientras tanto iba form\u00e1ndose alrededor un grupo de curiosos y de papanatas.<\/p>\n<p>Cada uno de ellos dec\u00edan una cosa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre mu\u00f1eco! \u2014dec\u00edan unos\u2014. Tiene raz\u00f3n en no querer ir a su casa. \u00a1Qui\u00e9n sabe lo que har\u00e1 con \u00e9l ese b\u00e1rbaro de Goro!<\/p>\n<p>Otros murmuraban con mala intenci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014Ese Goro parece un buen hombre; pero es muy cruel con los muchachos. Si le dejan a ese pobre mu\u00f1eco en sus manos, es capaz de hacerle pedazos.<\/p>\n<p>En suma, tanto dijeron y tanto murmuraron, que el guardia, dejando en libertad al mu\u00f1eco, se llev\u00f3 preso al pobre Goro, el cual, no sabiendo qu\u00e9 decir para defenderse, lloraba como un becerro; cuando iba camino de la c\u00e1rcel, balbuceaba entre sollozos:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hijo ingrato! \u00a1Y pensar que me ha costado tanto trabajo hacerlo! \u00a1Me est\u00e1 muy bien empleado! \u00a1He debido pensarlo antes!<\/p>\n<p>Lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s de esto es un caso tan extra\u00f1o, que cuesta trabajo creerlo, y os lo contar\u00e9 en el cap\u00edtulo siguiente.<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0303.gif\" title=\"...se le vino a las manos ella solita...\" width=237 height=285><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap04_t.gif\" width=361 height=105 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>De lo que sucedi\u00f3 a Pinocho con el grillo-parlante, en lo cual se ve que los ni\u00f1os malos no se dejan guiar por quien sabe m\u00e1s que ellos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Pues, se\u00f1or, sucedi\u00f3 que mientras el pobre Goro era conducido a la c\u00e1rcel sin culpa alguna, el monigote de Pinocho, libre ya de las garras del guardia, escap\u00f3 a campo traviesa; corr\u00eda como un autom\u00f3vil, y en el entusiasmo de la carrera saltaba alt\u00edsimos matorrales, setos, piedras y fosos llenos de agua, como una liebre perseguida por galgos.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a su casa encontr\u00f3 la puerta entornada. Abri\u00f3, entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n, y despu\u00e9s de correr el cerrojo se sent\u00f3 en el suelo, lanzando un gran suspiro de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la satisfacci\u00f3n le dur\u00f3 poco, porque oy\u00f3 que alguien dec\u00eda dentro del cuarto:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cri, cri, cri!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n me llama? \u2014grit\u00f3 Pinocho lleno de miedo.<\/p>\n<p>\u2014Soy yo.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 Pinocho la cabeza, y vio que era un grillo que sub\u00eda poco a poco por la pared.<\/p>\n<p>\u2014Dime, grillo: \u00bfy t\u00fa qui\u00e9n eres?<\/p>\n<p>\u2014Yo soy el grillo-parlante que vive en esta habitaci\u00f3n hace m\u00e1s de cien a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014Bueno \u2014contest\u00f3 el mu\u00f1eco\u2014; pero hoy esta habitaci\u00f3n es m\u00eda; si quieres hacerme un gran favor m\u00e1rchate prontito y sin volver siquiera la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014No me marchar\u00e9 sin decirte antes una verdad como un templo.<\/p>\n<p>\u2014Pues dila, y despacha pronto.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay de los ni\u00f1os que se rebelan contra su padre y abandonan caprichosamente la casa paterna! Nada bueno puede sucederles en el mundo, y pronto o tarde acabar\u00e1n por arrepentirse amargamente.<\/p>\n<p>\u2014Como quieras, se\u00f1or grillo; pero yo s\u00e9 que ma\u00f1ana al amanecer me marcho de aqu\u00ed, porque si me quedo, me suceder\u00e1 lo que a todos los ni\u00f1os: me llevar\u00e1n a la escuela y tendr\u00e9 que estudiar quiera o no quiera. Y yo te digo en confianza que no me gusta estudiar, y que mejor quiero entretenerme en cazar mariposas y en subir a los \u00e1rboles a coger nidos de p\u00e1jaros.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0401.gif\" title=\"... y cogiendo un maso de madera que hab\u00eda sobre el banco...\" width=207 height=269 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre tonto! Pero, \u00bfno comprendes que de ese modo cuando seas mayor estar\u00e1s hecho un solemne borrico y que todo el mundo se burlar\u00e1 de ti?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1C\u00e1llate, grillucho de mal ag\u00fcero!\u2014grit\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>Pero el grillo, que era paciente y fil\u00f3sofo, no se incomod\u00f3 al oir esta impertinencia, y continu\u00f3 diciendo con el mismo tono:<\/p>\n<p>\u2014Y ya que no te gusta ir a la escuela, \u00bfpor qu\u00e9 no aprendes al menos un oficio que te sirva para ganar honradamente un pedazo de pan?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres que te lo diga?\u2014contest\u00f3 Pinocho, que empezaba ya a perder la paciencia\u2014. Entre todos los oficios del mundo no hay m\u00e1s que uno que me guste.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 oficio es ese?<\/p>\n<p>\u2014El de comer, beber, dormir, divertirme y hacer desde la ma\u00f1ana a la noche vida de paseante en corte.<\/p>\n<p>\u2014Te advierto\u2014 replic\u00f3 el grillo parlante con su acostumbrada calma\u2014 que todos los que siguen ese oficio acaban casi siempre en el hospital o en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mira, grillucho de mal ag\u00fcero, si se me acaba la paciencia, pobre de ti!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pinocho! \u00a1Pinocho! \u00a1Me das verdadera l\u00e1stima!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 te doy l\u00e1stima?<\/p>\n<p>\u2014Porque eres un mu\u00f1eco, y, lo que es peor a\u00fan, porque tienes la cabeza de madera.<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras salt\u00f3 del suelo Pinocho muy enfurecido, y cogiendo un mazo de madera que hab\u00eda sobre el banco, se lo tir\u00f3 al grillo-parlante.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s no cre\u00eda que iba a darle; pero, por desgracia, le dio en la misma cabeza, y el pobre grillo apenas si pudo decir cri, cri qued\u00f3 aplastado en la pared. <\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap04_b.gif\" width=101 height=107 title=\"Pinocho\"><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap03_t.gif\" width=390 height=101 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho tiene hambre, y buscando, buscando, encontr\u00f3 un huevo con el cual pens\u00f3 hacer una tortilla; pero cuando menos los pensaba se encontr\u00f3 con que la tortilla sali\u00f3 volando por la ventana.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Mientras tanto se iba haciendo de noche. Pinocho se acord\u00f3 de que no hab\u00eda comido nada, Y empez\u00f3 a sentir en el est\u00f3mago un cosquilleo que se parec\u00eda much\u00edsimo al apetito.<\/p>\n<p>Pero el apetito en los muchachos camina muy de prisa. A los pocos minutos el apetito de Pinocho se convirti\u00f3 en hambre, y en un abrir y cerrar de ojos el hambre se hizo canina, rabiosa.<\/p>\n<p>El pobre Pinocho se acerc\u00f3 al fuego donde estaba aquella olla que herv\u00eda, y quiso destaparla para ver lo que hab\u00eda dentro; pero ya os acord\u00e1is que estaba pintada en la pared. Figuraos la cara que puso. La nariz, que ya era bien larga, le creci\u00f3 lo menos una cuarta.<\/p>\n<p>Entonces empez\u00f3 a recorrer la habitaci\u00f3n buscando por todos los cajones y por todos los escondrijos un poco de pan, aunque fuera muy duro y muy seco; una corteza, un hueso que se hubiera dejado para los perros, una raspa de pescado: cualquier cosa, en fin, que se pudiera llevar a la boca; pero no encontr\u00f3 nada, \u00a1nada! \u00a1\u00a1absolutamente nada!!<\/p>\n<p>Y mientras tanto el hambre crec\u00eda y crec\u00eda. El pobre Pinocho no ten\u00eda m\u00e1s consuelo ni m\u00e1s alivio que bostezar; y eran tan grandes los bostezos, que algunas veces abr\u00eda la boca hasta las ore]as. Pero a pesar de los bostezos, el est\u00f3mago segu\u00eda dando tirones.<\/p>\n<p>Entonces empez\u00f3 a llorar y a desesperarse, mientras dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Raz\u00f3n ten\u00eda el grillo-parlante! \u00a1Qu\u00e9 mal he hecho en rebelarme contra mi pap\u00e1 y en escaparme de casa! Dios me castiga. \u00a1Si mi pap\u00e1 estuviera aqu\u00ed, no me ver\u00eda expuesto a morir bostezando! \u00a1Oh! \u00a1Qu\u00e9 enfermedad tan mala es el hambre!<\/p>\n<p>De pronto le pareci\u00f3 ver en el mont\u00f3n de virutas una cosa redonda y blanca, semejante a un huevo de gallina. Dar un salto y cogerlo, fue cuesti\u00f3n de un momento: era un huevo de verdad.<\/p>\n<p>No es posible describir la alegr\u00eda del mu\u00f1eco; poneos en su caso. Tem\u00eda estar so\u00f1ando; acariciaba el huevo, le daba vueltas mir\u00e1ndole por todos lados, y lo besaba diciendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY ahora c\u00f3mo lo guisar\u00e9? \u00bfHar\u00e9 una tortilla? \u00a1No; estar\u00e1 mejor pasado por agua! \u00bfY no estar\u00e1 m\u00e1s sabroso frito? \u00bfY escalfado? \u00a1No; lo mejor que puedo hacer es cocerlo en una cacerola! Esto es lo m\u00e1s r\u00e1pido, y el hambre que tengo no es para esperar mucho.<\/p>\n<p>Dicho y hecho; puso una cacerola en una estufita que ten\u00eda algunas brasas; ech\u00f3 un poco de agua en vez de aceite o de manteca, y cuando empez\u00f3 a hervir, \u00a1tac!, rompi\u00f3 el cascar\u00f3n del huevo para echarlo dentro.<\/p>\n<p>Pero en lugar de clara y yema sali\u00f3 un pollito muy alegre y muy ceremonioso, que despu\u00e9s de hacerle una linda reverencia, dijo:<\/p>\n<p>\u2014Much\u00edsimas gracias, se\u00f1or Pinocho, por haberme evitado la molestia de romper el cascar\u00f3n. \u00a1Vaya, hasta la vista! \u00a1Me alegro mucho de verle bueno, y recuerdos a la familia!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de decir esto extendi\u00f3 sus alitas, y sali\u00f3 volando por la ventana hasta que se perdi\u00f3 de vista.<\/p>\n<p>El pobre mu\u00f1eco se qued\u00f3 estupefacto, con los ojos fijos, la boca abierta y las c\u00e1scaras del huevo en las manos. Cuando volvi\u00f3 de su asombro comenz\u00f3 a llorar, a gritar y a dar patadas en el suelo con desesperaci\u00f3n, diciendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cuanta raz\u00f3n ten\u00eda el grillo-parlante! \u00a1Si yo no me hubiera escapado de casa y si mi pap\u00e1 estuviera aqu\u00ed, no me morir\u00eda de hambre!<\/p>\n<p>Y como el est\u00f3mago le gritaba cada vez m\u00e1s y no sab\u00eda c\u00f3mo hacerle callar, se le ocurri\u00f3 salir de la casa y dar una vuelta, con la esperanza de encontrar alguna persona caritativa que le socorriera con un pedazo de pan.<\/p>\n<p align=center><img src=\/pinocho\/img\/cap05_b.gif width=109 height=90 title=\"Pinocho\"><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap01_t.gif\" width=392 height=122 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho se duerme junto al brasero, y al despertarse a la ma\u00f1ana siguiente se encuentra con los pies carbonizados.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Hac\u00eda una noche infernal: tronaba horriblemente y relampagueaba como si todo el cielo fuese de fuego; un ventarr\u00f3n fr\u00edo y huracanado silbaba sin cesar, levantando nubes de polvo y zarandeando todos los \u00e1rboles de la campi\u00f1a.<\/p>\n<p>Pinocho ten\u00eda mucho miedo de los truenos y de los rel\u00e1mpagos; pero era m\u00e1s fuerte el hambre que el miedo. Sali\u00f3 a la puerta de la casa sin vacilar, y turnando carrera, lleg\u00f3 en un centenar de saltos a las casas vecinas, sin aliento y con la lengua fuera como un perro de caza.<\/p>\n<p>Pero lo encontr\u00f3 todo desierto y en la m\u00e1s profunda oscuridad. Las tiendas estaban ya cerradas; las puertas y ventanas, tambi\u00e9n cerradas, y por las calles ni siquiera andaban perros. Aquello parec\u00eda el pa\u00eds de los muertos.<\/p>\n<p>Entonces Pinocho, desesperado y hambriento, se colg\u00f3 de la campanilla de una casa y empez\u00f3 a tocar a rebato, dici\u00e9ndose:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Alguien se asomar\u00e1!<\/p>\n<p>En efecto: se asom\u00f3 un viejo, cubierta la cabeza con un gorro de dormir y gritando muy enfadado:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n llama a estas horas?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuisiera usted hacer el favor de darme un pedazo de pan?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Esp\u00e9rate ah\u00ed que vuelvo en seguida!\u2014 respondi\u00f3 el viejo, creyendo que se trataba de alguno de esos muchachos traviesos que se divierten llamando a deshora en las casas para no dejar en paz a la gente que est\u00e1 durmiendo tranquilamente.<\/p>\n<p>Medio minuto despu\u00e9s se abri\u00f3 la ventana de nuevo, y se asomo el mismo viejo, que dijo a Pinocho:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ac\u00e9rcate y pon la gorra!<\/p>\n<p>Pinocho, no pod\u00eda poner gorra alguna, porque no la ten\u00eda: se acerc\u00f3 a la pared, y sinti\u00f3 que en aquel momento le ca\u00eda encima un gran cubo de agua, que le puso hecho una sopa de pies a cabeza.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a su casa mojado como un pollo y abatido por el cansancio y el hambre, y como no ten\u00eda fuerzas para estar de pie, se sent\u00f3 y apoy\u00f3 los pies mojados y llenos de barro en el brasero, que por cierto ten\u00eda una buena lumbre.<\/p>\n<p>Quedose dormido, y sin darse cuenta meti\u00f3 en la lumbre ambos pies, que, como eran de madera, empezaron a quemarse, a quemarse,a quemarse hasta que se convirtieron en ceniza.<\/p>\n<p>Mientras tanto Pinocho segu\u00eda durmiendo y roncando como si aquellos pies no fueran suyos. Por \u00faltimo, se despert\u00f3 al ser de d\u00eda, porque hab\u00edan llamado a la puerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n es?\u2014 pregunt\u00f3 bostezando y restreg\u00e1ndose los ojos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Soy yo!\u2014 respondi\u00f3 una voz.<\/p>\n<p>Aquella voz era la de Goro.<\/p>\n<p align=center><img src=\/pinocho\/img\/cap0601.gif width=221 height=343 title=\"Volvi\u00f3 a su casa mojado como un pollo\"><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap02_t.gif\" width=362 height=117 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Goro vuelve a su casa, y le da al mu\u00f1eco el desayuno que el buen hombre ten\u00eda para s\u00ed.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>El pobre Pinocho, que a\u00fan ten\u00eda los ojos hinchados del sue\u00f1o, no hab\u00eda notado que sus pies estaban hechos; carb\u00f3n, por lo cual apenas oy\u00f3 la voz de su padre, quiso levantarse en seguida para descorrer el cerrojo; pero al ponerse en pie se tambale\u00f3 dos o tres veces, hasta que al fin dio con su cuerpo en tierra cuan largo era, haci\u00e9ndose un ruido, tremendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1\u00c1breme!\u2014 gritaban mientras tanto desde la calle.<\/p>\n<p>\u2014No puedo, papa, no puedo!\u2014 respond\u00eda el mu\u00f1eco llorando y revolc\u00e1ndose en el suelo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor que no puedes?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Porque me han comido los pies!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n te los ha comido!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1El gato!\u2014 dijo Pinocho, viendo que el animal se entreten\u00eda en jugar con un pedazo de madera.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1\u00c1breme, te digo!\u2014 repiti\u00f3, Goro\u2014. \u00a1Si no, vas a ver cuando entre yo en casa como te voy a dar el gato!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, pap\u00e1; cr\u00e9eme! \u00a1No puedo ponerme en pie! \u00a1Pobre de m\u00ed! \u00a1Pobre de m\u00ed, que tendr\u00e9 que andar de rodillas toda mi vida!<\/p>\n<p>Creyendo Goro que todas estas lamentaciones no eran otra cosa que una nueva gracia del mu\u00f1eco, decidi\u00f3 acabar de una vez, y escalando el muro, penetr\u00f3 en la casa por la ventana.<\/p>\n<p>Al principio quer\u00eda hacer y acontecer; pero cuando vio que su Pinocho estaba en tierra y que era verdad que le faltaban los pies, se enterneci\u00f3, y levant\u00e1ndole por el cuello, comenz\u00f3 a besarle y a acariciarle.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pinochito m\u00edo!\u2014 dec\u00eda sollozando\u2014. \u00bfComo te has quemado los pies?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No lo se, pap\u00e1; pero cr\u00e9eme que esta noche ha sido infernal, y que me acordar\u00e9 de ella toda mi vida. Tronaba, relampagueaba, y yo ten\u00eda mucha hambre. Entonces me dijo el grillo-parlante: \u00abTe est\u00e1 muy bien empleado; has sido malo y lo mereces\u00bb. Y yo le dije: \u00ab\u00a1Ten cuidado, grillo!\u00bb Y \u00e9l me contest\u00f3: \u00abT\u00fa eres un mu\u00f1eco, y tienes la cabeza de madera.\u00bb Y yo entonces le tir\u00e9 un mazo y le mat\u00e9.  Pero la culpa fue suya, y la prueba es que puse en la lumbre una cacerola para cocer un huevo que me encontr\u00e9; pero el pollito me dijo: \u00ab\u00a1Me alegro de verte bueno; recuerdos a la familia!\u00bb<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0701.gif\" title=\"...penetro en la casa por la ventana\" width=299 height=345 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Y yo ten\u00eda cada vez m\u00e1s hambre, y por eso aquel viejo del gorro de dormir, asom\u00e1ndose a la ventana, me dijo: \u00ab\u00a1Ac\u00e9rcate y pon la gorra!; y yo entonces me encontr\u00e9 con un cubo de agua en la cabeza porque pedir un poco de pan no es verg\u00fcenza, \u00a1verdad! Me vine a casa en seguida, y como segu\u00eda teniendo mucha hambre, puse los pies en el brasero, y cuando usted ha vuelto me los he encontrado quemados. \u00a1Y yo tengo, como antes, hambre; pero ya no tengo pies! \u00a1Hi!&#8230; \u00a1hi!&#8230; \u00a1hi!..<\/p>\n<p>Y el pobre Pinocho comenz\u00f3 a llorar y a berrear tan fuerte, que se le pod\u00eda o\u00edr en cinco kil\u00f3metros a la redonda.<\/p>\n<p>De todo este discurso incoherente y lleno de l\u00edos, s\u00f3lo comprendi\u00f3 Goro una cosa: que el mu\u00f1eco estaba muerto de hambre. Sac\u00f3 entonces tres peras del bolsillo, y ense\u00f1\u00e1ndoselas a Pinocho le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Estas tres peras eran mi desayuno, pero te las regalo. C\u00f3metelas, y que te hagan buen provecho.<\/p>\n<p>\u2014Pues si quieres que las coma, tienes que mond\u00e1rmelas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMondarlas?\u2014 replic\u00f3 asombrado Goro\u2014. \u00a1Nunca hubiera cre\u00eddo, chiquillo, que fueras tan delicado de paladar! \u00a1Malo, malo, y muy malo! En este mundo hijo m\u00edo hay que acostumbrarse a comer de todo, porque no se sabe lo que puede suceder. \u00a1Da el mundo tantas vueltas!&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Usted dir\u00e1 todo lo que quiera\u2014 refunfu\u00f1\u00f3 Pinocho\u2014; pero yo no me comer\u00e9 nunca una fruta sin mondar. \u00a1No puedo resistir las c\u00e1scaras!<\/p>\n<p>Y el bueno de Goro, arm\u00e1ndose de santa paciencia, tom\u00f3 un cuchillo, mond\u00f3 las tres peras, y puso las c\u00e1scaras en una esquina de la mesa.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber comido en dos bocados la primer pera, iba Pinocho a tirar por la ventana el coraz\u00f3n de la fruta; pero Goro le detuvo el brazo, diciendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No lo tires! \u00a1Todo puede servir en este mundo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero yo no voy a comer tambi\u00e9n el coraz\u00f3n!\u2014 contest\u00f3 el mu\u00f1eco con muy malos modos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qui\u00e9n sabe! \u00a1Da el mundo tantas vueltas!&#8230;\u2014 repiti\u00f3 Goro con su acostumbrada calma.<\/p>\n<p>Dicho se est\u00e1 que despu\u00e9s de comidas las peras los tres corazones fueron a hacer compa\u00f1\u00eda a las cascaras en la esquina de la mesa.<\/p>\n<p>Cuando hubo terminado Pinocho de comer, o mejor dicho, de devorar las tres peras, dio un prolongado bostezo y dijo con voz llorosa:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tengo m\u00e1s hambre!<\/p>\n<p>\u2014Pues yo, hijo m\u00edo, no tengo nada m\u00e1s que darte.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNada, absolutamente nada?<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed tenemos estas c\u00e1scaras y estos corazones de pera.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Paciencia!\u2014 dijo Pinocho\u2014 Si no hay otra cosa, comer\u00e9 una c\u00e1scara.<\/p>\n<p>Al principio hizo un gesto torciendo la boca; pero despu\u00e9s, una tras otra, se comi\u00f3 en un momento todas las c\u00e1scaras, y luego la emprendi\u00f3 tambi\u00e9n con los corazones, hasta que dio fin de todo. Entonces se pas\u00f3 las manos por el est\u00f3mago, y dijo con satisfacci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ahora s\u00ed que me siento bien!<\/p>\n<p>\u2014Ya ves\u2014 contest\u00f3 Goro\u2014 cu\u00e1nta raz\u00f3n ten\u00eda yo al decirte que no hay que acostumbrarse a ser demasiado delicados de paladar. No se sabe nunca, querido m\u00edo, lo que puede suceder en este mundo. Da tantas vueltas!&#8230;<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p><!--NoAds--><br \/>\n<!--OffWidget--><\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap08_t.gif\" width=406 height=134 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Goro arregla los pies a Pinocho, y vende su chaqueta para comprarle una cartilla.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Apenas el mu\u00f1eco hubo satisfecho el hambre, empez\u00f3 a llorar y a lamentarse, porque quer\u00eda que le hiciesen un par de pies nuevos.<\/p>\n<p>Para castigarle por sus travesuras, Goro le dej\u00f3 llorar y desesperarse hasta mediod\u00eda. Despu\u00e9s le dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY para qu\u00e9 quieres que te haga otros pies? \u00bfPara escaparte otra vez de casa?<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0801.gif\" title=\"...le dej\u00f3 llorar y desesperarse hasta mediod\u00eda\" width=225 height=245 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Le prometo a usted \u2014dijo el mu\u00f1eco sollozando\u2014 que desde hoy voy a ser bueno!<\/p>\n<p>\u2014Todos los ni\u00f1os\u2014 replico Goro \u2014dicen lo mismo cuando quieren conseguir algo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Le prometo ir a la escuela, estudiar mucho y hacerme un hombre de provecho!<\/p>\n<p>\u2014Todos los ni\u00f1os repiten la misma canci\u00f3n cuando quieren conseguir alguna cosa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero yo no soy como los dem\u00e1s ni\u00f1os! \u00a1Yo soy mejor que todos y digo siempre la verdad! Le prometo, pap\u00e1, aprender un oficio para poder ser el consuelo y el apoyo de su vejez.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0802.gif\" title=\"...comenz\u00f3 a dar saltos y cabriolas...\" width=198 height=288 align=right vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Aunque Goro estaba haciendo esfuerzos para poner cara de fiera, ten\u00eda los ojos llenos de lagrimas y el coraz\u00f3n en un pu\u00f1o por ver en aquel estado tan lamentable a su pobre Pinocho. Y sin decir nada, tom\u00f3 sus herramientas y dos pedacitos de madera y se puso a trabajar con gran ah\u00ednco.<\/p>\n<p>En menos de una hora hab\u00eda hecho los pies; un par de pies esbeltos, finos y nerviosos, como si hubieran sido modelados por un artista genial.<\/p>\n<p>Entonces dijo al mu\u00f1eco:<\/p>\n<p>\u2014Cierra los ojos y du\u00e9rmete.<\/p>\n<p>Pinocho cerr\u00f3 los ojos y se hizo el dormido. Y mientras fing\u00eda dormir, Goro, con un poco de cola que ech\u00f3 en una c\u00e1scara de huevo, le coloc\u00f3 los pies en su sitio; y tan perfectamente los coloc\u00f3, que ni siquiera se notaba la juntura.<\/p>\n<p>Apenas el mu\u00f1eco se encontr\u00f3 con que ten\u00eda unos pies nuevos, se tir\u00f3 de la mesa en que estaba tendido y comenz\u00f3 a dar saltos y cabriolas como si se hubiera vuelto loco de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Para poder pagar a usted lo que ha hecho por m\u00ed\u2014dijo Pinocho a su pap\u00e1\u2014, desde este momento quiero ir a al escuela.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Muy bien, hijo m\u00edo!<\/p>\n<p>\u2014S\u00f3lo que para ir a la escuela necesito un traje.<\/p>\n<p>Goro, que era pobre y no dispon\u00eda de un perro chico, le hizo un trajecillo de papel rameado, un par de zapatos de corteza de \u00e1rbol y un gorrito de miga de pan.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0803.gif\" title=\"Un gorrito de miga de pan\" width=196 height=312 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Pinocho corri\u00f3 inmediatamente a contemplarse en una jofaina llena de agua, y tan contento qued\u00f3, que dijo pavone\u00e1ndose:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Anda! \u00a1Parezco enteramente un se\u00f1orito!<\/p>\n<p>\u2014Es verdad\u2014 replic\u00f3 Goro\u2014; pero ten presente que los verdaderos se\u00f1ores se conocen m\u00e1s por el traje limpio que por el traje hermoso.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1A prop\u00f3sito! \u2014interrumpi\u00f3 el mu\u00f1eco\u2014. Todav\u00eda me falta algo para poder ir a la escuela: me falta lo m\u00e1s necesario.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 es?<\/p>\n<p>\u2014Me falta una cartilla.<\/p>\n<p>\u2014Tienes raz\u00f3n. Pero, \u00bfd\u00f3nde la sacamos?<\/p>\n<p>\u2014Pues sencillamente: se va a una librer\u00eda y se compra.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY el dinero?<\/p>\n<p>\u2014Yo no lo tengo. <\/p>\n<p>\u2014Ni yo tampoco \u2014dijo el buen viejo con tristeza.<\/p>\n<p>Y aunque Pinocho era un muchacho de natural muy alegre, se puso tambi\u00e9n triste; porque cuando la miseria es grande y verdadera, hasta los mismos ni\u00f1os la comprenden y la sienten.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Paciencia! \u2014grit\u00f3 Goro al cabo de un rato, poni\u00e9ndose en pie; y tomando su vieja chaqueta, llena de remiendos y zurcidos, sali\u00f3 r\u00e1pidamente de la casa.<\/p>\n<p>Poco tard\u00f3 en volver, trayendo en la mano la cartilla para su hijito; pero ya no ten\u00eda chaqueta.<\/p>\n<p>Ven\u00eda en mangas de camisa, aunque estaba nevando.<\/p>\n<p>\u00bfY la chaqueta, pap\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1La he vendido!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Porque me daba calor!<\/p>\n<p>Pinocho comprendi\u00f3 lo que hab\u00eda sucedido, y conmovido y con los ojos llenos de l\u00e1grimas, se abraz\u00f3 al cuello de Goro y empez\u00f3 a darle besos, muchos besos.<\/p>\n<p align=center><img src=\/pinocho\/img\/cap08_b.gif width=206 height=217 title=\"Pinocho\"><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap09_t.gif\" width=388 height=97 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho vende su cartilla para ver una funci\u00f3n en el teatro de mu\u00f1ecos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Cuando ya ces\u00f3 de nevar, tom\u00f3 Pinocho el camino de la escuela, llevando bajo el brazo su magn\u00edfica cartilla nueva. Por el camino iba haciendo fant\u00e1sticos proyectos y castillos en el aire, a cu\u00e1l m\u00e1s espl\u00e9ndidos.<\/p>\n<p>Dec\u00eda para su coleto:<\/p>\n<p>\u2014Hoy mismo quiero aprender a leer; ma\u00f1ana, a escribir, y pasado, las cuentas. En cuanto sepa todo esto ganar\u00e9 mocho dinero y con lo primero que tenga le comprar\u00e9 a mi papito una buena chaqueta de pa\u00f1o. \u00bfQu\u00e9 digo de pa\u00f1o? \u00a1No; ha de ser una chaqueta toda bordada de oro y plata, con botones de brillantes! \u00a1Bien se lo merece el pobre! \u00a1Es muy bueno! Tan bueno que para comprarme este libro, y que yo aprenda a leer, ha vendido la \u00fanica chaqueta que ten\u00eda y se ha quedado en mangas de camisa con este fr\u00edo. \u00a1La verdad es que s\u00f3lo los padres son capaces de estos sacrificios!<\/p>\n<p>Mientras iba discurriendo de este modo y hablando para s\u00ed, le pareci\u00f3 sentir a lo lejos una m\u00fasica de p\u00edfanos y bombo: \u00a1Pi-pi-pi, pi-pi-pi, pom-pom, pom-pom! <\/p>\n<p>Se detuvo y se puso a escuchar. Aquellos sonidos ven\u00edan por una larga calle transversal que conduc\u00eda a un paseo orilla del mar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 esa m\u00fasica? \u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima tener que ir a la escuela, porque si<br \/>\nno!&#8230;<\/p>\n<p>Permaneci\u00f3 un instante indeciso, sin saber qu\u00e9 hacer; pero no hab\u00eda mas remedio que tomar una resoluci\u00f3n: ir a la escuela, o\u00edr a la m\u00fasica.<\/p>\n<p>Por fin se decidi\u00f3 el monigote, y encogi\u00e9ndose de hombros, dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bah! \u00a1Iremos hoy a la m\u00fasica, y ma\u00f1ana a la escuela! As\u00ed como as\u00ed, para ir a la escuela siempre hay tiempo de sobra!<\/p>\n<p>Y tomando por la calle transversal, ech\u00f3 a correr. A medida que iba corriendo sent\u00eda m\u00e1s cercanos los p\u00edfanos y el bombo: \u00a1Pi-Pi-pi, pi-pi-pi; pom-pom, pom-pom!<\/p>\n<p>De pronto desemboc\u00f3 en una plazoleta llena de gente arremolinada en torno de un gran barrac\u00f3n de madera, cubierto de tela de colores chillones.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 barrac\u00f3n es ese! \u2014pregunt\u00f3 Pinocho a un muchacho que vio al lado suyo.<\/p>\n<p>\u2014Lee el cartel.<\/p>\n<p>\u2014Lo leer\u00eda con mucho gusto, pero es el caso que hoy precisamente no puedo todav\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buen lila est\u00e1s hecho! Yo te lo leer\u00e9. \u00bfVes esas letras grandes encarnadas? Pues, mira, dicen: GRAN TEATRO DE MU\u00d1ECOS.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap0901.gif\" title=\"\u00bfQuiere darme veinte c\u00e9ntimos por esta cartilla nueva?\" width=381 height=260 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>\u2014\u00bfHace mucho que ha empezado la funci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2014Va a empezar ahora mismo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto cuesta la entrada?<\/p>\n<p>\u2014Veinte c\u00e9ntimos.<\/p>\n<p>Pinocho, que ya estaba dominado por la curiosidad, dijo descaradamente al otro muchacho:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres prestarme veinte c\u00e9ntimos hasta ma\u00f1ana?<\/p>\n<p>\u2014Te los prestar\u00eda con mucho gusto\u2014 contest\u00f3 el otro con tono zumb\u00f3n y remedando a Pinocho\u2014; pero es el caso que hoy precisamente no puedo.<\/p>\n<p>\u2014Te vendo mi chaqueta por veinte c\u00e9ntimos\u2014 dijo entonces el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 quieres que haba yo con esa chaqueta de papel pintado! Si te llueve encima, no tendr\u00e1s el trabajo de quit\u00e1rtela, porque se caer\u00e1 ella sola.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres comprarme mis zapatos?<\/p>\n<p>\u2014S\u00f3lo sirven para encender fuego.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto me das por el gorro?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya un negocio! \u00a1Un gorro de miga de pan! \u00a1Me lo comer\u00edan los ratones en: la misma cabeza!<\/p>\n<p>Pinocho estaba ya sobre ascuas. Pensaba hacer una \u00faltima proposici\u00f3n; pero le faltaba valor, dudaba, quer\u00eda intentarlo, volv\u00eda a vacilar. Por \u00faltimo se decidi\u00f3 y dijo:<\/p>\n<p>Quieres darme veinte c\u00e9ntimos por esta cartilla nueva<\/p>\n<p>\u2014Yo soy un ni\u00f1o y no compro nada a los dem\u00e1s ni\u00f1os\u2014 contest\u00f3 el otro, que ten\u00eda m\u00e1s juicio que Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo compro la cartilla por veinte c\u00e9ntimos!\u2014 dijo entonces un trapero que escuchaba la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y de esta manera fue vendida aquella cartilla, mientras que el pobre Goro estaba en mangas de camisa y tiritando de fr\u00edo, por haber vendido su \u00fanica chaqueta para comprar el libro a su hijo.<\/p>\n<p align=center><img src=\/pinocho\/img\/cap09_b.gif width=217 height=224 title=\"Pinocho\"><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p><!--NoAds--><br \/>\n<!--OffWidget--><\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap10_t.gif\" width=385 height=92 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Los mu\u00f1ecos del teatro reconocen a su hermano Pinocho y le reciben con las mayores demostraciones de alegr\u00eda; pero en lo mejor de la fiesta aparece el amo de los mu\u00f1ecos, Tragalumbre, y Pinocho corre peligro de terminar sus aventuras de mala manera.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Cuando entr\u00f3 Pinocho en el teatro de los mu\u00f1ecos, ocurri\u00f3 algo que produjo casi una revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Empecemos por decir que el tel\u00f3n estaba levantado y que hab\u00eda empezado la funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estaban en escena Arlequ\u00edn y Polichinela, que disputaban acaloradamente, y que, seg\u00fan costumbre, de un momento a otro acabar\u00edan reparti\u00e9ndose un cargamento de estacazos y bofetadas.<\/p>\n<p>El p\u00fablico segu\u00eda con gran atenci\u00f3n la escena, prorrumpiendo en grandes risas al ver aquellos dos mu\u00f1ecos que gesticulaban y se insultaban con tanta propiedad, que parec\u00edan realmente dos seres racionales, dos personas de carne y hueso.<\/p>\n<p>Pero de pronto deja Arlequ\u00edn de recitar su parte y volvi\u00e9ndose frente al p\u00fablico, se\u00f1ala con la mano el fondo de la sala y empieza a vociferar con grandes gestos y tono dram\u00e1tico:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh! \u00a1Ah! \u00a1Qu\u00e9 veo! \u00a1Cielos! \u00bfEs ilusi\u00f3n de mi mente acalorada o delirio insano de la fantas\u00eda? \u00a1S\u00ed, es \u00e9l! \u00a1\u00a1\u00c9l!! \u00a1\u00a1\u00a1Pinocho!!!<\/p>\n<p>\u00a1\u00c9l es! \u00a1Es \u00e9l! \u00a1Pinocho! \u2014dijo Polichinela.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es \u00e9l, no hay duda!\u2014 chill\u00f3 Colombina, asomando la cabeza entre bastidores.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es Pinocho! \u00a1Es Pinocho!\u2014 gritaron a coro los dem\u00e1s mu\u00f1ecos de la compa\u00f1\u00eda, saliendo al escenario\u2014. \u00a1Es nuestro hermano Pinocho! \u00a1Viva Pinocho! \u00a1Vivaaa&#8230;!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pinocho, ven ac\u00e1!\u2014 grit\u00f3 Arlequ\u00edn\u2014. \u00a1Ven a los brazos de tus hermanos de madera!<\/p>\n<p>Al o\u00edr tan amable invitaci\u00f3n, no pudo contenerse Pinocho, y en tres saltos pas\u00f3 desde la entrada general a las butacas; de las butacas a la cabeza del director de orquesta, y de la cabeza del director de orquesta al escenario.<\/p>\n<p>\u00a1Que de abrazos! \u00a1Qu\u00e9 de besos! \u00a1Qu\u00e9 de achuchones, palmaditas y hasta pellizcos de amistad, de afecto, de alegr\u00eda! Es imposible figurarse el bullicio y el jaleo que produjo la triunfal entrada de Pinocho en aquella compa\u00f1\u00eda dram\u00e1tica de madera.<\/p>\n<p>No hay que decir que el espect\u00e1culo era conmovedor; pero el p\u00fablico de la entrada general, viendo que la comedia no segu\u00eda, se impacient\u00f3 y empez\u00f3 a gritar:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Que siga la comedia! \u00a1Queremos la comedia!<\/p>\n<p>Todo fue in\u00fatil, porque los mu\u00f1ecos, en vez de continuar desempe\u00f1ando sus papeles en la comedia, redoblaron sus gritos y algazara, y tomando a Pinocho en hombros, empezaron a pasearle triunfalmente por delante de las candilejas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap1001.gif\" title=\"-\u00bfEs ilusi\u00f3n de mi mente acalorado...?\" width=373 height=241 align=left vspace=5 hspace=8><\/p>\n<p>Entonces sali\u00f3 el due\u00f1o del teatro, un hombrazo tremendo, y tan fe\u00edsimo que s\u00f3lo verle daba miedo. Ten\u00eda unas enormes barbas negras como la pez, y tan largas, que llegaban hasta el suelo. \u00a1Como que se las pisaba al andar! Su boca era grande como un horno, sus ojos parec\u00edan dos faroles rojos encendidos. Llevaba en las manos unas disciplinas, hechas de serpientes y rabos de zorros.<\/p>\n<p>Ante aquella inesperada aparici\u00f3n, todos los mu\u00f1ecos enmudecieron.<\/p>\n<p>Se hubiera o\u00eddo el vuelo de una mosca. Los pobres mu\u00f1ecos y mu\u00f1ecas tiritaban de miedo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 has venido a armar este jaleo en mi teatro?\u2014 pregunt\u00f3 a Pinocho aquel gigante con vozarr\u00f3n terrible.<\/p>\n<p>\u2014Crea usted, se\u00f1or, que no ha sido culpa m\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Basta ya! Despu\u00e9s ajustaremos nuestras cuentas!\u2014 dijo el empresario, metiendo a Pinocho detr\u00e1s de las bambalinas y colg\u00e1ndole de un clavo.<\/p>\n<p>Terminada la funci\u00f3n, el due\u00f1o del teatro se fue a la cocina, en la cual estaba preparando su cena: un carnero ceb\u00f3n atravesado en un asador, que giraba lentamente sobre el fuego. Pero como faltaba algo de le\u00f1a para que el asado estuviera en su punto y bien dorado, llam\u00f3 a Arlequ\u00edn y a Polichinela, y les dijo:<\/p>\n<p>\u2014Traedme en seguida aquel mu\u00f1eco que dej\u00e9 colgado de un clavo. Me parece que est\u00e1 hecho de madera bien seca, y estoy seguro de que en cuanto le echemos al fuego dar\u00e1 una buena llama para terminar el asado.<\/p>\n<p>Arlequ\u00edn y Polichinela dudaron al principio; pero, aterrorizados ante una col\u00e9rica mirada de su due\u00f1o, obedecieron. Salieron de la cocina, y al poco tiempo llevaron en sus brazos al pobre Pinocho, que revolvi\u00e9ndose como una anguila que se saca del agua, chillaba desesperadamente:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pap\u00e1, pap\u00e1, s\u00e1lvame! \u00a1Yo no quiero morir! \u00a1No! \u00a1No! \u00a1No quiero! \u00a1Pap\u00e1, pap\u00e1&#8230;!<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap1002.gif\" title=\"Ante aquella inesperada aparici\u00f3n, todos los mu\u00f1ecos enmudecieron\" width=312 height=391><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap11_t.gif\" width=394 height=143 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Tragalumbre estornuda y perdona a Pinocho, el cual, despu\u00e9s salva la vida de su amigo Arlequ\u00edn.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Tragalumbre (que \u00e9ste era el nombre del due\u00f1o del teatro! parec\u00eda a primera vista un hombre terrible, sobre todo por aquellas barbazas negras que le tapaban el pecho y las piernas; pero en el fondo no era malo. La prueba es que cuando vio delante de \u00e9l al pobre Pinocho, que pataleaba desesperadamente, y que gritaba: \u00a1No quiero morir! \u00a1No! \u00a1No quiero!, empez\u00f3 a conmoverse y a apiadarse. Al principio quiso mantener sus amenazas; pero por \u00faltimo no pudo contenerse y lanz\u00f3 un estrepitoso estornudo.<\/p>\n<p>El buen Arlequ\u00edn, que estaba acurrucado en un rinc\u00f3n, todo compungido y con ojos de carnero moribundo, al o\u00edr el estornudo se puso content\u00edsimo, y acerc\u00e1ndose a Pinocho le dijo en voz baja:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buena se\u00f1al, hermano! Tragalumbre ha estornudado, lo cual indica que se ha compadecido de ti y que est\u00e1s salvado.<\/p>\n<p>Porque hab\u00e9is de saber que as\u00ed como todo el mundo cuando se enternece, llora, o por lo menos hace como que se limpia las l\u00e1grimas, Tragalumbre ten\u00eda la ocurrencia de estornudar cada vez que se conmov\u00eda de verdad. Despu\u00e9s de todo, es un sistema como otro cualquiera.<\/p>\n<p>Luego de haber estornudado, Tragalumbre trat\u00f3 de recobrar su aspecto terrible, y grit\u00f3 a Pinocho:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Basta ya de lloriqueos! Tus chillidos me han hecho cosquillas en el est\u00f3mago&#8230; algo as\u00ed como&#8230; \u00a1Vamos, que siento una&#8230; \u00a1ahch\u00edss! \u00a1ahchiss!<\/p>\n<p>Y lanz\u00f3 otros dos formidables estornudos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Jes\u00fas!\u2014 dijo Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Gracias! \u00bfY tu pap\u00e1? \u00bfY tu mam\u00e1? \u00bfEst\u00e1n buenos?\u2014 pregunt\u00f3 Tragalumbre.<\/p>\n<p>\u2014Mi pap\u00e1, s\u00ed; pero a mi mam\u00e1 no la he conocido nunca.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 disgusto tan grande tendr\u00eda tu pobre padre si yo te arrojara al fuego! \u00a1Pobre viejo! \u00a1Tengo l\u00e1stima de \u00e9l! \u00a1Ahchiss!, \u00a1ahchiss!<\/p>\n<p>Y estornud\u00f3 otras tres veces.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Jes\u00fas\u2014 dijo Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Gracias! En fin, tambi\u00e9n yo soy digno de compasi\u00f3n, porque ya ves, no tengo le\u00f1a bastante para terminar ese asado, y la verdad, t\u00fa me hubieras sido muy \u00fatil. Pero, \u00bfqu\u00e9 le vamos a hacer? \u00a1Me has dado lastima! \u00a1Tendremos paciencia!&#8230; En tu lugar echar\u00e9 al fuego a cualquiera de mis mu\u00f1ecos. \u00a1Hola, guardias!<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap1101.gif\" title=\"-\u00a1Prended a Arlequ\u00edn!\" width=340 height=384><\/p>\n<p>Al o\u00edr esta llamada aparecieron en el acto dos guardias civiles de madera altos, altos y delgados, delgados, con el tricornio en la cabeza y el sable desenvainado, en la mano.<\/p>\n<p>Entonces Tragalumbre les dijo con voz imperiosa:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Prended a Arlequ\u00edn, y despu\u00e9s de bien atado arrojadle al fuego! \u00a1Quiero que mi carnero est\u00e9 bien dorado!<\/p>\n<p>\u00a1Figuraos el espanto del pobre Arlequ\u00edn! Se le doblaron las piernas de temor y cay\u00f3 al suelo.<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap1102.gif\" title=\"Pinocho\" width=367 height=579><\/p>\n<p>Al presenciar este conmovedor espect\u00e1culo se arroj\u00f3 Pinocho a los pies de Tragalumbre, y llen\u00e1ndole de l\u00e1grimas su largu\u00edsima barba, empez\u00f3 a decir con voz suplicante:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Piedad, se\u00f1or Tragalumbre!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aqu\u00ed no hay ning\u00fan se\u00f1or!\u2014 respondi\u00f3 con dureza Tragalumbre.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Piedad, noble caballero!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aqu\u00ed no hay caballeros!<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap1103.gif\" title=\"...y empezaron a saltar y a bailar\" width=367 height=579><\/p>\n<p>\u2014\u00a1Piedad, Excelencia!<\/p>\n<p>El tratamiento de Excelencia consigui\u00f3 suavizar un tanto la terrible expresi\u00f3n del rostro de Tragalumbre, y volvi\u00e9ndose de pronto m\u00e1s humano y tratable, dijo a Pinocho:<\/p>\n<p>\u2014Y bien, \u00bfqu\u00e9 es lo que quieres?<\/p>\n<p>\u2014El perd\u00f3n del pobre Arlequ\u00edn.<\/p>\n<p>\u2014Eso no puede ser, amiguito. Si te he perdonado a ti, tengo que echarle al fuego en tu lugar. No quiero que mi carnero est\u00e9 poco asado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1En ese caso, yo s\u00e9 cu\u00e1l es mi deber!\u2014 dijo arrogantemente Pinocho, tirando al suelo su gorro de miga de pan\u2014. \u00a1En marcha, se\u00f1ores guardias! \u00a1Atenme y arr\u00f3jenme al fuego! \u00a1No, no es justo y no puedo consentir que mi buen amigo Arlequ\u00edn muera por mi causa!<\/p>\n<p>Estas palabras, dichas en voz alta y con acento heroico, hicieron llorar a todos los mu\u00f1ecos que presenciaban la escena. Los mismos guardias, a pesar de ser de madera, lloraban como dos borreguillos.<\/p>\n<p>Al principio permaneci\u00f3 Tragalumbre insensible y fr\u00edo como un m\u00e1rmol; pero poco a poco comenz\u00f3 a enternecerse y a estornudar. Y despu\u00e9s de lanzar cuatro o cinco tremendos estornudos, abri\u00f3 los brazos y dijo afectuosamente a Pinocho:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eres un buen muchacho! \u00a1Ven a mis brazos y dame un beso!<\/p>\n<p>Pinocho acudi\u00f3 corriendo, y trepando como una ardilla por la barba de Tragalumbre, le dio un prolongado y sonoro beso en la misma punta de la nariz.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe modo que estoy perdonado?\u2014 pregunt\u00f3 el pobre Arlequ\u00edn con voz que apenas se o\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Est\u00e1s perdonado!\u2014 respondi\u00f3 Tragalumbre.<\/p>\n<p>Dicho esto lanz\u00f3 un profundo suspiro, y bajando la cabeza murmur\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Paciencia! Por esta noche me resignar\u00e9 a comer el carnero, medio crudo; pero lo que es otra vez, \u00a1pobre del que le toque!<\/p>\n<p>Apenas los mu\u00f1ecos oyeron que Arlequ\u00edn estaba perdonado, corrieron al escenario, encendieron todas las luces, como en las noches de gala, y empezaron a saltar y a bailar.<\/p>\n<p>Cuando amaneci\u00f3 segu\u00edan bailando todav\u00eda.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap12_t.gif\" width=418 height=153 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Tragalumbre regala a Pinocho cinco monedas de oro para que se las lleve a su padre Goro; pero Pinocho se deja enga\u00f1ar por la zorra y el gato y se marcha con ellos.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Al d\u00eda siguiente Tragalumbre llam\u00f3 aparte a Pinocho y le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo se llama tu padre?<\/p>\n<p>\u2014Goro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOu\u00e9 oficio tiene?<\/p>\n<p>\u2014El de pobre.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfGana mucho?<\/p>\n<p>\u2014Lo bastante para no tener nunca un c\u00e9ntimo en el bolsillo. Fig\u00farese que para comprarme la cartilla que yo necesitaba para ir a la escuela  vendi\u00f3 la \u00fanica chaqueta que ten\u00eda; una chaqueta tan llena de remiendos   de piezas que parec\u00eda un mapa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre hombre! \u00a1Me da l\u00e1stima! Aqu\u00ed tienes cinco monedas de oro. Vete en seguida a llev\u00e1rselas, y dale muchos recuerdos de mi parte.<\/p>\n<p>Como puede suponerse, Pinocho dio miles de gracias a Tragalumbre; abraz\u00f3 uno por uno a todos los mu\u00f1ecos de la compa\u00f1\u00eda, incluso a los guardias civiles, y lleno de alegr\u00eda se puso en camino con direcci\u00f3n a su casa.<\/p>\n<p>Pero todav\u00eda no hab\u00eda andado medio kil\u00f3metro, cuando encontr\u00f3 una zorra coja y un gato ciego, que iban andando poquito a poco y ayud\u00e1ndose uno a otro, como buenos amigos. La zorra andaba apoy\u00e1ndose en el gato, que a su vez se dejaba guiar por la zorra.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buenas d\u00edas, Pinocho! \u2014le dijo la zorra, salud\u00e1ndole gentilmente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo sabes mi nombre? \u2014pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014Porque conozco mucho a tu papa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde le has visto?<\/p>\n<p>\u2014Le vi ayer en la puerta de su casa.<\/p>\n<p>\u00bfY que hac\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014Estaba en mangas de camisa y tiritaba de fr\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre papa\u00edto m\u00edo! Pero, si Dios quiere, desde hoy ya no tendr\u00e1 fr\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Porque yo me he convertido en un gran se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfT\u00fa, un gran se\u00f1or?\u2014 dijo la zorra comenzando a re\u00edr burlona y descaradamente. Tambi\u00e9n se re\u00eda el gato, pero trataba de ocultarlo atus\u00e1ndose los bigotes con una de las manos.<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap1201.gif\" title=\"-\u00bfC\u00f3mo sabes mi nombre?\" width=286 height=236><\/DIV><\/p>\n[-\u00bfC\u00f3mo sabes mi nombre?]\n<p>\u2014\u00a1No es caso de risa!\u2014 replic\u00f3 Pinocho incomodado\u2014. No es por daros envidia; pero mirad esto, si es que entend\u00e9is de dinero. Estas son cinco magn\u00edficas monedas de oro.<\/p>\n<p>Y ense\u00f1\u00f3 las monedas que le hab\u00eda regalado Tragalumbre.<\/p>\n<p>Al o\u00edr el simp\u00e1tico ruido del oro, la zorra coja, sin darse cuenta, alarg\u00f3 la pata que parec\u00eda coja, y el gato ciego abri\u00f3 tanto los ojos, que parec\u00edan dos faroles verdes; pero volvi\u00f3 a cerrarlos tan r\u00e1pidamente, que Pinocho no lleg\u00f3, a notarlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 piensas hacer con ese dinero!\u2014 pregunt\u00f3 la zorra.<\/p>\n<p>\u2014Ante todo\u2014 contest\u00f3 el mu\u00f1eco\u2014, quiero comprar a mi pap\u00e1 una hermosa chaqueta nueva, toda bordada en oro y plata, y con botones de brillantes, y despu\u00e9s me comprar\u00e9 una cartilla para m\u00ed,<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPara ti?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Claro est\u00e1; como que quiero ir a la escuela y estudiar mucho!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dios te libre!\u2014 dijo la zorra\u2014. M\u00edrate en m\u00ed. Por mi loca afici\u00f3n al estudio he perdido una pata.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dios te libre!\u2014 dijo el gato\u2014. M\u00edrate en m\u00ed. Por mi loca afici\u00f3n al estudio he perdido la vista de los dos ojos.<\/p>\n<p>En aquel instante un mirlo blanco que estaba encaramado en un seto a orilla del camino, dej\u00f3 o\u00edr su acostumbrado silbido y dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pinocho, no hagas caso de los consejos de las malas compa\u00f1\u00edas, porque tendr\u00e1s que arrepentirte!<\/p>\n<p>\u00a1Pobre mirlo; nunca lo hubiera dicho! El gato, dando un gran salto, le cay\u00f3 encima, y sin dejarle tiempo ni para decir \u00a1ay!, se lo trag\u00f3 de un bocado, con plumas y todo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de comerlo y de haberse limpiado el hocico, cerr\u00f3 los ojos y volvi\u00f3 a hacerse el ciego nuevamente.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre mirlo!\u2014 dijo Pinocho al gato\u2014. \u00bfPor qu\u00e9 has hecho eso?<\/p>\n<p>\u2014Para darle una lecci\u00f3n. As\u00ed aprender\u00e1 para otra vez a no meterse en camisa de once varas ni en conversaciones ajenas.<\/p>\n<p>Cuando ya estaban a mitad del camino, la zorra se detuvo de pronto y dijo a Pinocho:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres aumentar tus monedas de oro?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p>\u00bfQuieres hacer con s\u00f3lo esas cinco monedas, ciento, mil, dos mil?.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya lo creo! Pero, \u00bfde que modo?<\/p>\n<p>\u2014De un modo muy sencillo. En vez de ir a tu casa, vente con nosotros.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY ad\u00f3nde vamos?<\/p>\n<p>\u2014Al pa\u00eds de los b\u00fahos.<\/p>\n<p>Pinocho medit\u00f3 un instante, pero al fin dijo resueltamente:<\/p>\n<p>\u2014No, no quiero. Ya estoy cerca de mi casa, y quiero ir a buscar a mi pap\u00e1, que me est\u00e1 esperando. \u00a1Pobre viejo! Estar\u00e1 muy triste. \u00a1Dios sabe cu\u00e1nto habr\u00e1 suspirado desde ayer al no verme volver! He sido un mal hijo, y el grillo parlante ten\u00eda raz\u00f3n cuando me dec\u00eda que a los ni\u00f1os desobedientes les castiga Dios. Yo lo s\u00e9 por experiencia, porque me he buscado muchas desgracias, y aun anoche mismo me vi bien en peligro en casa de Tragalumbre. \u00a1Uf! \u00a1S\u00f3lo el recordarlo me da fr\u00edo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah! \u00bfTe empe\u00f1as en volver a tu casa? Bueno; pues vete; peor para ti.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Peor para ti!\u2014 repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pi\u00e9nsalo bien, Pinocho, porque pierdes la ocasi\u00f3n de hacer fortuna.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1De hacer fortuna!\u2014 repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<p>\u2014De hoy a ma\u00f1ana, tus cinco monedas se hubieran convertido en dos mil.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dos mil!\u2014 repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfc\u00f3mo es posible que se conviertan en tantas pregunt\u00f3 Pino\u00e7ho, quedando con la boca abierta por la sorpresa.<\/p>\n<p>\u2014Pues ver\u00e1s\u2014 dijo la zorra\u2014. Sabr\u00e1s que en el pa\u00eds de los b\u00fahos hay un campo extraordinario, al cual llaman todos el Campo de los Milagros. T\u00fa haces un agujero en aquel campo y meter; por ejemplo, una moneda de oro. Tapas despu\u00e9s el agujero con tierra, lo riegas con un poco de agua, echas encima un poquito de sal, y ya puedes irte tranquilamente a dormir en tu cama. Durante la noche la moneda echa ra\u00edces y ramas, y cuando vuelvas al campo, a la ma\u00f1ana siguiente, \u00bfsabes lo que encuentras? Pues un hermoso \u00e1rbol que est\u00e1 tan cargado de oro como las espigas lo est\u00e1n de granos de trigo en el mes de Junio.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed, pues\u2014 dijo Pinocho, que estaba cada vez m\u00e1s asombrado\u2014, si yo enterrase en ese campo mis cinco monedas de oro, \u00bfcu\u00e1ntas encontrar\u00eda a la ma\u00f1ana siguiente?<\/p>\n<p>\u2014Es una cuenta sencill\u00edsima\u2014 contesto la zorra\u2014; una cuenta que puede echarse con los dedos. Pongamos que cada moneda se convierte en un racimo de quinientas; multiplica quinientas por cinco, y ver\u00e1s que ma\u00f1ana puedes tener en el bolsillo dos mil quinientas monedas de oro contantes y sonantes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, qu\u00e9 hermosura!\u2014 grit\u00f3 Pinocho saltando de alegr\u00eda\u2014. En cuando recoja todas esas monedas me quedar\u00e9 con dos mil para m\u00ed, y os dar\u00e9 a vosotros quinientas de regalo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUn regalo a nosotros?\u2014 dijo la zorra con acento desde\u00f1oso y ofendido\u2014. \u00a1Dios te guarde de hacerlo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dios te guarde de hacerlo!\u2014 repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<p>\u2014Nosotros no trabajamos por el vil inter\u00e9s\u2014 continu\u00f3 la zorra-; trabajamos s\u00f3lo por enriquecer a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1A los dem\u00e1s!\u2014 repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 excelentes personas!\u2014pens\u00f3 Pinocho; y olvid\u00e1ndose en el acto de su papa\u00edto, de la chaqueta nueva, de la cartilla y de todos sus buenos prop\u00f3sitos, dijo a la zorra y al gato:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos en seguida; os acompa\u00f1o!<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap1202.gif\" title=\"Pinocho\" width=230 height=254><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap03_t.gif\" width=390 height=101 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>La posada de El Cangrejo Rojo<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Andando, andando, llegaron al terminar la tarde, rendidos de cansancio y de fatiga, a la posada de El Cangrejo Rojo.<\/p>\n<p>\u2014Deteng\u00e1monos aqu\u00ed un poco\u2014dijo la zorra\u2014. Tomaremos un bocadillo y descansaremos unas cuantas horas. A media noche nos pondremos de nuevo en camino hacia el Campo de los Milagros.<\/p>\n<p>Entraron en la posada, y se sentaron en torno de una mesa, pero ninguno de los tres ten\u00eda apetito.<\/p>\n<p>El pobre gato, que ten\u00eda el est\u00f3mago sucio, s\u00f3lo pudo comer treinta y cinco salmonetes a la mayonesa y cuatro raciones de callos a la andaluza; pero como le pareci\u00f3 que los callos no estaban muy sustanciosos, hizo que les agregaran as\u00ed como kilo y medio de longaniza y tres kilos de jam\u00f3n bien magro.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la zorra hubiera tomado alguna cosilla; pero el m\u00e9dico le hab\u00eda ordenado dieta absoluta, y tuvo que conformarse con una liebre m\u00e1s grande que un borrego, adornada con unas dos docenas de capones bien cebados y de pollitos tomateros. Despu\u00e9s de la liebre se hizo traer un estofado de perdices, tres platos de langosta, un un asado de conejo y dos sartas de chorizos. Por \u00faltimo, pidi\u00f3 para postre unos cuantos kilos de uva moscatel, un mel\u00f3n y dos sand\u00edas, diciendo que no quer\u00eda nada m\u00e1s, porque estaba tan desganada que no quer\u00eda ni ver la comida.<\/p>\n<p>El que menos comi\u00f3 de los tres fue Pinocho, que se content\u00f3 con una nuez y un mendruguillo de pan, y aun dej\u00f3 algo en el plato.<\/p>\n<p>El Pobre muchacho ten\u00eda el pensamiento fijo en el Campo de los Milagros, y hab\u00eda cogido ya una indigesti\u00f3n de monedas de oro. Cuando acabaron de cenar dijo la zorra al posadero:<\/p>\n<p>\u2014Prep\u00e1renos dos buenos cuartos, uno para el se\u00f1or Pinocho y otro para mi compa\u00f1ero y para m\u00ed. Antes de marcharnos echaremos un sue\u00f1ecillo. Pero tenga presente que a media noche queremos estar despiertos para continuar nuestro viaje.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, se\u00f1ores\u2014 respondi\u00f3 el posadero gui\u00f1ando el ojo a la zorra y al gato, como queriendo decirles: \u00a1Ya os he comprendido, compadres!<\/p>\n<p>Apenas cay\u00f3 Pinocho en la cama, se qued\u00f3 dormido y empez\u00f3 a so\u00f1ar. Y as\u00ed so\u00f1ando le parec\u00eda estar en medio de un campo, y que este campo estaba todo lleno de arbolillos cargados de racimos formados por monedas de oro, que al ser movidas por el aire hac\u00edan tin, tin, tin, como si quisieran decir: <\/p>\n<p>\u00a1Aqu\u00ed estamos para el que nos quiera llevar! Pero cuando Pinocho estaba en lo mejor, es decir, cuando ya extend\u00eda las manos para coger aquellas monedas y met\u00e9rselas en el bolsillo, fue despertado de pronto por tres fuertes golpes que dieron en la puerta del cuarto.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap13a.jpg\" title=\"El que menos comi\u00f3 de los tres fue Pinocho\" width=300 height=296><\/div>\n<p>Era el posadero, que ven\u00eda a decirle que era media noche.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1n ya dispuestos mis compa\u00f1eros?\u2014 pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo dispuestos? \u00a1Ya hace dos horas que se fueron!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00edan tanta prisa?<\/p>\n<p>\u2014Porque el gato ha recibido un parte telegr\u00e1fico diciendo que el mayor de sus gatitos est\u00e1 en peligro de muerte por culpa de los saballones.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHan pagada la cena?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo es eso? Son personas muy bien educadas, y no hab\u00edan de hacer tama\u00f1a ofensa a un caballero como usted.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Diantre! \u00a1Pues es una ofensa que hubiera recibido con mucho gusto!\u2014 dijo Pinocho\u2014. Despu\u00e9s pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u00bfY d\u00f3nde han dicho que me esperaban esos buenos amigos?<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana al amanecer, en el Campo de los Milagros.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber tenido que soltar una de sus monedas para pagar la cena de los tres, sali\u00f3 Pinocho de la posada.<\/p>\n<p>Pero puede decirse que sali\u00f3 a tientas, porque la noche estaba tan oscura, que no se ve\u00edan los dedos de la mano. Por todo alrededor no se o\u00eda moverse una hoja. \u00danicamente alg\u00fan que otro p\u00e1jaro nocturno cruzaba el camino de un lado a otro, tropezando a veces con la nariz de Pinocho, el cual daba un salto y gritaba lleno de miedo:<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n va?, y entonces el eco repet\u00eda a lo lejos: \u00bfQui\u00e9n va?, \u00bfQui\u00e9n va?, \u00bfQui\u00e9n va?<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap13b.jpg\" title=\"Era el posadero que ven\u00eda a decirle que era media noche\" width=300 height=296><\/div>\n<p>En tanto segu\u00eda Pinocho su camino, y a poco vio en el tronco de un \u00e1rbol un animalito muy peque\u00f1o, que reluc\u00eda con resplandor p\u00e1lido y opaco, como luce una mariposa detr\u00e1s de la porcelana transparente de una lamparilla de noche.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n eres?\u2014 pregunt\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Soy la sombra del grillo-parlante!\u2014 respondi\u00f3 el animalito con una vocecita d\u00e9bil, d\u00e9bil, que parec\u00eda venir del otro mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 me quieres?\u2014dijo el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014Quiero darte un consejo. Vu\u00e9lvete por tu camino y lleva esas cuatro monedas que te quedan a tu pobre papa\u00edto, que llora y se desespera al no verte.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana mi Papa\u00edto se convertir\u00e1 en un gran se\u00f1or, porque en vez de cuatro monedas tendr\u00e1 dos mil<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hijo m\u00edo, no te f\u00edes de los que te ofrecen hacerte rico de la noche a la ma\u00f1ana! Generalmente, o son locos o embusteros que tratan de enga\u00f1ar a los dem\u00e1s. Cr\u00e9eme a m\u00ed, que te quiero bien: vu\u00e9lvete a tu casa.<\/p>\n<p>\u2014Pues a pesar de eso, yo sigo adelante.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mira que es muy tarde!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Quiero seguir adelante!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mira que la noche est\u00e1 muy oscura!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Te digo que quiero seguir adelante!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mira que este camino es muy peligroso!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Que lo sea! \u00a1Yo sigo adelante!<\/p>\n<p>\u2014Acu\u00e9rdate de que a los muchachos que no obedecen m\u00e1s que a su capricho y a su voluntad, les castiga Dios, y pronto o tarde tienen que arrepentirse.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed, ya lo s\u00e9! \u00a1La misma historia de siempre! \u00a1Buenas noches!  <\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buenas noches, Pinocho! \u00a1Que Dios te guarde del relente y de los ladrones!<\/p>\n<p>Apenas termin\u00f3 de hablar la sombra del grillo-parlante, se apag\u00f3 su lucecita como si la hubieran soplado, y el camino qued\u00f3 a\u00fan m\u00e1s oscuro que antes.<\/p>\n<p align=center><img src=\/pinocho\/img\/cap13c.gif width=201 height=105 title=\"Pinocho\"><\/p>\n<!--nextpage-->\n<h3 align=center><b><i>Por no haber hecho caso a los consejos del grillo-parlante, se encuentra Pinocho con unos ladrones.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>\u2014\u00a1Verdaderamente que los ni\u00f1os somos bien desgraciados!\u2014 se dec\u00eda el mu\u00f1eco al emprender de nuevo su viaje\u2014. \u00a1Todo el mundo nos grita, todos nos ri\u00f1en y se meten a darnos consejos! Si les hici\u00e9ramos caso, todos har\u00edan oficio de padres o maestros: \u00a1hasta los grillos-parlantes! Por ejemplo por no hacer caso de ese fastidioso grillo; \u00bfqui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas desgracias deber\u00e1n ocurrirme, seg\u00fan \u00e9l! \u00a1Hasta ladrones dice que voy a encontrarme! Menos mal que no creo ni he cre\u00eddo nunca en los ladrones. Para m\u00ed los ladrones han sido inventados por los pap\u00e1s a fin de meter miedo a los muchachos que quieren andar por las noches fuera de su casa. Adem\u00e1s, aunque me los encontrase aqu\u00ed mismo en el camino, \u00bfqu\u00e9 me iba a pasar? De seguro que nada, porque les gritar\u00eda bien fuerte, en su misma cara: \u00abSe\u00f1ores ladrones, \u00bfqu\u00e9 quieren de m\u00ed? \u00a1Les advierto que conmigo no se juega; conque ya pueden largarse de aqu\u00ed, y silencio! Cuando les diga todo esto muy en serio, los pobres ladrones escapar\u00e1n como el viento. \u00a1Ya me parece que los estoy viendo correr! Y en \u00faltimo t\u00e9rmino, si estuvieran tan mal educados que no quisieran escapar, entonces me escapaba yo, y asunto concluido.<\/p>\n<p>Pero no pudo Pinocho terminar sus razonamientos, porque en aquel instante le pareci\u00f3 o\u00edr detr\u00e1s de \u00e9l un ligero ruido de hojas.<\/p>\n<p>Volviose para mirar lo que fuera, y vio en la oscuridad dos mascarones negros que, disfrazados con sacos de carb\u00f3n, corr\u00edan tras \u00e9l dando saltitos de puntillas como dos fantasmas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1n\u2014 se dijo Pinocho; y no, sabiendo d\u00f3nde esconder las cuatro monedas de oro, se las meti\u00f3 en la boca debajo de la lengua.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s trat\u00f3 de escapar; pero a\u00fan no hab\u00eda dado el primer paso, cuando sinti\u00f3 que le agarraban por los brazos y que dos voces horribles y cavernosas le dec\u00edan:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1La bolsa o la vida!<\/p>\n<p>No pudiendo Pinocho contestar de palabra, porque se lo imped\u00edan las monedas que ten\u00eda en la boca, hizo mil gestos y se\u00f1as para a entender a aquellos dos encapuchados (de los cuales s\u00f3lo pod\u00eda verse los ojos por unos agujeros hechos en los sacos) que \u00e9l era un pobre mu\u00f1eco, y que no ten\u00eda en el bolsillo ni siquiera un c\u00e9ntimo partido por la mitad.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ea, vamos! \u00a1Menos gestos, y venga pronto el dinero!\u2014 gritaron bruscamente los dos bandidos. <\/p>\n<p>Y el mu\u00f1eco hizo de nuevo con la cabeza y con las manos un gesto como diciendo: \u00a1No tengo absolutamente nada!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Saca pronto el dinero, o eres muerto:\u2014dijo el m\u00e1s alto de los dos ladrones.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap14a.jpg\" title=\"...sinti\u00f3 que le agarraban por los brazos...\" width=300 height=276><\/div>\n<p>\u2014\u00a1Muerto!\u2014 repiti\u00f3 el otro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y despu\u00e9s de matarte a ti, mataremos tambi\u00e9n a tu padre!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tambi\u00e9n a tu padre!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, no, no! \u00a1A mi pobre pap\u00e1 no!\u2014 grit\u00f3 Pinocho con acento desesperado; pero al gritar le sonaron las monedas en la boca.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah, brib\u00f3n! \u00bfConque llevabas escondido el dinero en la boca? \u00a1Esc\u00fapelo en seguida!<\/p>\n<p>Y Pinocho firme como una roca.<\/p>\n<p>\u2014Te haces el sordo, \u00bfeh? \u00a1Pues espera, y ya ver\u00e1s c\u00f3mo nosotros hacemos que lo escupas!<\/p>\n<p>Uno de ellos cogi\u00f3 el mu\u00f1eco por la punta de la nariz y el otro por la barba, y comenzaron a tirar cada uno por su lado a fin de obligarle a que abriera la boca; pero no fue posible: parec\u00eda como si estuviera clavada y remachada.<\/p>\n<p>Entonces el m\u00e1s bajo de los dos ladrones sac\u00f3 un enorme cuchillo, y trat\u00f3 de meterlo por entre los labios de Pinocho para obligarle a abrir la boca; mas el mu\u00f1eco, r\u00e1pido como un rel\u00e1mpago, le cogi\u00f3 la mano con los dientes y se la cort\u00f3 en redondo de un mordisco. Figuraos lo asombrado que se quedar\u00eda cuando al echarlo de la boca vio que era una zarpa de gato!<\/p>\n<p>Envalentonado con esta primera victoria, consigui\u00f3 librarse de los ladrones a fuerza de ara\u00f1azos, y saltando por encima de un matorral escap\u00f3 a campo traviesa. Los ladrones echaron a correr tras \u00e9l, como dos perros tras una libre.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una carrera de quince kil\u00f3metros, el pobre Pinocho no pod\u00eda ya m\u00e1s: vi\u00e9ndose perdido, se encaram\u00f3 por el tronco de un alt\u00edsimo pino, y cuando lleg\u00f3 a la copa se sent\u00f3 c\u00f3modamente entre dos ramas. Tambi\u00e9n los ladrones trataron de subir al \u00e1rbol; pero al llegar a la mitad de la altura resbalaron por el tronco y cayeron a tierra, con los pies y las manos despellejados.<\/p>\n<p>Pero no por eso se dieron por vencidos, sino que recogiendo un brazado de le\u00f1a seca, la arrimaron al pie del \u00e1rbol y prendieron fuego. En menos tiempo del que se tarda en decirlo empez\u00f3 a arder el pino. Viendo Pinocho que las llamas iban subiendo cada vez m\u00e1s, y no queriendo terminar asado como un pollo, dio un magn\u00edfico salto desde  lo alto del \u00e1rbol, y se lanz\u00f3 a correr como un gamo por campos y vi\u00f1edos. Y los ladrones detr\u00e1s, siempre detr\u00e1s, sin cansarse nunca.<\/p>\n<p>En tanto empezaba a clarear el d\u00eda, y de pronto se encontr\u00f3 Pinocho con que estaba el paso cortado por un foso ancho y muy profundo, lleno de agua sucia de color de caf\u00e9 con leche. \u00bfQu\u00e9 hacer? El mu\u00f1eco no se detuvo a pensarlo. Tom\u00f3 carrerilla y gritando: \u00a1Una, dos, tres!, salv\u00f3 de un salto el foso, yendo a parar a la otra orilla. Tambi\u00e9n saltaron a su vez los ladrones; pero como no hab\u00edan calculado bien la distancia, \u00a1cataplum!, cayeron de patitas en el agua.<\/p>\n<p>Al sentir Pinocho el golpetazo de la ca\u00edda y las salpicaduras del agua, grit\u00f3, burl\u00e1ndose y sin dejar de correr:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Que siente bien el ba\u00f1o, se\u00f1ores ladrones!<\/p>\n<p>Y ya se figuraba que se habr\u00edan ahogado en el foso, cuando al volver una vez la cabeza vio que segu\u00edan corriendo detr\u00e1s siempre metidos en los sacos y chorreando agua por todas partes.<\/p>\n<p align=center><img src=\/pinocho\/img\/cap08_b.gif width=206 height=217 title=\"Pinocho\"><\/p>\n<!--nextpage-->\n<h3 align=center><b><i>Los ladrones contin\u00faan persiguiendo a Pinocho y cuando al fin consiguen darle alcance, le cuelgan de la Encina grande.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Entonces el mu\u00f1eco, perdida ya toda esperanza de salvaci\u00f3n, estuvo tentado de arrojarse al suelo y darse por vencido; pero al dirigir en torno suyo una mirada, vio a lo lejos blanquear una casita entre las verdes copas de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Si tuviera fuerzas para llegar hasta all\u00ed, quiz\u00e1s podr\u00eda salvarme!\u2014 se dijo.<\/p>\n<p>Y sin perder un segundo se lanz\u00f3 nuevamente a todo correr por el bosque en direcci\u00f3n de aquella casita. Y los ladrones siempre detr\u00e1s.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber corrido desesperadamente durante cerca de dos horas, lleg\u00f3, por \u00faltimo, sin aliento a la puerta de la casita y llam\u00f3.<\/p>\n<p>No respondi\u00f3 nadie.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a llamar con m\u00e1s fuerza, porque sent\u00eda acercarse el rumor de los pasos y la respiraci\u00f3n jadeante de sus perseguidores.<\/p>\n<p>El mismo silencio.<\/p>\n<p>Viendo que el llamar no le daba resultado, empez\u00f3 a dar puntapies y cabezadas en la puerta. Entonces se asom\u00f3 a la ventana una hermosa ni\u00f1a de cabellos de un color azul precioso y de cara blanca como la nieve, con los ojos cerrados y las manos cruzadas sobre el pecho, que sin mover los labios dijo, con una vocecita que parec\u00eda venir del otro mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1En esta casa no hay nadie; todos est\u00e1n muertos!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pues, \u00e1breme t\u00fa!\u2014 grit\u00f3 Pinocho suplicante y lloroso.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo tambi\u00e9n estoy muerta!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Muerta! Pues, entonces, \u00bfqu\u00e9 haces ah\u00ed en la ventana?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Estoy esperando la caja que ha de servir para enterrarme!<\/p>\n<p>Apenas dijo estas palabras desapareci\u00f3 la ni\u00f1a, y se cerr\u00f3 la ventana sin hacer ruido alguno.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, hermosa ni\u00f1a de cabellos azules: abre, por piedad!\u2014 gritaba Pinocho\u2014. \u00a1Ten compasi\u00f3n de un pobre ni\u00f1o perseguido por los ladr&#8230; Pero no pudo terminar la palabra, porque sinti\u00f3 que le agarraban por el cuello, y oy\u00f3 los mismos dos vozarrones, que dec\u00edan con acento amenazador:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Esta vez no te escapar\u00e1s!<\/p>\n<p>Al verse el mu\u00f1eco tan cerca de la muerte, fue acometido de un temblor tan grande, que le sonaban las junturas de sus piernas de madera y las monedas de oro que hab\u00eda escondido debajo de la lengua.<\/p>\n<p>\u2014Conque vamos a ver: \u00bfabres la boca o no?\u2014 le preguntaron los ladrones\u2014.<\/p>\n<p>\u00a1Ah! \u00bfNo quieres responder? \u00a1Ahora veremos!<\/p>\n<p>Y sacando dos cuchillos largos, largos y afilados como navajas de afeitar, \u00a1zas&#8230; zas&#8230;!, le dieron dos cuchilladas en la espalda.<\/p>\n<p>Pero por fortuna, el mu\u00f1eco estaba hecho de una madera tan dura, que las hojas de los cuchillos saltaron en mil pedazos, y los ladrones se quedaron con los mangos en las manos y mir\u00e1ndose asombrados.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah!, \u00a1ya comprendo!\u2014 dijo entonces uno de ellos\u2014. Hay que ahorcarle! \u00a1Ahorqu\u00e9mosle!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ahorqu\u00e9mosle!\u2014 repiti\u00f3 el otro.<\/p>\n<p>Dicho esto le ataron las manos a la espalda, y pas\u00e1ndole un nudo corredizo por la garganta, le colgaron de una gruesa rama de la Encina grande.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se sentaron sobre la hierba para esperar a que el mu\u00f1eco hiciese la \u00faltima pirueta; pero tres horas despu\u00e9s segu\u00eda el mu\u00f1eco con los ojos abiertos, la boca cerraba y moviendo los pies cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Finalmente, cansados de esperar, se levantaron, y dirigi\u00e9ndose a Pinocho, le dijeron en tono de burla:<\/p>\n<p>Vaya, hasta ma\u00f1ana! Esperamos que cuando volvamos otra vez, nos habr\u00e1s hecho el favor de estar bien muerto y con la boca abierta.<\/p>\n<p>Dicho esto se marcharon.<\/p>\n<p>Entretanto se hab\u00eda levantado un fuerte viento Norte que silbaba rabiosamente, y que, moviendo de un lado a otro al pobre ahorcado, le hac\u00eda oscilar violentamente como badajo de campana en d\u00eda de fiesta. Este continuo movimiento le causaba grandes dolores, y el nudo corredizo le apretaba cada vez m\u00e1s la garganta, quit\u00e1ndole la respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Poco a poco iban apag\u00e1ndose sus ojos; sent\u00eda que se acercaba el instante de su muerte, y se encomendaba a Dios, suplic\u00e1ndole que le enviase alguna persona caritativa que le salvara.<\/p>\n<p>S\u00f3lo cuando despu\u00e9s de esperar tanto tiempo vio que no pasaba nadie, balbuce\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, pap\u00e1 m\u00edo; si estuvieras aqu\u00ed!<\/p>\n<p>No tuvo fuerzas para decir m\u00e1s. Cerr\u00f3 los ojos, abri\u00f3 la boca, estir\u00f3 las piernas, y dando una gran sacudida, se qued\u00f3 r\u00edgido e inm\u00f3vil.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap15a.jpg\" title=\"Despu\u00e9s se sentaron sobre la hierba...\" width=355 height=500><\/div>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap01_t.gif\" width=392 height=122 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>La hermosa ni\u00f1a de los cabellos azules hace recoger el mu\u00f1eco; le mete en la cama, y manda llamar a tres m\u00e9dicos para saber si est\u00e1 vivo o muerto.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>En el momento en que el pobre Pinocho, colgado por los ladrones en una rama de la Encina grande, parec\u00eda m\u00e1s muerto que vivo, la hermosa ni\u00f1a de los cabellos azules apareci\u00f3 de nuevo en la ventana. Y compadecida de aquel infeliz, que colgado por el cuello se columpiaba movido por el viento, dio tres palmaditas con las manos.<\/p>\n<p>A los pocos instantes se oy\u00f3 un r\u00e1pido batir de alas, y apareci\u00f3 un milano muy grande, que vino a posarse en el antepecho de la ventana.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 quieres de m\u00ed, hermosa Hada?\u2014 dijo el milano inclinando el pico en se\u00f1al de respeto, porque hab\u00e9is de saber que la ni\u00f1a de los cabellos azules no era, en fin de cuentas, m\u00e1s que una bon\u00edsima Hada, que hac\u00eda m\u00e1s de mil a\u00f1os que viv\u00eda en aquel bosque.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVes aquel mu\u00f1eco que est\u00e1 colgado de una rama de la Encina grande?<\/p>\n<p>\u2014Lo veo.<\/p>\n<p>\u2014Pues bien: vete all\u00ed en seguida, volando; corta con tu fuerte pico la cuerda que le tiene suspendido en el aire, y con mucho cuidado le colocas tendido en la hierba al pie de la Encina.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 volando el milano, y a los dos minutos estaba ya de vuelta, diciendo:<\/p>\n<p>\u2014Ya est\u00e1 hecho lo que me has ordenado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo le has encontrado? \u00bfVivo o muerto?<\/p>\n<p>\u2014A primera vista parec\u00eda muerto; pero no debe de estar a\u00fan muerto del  todo, porque apenas he aflojado el nudo corredizo que le apretaba la garganta, ha lanzado un fuerte suspiro y ha dicho en voz baja: \u00a1Ahora me siento mejor! Entonces el Hada dio otras dos palmadas, y apareci\u00f3 un magn\u00edfico perro de lanas, que andaba sobre las patas de atr\u00e1s completamente derecho, como si fuera un hombre.<\/p>\n<p>Estaba vestido como un cochero, con librea de gala. Llevaba en la cabeza un tricornio galoneado de oro; una peluca rubia, con rizos que colgaban hasta el cuello; una casaca de color de chocolate, con botones de brillantes y con dos grandes bolsillos para guardar los huesos que su ama le daba para comer; unos calzones cortos de terciopelo carmes\u00ed, medias de seda y zapatos escotados. Detr\u00e1s llevaba una especie de funda de paraguas, hecha de raso azul, que le serv\u00eda para meter el rabo cuando el tiempo amenazaba lluvia.<\/p>\n<p>\u2014Oyeme, mi buen Sult\u00e1n\u2014 dijo el Hada al perro de lanas\u2014. Haz enganchar en seguida la mejor de mis carrozas, y toma el camino del bosque. Cuando llegues bajo la Encina grande, encontrar\u00e1s tendido sobre la hierba un pobre mu\u00f1eco medio muerto. Rec\u00f3gele con cuidado, le colocas bien en los almohadones de la  carroza y le traes aqu\u00ed. \u00bfHas comprendido?<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap16a.jpg\" title=\"... apareci\u00f3 un milano muy grande, que vino a posarse en el antepecho de la ventana.\" width=300 height=349><\/div>\n<p>El perro de lanas mene\u00f3 tres o cuatro veces la funda de raso azul, como dando a entender que hab\u00eda comprendido, y sali\u00f3 a escape.<\/p>\n<p>Al poco tiempo se vio salir de la cochera una hermos\u00edsima carroza azul celeste, almohadillada con plumas de canario y tirada por cien  parejas de  conejitos de Indias, blancos, con los ojitos encarnados, llevando sentado en el pescante al perro de lanas, que hac\u00eda. chasquear el l\u00e1tigo a derecha e izquierda, como los cocheros cuando temen llegar tarde.<\/p>\n<p>No hab\u00eda pasado un cuarto de hora cuando regres\u00f3 la carroza, y el Hada, que estaba esperando a la puerta de la casa, cogi\u00f3 en brazos al pobre mu\u00f1eco, y conduci\u00e9ndole a una habitaci\u00f3n peque\u00f1ita que ten\u00eda las paredes de n\u00e1car, mand\u00f3 llamar a los m\u00e9dicos m\u00e1s famosos del contorno.<\/p>\n<p>Y llegaron los m\u00e9dicos, uno detr\u00e1s de otro: un cuervo, un mochuelo y un grillo-parlante.<\/p>\n<p>\u2014Quisiera saber, se\u00f1ores\u2014 dijo el Hada volvi\u00e9ndose hacia los tres m\u00e9dicos reunidos junto a la cama de Pinocho\u2014, si este desgraciado mu\u00f1eco est\u00e1 vivo o muerto.<\/p>\n<p>\u00a1Al o\u00edr esta pregunta se adelant\u00f3 primero el cuervo, y le tom\u00f3 el pulso; despu\u00e9s le toc\u00f3 la nariz y el dedo me\u00f1ique del pie izquierdo, y cuando le hubo examinado bien, pronunci\u00f3 solemnemente estas palabras:<\/p>\n<p>\u2014Yo opino que el mu\u00f1eco est\u00e1 completamente muerto; si por fortuna no estuviese muerto, entonces ser\u00eda se\u00f1al indudable de que estaba vivo.<\/p>\n<p>\u2014Siento mucho no ser de la misma opini\u00f3n de mi ilustre amigo y colega el cuervo\u2014 dijo a su vez el mochuelo\u2014; yo opino que el mu\u00f1eco est\u00e1 vivo y bien vivo; pero si por desgracia no lo estuviese entonces ser\u00eda se\u00f1al indudable de que estaba muerto.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap16b.jpg\" title=\"El perro de lanas sali\u00f3 a escape\" width=300 height=350><\/div>\n<p>\u2014\u00bfY usted qu\u00e9 dice?\u2014 pregunt\u00f3 el Hada al grillo-parlante.<\/p>\n<p>\u2014Yo creo que el m\u00e9dico prudente, cuando no sabe qu\u00e9 decir, lo mejor que puede hacer es permanecer callado. Por lo dem\u00e1s, este mu\u00f1eco no me es desconocido: hace ya tiempo que le conozco.<\/p>\n<p>Pinocho que hab\u00eda permanecido hasta aquel momento como un tronco, tuvo un estremecimiento que hizo mover la cama.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Este mu\u00f1eco\u2014 continu\u00f3 diciendo el grillo-parlante\u2014 es un granuja incorregible!<\/p>\n<p>Pinocho abri\u00f3 los ojos, pero volvi\u00f3 a cerrarlos en el acto.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es un galop\u00edn, un holgaz\u00e1n, un vagabundo!<\/p>\n<p>Pinocho escondi\u00f3 la cara entre las s\u00e1banas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Un hijo desobediente, que har\u00e1 morirse de pena a su pobre padre!<\/p>\n<p>En aquel momento se sinti\u00f3 en la habitaci\u00f3n rumor de llanto y de sollozos. <\/p>\n<p>Levantaron el embozo de la s\u00e1bana y se encontraron con que era Pinocho el que lloraba. <\/p>\n<p>\u2014Cuando el muerto llora, es se\u00f1al de que est\u00e1 en v\u00edas de curaci\u00f3n\u2014 dijo solemnemente el cuervo.<\/p>\n<p>\u2014Siento mucho contradecir a mi ilustre amigo y colega\u2014 replic\u00f3 el mochuelo\u2014. Yo creo que cuando el muerto llora es se\u00f1al de que no le hace gracia morirse.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap16c.jpg\" title=\"El hada cogi\u00f3 en brazos al pobre mu\u00f1eco\" width=300 height=311><\/div>\n<!--nextpage-->\n<h3 align=center><b><i>Pinocho se come el az\u00facar sin querer purgarse; pero al ver que llegan los enterradores para llev\u00e1rselo, bebe toda la purga. Despu\u00e9s le crece la nariz por decir mentiras.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Apenas salieron los tres m\u00e9dicos de la habitaci\u00f3n, se acerc\u00f3 el Hada a Pinocho, y al tocarle la frente not\u00f3 que ten\u00eda una gran fiebre.<\/p>\n<p>Entonces disolvi\u00f3 unos polvos blancos en medio vaso de agua y se los present\u00f3 al mu\u00f1eco, dici\u00e9ndole cari\u00f1osamente.<\/p>\n<p>\u2014Bebe esto, y dentro de pocos d\u00edas estar\u00e1s bueno.<\/p>\n<p>Pinocho mir\u00f3 el vaso torciendo el gesto, y pregunt\u00f3 con voz pla\u00f1idera:<\/p>\n<p>\u00bfEs dulce, o amargo?<\/p>\n<p>\u2014Es amargo, pero te sentar\u00e1 bien.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Amargo! No lo quiero.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Anda, b\u00e9belo: hazme caso a m\u00ed!<\/p>\n<p>\u2014Es que no me gustan las cosas amargas.<\/p>\n<p>\u2014B\u00e9belo, y te dar\u00e9 despu\u00e9s un terr\u00f3n de az\u00facar para quitarte el mal gusto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el terr\u00f3n de az\u00facar?<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed lo tienes\u2014 dijo el Hada, sac\u00e1ndolo de un azucarero de oro.<\/p>\n<p>\u2014Primero quiero que me des el terr\u00f3n de az\u00facar, y despu\u00e9s beber\u00e9 el agua amarga.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe lo prometes?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p>El Hada le dio el terr\u00f3n, y Pinocho, despu\u00e9s de com\u00e9rselo en menos tiempo que se dice, se relami\u00f3 los labios, exclamando:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima que el az\u00facar no sea medicina! \u00a1Yo me purgar\u00eda entonces todos los d\u00edas!<\/p>\n<p>\u2014Ahora vas a cumplir la promesa que me has hecho, y a beberte este poco de agua que ha de ponerte bueno.<\/p>\n<p>De mala gana tom\u00f3 Pinocho el vaso en la mano, acercando la punta de la nariz y haciendo un gesto; despu\u00e9s hizo como que se lo llevaba a la boca; pero se arrepinti\u00f3 y volvi\u00f3 a olerlo, hasta que por \u00faltimo dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es muy amarga! \u00a1Muy amarga! \u00a1No puedo beberla!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo puedes saberlo, si no lo has probado?<\/p>\n<p>\u2014Me lo figuro lo conozco en el olor. Quiero otro terr\u00f3n de az\u00facar primero, y despu\u00e9s la beber\u00e9.<\/p>\n<p>Con toda la paciencia de una buena madre, el Hada le puso en la boca un poco de az\u00facar, y despu\u00e9s le present\u00f3 el vaso otra vez.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed no puedo beberlo\u2014 dijo el mu\u00f1eco haciendo mil gestos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Porque me fastidia esa almohada que tengo en los, pies.<\/p>\n<p>El Hada retir\u00f3 la almohada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es in\u00fatil! tampoco puedo beberlo!<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 es lo que ahora te fastidia?<\/p>\n<p>\u2014Me fastidia esa puerta del cuarto que est\u00e1 medio abierta.<\/p>\n<p>Entonces el Hada cerr\u00f3 la puerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es que no quiero!\u2014grit\u00f3, Pinocho llorando y pataleando\u2014. \u00a1No; no quiero beber ese agua amarga; no quiero; no, no!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hijo m\u00edo, mira que luego te arrepentir\u00e1s!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mejor!<\/p>\n<p>\u2014Tu enfermedad es grave.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mejor!<\/p>\n<p>\u2014Esa fiebre puede llevarle al otro mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mejor!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo tienes miedo de la muerte?<\/p>\n<p>\u2014Ninguno. \u00a1Antes me muero que beber esa medicina tan amarga!<\/p>\n<p>En aquel momento se abri\u00f3 de par en par la puerta de la habitaci\u00f3n, y entraron cuatro conejos, negros como la tinta, que llevaban sobre los hombros; una caja de muerto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is?\u2014 grit\u00f3, Pinocho despavorido, sent\u00e1ndose en la cama.<\/p>\n<p>\u2014Venimos por ti\u2014 respondi\u00f3 el conejo mas grueso de los cuatro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor m\u00ed? \u00a1Pero si no me he muerto todav\u00eda!<\/p>\n<p>\u2014Todav\u00eda no; pero te quedan pocos instantes; de vida, por no haber querido beber la medicina, que te hubiera curado la fiebre.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, Hada. m\u00eda! \u00a1Hada m\u00eda!\u2014 comenz\u00f3 entonces a gritar el mu\u00f1eco\u2014. <\/p>\n<p>\u00a1Dame en seguida el vaso! \u00a1Anda pronto, por favor, que yo no quiero morir, no quiero morir!<\/p>\n<p>Y tomando el vaso con ambas manos, se lo bebi\u00f3 de un sorbo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Paciencia!\u2014 dijeron entonces los conejos\u2014. Por esta vez hemos perdido el viaje.<\/p>\n<p>Y ech\u00e1ndose de nuevo sobre los hombros la caja, que hab\u00edan dejado en tierra, salieron del cuarto refunfu\u00f1ando y murmurando entre dientes.<\/p>\n<p>Claro es que a los pocos minutos pudo Pinocho saltar de la cama completamente curado; porque ya se sabe que los mu\u00f1ecos de madera tienen la particularidad  de ponerse muy enfermos de pronto y de curarse en un santiam\u00e9n.<\/p>\n<p>Cuando el Hada le vio correr y retozar por la habitaci\u00f3n, listo, y alegre como un pajarillo escapado de la jaula, le dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe modo que mi medicina te ha sentado muy bien?<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap17a.jpg\" title=\"...y entraron custro conejos, negros como la tinta...\" width=400 height=391><\/div>\n<p>\u00a1Ya lo creo! \u00a1Me ha resucitado!<\/p>\n<p>\u2014Entonces, \u00bfpor que te has resistido tanto para beberla?<\/p>\n<p>\u2014Porque los ni\u00f1os somos as\u00ed. Tenemos, m\u00e1s miedo de las medicinas que de la enfermedad.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pues muy mal hecho! Los ni\u00f1os debierais recordar que una medicina a tiempo puede evitar una grave enfermedad, y aun la misma muerte.<\/p>\n<p>\u00a1Ah! Otra vez no me resistir\u00e9 tanto. Me acordar\u00e9 de esos conejos negros con la caja de muerto al hombro, y entonces coger\u00e9 en seguida el vaso, y adentro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Muy bien! Ahora vente aqu\u00ed, a mi lado, y cu\u00e9ntame c\u00f3mo ca\u00edste en manos de los ladrones.<\/p>\n<p>Pues fue que Tragalumbre me dio cinco monedas de oro y me dijo: <\/p>\n<p>\u00abLlev\u00e1selas a tu papa\u00bb, y en el camino me encontr\u00e9 una zorra y un gato, dos personas muy buenas, que me dijeron: \u00bfQuieres que esas monedas se conviertan en mil o en dos mil! Vente con nosotros y te llevaremos al Campo de los Milagros. Y yo les dije: \u00abVamos\u00bb. Y  ellos dijeron: \u00abNos detendremos un rato en la posada de El Cangrejo Rojo, y cuando sea media noche seguiremos nuestro camino.\u00bb Cuando yo me despert\u00e9 ya no estaban all\u00ed, porque se hab\u00edan marchado. <\/p>\n<p>Entonces yo me march\u00e9 tambi\u00e9n. Y hac\u00eda una noche tan oscura que apenas se pod\u00eda andar. Y me encontr\u00e9 con dos ladrones metidos en dos sacos de carb\u00f3n, que me dijeron: \u00a1Danos el dinero!\u00bb y yo les dije: \u00abNo tengo ning\u00fan dinero\u00bb. <\/p>\n<p>Porque me hab\u00eda escondido las monedas de oro en la boca. Y uno de los ladrones quiso meterme la mano en la boca, yo se la cort\u00e9 de un mordisco; pero al escupirla me encontr\u00e9 con que, en vez de una mano, era la zarpa de un gato. Y los ladrones echaron a correr detr\u00e1s de m\u00ed; y yo corre que te corre, hasta que me alcanzaron; Y entonces me colgaron por el cuello en un \u00e1rbol del bosque, diciendo: \u00abMa\u00f1ana volveremos, y estar\u00e1s bien muerto y con la boca abierta, y entonces te sacaremos las monedas de oro que tienes escondidas debajo de la lengua\u00bb.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap17b.jpg\" title=\"...se alarg\u00f3 la nariz de un modo tan extraordinario...\" width=327 height=400><\/div>\n<p>\u2014\u00bfY d\u00f3nde tienes las cuatro monedas de oro?\u2014le pregunt\u00f3 el Hada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Las he perdido!\u2014 respondi\u00f3 Pinocho; pero era mentira porque las ten\u00eda en el bolsillo.<\/p>\n<p>Apenas hab\u00eda dicho esta mentira, la nariz del mu\u00f1eco, que ya era muy larga, creci\u00f3 m\u00e1s de dos dedos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde las has perdido?<\/p>\n<p>\u2014En el bosque.<\/p>\n<p>A esta segunda mentira sigui\u00f3 creciendo la nariz.<\/p>\n<p>\u2014Si las has perdido en el bosque\u2014 dijo el Hada\u2014, las buscaremos, y de seguro que hemos de encontrarlas, porque todo lo que se pierde en este bosque se encuentra siempre.<\/p>\n<p>\u2014Ahora que me acuerdo bien\u2014 dijo el mu\u00f1eco, embroll\u00e1ndose cada vez m\u00e1s\u2014, no las he perdido, sino que me las he tragado sin querer al tomar la medicina.<\/p>\n<p>A esta tercera mentira se le alarg\u00f3, la nariz de un modo tan<br \/>\nextraordinario que el pobre Pinocho no pod\u00eda ya volverse en ninguna direcci\u00f3n. <\/p>\n<p>Si se volv\u00eda de un lado, tropezaba con la cama o con los cristales de la ventana; si se volv\u00eda de otro lado, tropezaba con la pared o con la puerta del cuarto, y si levantaba la cabeza, corr\u00eda el riesgo de meter al Hada por un ojo la punta de aquella nariz fenomenal.<\/p>\n<p>El Hada le miraba y se re\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor que te r\u00edes?\u2014 pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco, confuso y pensativo, al ver c\u00f3mo crec\u00eda su nariz por momentos.<\/p>\n<p>\u2014Me r\u00edo de las mentiras que has dicho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo sabes que he dicho mentiras?<\/p>\n<p>\u2014Las mentiras, hijo m\u00edo, se conocen en seguida, porque las hay de dos clases: las mentiras que tienen las piernas cortas, y las que tienen la nariz larga. Las tuyas, por lo visto, son de las que tienen la nariz larga.<\/p>\n<p>Sinti\u00f3 Pinocho tanta verg\u00fcenza, que no sabiendo donde esconderse, trat\u00f3 de salir de la habitaci\u00f3n. Pero no le fue posible: tanto le hab\u00eda crecido la nariz, que no pod\u00eda pasar por la puerta.<\/p>\n<p align=center><img src=\/pinocho\/img\/cap04_b.gif width=101 height=107 title=\"Pinocho\"><\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap03_t.gif\" width=390 height=101 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho vuelve a encontrarse con la zorra y el gato, y se va con ellos a sembrar sus cuatro monedas en el Campo de los Milagros.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Como pod\u00e9is suponer, el Hada dej\u00f3 que el mu\u00f1eco llorase y gritase durante m\u00e1s de media hora porque con aquellas narizotas no pod\u00eda salir  de la habitaci\u00f3n. Lo hizo as\u00ed para darle una lecci\u00f3n y para que se corrigiera del vicio de mentir, el vicio m\u00e1s feo que puede tener un ni\u00f1o. Pero cuando ya le vio tan desesperado que se le sal\u00edan los ojos de las \u00f3rbitas, tuvo l\u00e1stima de \u00e9l y dio unas palmadas. A esta se\u00f1al entraron en la habitaci\u00f3n unos cuantos millares de esos p\u00e1jaros que se llaman picos o carpinteros, porque pican en la madera de los \u00e1rboles y pos\u00e1ndose todos ellos en la nariz Pinocho, empezaron a picarla de tal manera, que en pocos minutos aquella nariz enorme volvi\u00f3 a su tama\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 buena eres, Hada, y cu\u00e1nto te quiero!\u2014 dijo el mu\u00f1eco, enjuag\u00e1ndose los ojos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo tambi\u00e9n te quiero mucho\u2014 respondi\u00f3 el Hada\u2014; y si quieres quedarte conmigo, ser\u00e1s mi hermanito y yo ser\u00e9 para ti una buena hermanita.<\/p>\n<p>\u2014Yo s\u00ed quisiera quedarme; pero; y mi pobre pap\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014Ya he pensado en eso. He ordenado que le avisen y antes de media noche estar\u00e1 aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfDe veras?\u2014grito Pinocho saltando de alegr\u00eda\u2014. Entonces, Hada preciosa, si te parece bien, ir\u00e9 a buscarle \u00a1Tengo muchas ganas de darle un beso al pobre viejecito que tanto ha sufrido por mi!<\/p>\n<p>\u2014Bueno; pues vete. Pero cuidado con perderte. Toma el camino del bosque, y as\u00ed le encontrar\u00e1s seguramente.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 Pinocho, y apenas lleg\u00f3 al bosque empez\u00f3 a correr como un galgo. Pero al llegar cerca del sitio donde estaba la Encina grande se par\u00f3 de pronto, porque le pareci\u00f3 que hab\u00eda o\u00eddo ruido de gente entre la maleza. En efecto: vio aparecer&#8230; \u00bfNo sab\u00e9is a qui\u00e9n?<\/p>\n<p>Pues a la zorra y al gato; o sea a aquellos dos compa\u00f1eros de viaje con los cuales hab\u00eda cenado en la posada de El Cangrejo Rojo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pues si es nuestro querido Pinocho!\u2014 grit\u00f3 la zorra, abraz\u00e1ndole y bes\u00e1ndole\u2014. \u00bfQu\u00e9 haces por aqu\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 haces por aqu\u00ed?\u2014 repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<p>\u2014Es largo de contar\u2014dijo el mu\u00f1eco\u2014. Pero ante todo os dir\u00e9 que la otra noche, cuando me dejasteis en las posada, me salieron al camino unos ladrones.<\/p>\n<p>\u00bfUnos ladrones? \u00a1Pero es de veras? \u00a1Pobre Pinocho! \u00bfY que quer\u00edan?<\/p>\n<p>\u2014Quer\u00edan robarme las monedas de oro.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 granujas!\u2014dijo la zorra.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 grand\u00edsimos granujas\u2014 repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<p>\u2014Pero yo me escap\u00e9\u2014 continu\u00f3 contando el mu\u00f1eco\u2014, y ellos siempre detr\u00e1s, hasta que me alcanzaron y me colgaron en una rama de aquella Encina.<\/p>\n<p>Y Pinocho se\u00f1al\u00f3 la Encina grande, que estaba a dos pasos de distancia.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Que  atrocidad!\u2014 exclam\u00f3 la zorra\u2014. \u00a1Qu\u00e9 mundo tan malo! \u00a1Parece mentira que haya  gente as\u00ed! \u00bfD\u00f3nde podremos vivir tranquilos las personas decentes?<\/p>\n<p>Mientras charlaban de este modo observ\u00f3 Pinocho que el gato estaba manco de la mano derecha porque le faltaba toda la zarpa, con u\u00f1as y todo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 has hecho de tu zarpa?\u2014le pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>Quiso contestar el gato pero se hizo un l\u00edo, y entonces intervino la zorra con destreza diciendo:<\/p>\n<p>\u2014Mi amigo es demasiado modesto, y por eso no se atreve a contarlo. Yo lo contar\u00e9. Sabr\u00e1s c\u00f3mo hace una hora pr\u00f3ximamente que nos hemos encontrado en el camino un lobo viejo, casi muerto de hambre. que nos ha pedido una limosna. <\/p>\n<p>No teniendo nada que darle, \u00bfsab\u00e9s lo que ha hecho este amigo m\u00edo, que tiene el coraz\u00f3n m\u00e1s grande del mundo? Pues se ha cortado de un mordisco la zarpa derecha, y se la ha echado al pobre lobo para que se desayunara.<\/p>\n<p>Y al terminar su relato la zorra se enjug\u00f3 una l\u00e1grima.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Pinocho estaba conmovido. Se acerc\u00f3 al gato y le dijo al o\u00eddo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Si todos los gatos fueran como t\u00fa, qu\u00e9 felices vivir\u00edan los ratones!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 haces ahora por estos lugares?\u2014 pregunt\u00f3 la zorra al mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014Esperando a mi pap\u00e1, que debe de llegar de un momento a otro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY tus monedas de oro?<\/p>\n<p>\u2014Las tengo en el bolsillo, menos una que gast\u00e9 en la posada de El Cangrejo Rojo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y pensar que en vez de cuatro monedas podr\u00edan ser ma\u00f1ana mil o dos mil!<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no sigues mi consejo? \u00bfPor qu\u00e9 no vamos a sembrarlas en el Campo de los Milagros?<\/p>\n<p>\u2014Hoy es imposible; iremos otro d\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Otro d\u00eda ser\u00e1 tarde\u2014dijo la zorra.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Porque ese campo ha sido comprado por un gran se\u00f1or, que desde ma\u00f1ana no permitir\u00e1 que nadie siembre dinero.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto hay desde aqu\u00ed hasta el Campo de los Milagros?<\/p>\n<p>\u2014No llega a dos kil\u00f3metros. \u00bfQuieres venir? Tardamos en llegar una media hora; siembras en seguida las cuatro monedas, a los pocos minutos recoges dos mil, y te vuelves con los bolsillos bien repletos. \u00bfQu\u00e9? \u00bfVienes?<\/p>\n<p>Pinocho vacil\u00f3 antes de contestar, porque se acord\u00f3 de la buena Hada, del viejo Goro y de los consejos del grillo-parlante; pero termin\u00f3 por hacer lo mismo que todos los muchachos que no tienen pizca de juicio ni de coraz\u00f3n; acabo por rascarse la cabeza y decir a la zorra y al gato:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bueno; me voy con vosotros!<\/p>\n<p>Y marcharon los tres juntos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber andado durante medio d\u00eda llegaron a un pueblo que se llamaba \u00abEnga\u00f1abobos\u00bb. Apenas entraron, vio Pinocho que en todas las calles abundaban perros flacos y hambrientos que se estiraban abriendo la boca, ovejas sucias y peladas que temblaban de fr\u00edo, gallos y gallinas sin cresta y medio desplumados, que ped\u00edan de limosna un grano de ma\u00edz; grandes mariposas que ya no pod\u00edan volar por haber vendido sus preciosas alas de brillantes colores, pavo reales avergonzados por el lastimoso estado de su cola y faisanes que lloraban la p\u00e9rdida de su brillante plumaje de oro y plata.<\/p>\n<p>Entre aquella multitud de mendigos pasaba de vez en cuando alguna soberbia carroza llevando en su interior ya una zorra, ya una urraca ladrona o alg\u00fan pajarraco de rapi\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 el Campo de los Milagros?\u2014 pregunt\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014A dos pasos de aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Atravesaron la ciudad, y al salir de ella se metieron por un campo solitario, pero que se parec\u00eda como un huevo a otro a todos los dem\u00e1s campos del mundo.<\/p>\n<p>\u2014Ya hemos llegado\u2014 dijo la zorra al mu\u00f1eco\u2014; ahora haz con las manos un hoyo en la tierra, y mete en el las cuatro monedas de oro.<\/p>\n<p>Pinocho obedeci\u00f3: hizo el hoyo, coloc\u00f3 dentro las cuatro monedas que le quedaban y las cubri\u00f3 con tierra.<\/p>\n<p>\u2014Ahora\u2014dijo la zorra\u2014 vete a ese arroyo cercano y trae un poco de agua para regar la tierra en que has sembrado.<\/p>\n<p>Pinocho fue al arroyo; pero como no ten\u00eda a mano ning\u00fan cubo se quit\u00f3 uno de los zapatos y lo llen\u00f3 de agua, con la cual reg\u00f3 la tierra del hoyo. Despu\u00e9s pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHay que hacer algo m\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014Nada m\u00e1s respondi\u00f3 la zorra\u2014; ahora ya podemos irnos. Tu te vas a la ciudad, y cuando hayas estado all\u00ed unos veinte minutos, vienes otra vez, y encontrar\u00e1s que ya ha nacido el arbolito, con todas las ramas cargadas de monedas de oro.<\/p>\n<p>Lleno de gozo, el pobre mu\u00f1eco dio efusivamente las gracias a la zorra y al gato, ofreci\u00e9ndoles un magn\u00edfico regalo.<\/p>\n<p>\u2014No queremos ning\u00fan regalo\u2014 respondieron aquel par de bribones\u2014; s\u00f3lo con haberte ense\u00f1ado el modo de hacerte rico sin trabajo alguno, estamos m\u00e1s contentos que unas Pascuas.<\/p>\n<p>Dicho esto saludaron a Pinocho, y dese\u00e1ndole una buena cosecha, se marcharon.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap04_t.gif\" width=361 height=105 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Roban a pinocho sus monedas de oro, y adem\u00e1s le tienen cuatro meses en la c\u00e1rcel.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Cuando Pinocho volvi\u00f3 a la ciudad, empez\u00f3 a contar los minutos uno a  uno y ya que crey\u00f3 que hab\u00eda pasado el tiempo necesario, se puso de nuevo en marcha hacia el Campo de los Milagros.<\/p>\n<p>Andaba con paso r\u00e1pido, y sent\u00eda que su coraz\u00f3n palpitaba con m\u00e1s fuerza que de costumbre, haciendo \u00abtic-tac; tic-tac\u00bb, como un reloj en marcha. Mientras tanto, pensaba en su interior:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 chasco, si me encontrara con que las ramas   del \u00e1rbol tienen dos mil monedas en vez de mil! \u00bfY si en vez de dos mil fueran cinco mil? \u00bfY si en vez de cinco mil fueran cien mil? \u00a1Entonces s\u00ed que ser\u00eda un gran se\u00f1or! <\/p>\n<p>\u00a1Tendr\u00eda un magn\u00edfico palacio, y mil caballitos de cart\u00f3n en muchas cuadras, autom\u00f3viles, aeroplanos, y una despensa llena de mantecadas, de almendras garapi\u00f1adas, de bombones, de pasteles y de caramelos de los Alpes!<\/p>\n<p>As\u00ed fantaseando vio de lejos el Campo de los Milagros, y lo primero que hizo fue mirar si hab\u00eda alg\u00fan arbolito que tuviera las ramas cargadas de monedas; pero no vio ninguno. Anduvo unos cien pasos m\u00e1s, y nada; entr\u00f3 en el campo, y lleg\u00f3 hasta el mismo sitio donde hab\u00eda hecho el hoyo para enterrar sus monedas de oro; pero, nada, nada y siempre nada. Entonces se qued\u00f3 pensativo e inquieto y, olvidando las reglas de urbanidad y de buena crianza, sac\u00f3 una mano del bolsillo y se rasc\u00f3 largo rato la cabeza.<\/p>\n<p>En aquel instante lleg\u00f3 a sus o\u00eddos una gran carcajada. Volviose, y vio en las ramas de un \u00e1rbol un viejo papagayo que estaba arregl\u00e1ndose con el pico las escasas plumas que le quedaban.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 te r\u00edes?\u2014 le pregunt\u00f3 Pinocho encolerizado.<\/p>\n<p>\u2014Me r\u00edo, porque al peinarme las plumas me he hecho cosquillas debajo del ala. <\/p>\n<p>No respondi\u00f3 el mu\u00f1eco. Se fue al arroyo, y llenando de agua el mismo zapato de antes reg\u00f3 la tierra que hab\u00eda echado encima de las monedas.<\/p>\n<p>Otra carcajada mayor y mas impertinente que la anterior se oy\u00f3 en la soledad de aquel campo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero, vamos a ver, papagayo grosero!\u2014 grit\u00f3 exasperado Pinocho\u2014, se puede saber de qu\u00e9 te r\u00edes?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me r\u00edo de los tontos que creen todas las patra\u00f1as que se les cuenta, y que se dejan enga\u00f1ar est\u00fapidamente por el primero que llega!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLo dices por m\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, lo digo por ti, pobre Pinocho, por ti, que eres tan simple, que has podido creer que el dinero se siembra en el campo y se recoge despu\u00e9s, como se hace con las jud\u00edas y con las patatas. Yo tambi\u00e9n lo cre\u00ed una vez, Y por eso estoy hasta sin plumas. Ahora ya s\u00e9, aunque tarde, que para tener honradamente unas pesetas hay que saber ganarlas con el propio trabajo, sea en un oficio manual o con el esfuerzo de la inteligencia.<\/p>\n<p>\u2014No te comprendo\u2014 dijo el mu\u00f1eco, que empezaba a temblar de miedo.<\/p>\n<p>\u2014Me explicar\u00e9 mejor\u2014 continu\u00f3 el papagayo\u2014. Sabe, pues, que mientras t\u00fa estabas en la ciudad, volvieron a este campo la zorra y el gato, desenterraron las monedas y escaparon despu\u00e9s como si los llevase el viento. <\/p>\n<p>\u00a1Lo que es ya, cualquiera les alcanza!<\/p>\n<p>Pinocho se qued\u00f3 como quien ve visiones; mas, no queriendo creer lo que le hab\u00eda dicho el papagayo, comenz\u00f3 a cavar con las manos la tierra que hab\u00eda regado, y cava que cava, abri\u00f3 un boquete tan grande como una cueva. Pero las monedas no parec\u00edan.<\/p>\n<p>Lleno de desesperaci\u00f3n, volvi\u00f3 corriendo a la ciudad, y se fue derechito a presentarse ante el juez para denunciar a los dos ladrones que le hab\u00edan robado sus monedas.<\/p>\n<p>El juez era un mono de la familia de los gorilas: un mono viejo; muy respetable por su aspecto grave, por su barba blanca, y sobre todo por unos anteojos de oro sin cristales, que usaba desde hac\u00eda dos anos, porque padec\u00eda una enfermedad de la vista.<\/p>\n<p>Cuando Pinocho estuvo en presencia del juez, cont\u00f3 el enga\u00f1o de que hab\u00eda sido v\u00edctima; dijo los nombres y apellidos y se\u00f1as personales de los ladrones, y termin\u00f3 por pedir justicia. <\/p>\n<p>El juez le escuch\u00f3 con mucha bondad, poniendo gran atenci\u00f3n en lo que el mu\u00f1eco refer\u00eda. Notose claramente que se enternec\u00eda con aquel relato y que sent\u00eda verdadera compasi\u00f3n. Cuando Pinocho hubo terminado, alarg\u00f3 la mano y toc\u00f3 una campanilla.<\/p>\n<p>A esta llamada aparecieron dos perros mastines, vestidos de guardias.<\/p>\n<p>Se\u00f1alando el juez a Pinocho, les dijo:<\/p>\n<p>\u2014A este pobre diablo le han robado cuatro monedas de oro; as\u00ed, pues, prendedle, y a la c\u00e1rcel con \u00e9l.<\/p>\n<p>Quedose Pinocho estupefacto al o\u00edr esta sentencia. Quiso protestar; pero no pudo, porque los guardias, para no perder el tiempo in\u00fatilmente, le taparon la boca y le llevaron a la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>All\u00ed permaneci\u00f3 cuatro meses, cuatro interminables meses, y a\u00fan hubiera estado mucho m\u00e1s tiempo, si no hubiese sido por un acontecimiento afortunado. <\/p>\n<p>Pues, se\u00f1or, sucedi\u00f3 que el joven emperador que reinaba en la ciudad de Enga\u00f1abobos, para solemnizar una gran victoria que hab\u00eda conseguido: sobre sus enemigos, orden\u00f3 que se celebrasen grandes festejos p\u00fablicos: iluminaciones, fuegos artificiales, carreras de caballos y de bicicletas; y para demostrar su clemencia, dispuso que se abrieran las c\u00e1rceles y que se pusiera en libertad todos los bribones.<\/p>\n<p>Entonces dijo Pinocho al carcelero:<\/p>\n<p>\u2014Si salen de la c\u00e1rcel los dem\u00e1s presos, yo tambi\u00e9n quiero salir.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa no puedes salir, porque no figuras en el n\u00famero de los&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Dispense usted\u2014interrumpi\u00f3 Pinocho\u2014; yo soy tambi\u00e9n un brib\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah, ya! En ese caso, tiene usted mucha raz\u00f3n\u2014 contest\u00f3 respetuosamente el carcelero, quit\u00e1ndose la gorra.<\/p>\n<p>Y abriendo la puerta de la c\u00e1rcel, dej\u00f3 salir a Pinocho, haci\u00e9ndole una profunda reverencia.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap02_t.gif\" width=362 height=117 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Libre ya de la prisi\u00f3n, trata de volver a la casa del Hada; pero encuentra en el camino una terrible serpiente y despu\u00e9s queda preso en un cepo.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Figuraos la alegr\u00eda de Pinocho al encontrarse en libertad. Sin detenerse un momento sali\u00f3 corriendo de la ciudad, y tom\u00f3 el camino que deb\u00eda conducirle a la casita del Hada.<\/p>\n<p>Hab\u00eda llovido mucho, y el camino ten\u00eda una cuarta de fango. Los pies de Pinocho se hund\u00edan en barro hasta el tobillo.<\/p>\n<p>Pero el mu\u00f1eco no hac\u00eda caso de esto. Con el deseo de volver al lado de su padre y de su hermanita, la hermosa ni\u00f1a de los cabellos azules, corr\u00eda a saltos como un galgo, y las salpicaduras del barro le llegaban hasta el gorro.<\/p>\n<p>Mientras as\u00ed corr\u00eda, iba dici\u00e9ndose:<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00a1cu\u00e1ntas desgracias me han ocurrido! \u00a1Y todo me lo tengo merecido, porque soy un mu\u00f1eco testarudo y travieso! \u00a1Siempre quiero salirme con la m\u00eda, sin atender los consejos de los que me quieren bien, y tienen adem\u00e1s mil veces m\u00e1s juicio y m\u00e1s experiencia que yo!<\/p>\n<p>\u00a1Pero lo que es ahora s\u00ed que me propongo cambiar de vida y ser un ni\u00f1o bueno y obediente! Ya estoy convencido de que los chicos desobedientes acaban siempre mal. \u00bfMe estar\u00e1 esperando mi pap\u00e1? \u00bfEstar\u00e1 en la casita con el Hada? <\/p>\n<p>\u00a1Pobrecillo! \u00bfCu\u00e1nto tiempo hace que no le veo y que no tengo ni siquiera el consuelo de darle un beso? \u00bfY mi preciosa hermanita? \u00bfMe habr\u00e1 perdonado lo malo que he sido? \u00a1Y pensar que le debo tantos favores, que me ha cuidado tan bien, y que me salv\u00f3 la vida!&#8230; \u00a1No; si es imposible que haya ni\u00f1o m\u00e1s ingrato y descastado que yo!                    <\/p>\n<p>Al terminar de decir esto se detuvo asustado y dio unos pasos hacia atr\u00e1s. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda sucedido? Pues que hab\u00eda visto en medio del camino una terrible serpiente de piel verde con los ojos de fuego, y cuya cola, dirigida hacia el cielo, echaba humo como una chimenea  imposible describir el terror que sinti\u00f3 el mu\u00f1eco. Se alej\u00f3 algo m\u00e1s de medio kil\u00f3metro, y se sent\u00f3 sobre un mont\u00f3n de grava esperando que la serpiente tuviera que marcharse a sus quehaceres o tuviera que ir a alg\u00fan recado y dejara libre el paso.<\/p>\n<p>Esper\u00f3 una hora, dos horas, tres horas; pero la serpiente, por lo visto, viv\u00eda de sus rentas y no ten\u00eda nada que hacer en todo el dia. El caso es que continuaba all\u00ed, y Pinocho ve\u00eda desde lejos el brillo de sus ojos de fuego y el humo que sal\u00eda de su cola.<\/p>\n<p>Entonces Pinocho, creyendo que tendr\u00eda valor suficiente, se acerco hasta pocos pasos de distancia, salud\u00f3 a la serpiente con una ceremoniosa reverencia, y con vocecita insinuante y afectuosa le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Dispense usted, se\u00f1ora serpiente: \u00ab\u00bfser\u00eda usted tan amable que se apartara un poquit\u00edn para dejarme pasar?\u00bb<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo si se lo hubiera dicho a un guardacant\u00f3n!<\/p>\n<p>Pinocho insisti\u00f3 con tono a\u00fan m\u00e1s amable:<\/p>\n<p>\u2014Usted me perdonar\u00e1, se\u00f1ora serpiente, pero es que vuelvo a mi casa, donde est\u00e1 esper\u00e1ndome mi pap\u00e1, y ya ve usted&#8230; \u00a1hace tanto tiempo que no le veo! \u00bfMe permite usted que pase? <\/p>\n<p>La serpiente no s\u00f3lo no contest\u00f3, sino que de pronto qued\u00f3 inm\u00f3vil casi r\u00edgida. Sus ojos se cerraron, y la cola ces\u00f3 de echar humo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Uy! \u00a1Parece que se ha muerto! \u00a1Ole! \u00a1Ole\u00a1\u2014 pens\u00f3 Pinocho content\u00edsimo, y, restreg\u00e1ndose las manos de alegr\u00eda, fue a pasar por encima de la serpiente. <\/p>\n<p>Pero a\u00fan no hab\u00eda terminado de levantar la pierna, cuando la serpiente se irgui\u00f3 de pronto como un muelle que salta. Pinocho, aterrado, dio hacia atr\u00e1s un salto tan r\u00e1pido y vio lento, que tropez\u00f3 y dio una voltereta como en el circo, cayendo al suelo de cabeza. Como Pinocho la ten\u00eda muy dura, y el camino ten\u00eda una cuarta de fango, se qued\u00f3 clavado en el suelo con los pies en el aire.<\/p>\n<p>Al ver el mu\u00f1eco en aquella postura tan rid\u00edcula, que daba patadas a diestro y siniestro, como si le hubieran dado cuerda, la serpiente empez\u00f3 a re\u00edrse estrepitosamente, a carcajadas enormes. Pero, \u00a1qu\u00e9 risa! Se pon\u00eda mala. <\/p>\n<p>En fin, a fuerza de re\u00edr, y re\u00edr, y re\u00edr, se le revent\u00f3 una vena del pecho, y entonces s\u00ed que qued\u00f3 muerta de verdad.<\/p>\n<p>Pinocho se incorpor\u00f3 con gran trabajo, y volvi\u00f3 a emprender la carrera para llegar a la casa del Hada antes de que cayera la noche.<\/p>\n<p>Pero por lo largo que iba siendo el camino, no pod\u00eda ya resistir los pinchazos que el hambre le daba en el est\u00f3mago, y salt\u00f3 a un vi\u00f1edo lindante para coger algunos racimos de uva moscatel.<\/p>\n<p>\u00a1Nunca lo hubiera hecho!<\/p>\n<p>Apenas penetr\u00f3 en el vi\u00f1edo, crac&#8230;, sinti\u00f3 que dos cortantes aros de hierro le aprisionaban las piernas, haci\u00e9ndole ver todas las estrellas del cielo. El pobre mu\u00f1eco hab\u00eda ca\u00eddo en un cepo colocado all\u00ed por el due\u00f1o del campo con objeto de cazar alguna gardu\u00f1a o cualquiera otra alima\u00f1a de las muchas que hab\u00eda, y que eran el azote de todos los gallineros del contorno.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap01_t.gif\" width=392 height=122 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Cae Pinocho en poder de un labrador que le obliga a servir de perro para custodiar un gallinero.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>\u00a1Pobre mu\u00f1eco! Empez\u00f3 a llorar, a gritar y a lamentarse; pero llantos y gritos eran in\u00fatiles, porque en todo el contorno no se ve\u00eda casa alguna, y por el camino no pasaba alma viviente.<\/p>\n<p>Se hizo de noche. En parte por el da\u00f1o grand\u00edsimo que le hac\u00edan aquellos hierros, apret\u00e1ndole las piernas como unas tenazas, y en parte por el miedo fenomenal de estar solo y de noche en aquel campo, el pobre Pinocho estaba a punto de caer desvanecido.<\/p>\n<p>En esto vio pasar cerca de su cabeza una luci\u00e9rnaga gusano de luz, y le llam\u00f3 dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Gusanito! \u00a1Precioso gusanito! \u00bfQuieres hacer la caridad de librarme de este suplico?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre muchacho\u2014 exclam\u00f3 la luci\u00e9rnaga, acerc\u00e1ndose compasiva para mirarle\u2014. \u00bfPor qu\u00e9 tienes las piernas entre esos hierros tan cortantes:<\/p>\n<p>Porque  he entrado en este campo para coger un par de racimos de uva moscatel&#8230;<\/p>\n<p>Pero, \u00bfesas uvas son tuyas?<\/p>\n<p>\u2014No.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qui\u00e9n te ha ense\u00f1ado a tomar lo que no es tuyo?<\/p>\n<p>\u00a1Ten\u00eda mucha hambre!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hijo m\u00edo, el tener hambre no es buena raz\u00f3n para apropiarse de lo ajeno.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es verdad, es verdad!\u2014 exclam\u00f3 Pinocho llorando\u2014. \u00a1Pero ya no lo har\u00e9 mas!<\/p>\n<p>En este momento fue interrumpido el di\u00e1logo por el liger\u00edsimo rumor de pasos que se acercaba. Era el due\u00f1o del campo, que, andando de puntillas, ven\u00eda a ver si hab\u00eda ca\u00eddo en el cepo alguna de aquellas gardu\u00f1as que le arrebataban los pollos durante la noche.<\/p>\n<p>Grande fue su asombro cuando, al sacar una linterna que llevaba debajo del capote, vio que en vez de una gardu\u00f1a hab\u00eda ca\u00eddo un muchacho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah, ladronzuelo!\u2014 dijo el labrador encolerizado\u2014. \u00bfConque eres t\u00fa quien me roba las gallinas?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo, no; yo, no!\u2014 grit\u00f3 Pinocho sollozando\u2014. \u00a1Yo he entrado en el campo s\u00f3lo para tomar dos racimos de uvas!<\/p>\n<p>\u2014El que roba uvas es capaz de robar tambi\u00e9n gallinas. \u00a1No tengas cuidado!<\/p>\n<p>\u00a1Voy a darte una lecci\u00f3n que no olvidar\u00e1s en toda tu vida!<\/p>\n<p>Y abriendo el cepa, agarr\u00f3 al muchacho por el cuello y ech\u00f3 a andar camino de su casa.<\/p>\n<p>Al llegar frente a la puerta le dej\u00f3 caer en una era que hab\u00eda casi a la entrada y d\u00e1ndole dos azotes, dijo:<\/p>\n<p>\u2014Ahora ya es muy tarde, y quiero acostarme: ma\u00f1ana te ajustar\u00e9 las cuentas. Mientras tanto, como hoy se ha muerto el perro que me hac\u00eda la guardia de noche, voy a ponerte en su puesto. Me servir\u00e1s de perro guardi\u00e1n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de decir esto, le puso al cuello un grueso collar de cuero, erizado de p\u00faas de hierro, y se lo apret\u00f3 de modo que no pudiera quit\u00e1rselo por la cabeza. El collar estaba sujeto a una larga cadena de hierro,  \u00e9sta a la pared por el otro extremo.<\/p>\n<p>\u2014Si llueve esta noche\u2014 dijo el labrador\u2014, puedes meterte en esa caseta de madera: ah\u00ed est\u00e1 la paja que ha servido de cama a mi perro durante cuatro a\u00f1os. \u00a1Ah! Procura estar bien alerta, y si vienen los ladrones, ladra muy fuerte.<\/p>\n<p>Hecha esta \u00faltima advertencia, entr\u00f3 el labrador en su casa y cerr\u00f3 la puerta con cerrojo, mientras que el desgraciado Pinocho, m\u00e1s muerto que vivo, quedaba solo en la era, tiritando de fr\u00edo, de hambre y de miedo. De vez en cuando trataba rabiosamente de meter las manos por entre aquel collar, que le apretaba horriblemente la garganta.<\/p>\n<p>El pobre mu\u00f1eco dec\u00eda llorando:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me est\u00e1 muy bien, pero muy requetebi\u00e9n empleado! \u00a1He querido hacer vida de perdido, vagabundo; he seguido los consejos de las malas compa\u00f1\u00edas; he sido un ni\u00f1o malo y desobediente, y por eso Dios me castiga! \u00a1Si hubiera sido un ni\u00f1o bueno y obediente, como lo son otros muchachos; si me hubiera dedicado al estudio y al trabajo; si hubiera permanecido en casa al lado de mi buen pap\u00e1, no me ver\u00eda ahora como me veo en medio del campo, teniendo que servir de perro de guarda a un labrador! \u00a1Oh, si se pudiera nacer otra vez! <\/p>\n<p>\u00a1Pero ya es tarde, y no hay m\u00e1s remedio que tener paciencia!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de este peque\u00f1o desahogo, que realmente le sal\u00eda del coraz\u00f3n, se meti\u00f3 en la perrera, y muy poco despu\u00e9s se qued\u00f3 dormido.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap08_t.gif\" width=406 height=134 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho descubre a los ladrones, y en recompensa de su fidelidad queda libre.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Hac\u00eda ya cerca de dos horas que dorm\u00eda profundamente, y deb\u00eda de ser poco m\u00e1s o menos la media noche, cuando le despert\u00f3 un rumor de voces extra\u00f1as que parec\u00edan venir de la era. Asom\u00f3 la punta de la nariz a la puerta de la perrera, y vio reunidos en concili\u00e1bulo cuatro bichejos de pelaje oscuro, que semejaban gatos. Pero no eran tales gatos; eran gardu\u00f1as, animales carn\u00edvoros muy aficionados a las uvas y a los pollos tiernos. Una de las gardu\u00f1as se separ\u00f3 de sus compa\u00f1eras, y acerc\u00e1ndose a la entrada de la perrera, dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buenas noches, Moro!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo no me llamo Moro!\u2014 contest\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n eres entonces?<\/p>\n<p>\u2014Soy Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 haces aqu\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014Estoy haciendo de perro de guarda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Moro? \u00bfQu\u00e9 ha sido del perro que estaba en esta caseta?<\/p>\n<p>\u2014Se ha muerto esta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSe ha muerto? \u00a1Pobre animal! \u00a1Tan bueno como era! Pero, a juzgar por tu cara, t\u00fa tambi\u00e9n eres un perro simp\u00e1tico.<\/p>\n<p>\u2014Disp\u00e9nsame: yo no soy perro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPues, qu\u00e9 eres?<\/p>\n<p>\u2014Un mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY est\u00e1s de perro de guarda?<\/p>\n<p>\u2014Desgraciadamente: es un castigo.<\/p>\n<p>\u2014Pues bien; voy, a proponerte el mismo pacto que ten\u00eda con el difunto Moro, y te aseguro que quedar\u00e1s contento.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l es ese pacto?<\/p>\n<p>\u2014Vendremos aqu\u00ed una vez por semana, como antes hac\u00edamos. Entraremos en el gallinero y nos llevaremos ocho gallinas. De esas ocho gallinas, siete ser\u00e1n para nosotras, la otra te la daremos a ti, con la condici\u00f3n de que te hagas el dormido y no se te ocurra ladrar y despertar al amo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY Moro lo hac\u00eda as\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya lo creo! Y siempre hemos estado en la mejor armon\u00eda. Conque, as\u00ed, pues, duerme \u00bftranquilamente, y ten la seguridad de que antes de marcharnos de aqu\u00ed dejaremos en la perrera una gallina bien pelada para que te la almuerces ma\u00f1ana. \u00bfQuedamos de acuerdo?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero, hombre! \u00a1Pues ya lo creo! \u00a1Por completo!\u2014 respondi\u00f3 Pinocho\u2014. Y quedose moviendo la cabeza con un aire un si es no  es amenazador, como queriendo decir: \u00abDentro de poco os arreglar\u00e1n las cuentas!\u00bb<\/p>\n<p>Cuando las cuatro gardu\u00f1as creyeron que estaba todo arreglado, desfilaron hacia el gallinero, que estaba junto a la perrera, y despu\u00e9s de abrir a puerta a fuerza de u\u00f1as y dientes la puerta de madera que cerraba la entrada: penetraron silenciosamente una tras otra. Pero apenas hab\u00edan acabado de entrar, cuando sintieron que se cerraba la puerta con gran violencia.<\/p>\n<p>Hab\u00eda sido Pinocho, que no contento con cerrar la puerta, para mayor seguridad puso por delante una gran piedra para sujetarla a modo de puntal.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s comenz\u00f3 a ladrar \u00a1guau!, \u00a1guau!, \u00a1guau!, con toda la fuerza que pudo, y con tanta propiedad, que parec\u00eda un perro aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>Al o\u00edr los ladridos salt\u00f3 el labrador de la cama, tom\u00f3 una escopeta, y se asom\u00f3 a la ventana preguntando:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 ocurre?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Que est\u00e1n aqu\u00ed los ladrones!\u2014 respondi\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1En el gallinero!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bajo a escape!<\/p>\n<p>Y, efectivamente, en un momento baj\u00f3 el labrador, entr\u00f3 en el gallinero, y despu\u00e9s de atrapar y meter en un saco las cuatro gardu\u00f1as, les dijo con acento de satisfacci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Por fin hab\u00e9is ca\u00eddo en mis manos! Podr\u00eda castigaros si quisiera; pero no soy vengativo. Me conformar\u00e9 con llevaros ma\u00f1ana a casa del vecino posadero, para que os desuelle y os ponga estofadas como si fuerais liebres. <\/p>\n<p>Es un honor que no merec\u00e9is; pero los hombres generosos como yo no guardamos rencor por estas menudencias.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se acerc\u00f3 a Pinocho, le hizo muchas caricias, y le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo te has arreglado para descubrir el complot de estas cuatro ladronas? \u00a1Y pensar que Moro, mi fiel Moro, no pudo conseguirlo! El mu\u00f1eco pod\u00eda haber dicho todo lo que sab\u00eda: haber contado el vergonzoso convenio que ten\u00eda el perro con las gardu\u00f1as; pero, acord\u00e1ndose de que el perro hab\u00eda muerto, se dijo en se interior: \u00bfPara qu\u00e9 acusar a un difunto? Ya no se consigue nada, y es mas caritativo no descubrir su infidelidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEstabas despierto cuando llegaron las gardu\u00f1as, o dorm\u00edas?\u2014 continu\u00f3 preguntando el labriego.<\/p>\n<p>\u2014Dorm\u00eda\u2014 respondi\u00f3 Pinocho\u2014; pero las gardu\u00f1as me despertaron con su conversaci\u00f3n, y una de ellas vino hasta la caseta y me dijo: \u00abSi prometes no ladrar ni despertar al due\u00f1o, te regalaremos una buena gallina bien desplumada\u00bb. \u00a1Habrase visto! \u00a1Tener la desfachatez de hacerme a m\u00ed semejante proposici\u00f3n! Porque yo podr\u00e9 ser un mu\u00f1eco con todos los defectos del mundo, pero no soy capaz de cometer un delito ni de hacerme igual a esa gentuza tan mala.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eres un buen muchacho!\u2014 dijo el labriego, d\u00e1ndole un golpecito en el hombro\u2014. Esos sentimientos te honran; y para. probarte lo satisfecho que estoy de ti, desde este momento quedas en libertad de volver a tu casa.<\/p>\n<p>Y en seguida le quit\u00f3 el collar del perro.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap02_t.gif\" width=362 height=117 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho llora la muerte de la hermosa ni\u00f1a de los cabellos azules; despu\u00e9s encuentra una paloma que los lleva a la orilla del mar, y ah\u00ed se arroja al agua para ir a salvar a su pap\u00e1.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Apenas se vio Pinocho libre de aquel collar ignominioso y molest\u00edsimo, escap\u00f3 a todo correr por el campo, y no par\u00f3 un momento hasta llegar al camino real que hab\u00eda de conducirle hasta la casita del Hada.<\/p>\n<p>Apenas lleg\u00f3 al camino, divis\u00f3 a lo lejos el bosque donde, por su desgracia, hab\u00eda encontrado a la zorra y al gato, y vio tambi\u00e9n entre los dem\u00e1s \u00e1rboles la elevada copa de aquella Encina grande, de la cual hab\u00eda sido colgado por el cuello; pero, por m\u00e1s que miraba a uno y otro lado, no pudo descubrir la casita de la hermosa ni\u00f1a de los cabellos azules.<\/p>\n<p>Sinti\u00f3 entonces una especie de triste presentimiento, y apretando a correr con todas las fuerzas que sus piernas le permit\u00edan, en pocos minutos lleg\u00f3 a la pradera donde antes se levantaba la casita blanca. Pero la casita blanca ya no estaba all\u00ed. En su lugar hab\u00eda una l\u00e1pida de m\u00e1rmol con una cruz, y en la cual estaban escritas las siguientes palabras:<\/p>\n<div align=center>\n<pre>\r\n          AQUI YACE\r\n   LA NI\u00d1A DE CABELLOS AZULES,\r\n      QUE MURIO DE DOLOR\r\n    POR HABERLA ABANDONADO\r\n    SU HERMANITO PINOCHO.\r\n           R. I. P.\r\n             AMEN.\r\n<\/pre>\n<\/div>\n<p>Pod\u00e9is pensar c\u00f3mo se quedar\u00eda el mu\u00f1eco, despu\u00e9s de haber deletreado con mucho trabajo esta inscripci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cay\u00f3 al suelo de bruces, y cubriendo de besos el m\u00e1rmol funerario, se ech\u00f3 a llorar desconsolado.<\/p>\n<p>As\u00ed permaneci\u00f3 toda la noche, y a la ma\u00f1ana siguiente segu\u00eda llorando, aunque ya sus ojos no ten\u00edan l\u00e1grimas que derramar. Sus lamentos y gritos eran tan fuertes y estridentes, que el eco los repet\u00eda en las colinas cercanas.<\/p>\n<p>Y llorando dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, Hada preciosa! \u00a1Hermanita m\u00eda! \u00bfPor qu\u00e9 has muerto? \u00bfPor qu\u00e9 no me he muerto yo en tu lugar; yo, que soy tan malo, mientras que t\u00fa eras tan buena! Y mi papa, \u00bfd\u00f3nde estar\u00e1? \u00a1Oh, Hada preciosa! \u00a1Dime d\u00f3nde podr\u00e9 encontrarle, porque ahora quiero estar a su lado y no dejarle nunca, nunca, nunca! \u00a1Dime que no es verdad que te has muerto! \u00a1Si es cierto que me quieres, si quieres mucho a tu hermanito, vuelve a mi lado como antes! \u00bfNo te da pena verme solo, abandonado de todos? \u00a1Si ahora vienen los ladrones me colgar\u00e1n de nuevo en la Encina grande, y esta vez morir\u00e9 para siempre! \u00bfQu\u00e9 va a ser de m\u00ed, solo en el mundo? \u00bfQui\u00e9n me dar\u00e1 de comer ahora, que te he perdido a ti y a mi pobre pap\u00e1? \u00bfQui\u00e9n me dar\u00e1 una chaqueta nueva? \u00a1Oh, cu\u00e1nto mejor ser\u00eda que yo tambi\u00e9n me muriese! \u00a1Si! \u00a1Yo quiero morir! \u00a1Hi&#8230; hi&#8230; hi&#8230; !<\/p>\n<p>Mientras se lamentaba de este modo, trataba algunas veces de arrancarse los cabellos; pero como eran de madera, ni siquiera ten\u00eda el consuelo de despeinarse en desahogo de su desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En aquel instante pas\u00f3 volando una paloma muy grande, que deteni\u00e9ndose en el aire con las alas extendidas, grit\u00f3 desde una gran altura:<\/p>\n<p>\u2014Dime, muchacho: \u00bfqu\u00e9 haces ah\u00ed, en el suelo?<\/p>\n<p>\u2014Ya lo ves: estoy llorando!\u2014 dijo Pinocho alzando la cabeza hacia aquella voz y sec\u00e1ndose los ojos con la manga de la chaqueta.<\/p>\n<p>\u2014Y dime ahora\u2014 continu\u00f3 preguntando la paloma\u2014: no conoces por casualidad entre tus compa\u00f1eros a un mu\u00f1eco que se llama Pinocho?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPinocho? \u00bfHas dicho Pinocho?\u2014 repiti\u00f3 el mu\u00f1eco, poni\u00e9ndose instant\u00e1neamente de pie\u2014. \u00a1Yo soy Pinocho!<\/p>\n<p>Al o\u00edr la paloma esta respuesta se dej\u00f3 caer velozmente y vino a posarse en tierra. Era m\u00e1s grande que un pavo.<\/p>\n<p>\u2014Entonces, conocer\u00e1s tambi\u00e9n a Goro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 si le conozco! \u00a1Pues si es mi pap\u00e1! \u00bfTe ha hablado de m\u00ed? \u00bfVas a llevarme adonde est\u00e9? \u00bfVive todav\u00eda? \u00a1Cont\u00e9stame, por caridad! \u00bfVive?<\/p>\n<p>\u2014Hace tres d\u00edas que le dej\u00e9 en la playa, orilla del mar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hac\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014Estaba construyendo una barquilla para atravesar el Oc\u00e9ano. Hace m\u00e1s de cuatro meses que el pobre viejo anda errante por el mundo en busca tuyo; y como no ha podido encontrarte todav\u00eda, se le ha metido entre ceja y ceja ir a buscarte a los lejanos pa\u00edses del Nuevo Mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto hay desde aqu\u00ed hasta esa playa?<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s de mil kil\u00f3metros.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mil kil\u00f3metros! \u00a1Oh, linda paloma! \u00a1Qu\u00e9 felicidad tan grande si yo tuviera unas alas: como las tuyas!<\/p>\n<p>\u2014Si quieres venir, yo te llevar\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p>\u2014A caballo sobre m\u00ed. \u00bfPesas mucho?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPesar mucho? \u00a1Quita all\u00e1! \u00a1Soy ligero como una pluma!<\/p>\n<p>Y sin decir m\u00e1s, salt\u00f3 Pinocho sobre la paloma, y poniendo una pierna a cada lado, como los jinetes en los caballos, grit\u00f3 lleno de alegr\u00eda:<\/p>\n<p>\u00a1Galopa, caballito, galopa! \u00a1Tengo ganas de llegar pronto!<\/p>\n<p>Levant\u00f3 el vuelo la paloma, y a los pocos minutos, hab\u00eda subido tanto, que casi tocaban las nubes. Al llegar a tan extraordinaria altura, el mu\u00f1eco tuvo la curiosidad de mirar hacia abajo y asom\u00f3 la cabeza; pero sinti\u00f3 tal miedo y tal v\u00e9rtigo, que para no caer tuvo que agarrarse con ambos brazos al cuello de su caballito de plumas.<\/p>\n<p>Volaron durante todo el d\u00eda, y al caer la noche dijo la paloma:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tengo mucha sed!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y yo mucha hambre!\u2014agreg\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a detenernos unos minutos en ese palomar, y despu\u00e9s nos pondremos de nuevo en viaje, para estar al amanecer en la playa del mar.<\/p>\n<p>Entraron en un palomar que estaba desierto, y en el cual encontraron, por fortuna, una cazuela con agua y un cestito lleno de algarrobas.<\/p>\n<p>En toda su vida hab\u00eda podido Pinocho comer algarrobas. Seg\u00fan dec\u00eda \u00e9l, le causaban n\u00e1useas, le revolv\u00edan el est\u00f3mago. Pero aquella noche comi\u00f3 hasta que no pudo m\u00e1s, y cuando casi hab\u00eda dado fin de ellas, se volvi\u00f3 hacia la paloma, diciendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No lo hubiera cre\u00eddo nunca que las algarrobas fuesen tan ricas!<\/p>\n<p>\u2014Hay que convencerse, muchacho\u2014 replic\u00f3 la paloma\u2014, de que cuando el hambre dice \u00ab\u00a1aqu\u00ed estoy!\u00bb, y no hay otra cosa que comer, hasta las algarrobas resultan exquisitas. La verdadera hambre no tiene caprichos ni preferencias.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de terminada esta ligera colaci\u00f3n se pusieron de nuevo en viaje, y \u00a1a volar! A la ma\u00f1ana siguiente llegaron a la playa.<\/p>\n<p>La paloma dej\u00f3 en tierra a Pinocho, y llevando su desinter\u00e9s hasta no esperar ni a que Pinocho le diera las gracias, ech\u00f3 a volar r\u00e1pidamente y desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>La playa estaba llena de gente, que gritaba y gesticulaba mirando hacia el mar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 es lo que sucede?\u2014 pregunt\u00f3 Pinocho a una viejecita.<\/p>\n<p>\u2014Sucede que un pobre padre que ha perdido a su hijo se ha metido en una barquilla para ir al otro lado del mar en busca suya; pero hoy est\u00e1 tan malo el mar, que la barquilla acabar\u00e1 por irse a pique.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la barquilla?<\/p>\n<p>M\u00edrala all\u00ed lejos, frente a mi dedo\u2014dijo la vieja, se\u00f1alando una barquita en el mar, que vista desde aquella distancia parec\u00eda una c\u00e1scara de nuez que llevaba. dentro un hombre muy peque\u00f1ito.<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 Pinocho con los ojos la direcci\u00f3n indicada, y despu\u00e9s de mirar atentamente lanz\u00f3 un agud\u00edsimo grito, diciendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ese es mi pap\u00e1! \u00a1Es mi pap\u00e1!<\/p>\n<p>Mientras tanto la barquilla era presa del furioso temporal, y tan pronto desaparec\u00eda tras una enorme ola como volv\u00eda a flotar. Pinocho, de pie en la cima de una roca m\u00e1s elevada que las dem\u00e1s, no cesaba de llamar a su pap\u00e1 y de hacerle se\u00f1as con los brazos, con el pa\u00f1uelo y hasta con el gorro.<\/p>\n<p>Pareci\u00f3 que Goro, por su parte, a pesar de estar tan lejos de la orilla, reconoci\u00f3 a su hijo, porque levant\u00f3 su gorro al aire saludando, y a fuerza de se\u00f1as dio a comprender que hubiera deseado volver a la playa, pero que el mar estaba tan alborotado, que no le permit\u00eda hacer uso de los remos para<br \/>\nacercarse a tierra.<\/p>\n<p>De pronto vino una terrible ola que hizo desaparecer la barca.<\/p>\n<p>Esperaron que volviese a flote, pero no se la vio m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre hombre!\u2014 dijeron entonces los pescadores que se hallaban reunidos en la playa: y se marchaban tristemente hacia sus casas, cuando oyeron un grito desesperado y al volver la cabeza vieron un muchacho que se arrojaba al mar desde lo alto de una roca, gritando:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Quiero salvar a mi pap\u00e1!<\/p>\n<p>Como Pinocho era de madera, flotaba f\u00e1cilmente y nadaba como un pez.<\/p>\n<p>Tan pronto se le ve\u00eda desaparecer bajo el agua, impulsado por la fuerza de las olas, como reaparec\u00eda nuevamente con un brazo o una pierna fuera, siempre alej\u00e1ndose de la playa, hasta que por \u00faitimo se perdi\u00f3 de vista.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre muchacho!\u2014 dijeron entonces los pescadores que se hallaban en la playa; y volvieron a sus casas tristemente.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap04_t.gif\" width=361 height=105 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Arriba Pinocho a la \u00abIsla  de las Abejas industriosas\u00bb y encuentra al Hada.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Animado Pinocho por la esperanza de llegar a tiempo para salvar a su pobre papa, estuvo nadando sin cesar todo el d\u00eda hasta que se le hizo de noche.<\/p>\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 noche tan terrible fue! Diluvi\u00f3, graniz\u00f3, tron\u00f3, y eran tales los rel\u00e1mpagos, que parec\u00eda de d\u00eda.<\/p>\n<p>Al amanecer vio a larga distancia una mancha de tierra. Era una isla en medio del mar.<\/p>\n<p>Entonces encamin\u00f3 todos sus esfuerzos para arribar a aquella playa, pero in\u00fatilmente; las olas se precipitaban una tras otra y le arrastraban como si fuera una paja. \u00a1Al fin, por fortuna suya, vino una ola enorme, que le lanz\u00f3 con gran fuerza, haci\u00e9ndole caer sobre la arena de la playa.<\/p>\n<p>Fue el golpe tan fuerte, que al caer en tierra le crujieron todas las costillas y coyunturas; pero se consol\u00f3 en el acto diciendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tambi\u00e9n esta vez me he escapado, de buena!<\/p>\n<p>Entretanto, poco a poco fue seren\u00e1ndose el cielo apareci\u00f3 el sol en todo su esplendor, y el mar qued\u00f3 tranquilo como una balsa de aceite.<\/p>\n<p>Entonces el mu\u00f1eco extendi\u00f3 al sol su traje para que se secara, y empez\u00f3 a mirar si se ve\u00eda por toda la inmensa sabana de agua alguna barquilla. Pero no pudo ver otra cosa que cielo, mar y alguna que otra vela de barco; pero lejos&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Sepamos, cuando menos, como se llama esta isla\u2014 se dijo despu\u00e9s\u2014. <\/p>\n<p>Sepamos si est\u00e1 habitada por buena gente; es decir, por gente que no tenga el vicio de colgar de los \u00e1rboles a los ni\u00f1os. Pero \u00bfa qui\u00e9n voy a pregunt\u00e1rselo, si no hay nadie?<\/p>\n<p>La idea de encontrarse solo, completamente solo en aquel pa\u00eds deshabitado, le produjo tal melancol\u00eda, que sinti\u00f3 ganas de llorar; pero en aquel momento vio pasar cerca de la orilla un pez muy grande, que nadaba tranquilamente, llevando fuera del agua casi toda la cabeza.<\/p>\n<p>No sabiendo c\u00f3mo llamarle por su nombre, el mu\u00f1eco grit\u00f3 con toda la fuerza de sus pulmones, para hacerse o\u00edr mejor:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eh, se\u00f1or pez! \u00bfQuiere usted escucharme un minuto?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y aunque sean dos!\u2014contest\u00f3 el pez, que era un delf\u00edn muy cort\u00e9s y educado, como hay pocos en esos mares del mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHar\u00eda usted el favor de decirme si en esta isla hay alg\u00fan pa\u00eds donde se pueda comer sin peligro de ser comido?<\/p>\n<p>\u2014Puedes estar tranquilo\u2014 respondi\u00f3 el delf\u00edn\u2014. Cerca de aqu\u00ed encontrar\u00e1s uno.<\/p>\n<p>\u00bfY que camino debo tomar para llegar hasta ese pa\u00eds?<\/p>\n<p>\u2014Tienes que tomar ese sendero que hay a mano izquierda y seguir siempre adelante, en direcci\u00f3n de tu nariz. No tiene p\u00e9rdida.<\/p>\n<p>\u2014D\u00edgame usted otra cosa. Usted que se pasea d\u00eda y noche por el mar, \u00bfno ha encontrado por casualidad una barquita muy peque\u00f1a, en la cual iba mi pap\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qui\u00e9n es tu pap\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014Es el mejor pap\u00e1 del mundo, as\u00ed como yo soy el hijo m\u00e1s malo que se puede dar.<\/p>\n<p>\u2014Con la borrasca de esta noche\u2014 respondi\u00f3 el delf\u00edn\u2014, seguramente habr\u00e1 naufragado la barca.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY mi pap\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014A estas horas se lo habr\u00e1 tragado el terrible drag\u00f3n marino que desde hace unos d\u00edas ha tra\u00eddo el exterminio y la desolaci\u00f3n a estas aguas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs muy grande ese drag\u00f3n?\u2014 pregunt\u00f3 Pinocho, que ya empezaba a temblar de miedo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 si es grande?\u2014 replic\u00f3 el delf\u00edn\u2014. Para que puedas formarte una idea, te dir\u00e9 que es m\u00e1s grande que una casa de cinco pisos, y con una bocaza tan ancha y tan profunda, que por ella podr\u00eda f\u00e1cilmente entrar un tren, con m\u00e1quina y todo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 horror!\u2014 grit\u00f3 asustad\u00edsimo el mu\u00f1eco; y entr\u00e1ndole de pronto gran prisa por marcharse, se quit\u00f3 el sombrero y haciendo una cumplida reverencia dijo al delf\u00edn:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hasta la vista, se\u00f1or pez; mil perdones por la molestia, y much\u00edsimas gracias por su amabilidad y cortes\u00eda!<\/p>\n<p>Dicho esto tom\u00f3 por el sendero que el delf\u00edn le hab\u00eda indicado y empez\u00f3 a caminar con paso ligero; tan ligero, que m\u00e1s que andar corr\u00eda como un galgo. <\/p>\n<p>Apenas sent\u00eda el m\u00e1s ligero rumor, volv\u00eda la cabeza para mirar hacia atr\u00e1s, con temor de que le siguiera aquel terrible drag\u00f3n, grande como una casa de cinco pisos y con una bocaza capaz de tragarse un tren entero, con m\u00e1quina y todo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber andado m\u00e1s de media hora lleg\u00f3 a un pa\u00eds que se llamaba el Pa\u00eds de las Abejas industriosas. El camino hormigueaba de personas que corr\u00edan de un lado a otro, afanosamente, para cumplir sus obligaciones: todos trabajaban, todos ten\u00edan siempre algo que hacer. Ni con candil se pod\u00eda encontrar un ocioso ni un vago.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Malo!\u2014 se dijo el desvergonzado de Pinocho\u2014. \u00a1Este pa\u00eds no se ha hecho para m\u00ed! \u00a1Yo no he nacido para trabajar!<\/p>\n<p>Entretanto el hambre empezaba a atormentarle, porque hab\u00eda pasado m\u00e1s de veinticuatro horas sin probar bocado; ni siquiera unas pocas algarrobas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/p>\n<p>Para poder desayunarme no hab\u00eda m\u00e1s que dos medios; pedir trabajo o pedir limosna; una perra chica o un poco de pan.<\/p>\n<p>Pedir limosna le daba verg\u00fcenza, porque su padre le hab\u00eda dicho siempre que s\u00f3lo tienen derecho a pedir limosna los viejos y los in\u00fatiles o enfermos. <\/p>\n<p>Los verdaderos pobres que merecen compasi\u00f3n y socorro, s\u00f3lo son los que por motivo de edad o de salud se encuentran imposibilitados para ganar el pan con el sudor de su rostro. Todos los dem\u00e1s est\u00e1n obligados a trabajar de una o de otra manera, y si no trabajan y tienen hambre, es por culpa suya.<\/p>\n<p>En aquel momento pasaba por el camino un hombre fatigado y sudoroso, que arrastraba \u00e9l solo dos carretas cargadas de carb\u00f3n.<\/p>\n<p>Le pareci\u00f3 a Pinocho que aquel hombre ten\u00eda cara de ser muy bueno, y acerc\u00e1ndose a \u00e9l, le dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuiere usted darme por caridad una perra chica? Porque me estoy muriendo de hambre.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00f3lo una perra chica\u2014 respondi\u00f3 el carbonero\u2014; te dar\u00e9 cuatro, si me ayudas a llevar hasta mi casa estas dos carretas de carb\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1De ning\u00fan modo!\u2014 respondi\u00f3 el mu\u00f1eco, ofendido\u2014. \u00a1Yo no sirvo para hacer de burro; yo no he tirado nunca de una carreta!<\/p>\n<p>\u2014Mejor para ti\u2014 respondi\u00f3 el carbonero\u2014. Pues, entonces, hijo m\u00edo, si tienes hambre, c\u00f3mete una buena raci\u00f3n de tu orgullo, y ten cuidado de no coger una indigesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Pocos minutos despu\u00e9s pas\u00f3 por el camino un alba\u00f1il que llevaba al hombro un cesto de cal.<\/p>\n<p>\u2014Buen hombre, tendr\u00eda usted la caridad de dar una perra chica a un pobre muchacho que se muere de hambre.<\/p>\n<p>\u2014 Con mucho gusto\u2014 respondi\u00f3 el alba\u00f1il\u2014. Vente conmigo, ay\u00fadame a llevar la cal, y en vez de una perra chica te dar\u00e9 cinco.<\/p>\n<p>\u2014Pero la cal pesa mucho, y yo no quiero fatigarme\u2014 replic\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014Pues si no quieres fatigarte, c\u00f3mete los codos, y que te haga buen provecho, hijo m\u00edo.<\/p>\n<p>En menos de media hora pasaron otras veinte personas, y a todas les pidi\u00f3 limosna Pinocho; pero respondieron:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo te da verg\u00fcenza? \u00a1En vez de hacer el vago por el camino, val\u00eda m\u00e1s que buscaras alg\u00fan trabajo para ganarte el pan!<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, pas\u00f3 una mujercita que llevaba dos c\u00e1ntaros de agua.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHar\u00eda usted el favor de dejarme beber un sorbo de agua en el c\u00e1ntaro?\u2014 le dijo Pinocho, que estaba abrasado por la sed.<\/p>\n<p>\u2014Bebe lo que quieras, hijo m\u00edo\u2014 dijo la mujercita poniendo los c\u00e1ntaros en tierra.<\/p>\n<p>Cuando Pinocho hubo bebido como una esponja, balbuce\u00f3, pas\u00e1ndose el dorso de la mano por los labios:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya me he quitado la sed! \u00bfQui\u00e9n pudiera hacer lo mismo con el hambre?<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras, la buena mujercita le dijo en el acto:<\/p>\n<p>\u2014Si me ayudas a llevar a mi casa uno de estos c\u00e1ntaros, te dar\u00e9 un buen pedazo de pan.<\/p>\n<p>Pinocho mir\u00f3 el c\u00e1ntaro, pero no respondi\u00f3.<\/p>\n<p>Y adem\u00e1s del pan te dar\u00e9 un buen plato de coliflor con aceite y vinagre\u2014 a\u00f1adi\u00f3 la buena mujer.<\/p>\n<p>Pinocho ech\u00f3 otra mirada al c\u00e1ntaro, pero tampoco contest\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Y despu\u00e9s de la coliflor te dar\u00e9 un pastel relleno de crema.<\/p>\n<p>Al o\u00edr tan seductora proposici\u00f3n ya no pudo resistir Pinocho su glotoner\u00eda, y dijo con \u00e1nimo resuelto:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Paciencia! \u00a1Llevar\u00e9 el c\u00e1ntaro hasta la casa!<\/p>\n<p>Como el c\u00e1ntaro era muy pesado para llevarlo al brazo, se resign\u00f3 Pinocho a pon\u00e9rselo en la cabeza.<\/p>\n<p>Cuando llegaron a la casa, la buena mujer hizo sentar a Pinocho ante una mesita cubierta con un mantel muy limpio, y coloc\u00f3 en ella el pan, la coliflor ya condimentada y el pastel de crema.<\/p>\n<p>Pinocho no comi\u00f3, sino que devor\u00f3; su est\u00f3mago parec\u00eda un cuarto vac\u00edo y deshabitado desde hac\u00eda cinco meses.<\/p>\n<p>Cuando ya hab\u00eda calmado la rabiosa hambre que le mord\u00eda el est\u00f3mago, levant\u00f3 la cabeza para dar las gracias a su bienhechora, pero apenas la hubo mirado, se qued\u00f3 estupefacto, con los ojos extraordinariamente abiertos, el tenedor en el aire y la boca llena de pan y coliflor.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te sucede?\u2014 dijo sonriendo la buena mujer.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es que&#8230; \u2014contest\u00f3 Pinocho balbuceando\u2014; es que&#8230; me parece que estoy so\u00f1ando! \u00a1Usted me recuerda&#8230;! \u00a1S\u00ed, s\u00ed; la misma voz&#8230;los mismos ojos&#8230; los mismo cabellos! \u00a1S\u00ed, s\u00ed&#8230;; tambi\u00e9n usted tiene el pelo azul turqu\u00ed como ella! \u00a1Oh, Hada preciosa! \u00a1Oh, hermana m\u00eda! \u00a1Dime que eres t\u00fa, t\u00fa misma! \u00a1No me hagas llorar m\u00e1s! \u00a1Si supieras cuanto he llorado y cu\u00e1nto he sufrido!<\/p>\n<p>Y al decir esto lloraba Pinocho desconsoladamente, y puesto de rodillas abrazaba a la misteriosa mujercita.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap09_t.gif\" width=388 height=97 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho promete al Hada ser bueno y estudiar.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Al principio la mujercita negaba que fuese el Hada de los cabellos azules; pero despu\u00e9s, vi\u00e9ndose descubierta y no queriendo continuar m\u00e1s tiempo la comedia, termin\u00f3 por darse a conocer, y dijo a Pinocho:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Brib\u00f3n de mu\u00f1eco! \u00bfC\u00f3mo has podido acertar que era yo?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es por lo mucho que te quiero!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe acordabas de m\u00ed? Me dejaste siendo ni\u00f1a, y ahora me encuentras hecha una mujer; tanto, que pudiera servirte de mam\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Y yo me alegro mucho, porque en vez de hermanita te llamar\u00e9 mam\u00e1. \u00a1Hace tanto tiempo que deseaba tener una mam\u00e1 como los dem\u00e1s ni\u00f1os!<\/p>\n<p>\u2014La tendr\u00e1s si sabes merecerlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe veras? \u00bfQu\u00e9 puedo hacer para merecerlo?<\/p>\n<p>Una cosa facil\u00edsima: acostumbrarte a ser un ni\u00f1o bueno.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs que no lo soy?<\/p>\n<p>\u2014No, no lo eres. Los ni\u00f1os buenos son obedientes; pero t\u00fa&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Yo no obedezco nunca.<\/p>\n<p>\u2014Los muchachos buenos tienen amor al estudio y al trabajo; pero t\u00fa&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Yo, en cambio, estoy todo el a\u00f1o hecho un holgaz\u00e1n y un vagabundo.<\/p>\n<p>\u2014Los ni\u00f1os buenos dicen siempre la verdad.<\/p>\n<p>\u2014Y yo digo mentiras.<\/p>\n<p>\u2014Los ni\u00f1os buenos van con gusto a la escuela.<\/p>\n<p>\u2014Y a m\u00ed la escuela me da dolor de cabeza. Pero de hoy en adelante quiero<br \/>\ncambiar de vida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe lo prometes de verdad?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Lo prometo! Quiero ser muy bueno y quiero ser el consuelo de mi pap\u00e1<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde estar\u00e1 a estas horas mi pobre pap\u00e1?<\/p>\n<p>No lo s\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTendr\u00e9 a\u00fan la suerte de volver a verle y de abrazarle?<\/p>\n<p>\u2014Creo que s\u00ed, pero no estoy segura.<\/p>\n<p>Tal contento caus\u00f3 a Pinocho esta respuesta, que tom\u00f3 las manos del Hada y comenz\u00f3 a besarla entusiasmado. Despu\u00e9s levant\u00f3 la cabeza, y mir\u00e1ndola cari\u00f1osamente pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Dime, mamita: \u00bfverdad que no te hab\u00edas muerto?<\/p>\n<p>\u2014Por lo visto&#8230;\u2014 respondi\u00f3 el Hada sonriendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Si supieras qu\u00e9 dolor tan grande sent\u00ed al leer: \u00abAqu\u00ed yace&#8230;\u00bb!<\/p>\n<p>\u2014Ya lo s\u00e9, y por eso te he perdonado. La sinceridad de tu dolor me hizo conocer que ten\u00edas buen coraz\u00f3n, y cuando un ni\u00f1o tiene buen coraz\u00f3n se puede esperar algo de \u00e9l, aunque sea un poco travieso y revoltoso; es decir, se puede esperar que vuelva al buen camino. Por eso he venido a buscarte hasta aqu\u00ed. Yo ser\u00e9 tu mam\u00e1&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, qu\u00e9 bien!\u2014 grit\u00f3 Pinocho saltando de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa me obedecer\u00e1s, y har\u00e1s siempre lo que te diga.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Todo, todo, todo y muy contento!<\/p>\n<p>\u2014Desde ma\u00f1ana ir\u00e1s a la escuela\u2014 continu\u00f3 el Hada.<\/p>\n<p>Pinocho se puso un poco menos alegre.<\/p>\n<p>\u2014Despu\u00e9s escoger\u00e1s el oficio que te parezca.<\/p>\n<p>Pinocho se puso serio.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 murmuras entre dientes?\u2014 pregunt\u00f3 el Hada con acento de disgusto.<\/p>\n<p>\u2014Dec\u00eda&#8230;\u2014 balbuce\u00f3 el mu\u00f1eco a media voz\u2014que ahora ya me parece algo tarde para ir a la escuela.<\/p>\n<p>No, se\u00f1or. Para instruirse y aprender, nunca es tarde.<\/p>\n<p>\u2014Pero yo no quiero aprender ning\u00fan oficio.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Porque el trabajo me cansa mucho.<\/p>\n<p>\u2014Hijo m\u00edo\u2014 dijo el Hada\u2014, los que piensan de ese modo acaban siempre en la c\u00e1rcel o en el hospital. Todo hombre, nazca pobre o nazca rico, est\u00e1 obligado en este mundo a hacer algo, a tener una ocupaci\u00f3n, a trabajar. \u00a1Ay del que se deje dominar por la pereza! La pereza es una enfermedad muy grave y muy fea, y hay que curarla siendo ni\u00f1o, porque cuando se llega a ser mayor ya no tiene cura.<\/p>\n<p>Estas palabras causaron gran impresi\u00f3n en Pinocho, que levantando vivamente la cabeza, dijo al Hada:<\/p>\n<p>\u2014Yo estudiar\u00e9, trabajar\u00e9 y har\u00e9 todo lo que me digas, porque te quiero mucho, y porque t\u00fa tienes que ser siempre mi mam\u00e1.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap03_t.gif\" width=390 height=101 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho va con sus compa\u00f1eros de escuela a la orilla del mar para ver al terrible drag\u00f3n.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Al d\u00eda siguiente fue Pinocho a la escuela.<\/p>\n<p>\u00a1Figuraos lo que ocurrir\u00eda entre aquella caterva de muchachos traviesos al ver que entraba en la escuela un mu\u00f1eco! Aquello fue una de risotadas que no ten\u00eda fin. Uno le hac\u00eda una mueca, otro le tiraba por detr\u00e1s de la chaqueta, otro le hac\u00eda caer el gorro de la mano, alguno intent\u00f3 pintarle con tinta unos bigotes, y no falt\u00f3 quien quisiera atarle hilos a los pies y a las manos para hacerle bailar.<\/p>\n<p>Al principio Pinocho tuvo paciencia; pero cuando \u00e9sta se le iba ya acabando, se encar\u00f3 con los m\u00e1s atrevidos y les dijo con cara de pocos amigos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mucho cuidado conmigo! \u00a1Yo no he venido aqu\u00ed para divertir a nadie! Yo respeto a los dem\u00e1s, y quiero a mi vez ser respetado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bravo, Tonino; has hablado como un libro!\u2014 gritaron aquellos monigotes, aumentando su algazara, y uno de ellos, m\u00e1s impertinente y atrevido que los dem\u00e1s, trato de agarrar al mu\u00f1eco por la punta de la nariz.<\/p>\n<p>Pero no tuvo tiempo, porque Pinocho levant\u00f3 la pierna y le dio un puntapi\u00e9 en la espinilla.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay! \u00a1Qu\u00e9 pie m\u00e1s duro!\u2014 grit\u00f3 el muchacho, rasc\u00e1ndose la parte dolorida.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y qu\u00e9 brazo! \u00a1A\u00fan m\u00e1s duro que los pies!\u2014 dijo otro que se hab\u00eda ganado un codazo en el est\u00f3mago por haber querido dar a Pinocho otra broma desagradable.<\/p>\n<p>Aquel puntapi\u00e9 y aquel codazo, dados tan a tiempo, hicieron adquirir a Pinocho la estimaci\u00f3n y la simpat\u00eda de todos los muchachos de la escuela; todos ellos quisieron ser amigos suyos, y le hicieron mil protestas de afecto.<\/p>\n<p>El maestro tambi\u00e9n se mostr\u00f3 satisfecho, porque le ve\u00eda atento, estudioso, inteligente, siempre el primero para entrar en la escuela, y el \u00faltimo para ponerse en pie cuando hab\u00eda terminado la hora. <\/p>\n<p>El \u00fanico defecto que ten\u00eda era frecuentar demasiado la compa\u00f1\u00eda de los muchachos m\u00e1s traviesos y menos estudiosos.<\/p>\n<p>El maestro se lo advert\u00eda todos los d\u00edas, y tampoco el Hada se cansaba de repetirle:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ten mucho cuidado, Pinocho! Tarde o temprano, esos malos compa\u00f1eros acabar\u00e1n por hacerte perder la afici\u00f3n al estudio, y acaso tambi\u00e9n por atraerte alguna desgracia grande.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No hay cuidado!\u2014 respondi\u00f3\u2014 mu\u00f1eco encogi\u00e9ndose de hombros y toc\u00e1ndose la frente con el dedo \u00edndice, como queriendo decir:<\/p>\n<p>\u2014\u00bbSoy yo m\u00e1s listo de lo que parece\u00bb.<\/p>\n<p>Pues, se\u00f1or, que un d\u00eda iba Pinocho a la escuela y se encontr\u00f3 con unos cuantos compa\u00f1eros que se acercaron a \u00e9l y le dijeron:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabes la gran noticia?<\/p>\n<p>\u2014Pues que ha venido a este mar un drag\u00f3n grande como una monta\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe veras? Quiz\u00e1s sea el mismo de cuando se ahog\u00f3 mi pobre pap\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Nosotros vamos a la playa para verle. \u00bfQuieres venir?<\/p>\n<p>Yo, no; quiero ir a la escuela.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te importa la escuela? Iremos ma\u00f1ana. Por una lecci\u00f3n m\u00e1s o menos no hemos de ser menos burros.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 dir\u00e1 el maestro?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1D\u00e9jale que diga! \u00a1Para eso le pagan: para estar ri\u00f1endo todo el d\u00eda!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY mam\u00e1? <\/p>\n<p>\u2014Las mam\u00e1s no saben nunca nada\u2014 respondieron aquellos pilletes.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSab\u00e9is lo que voy a hacer?\u2014 dijo Pinocho\u2014: Por ciertas razones que vosotros no sab\u00e9is, quiero ver el drag\u00f3n; pero ir\u00e9 despu\u00e9s de salir de la escuela.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Valiente tonto!\u2014 repuso uno de los del grupo\u2014. \u00a1Se creer\u00e1, sin duda, que un pez de ese tama\u00f1o va a esperarle para que lo vea a la hora que quiera? <\/p>\n<p>En cuanto se aburra de estar en este mar, se marchar\u00e1 a otro, y si te he visto no me acuerdo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto se tarda en llegar a la playa?\u2014 pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014En una hora podemos ir y volver.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pues vamos all\u00e1, y a ver quien corre m\u00e1s!\u2014 grit\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>Y dicho esto, aquellos monigotes, con los libros bajo el brazo, echaron a correr a trav\u00e9s de los campos. Pinocho iba siempre delante de todos: parec\u00eda tener alas en los pies.<\/p>\n<p>De cuando en cuando volv\u00eda la cabeza para mirar hacia atr\u00e1s, y se, burlaba de sus compa\u00f1eros, retrasados a una buena distancia. Al verlos jadeantes, fatigados, cubiertos de polvo y con una cuarta de lengua fuera, se re\u00eda con toda el alma. \u00a1El infeliz no pod\u00eda presumir en aquel momento que aquella carrera le llevaba al encuentro de nuevas calamidades!<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap08_t.gif\" width=406 height=134 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Gran pelea entre Pinocho y sus compa\u00f1eros. \u2014Uno de estos cae herido, y Pinocho es preso por la guardia civil.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Apenas llegaron a la playa, comenz\u00f3 Pinocho a mirar ansiosamente por toda la extensi\u00f3n del mar, pero no vio ning\u00fan drag\u00f3n.<\/p>\n<p>El agua estaba tan tranquila y clara, que parec\u00eda un inmenso espejo. <\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el drag\u00f3n?\u2014 pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco, dirigi\u00e9ndose a sus compa\u00f1eros.<\/p>\n<p>\u2014Se habr\u00e1 ido a merendar\u2014 dijo uno de ellos riendo.<\/p>\n<p>\u2014O se habr\u00e1 metido en la cama para dormir la siesta\u2014 agreg\u00f3 otro, riendo a\u00fan m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>Pinocho comprendi\u00f3 que sus compa\u00f1eros, para burlarse de \u00e9l, hab\u00edan inventado la historia del drag\u00f3n. Y al verse enga\u00f1ado, se enfad\u00f3 mucho, y les dijo con acento de amenaza:<\/p>\n<p>\u2014Y ahora, \u00bfquer\u00e9is decirme qu\u00e9 hab\u00e9is ganado con esta broma tan tonta?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya lo creo que hemos ganado!\u2014 respondieron a coro aquellos pilletes\u2014. Hacerte perder la clase.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo te da verg\u00fcenza de ser siempre tan puntual y de saberte todos los d\u00edas las lecciones? \u00bfNo te da verg\u00fcenza de tanto romperte la cabeza estudiando?<\/p>\n<p>\u2014Y eso, \u00bfqu\u00e9 os importa a vosotros?<\/p>\n<p>\u2014Nos importa mucho, porque por tu culpa hacemos mal papel en la escuela.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Porque los muchachos que estudian dejan en mal lugar a los que no quieren estudiar, como nos pasa a nosotros. Y no queremos que nadie se luzca a costa nuestra. \u00a1Entiendes! \u00a1Tambi\u00e9n nosotros tenemos nuestro amor propio!<\/p>\n<p>\u2014Bueno. \u00bfY qu\u00e9 es, entonces, lo que debo hacer para teneros contentos!<\/p>\n<p>\u2014Hacer que te fastidien, como a nosotros, la escuela, los libros y el maestro, que son nuestros tres mayores enemigos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY si yo quisiera seguir estudiando?<\/p>\n<p>\u2014No te mirar\u00edamos m\u00e1s a la cara, y en la primera ocasi\u00f3n que se presentase nos la pagar\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1La verdad es que casi me dais risa!\u2014 dijo el mu\u00f1eco rasc\u00e1ndose la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eh, Pinocho!\u2014 grit\u00f3 entonces el mayor de aquellos muchachos mir\u00e1ndole fijamente a la cara\u2014. \u00a1No vengas aqu\u00ed a pintarla de valiente! \u00a1No quieras hacerte el gallito, porque si t\u00fa no tienes miedo de nosotros, tampoco nosotros lo tenemos de ti! \u00a1Ten presente que t\u00fa estas solo, y que nosotros somos siete!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Siete como los pecados capitales!\u2014 dijo Pinocho soltando una carcajada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHab\u00e9is visto? \u00a1Nos ha insultado a todos! \u00a1Nos ha llamado pecados capitales!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pinocho, ten cuidado con lo que dices, porque si no&#8230;!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Uy, qu\u00e9 miedo!\u2014 contest\u00f3 el mu\u00f1eco, sac\u00e1ndoles la lengua y haci\u00e9ndoles burla.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pinocho, que vamos a acabar mal!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Uy, qu\u00e9 miedo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Que vas a volver a casa con la nariz rota!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Uy, qu\u00e9 miedo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed! \u00a1Ahora vas a ver!\u2014 grito el m\u00e1s atrevido, d\u00e1ndole un coscorr\u00f3n en la cabeza\u2014. Toma este cap\u00f3n, para que cenes esta noche.<\/p>\n<p>Como es de suponer, la respuesta no se hizo esperar: el mu\u00f1eco contest\u00f3 en el acto con otro coscorr\u00f3n, y desde este momento el combate se hizo general y encarnizado.<\/p>\n<p>Aunque Pinocho estaba solo, se defend\u00eda como un h\u00e9roe. Sus duros pies de madera trabajaban de tal manera, que sus enemigos se manten\u00edan a respetuosa distancia. All\u00ed donde uno de sus pies consegu\u00eda alcanzar, dejaba un cardenal para recuerdo.<\/p>\n<p>Cuando los siete muchachos se convencieron de que cuerpo a cuerpo no pod\u00edan meter mano al mu\u00f1eco, echaron mano de los proyectiles, y soltando las correas con que llevaban sujetos los libros, empezaron a apedrearle con ellos.<\/p>\n<p>Pero Pinocho, que era listo y \u00e1gil, esquivaba los golpes dando saltos, y los libros, uno a uno, fueron cayendo al mar sin que ninguno le tocara.<\/p>\n<p>\u00a1Figuraos la revoluci\u00f3n que se arm\u00f3 entre los peces! Creyendo que los libros eran cosa de comer, iban disparados a cogerlos; pero apenas daban un bocado se apresuraban a escupir el papel, haciendo una rueda, como si dijeran: \u00ab\u00a1Uf! \u00a1Qu\u00e9 malo est\u00e1 esto! Mi cocinera guisa mucho mejor\u00bb.<\/p>\n<p>Entretanto el combate segu\u00eda siempre encarnizado; cuando he aqu\u00ed que un cangrejo muy grande que hab\u00eda salido del agua y que andaba perezosamente por la playa, dijo con voz atiplada:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Basta ya, locos, que no se os puede llamar de otro modo! Juego de manos, son juegos de villanos. Estoy viendo que os vais a hacer da\u00f1o. \u00a1Esas peleas suelen terminar con una desgracia!<\/p>\n<p>\u00a1Predicar en desierto! El bueno del cangrejo pudo muy bien ahorrarse saliva. En vez de hacerle caso, el diablejo de Pinocho se volvi\u00f3, y mir\u00e1ndole con ojos de c\u00f3lera, le dijo \u00e1speramente:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1C\u00e1llate, mamarracho! \u00a1Vaya una voz rid\u00edcula! M\u00e1s te valdr\u00eda tomar unas pastillas para curarte la garganta. \u00a1Anda, anda, vete a la cama y procura sudar el resfriado!<\/p>\n<p>Los otros muchachos hab\u00edan ya dado fin de sus libros; pero en aquel momento vieron el cartapacio de Pinocho y se apresuraron a cogerlo.<\/p>\n<p>Entre sus libros hab\u00eda uno encuadernado con cart\u00f3n grueso y con el lomo y las puntas de pergamino. Era un Tratado de Aritm\u00e9tica. Pod\u00e9is imaginaros lo pesado que ser\u00eda!<\/p>\n<p>Uno de los muchachos se apoder\u00f3 del libro, y apuntando a la cabeza de Pinocho, lo lanz\u00f3 con toda la fuerza que pudo; pero en vez de dar al mu\u00f1eco, fue a estrellase en la cabeza de otro de los muchachos, que se qued\u00f3 blanco como la cera y cay\u00f3 en la arena, diciendo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Madre m\u00eda! \u00a1Yo me&#8230; muero!<\/p>\n<p>A la vista del presunto cad\u00e1ver echaron a correr los asustados muchachos, y pocos instantes despu\u00e9s hab\u00edan desaparecido.<\/p>\n<p>Pinocho no escap\u00f3; a pesar de que el dolor y el espanto le ten\u00edan m\u00e1s muerto que vivo, fue a mojar su pa\u00f1uelo en el agua del mar, y empez\u00f3 a humedecer las sienes que su desgraciado compa\u00f1ero de escuela. Y en tanto que realizaba esta operaci\u00f3n, llorando desesperadamente, llamaba al muerto por su nombre, y dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Paco! \u00a1Paquito! \u00a1abre los ojos y m\u00edrame! \u00bfPor qu\u00e9 no respondes? \u00bfNo me oyes? No he sido yo, \u00a1sabes!, el que te ha hecho da\u00f1o, \u00bfsabes? \u00a1Cr\u00e9eme: de verdad que no he sido yo! \u00a1Abre los ojos, Paquito! \u00a1Si los tienes as\u00ed cerrados, har\u00e1s que yo tambi\u00e9n me muera!<\/p>\n<p>\u00a1Oh, Dios m\u00edo! \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 volver ahora a mi casa? \u00bfCon qu\u00e9 cara me presentar\u00e9 a mi mam\u00e1? \u00bfQu\u00e9 va a ser de m\u00ed? \u00bfD\u00f3nde podr\u00e9 esconderme? \u00a1Cu\u00e1nto mejor hubiera sido ir a la escuela! \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e9 hecho caso de esos compa\u00f1eros, que son mi perdici\u00f3n! Bien me lo hab\u00eda advertido el maestro, y tambi\u00e9n mi mam\u00e1, que me repet\u00eda:<\/p>\n<p>\u00a1Gu\u00e1rdate de las malas compa\u00f1\u00edas! Pero yo soy un testarudo y un desobediente, que oigo como quien oye llover todos los consejos, y hago siempre mi voluntad, sin tener presente que despu\u00e9s tengo que pagar las consecuencias! \u00a1Por eso, y s\u00f3lo por eso, no he tenido a\u00fan una hora de tranquilidad desde que estoy en el mundo! \u00a1Dios m\u00edo! \u00bfQu\u00e9 va a ser de m\u00ed?<\/p>\n<p>Y Pinocho continuaba llorando, lament\u00e1ndose y llamando al pobre Paquito, cuando sinti\u00f3 de pronto ruido de pasos que se acercaban.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 la cabeza, y vio una pareja de la guardia civil.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 haces ah\u00ed en el suelo?\u2014 pregunt\u00f3 uno de los guardias.<\/p>\n<p>\u2014Estoy auxiliando a este compa\u00f1ero de escuela.<\/p>\n<p>\u00bfSe ha puesto malo?<\/p>\n<p>\u2014Parece que s\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 malo ni qu\u00e9 ocho cuartos!\u2014 dijo el otro guardia, que se hab\u00eda inclinado y miraba a Paco atentamente\u2014. Lo que tiene este muchacho es que le han herido en la sien \u00bfQui\u00e9n ha sido?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo no he sido!\u2014 balbuce\u00f3 el mu\u00f1eco, que se qued\u00f3, como suele decirse, sin gota de sangre en el cuerpo.<\/p>\n<p>\u2014Pues si no has sido t\u00fa, entonces, \u00bfqui\u00e9n le ha herido?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo, no!\u2014 repiti\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCon qu\u00e9 ha sido herido?<\/p>\n<p>\u2014Con este libro\u2014 dijo el mu\u00f1eco, recogiendo del suelo y mostrando a los guardias aquel Tratado de Aritm\u00e9tica, encuadernado en cart\u00f3n y pergamino.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qui\u00e9n es este libro?<\/p>\n<p>\u2014M\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Basta ya; no necesitamos saber m\u00e1s! Ponte en pie y ven con nosotros.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero si yo&#8230;!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ven con nosotros!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero si soy inocente!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bueno, bueno; ven con nosotros, y a callar!<\/p>\n<p>Antes de marchar, llamaron los guardias a unos pescadores que en aquel momento pasaban en su barca cerca de la orilla, y les dijeron:<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed os dejamos este muchacho, que ha sido herido en la cabeza, para que le llev\u00e9is a vuestra casa y le cuideis. Ma\u00f1ana vendremos por aqu\u00ed para verle.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se volvieron hacia Pinocho, y, poni\u00e9ndole en medio, le dijeron con voz \u00e1spera:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1En marcha, y aprieta el paso! \u00a1Si no, te haremos andar de otra manera!<\/p>\n<p>No se lo hizo repetir el mu\u00f1eco, y empez\u00f3 a caminar por el sendero que conduc\u00eda a la poblaci\u00f3n; pero el pobre diablo no sab\u00eda en qu\u00e9 mundo se encontraba. Cre\u00eda so\u00f1ar. \u00a1Mas era un sueno tan horrible&#8230; \u00a1Apenas ve\u00eda lo que le rodeaba; le temblaban las piernas y tenia la boca seca y la lengua pegada al paladar, que apenas hubiera podido decir una palabra. Y, sin embargo, en medio de aquel atontamiento hab\u00eda una idea fija que le causaba tristeza y dolor: la de que tenia que pasar entre aquellos dos guardias por debajo de la ventana de su buena Hada. \u00a1hubiera preferido morir!<\/p>\n<p>Estaba ya para entrar en la poblaci\u00f3n, cuando una r\u00e1faga de aire arrebat\u00f3 el gorro de la cabeza de Pinocho y lo llev\u00f3 a una distancia de diez o doce pasos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe permiten ustedes\u2014 dijo el mu\u00f1eco a los guardias\u2014 que vaya a recoger mi gorro?.<\/p>\n<p>\u2014Ve, y despacha pronto.<\/p>\n<p>El mu\u00f1eco fue a recoger su gorro; pero en vez de pon\u00e9rselo en la cabeza lo sujet\u00f3 con los dientes, y ech\u00f3 a correr con todas sus fuerzas en direcci\u00f3n de la playa. Aquello no era un mu\u00f1eco: era una bala disparada.<\/p>\n<p>Juzgando los guardias que les ser\u00eda dif\u00edcil alcanzarle, le azuzaron un perro de presa que hab\u00eda ganado el premio en todas las carreras de perros. <\/p>\n<p>Mucho corr\u00eda Pinocho, pero el perro corr\u00eda m\u00e1s. La gente se asomaba a las ventanas y se arremolinaba en el camino, ansiosa de ver el resultado de aquella feroz persecuci\u00f3n. Pero no pudieron conseguirlo, porque Pinocho y el perro levantaban tal nube de polvo, que a los pocos momentos ya no se les ve\u00eda.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap04_t.gif\" width=361 height=105 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho corre peligro de ser frito en una sart\u00e9n como un pez.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Durante aquella desesperada carrera hubo un momento en que Pinocho se crey\u00f3 perdido, porque Chato (que as\u00ed se llamaba el perro de presa) casi le daba alcance; de tal modo, que el mu\u00f1eco no s\u00f3lo; sent\u00eda la jadeante respiraci\u00f3n del animal, sino el mismo calor de su aliento.<\/p>\n<p>Por fortuna estaban ya en la playa, y el mar estaba a pocos pasos. <\/p>\n<p>Entonces el mu\u00f1eco dio un soberbio salto, como no lo hubiera dado mejor una rana, y fue a caer en el agua. Chato quiso detenerse; pero, llevado por el \u00edmpetu de la carrera, fue a parar tambi\u00e9n en el mar.<\/p>\n<p>El desgraciado no sab\u00eda nadar; as\u00ed es que empez\u00f3 a dar manotazos y patadas para mantenerse a flote; pero cuando m\u00e1s manoteaba, m\u00e1s se iba hundiendo.<\/p>\n<p>Haciendo un esfuerzo supremo, consigui\u00f3 sacar un momento la cabeza del agua, y grit\u00f3 ladrando:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Socorro! \u00a1Que me ahogo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Revienta de una vez!\u2014 respondi\u00f3 a lo lejos Pinocho, libre ya de peligro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay\u00fadame, Pinocho m\u00edo! \u00a1S\u00e1lvame de la muerte, por caridad!<\/p>\n<p>Al o\u00edr estos ruegos desgarradores, el mu\u00f1eco, que ten\u00eda un coraz\u00f3n excelente, se conmovi\u00f3, y volvi\u00e9ndose hacia el perro le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Pero si te ayudo a salvarte, \u00bfme prometes no correr m\u00e1s detr\u00e1s de m\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Te lo prometo, s\u00ed, s\u00ed! pero ven pronto, por favor; porque s\u00ed tardas un minuto, estiro la pata!<\/p>\n<p>A\u00fan dud\u00f3 un momento Pinocho; pero, acord\u00e1ndose de que su pap\u00e1 le hab\u00eda dicho muchas veces que nunca se pierde por hacer una buena acci\u00f3n, fue nadando hasta reunirse con Chato, y agarr\u00e1ndole por la cola, le condujo sano y salvo hasta la arena de la playa.<\/p>\n<p>El pobre perro no pod\u00eda mantenerse en pie: hab\u00eda bebido tanta agua salada, que estaba hinchado como un globo. Por otra parte, Pinocho, que no las ten\u00eda todas consigo, crey\u00f3 prudente arrojarse de nuevo al mar, y se alej\u00f3 de la orilla gritando:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Adi\u00f3s, Chato; que sigas bueno; muchos recuerdos a tu familia!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Adi\u00f3s, Pinocho!\u2014 respondi\u00f3 el perro\u2014. \u00a1Mil gracias por haberme librado de la muerte! \u00a1Me has prestado un gran servicio, y todo tiene su pago en este mundo. Si se presenta la ocasi\u00f3n, ya hablaremos de esto.<\/p>\n<p>Pinocho continu\u00f3 nadando, manteni\u00e9ndose siempre cerca de la orilla. <\/p>\n<p>Finalmente, le pareci\u00f3 que se hallaba en sitio seguro; miro hacia la playa, y vio entre las rocas una especie de gruta, de la cual sal\u00eda un largo penacho de humo.<\/p>\n<p>\u2014En esa gruta debe de haber fuego\u2014 se dijo\u2014 \u00a1Tanto mejor! Ir\u00e9 a secarme y a calentarme. \u00bfY despu\u00e9s? \u00a1Despu\u00e9s suceder\u00e1 lo que Dios quiera!<\/p>\n<p>Tornada ya su resoluci\u00f3n, se acerc\u00f3 a la orilla; pero cuando iba a trepar por las rocas, sinti\u00f3 que sal\u00eda algo del fondo, algo que le recog\u00eda y le hac\u00eda salir por el aire. Trat\u00f3 de escapar; pero ya era tarde, porque, con asombro grande, se encontr\u00f3 preso dentro de una fuerte red de pescar, y entre una multitud de pescados de todas clases y tama\u00f1os, que coleaban desesperadamente.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo vio salir de la gruta un pescador tan feo, tan feo, que parec\u00eda un monstruo marino. Su cabeza, en vez de pelo, ten\u00eda una espesa mata de hierba verde; los ojos eran verdes, verde la piel y verde la barba, tan larga, que casi llegaba hasta el suelo.<\/p>\n<p>Parec\u00eda un enorme lagarto que andaba derecho sobre las patas traseras.<\/p>\n<p>Cuando el pescador sac\u00f3 la red fuera del mar, exclam\u00f3 con gran alegr\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bendita sea la Providencia! \u00a1Tambi\u00e9n hoy me voy a dar un buen atrac\u00f3n de peces!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Menos mal que yo no soy pez!\u2014 se dijo Pinocho recobrando un poco de valor.<\/p>\n<p>La red, con toda la pesca que conten\u00eda, fue llevada al interior de la gruta, una cueva oscura y ahumada, en el centro de la cual estaba calent\u00e1ndose una gran sart\u00e9n de aceite, con un olor a sebo que no dejaba respirar.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos a ver lo que he pescado!\u2014 dijo el pescador verde, metiendo en la red una mano tan grande como una pala de horno y sacando un pu\u00f1ado de salmonetes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buenos salmonetes!\u2014 continu\u00f3, mir\u00e1ndolos con gran complacencia, y arroj\u00e1ndolos despu\u00e9s en un barre\u00f1o.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a repetir la operaci\u00f3n, y cada vez que sacaba un pu\u00f1ado de peces se le hac\u00eda la boca agua y dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Estupendos lenguados!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Magn\u00edficos besugos!<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap02_t.gif\" width=362 height=117 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Vuelve Pinocho a casa del Hada. \u2014Gran merienda de caf\u00e9 con leche para solemnizar el \u00e9xito de Pinocho en sus ex\u00e1menes.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Cuando el pescador se dispon\u00eda a echar a Pinocho en la sart\u00e9n, entr\u00f3 en la gruta un enorme perro, atra\u00eddo por el olor del pescado frito.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Largo de aqu\u00ed!\u2014 grit\u00f3 el pescador amenaz\u00e1ndole, y teniendo siempre en la mano el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>Pero el pobre animal ten\u00eda un hambre terrible, y gru\u00f1\u00eda y meneaba la cola, como queriendo decir:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dame un poco de pescado frito y te dejar\u00e9 en paz!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Largo de aqu\u00ed, te digo!\u2014 repiti\u00f3 el pescador, alargando la pierna como para darle un puntapi\u00e9.<\/p>\n<p>Entonces el perro, que cuando le apretaba el hambre de verdad no ten\u00eda miedo a nada, se volvi\u00f3 furioso contra el pescador, ense\u00f1\u00e1ndole los terribles colmillos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo se oy\u00f3 en la gruta una vocecita muy d\u00e9bil, que dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00e1lvame, Chato, que me van a fre\u00edr!<\/p>\n<p>El perro conoci\u00f3 en el acto la voz de Pinocho, y observ\u00f3 con gran asombro que la voz sal\u00eda de aquel bulto enharinado que el pescador ten\u00eda en la mano.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hizo? Pues, dando un salto, tom\u00f3 delicadamente entre los dientes al mu\u00f1eco enharinado, y sali\u00f3 de la gruta corriendo como el viento.<\/p>\n<p>Furioso el pescador de que le arrebataran aquel pez que pensaba comer con tanto gusto, trat\u00f3 de alcanzar al perro; pero apenas hab\u00eda dado algunos pasos, le acometi\u00f3 un golpe de tos que le hizo volver atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Chato hab\u00eda llegado a la senda que conduc\u00eda a la poblaci\u00f3n, y deposit\u00f3 en tierra a su amigo Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cu\u00e1nto tengo que agradecerte!\u2014 dijo el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Nada absolutamente!\u2014 respondi\u00f3 el perro\u2014. T\u00fa me salvaste a m\u00ed, y todo tiene su pago en este mundo: hay que ayudarse unos a otros.<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfc\u00f3mo es que me has encontrado en aquella gruta?<\/p>\n<p>\u2014Es que segu\u00eda tendido en la playa, mas muerto que vivo, cuando el aire me trajo un olorcillo a pescado frito que me abri\u00f3 el apetito de par en par; as\u00ed es que me levant\u00e9 para ir al sitio de donde ven\u00eda aquel olor. \u00a1La verdad es que si llego un minuto m\u00e1s tarde&#8230;!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No me lo digas!\u2014 exclam\u00f3 Pinocho, que a\u00fan temblaba de miedo\u2014. \u00a1No me lo recuerdes! \u00a1Si llegas un minuto m\u00e1s tarde, a estas horas estar\u00eda yo frito con patatas! \u00a1Uf! \u00a1S\u00f3lo de pensarlo me estremezco!<\/p>\n<p>Chato no pudo menos de re\u00edrse, y tendi\u00f3 su mano derecha al mu\u00f1eco que la estrech\u00f3 amistosamente, y despu\u00e9s se separaron.<\/p>\n<p>El perro tom\u00f3 el camino de su casa, y Pinocho se dirigi\u00f3 hac\u00eda una caba\u00f1a que estaba cerca de all\u00ed, y pregunt\u00f3 a un viejecito que se hallaba en la puerta calent\u00e1ndose al sol:<\/p>\n<p>\u2014D\u00edgame, buen hombre: \u00bfsabe usted algo de un muchacho que fue herido en la cabeza, y que se llama Paquito?<\/p>\n<p>\u2014A ese muchacho le trajeron unos pescadores a esta caba\u00f1a; pero ya&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero ya habr\u00e1 muerto?\u2014 interrumpi\u00f3 Pinocho con gran dolor.<\/p>\n<p>\u2014No; ahora ya est\u00e1 bueno, y se ha marchado a su casa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe veras? \u00bfEs verdad eso?\u2014 grit\u00f3 el mu\u00f1eco saltando de alegr\u00eda\u2014. \u00bfDe modo que la herida no era grave?<\/p>\n<p>\u2014Pero pod\u00eda haber resultado grav\u00edsima, y aun mortal\u2014 respondi\u00f3 el viejecito\u2014, porque le tiraron a la cabeza un grueso libro encuadernado en cart\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qui\u00e9n se lo tir\u00f3?<\/p>\n<p>\u2014Un compa\u00f1ero de escuela, llamado Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qui\u00e9n es ese Pinocho?\u2014 pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco, haci\u00e9ndose el ignorante.<\/p>\n<p>\u2014Dicen que es un ni\u00f1o muy malo, un holgaz\u00e1n, un p\u00edcaro de tomo y lomo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Calumnias! \u00a1Todo eso son calumnias!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfConoces a Pinocho?<\/p>\n<p>De vista\u2014 contest\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 concepto tienes formado de \u00e9l?<\/p>\n<p>\u2014Pues a m\u00ed me parece que es un excelente muchacho, que tiene gran amor al estudio, obediente, muy amante de su pap\u00e1 y de toda la familia.<\/p>\n<p>Mientras el mu\u00f1eco dec\u00eda todas estas mentiras con la mayor frescura, se ech\u00f3 mano a la nariz, y observ\u00f3 que hab\u00eda crecido m\u00e1s de un palmo. Entonces empez\u00f3 a chillar lleno de miedo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No haga usted caso de todo lo que le he dicho, buen hombre, porque conozco perfectamente a Pinocho, y puedo asegurarle tambi\u00e9n yo que es un muchacho malo, desobediente y holgaz\u00e1n, y que en vez de ir a la escuela se va con los compa\u00f1eros a vagar por ah\u00ed! Apenas hubo terminado de decir estas palabras, se acort\u00f3 su nariz, y qued\u00f3 del tama\u00f1o que ten\u00eda antes.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY por que est\u00e1s as\u00ed pintado de blanco!\u2014 pregunt\u00f3 poco despu\u00e9s el viejecito.<\/p>\n<p>\u2014Le dir\u00e9 a usted: sin darme cuenta, me he restregado contra un muro que estaba reci\u00e9n blanqueado\u2014 respondi\u00f3 el mu\u00f1eco, d\u00e1ndole verg\u00fcenza confesar que hab\u00eda sido enharinado como un pescado, para fre\u00edrle despu\u00e9s en olla sart\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 has hecho de la chaqueta, de los calzones y del gorro?<\/p>\n<p>\u2014Me he encontrado con unos ladrones que me lo han quitado todo. D\u00edgame, buen hombre: \u00bfNo podr\u00eda usted darme, por casualidad, algo con que pudiera vestirme para volver a mi casa?<\/p>\n<p>\u2014Hijo m\u00edo, no tengo ning\u00fan traje que poder darte: solo tengo un saco peque\u00f1o para guardar chufas. Si lo quieres, mirarlo: aqu\u00ed est\u00e1.<\/p>\n<p>No se lo hizo decir Pinocho dos veces: tom\u00f3 en el acto el saco, que estaba vac\u00edo,  haci\u00e9ndole, con unas tijeras que pidi\u00f3 una abertura en el fondo y otras dos a los lados, se lo endos\u00f3 a modo de camisa.<\/p>\n<p>Vestido de este modo tan ligero, se dirigi\u00f3 a la poblaci\u00f3n; pero al llegar al camino empezaba a titubear, tan pronto avanzando como retrocediendo, y dici\u00e9ndose para sus adentros:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo me presentar\u00e9 a mi buena Hada? \u00bfQu\u00e9 dir\u00e1 cuando me vea? \u00bfQuerr\u00e1 perdonarme esta segunda diablura? \u00a1Me temo que no me la va a perdonar! \u00a1Oh, de seguro que no! !Y me estar\u00e1 bien empleado, porque soy un monigote que siempre estoy prometiendo corregirme, y nunca lo hago!<\/p>\n<p>Entr\u00f3 en la poblaci\u00f3n siendo ya noche cerrada; y como estaba lloviendo a c\u00e1ntaros, decidi\u00f3 ir derechito a la casa del Hada y llamar a la puerta hasta que le abrieran.<\/p>\n<p>Al llegar frente a la casa sinti\u00f3 que le faltaba el valor, y en vez de llamar se alej\u00f3 corriendo como unos veinte pasos. Volvi\u00f3 segunda vez, pero tambi\u00e9n se apart\u00f3 sin hacer nada. Volvi\u00f3 tercera vez, y lo mismo. S\u00f3lo a la cuarta vez se atrevi\u00f3 a levantar, temblando, el llamador de hierro y a dar un golpecito muy suave.<\/p>\n<p>Esper\u00f3 pacientemente, y al cada de media hora se abri\u00f3 una ventana del \u00faltimo piso (la casa ten\u00eda cuatro), y vio Pinocho asomarse un caracol muy grande, con una vela encendida en la cabeza, que pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n llama a estas horas?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1 el Hada en casa?<\/p>\n<p>\u2014El Hada est\u00e1 durmiendo, y no quiere que se la despierte.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?<\/p>\n<p>\u2014Soy yo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n?<\/p>\n<p>\u2014Pinocho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 Pinocho?<\/p>\n<p>\u2014El mu\u00f1eco que vive en esta casa con el Hada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah, ya s\u00e9!\u2014 dijo el caracol\u2014. Esp\u00e9rame, que ahora bajo y te abrir\u00e9 en seguida.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Anda de prisa, por caridad porque estoy muri\u00e9ndome de fr\u00edo!<\/p>\n<p>\u2014Hijo m\u00edo, yo soy un caracol, y los caracoles no tenemos nunca prisa.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 una hora, y pas\u00f3 otra sin que se abriera la puerta, por lo cual<br \/>\nPinocho, que estaba completamente calado de agua y que temblaba de fr\u00edo y de miedo, cobr\u00f3 \u00e1nimo y llam\u00f3 segunda vez, pero algo m\u00e1s fuerte que la primera.<\/p>\n<p>A esta segunda llamada se abri\u00f3 una ventana del piso de m\u00e1s abajo, o sea del piso tercero, y se asom\u00f3 el mismo caracol.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buen caracol!\u2014 grit\u00f3 Pinocho desde la calle\u2014. Hace dos horas que estoy esperando, y dos horas con esta noche tan mala parecen dos a\u00f1os. \u00a1Date prisa, por caridad!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hijo m\u00edo!\u2014 le respondi\u00f3 desde la ventana aquel animal tan tranquilo y flem\u00e1tico\u2014, yo soy un caracol, y los caracoles no tenemos nunca prisa.<\/p>\n<p>Y volvi\u00f3 a cerrarse la ventana.<\/p>\n<p>Son\u00f3 poco despu\u00e9s la media noche, son\u00f3 la una, sonaron las dos, y la<br \/>\npuerta siempre cerrada.<\/p>\n<p>Entonces perdi\u00f3 Pinocho la paciencia, y agarr\u00f3 con rabia el llamador para dar un golpe que hiciera retemblar toda la casa; pero aquel llamador, que era de hierro, se convirti\u00f3 en una anguila viva, que escurri\u00e9ndose entre las manos desapareci\u00f3 en el arroyo de agua que corr\u00eda por el centro de la calle.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, \u00bfeh?\u2014 grit\u00f3 Pinocho, cada vez m\u00e1s lleno de c\u00f3lera\u2014 \u00a1Pues si el llamador ha desaparecido, yo seguir\u00e9 llamando a fuerza de patadas! <\/p>\n<p>Y ech\u00e1ndose un poco hacia atr\u00e1s, peg\u00f3 una furiosa patada en la puerta de la casa. Tan fuerte fue el golpe, que penetr\u00f3 el pie en la madera cerca de la mitad, y cuando el mu\u00f1eco quiso sacarlo, fueron in\u00fatiles todos sus esfuerzos, porque se hab\u00eda introducido como si fuera un clavo.<\/p>\n<p>\u00a1Figuraos en qu\u00e9 postura qued\u00f3 el pobre Pinocho! Tuvo que pasarse toda la noche con un pie en tierra y el otro en el aire.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, al ser de d\u00eda se abri\u00f3 la puerta. Aquel excelente caracol no hab\u00eda tardado en bajar desde el cuarto piso a la calle nada m\u00e1s que nueve horas, y aun as\u00ed lleg\u00f3 sudando.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 haces con ese pie metido en la puerta!\u2014 pregunt\u00f3 riendo al mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014Ha sido una desgracia que me ha ocurrido. \u00bfQuieres probar a ver si puedes librarme de este suplic\u00f3?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hijo m\u00edo, eso es cosa del carpintero, y yo no soy carpintero!<\/p>\n<p>\u2014D\u00edselo al Hada, de mi parte.<\/p>\n<p>\u2014El Hada est\u00e1 durmiendo y no quiere que se le despierte.<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfqu\u00e9 quieres que haga clavado todo el d\u00eda en esta puerta?<\/p>\n<p>\u2014Entretente en contar las hormigas que pasan por el camino.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tr\u00e1eme, al menos, algo de comer, porque estoy desfallecido!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1En seguida!\u2014 dijo el caracol.<\/p>\n<p>Al cabo de tres horas y media volvi\u00f3, trayendo en la cabeza una bandeja de plata, en la cual hab\u00eda un pan, un pollo asado y cuatro albaricoques maduros.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah\u00ed tienes el desayuno que te env\u00eda el Hada!\u2014 dijo el caracol.<\/p>\n<p>Al ver tan excelente comida se tranquiliz\u00f3 algo Pinocho; pero, \u00a1cu\u00e1l no ser\u00eda su desenga\u00f1o cuando, al tratar de comer, se encontr\u00f3 con que el pan era de yeso, el pollo de cart\u00f3n y los albaricoques de cera, aunque todo tan bien hecho, que parec\u00eda de verdad!<\/p>\n<p>Se ech\u00f3 a llorar, y lleno de desesperaci\u00f3n quiso tirar a lo lejos la bandeja de plata y todo ]o que conten\u00eda; pero no lleg\u00f3 a hacerlo porque, fuese efecto del dolor o de la debilidad de est\u00f3mago, se desmay\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando recobr\u00f3 el conocimiento se encontr\u00f3 tendido en un sof\u00e1 y con el Hada a su lado.<\/p>\n<p>\u2014Tambi\u00e9n te perdono por esta vez\u2014 le dijo el Hada\u2014; pero, \u00a1pobre de ti si vuelves a hacer otra de las tuyas!<\/p>\n<p>Pinocho prometi\u00f3 firmemente estudiar y ser bueno, y cumpli\u00f3 su promesa todo el resto del a\u00f1o. Cuando llegaron los ex\u00e1menes que se celebraban antes de las vacaciones, tuvo el honor de ganar el primer premio: y tan satisfactorio fue en general su comportamiento, que el Hada le dijo muy contenta:<\/p>\n<p>\u2014Para celebrar tu triunfo, vamos a convidar a merendar a tus amigos.<\/p>\n<p>Pinocho se puso muy contento.<\/p>\n<p>Quien no haya presenciado la alegr\u00eda de Pinocho al o\u00edr esta inesperada noticia, no podr\u00e1 figur\u00e1rsela. Todos sus amigos y compa\u00f1eros de escuela deb\u00edan ser invitados para una merienda que hab\u00eda de celebrarse al d\u00eda siguiente en la casa del Hada, para solemnizar el gran acontecimiento, El Hada hab\u00eda mandado preparar doscientas tazas de caf\u00e9 con leche y cuatrocientos panecillos untados de manteca por dentro y por fuera. Aquella fiesta promet\u00eda ser muy alegre y divertida; pero&#8230;<\/p>\n<p>Por desgracia, siempre hab\u00eda en la vida de aquel mu\u00f1eco un pero que todo lo echaba a perder.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap03_t.gif\" width=390 height=101 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho, se escapa con su amigo Esp\u00e1rrago al pa\u00eds de los juguetes.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Pinocho pidi\u00f3 al Hada que le permitiese dar una vuelta por la poblaci\u00f3n, a fin de invitar a sus compa\u00f1eros, y el Hada le dijo:<\/p>\n<p>\u2014Vete, pues, a invitar a todos tus amigos y compa\u00f1eros para la merienda de ma\u00f1ana; pero ten cuidado de volver a casa antes de que sea de noche. \u00bfHas comprendido?<\/p>\n<p>\u2014Te prometo que dentro de una hora estar\u00e9 de vuelta\u2014 replic\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ten cuidado, Pinocho! Todos los muchachos prometen en seguida, pero raras veces saben cumplir lo ofrecido.<\/p>\n<p>\u2014Pero yo no soy como los dem\u00e1s: cuando yo digo una cosa, la sostengo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya lo veremos! Si no obedeces, tanto peor para ti.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Porque a los ni\u00f1os desobedientes les pasan muchas desgracias.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya lo s\u00e9, ya! \u00a1Bien caro me ha costado ser tan travieso! Pero ya he cambiado y siempre ser\u00e9 bueno\u2014 dijo Pinocho.<\/p>\n<p>Sin decir una palabra m\u00e1s salud\u00f3 el mu\u00f1eco a la buena Hada que le serv\u00eda de mam\u00e1, y cantando y bailando sali\u00f3 de la casa.<\/p>\n<p>En poco m\u00e1s de una hora quedaron hechas todas las invitaciones. Algunos muchachos aceptaron en seguida y con mucho gusto; otros se hicieron rogar algo; pero cuando supieron que los panecillos con que se iba a tomar el caf\u00e9 con leche no s\u00f3lo estar\u00edan untados de manteca por dentro, sino tambi\u00e9n por fuera, acabaron por decir:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bueno!; pues iremos tambi\u00e9n, por complacerte!<\/p>\n<p>Ahora conviene saber que entre los amigos y compa\u00f1eros de escuela Pinocho hab\u00eda uno a quien quer\u00eda y distingu\u00eda sobre los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Llam\u00e1base este amigo Ricardo; pero todos le llamaban por el sobrenombre de Esp\u00e1rrago, a causa de su figura seca, enjuta y delgada como un esp\u00e1rrago triguero.<\/p>\n<p>Esp\u00e1rrago era el muchacho m\u00e1s travieso y revoltoso de toda la escuela; pero Pinocho le quer\u00eda entra\u00f1ablemente; as\u00ed es que no dejo de ir a su casa para invitarle a la merienda. Como no le encontr\u00f3, volvi\u00f3 segunda vez, y tampoco; volvi\u00f3 una tercera, y tambi\u00e9n perdi\u00f3 el viaje.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde encontrarle? Busca por aqu\u00ed, busca por all\u00ed, por fin le hall\u00f3 escondido en el portal de una casa de labradores.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?\u2014 le pregunt\u00f3 Pinocho, acerc\u00e1ndose.<\/p>\n<p>\u2014Espero a que sea media noche para marcharme.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAd\u00f3nde?<\/p>\n<p>\u2014Lejos, lejos; muy lejos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y yo que he ido a buscarte tres veces a tu casa!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 me quer\u00edas?<\/p>\n<p>\u2014Que ma\u00f1ana te espero a merendar en mi casa.<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfno te digo que me marcho esta noche?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfA qu\u00e9 hora?<\/p>\n<p>\u2014Dentro de poco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY d\u00f3nde vas?<\/p>\n<p>\u2014Voy a vivir en un pa\u00eds que es el mejor pa\u00eds del mundo. \u00a1Una verdadera Jauja!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo se llama?<\/p>\n<p>\u2014Se llama \u00abEl Pa\u00eds de los Juguetes\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 no te vienes t\u00fa tambi\u00e9n?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYo? \u00a1No por cierto!<\/p>\n<p>\u2014Haces mal, Pinocho. Cr\u00e9eme a m\u00ed. Si no vienes, te arrepentir\u00e1s alg\u00fan d\u00eda. <\/p>\n<p>\u00bfDonde vas a encontrar un pa\u00eds m\u00e1s sano para nosotros los muchachos? All\u00ed no hay escuelas; all\u00ed no hay maestros; all\u00ed no hay libros. En aquel bendito pa\u00eds no se estudia nunca. Los jueves no hay escuela, y todas las semanas tienen seis jueves y un domingo. \u00a1Fig\u00farate que las vacaciones de verano empiezan el primer d\u00eda de Enero y terminan el \u00faltimo de Diciembre! \u00a1Ese es un pa\u00eds como a m\u00ed me gusta! \u00a1As\u00ed debieran ser todos los pa\u00edses civilizados!<\/p>\n<p>\u2014Pero, entonces, \u00bfc\u00f3mo se pasan los d\u00edas en \u00abEl Pa\u00eds de los Juguetes\u00bb?<\/p>\n<p>\u2014Pues jugando y divirti\u00e9ndose desde la ma\u00f1ana hasta la noche. Despu\u00e9s se va uno a dormir, y a la ma\u00f1ana siguiente vuelta a empezar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te parece?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hum!\u2014 hizo Pinocho moviendo la cabeza, como si quisiera decir: \u00a1Esa vida tambi\u00e9n la har\u00eda yo con mucho gusto!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Conque, vamos, dec\u00eddete! \u00bfQuieres venir conmigo, si, o no?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, no y no! He prometido a mi mam\u00e1 ser bueno, y quiero cumplir mi palabra. Ya se est\u00e1 poniendo el Sol y tengo que irme. \u00a1Conque adi\u00f3s, y buen viaje!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAd\u00f3nde vas con tanta prisa?<\/p>\n<p>\u2014A casa. Mi mama me ha dicho que vuelva antes de anochecer.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Espera dos minutos m\u00e1s!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Se va a hacer tarde!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tan s\u00f3lo dos minutos!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY si el Hada me rega\u00f1a?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1D\u00e9jala que rega\u00f1e! Ya se cansar\u00e1, y acabar\u00e1 por callarse\u2014 dijo aquel bribonzuelo de Esp\u00e1rrago.<\/p>\n<p>\u2014Y qu\u00e9, \u00bfte vas solo o acompa\u00f1ado?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Solo! \u00a1Pues si vamos a ser m\u00e1s de cien muchachos!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHac\u00e9is el viaje a pie?<\/p>\n<p>\u2014No. Dentro de poco pasar\u00e1 por aqu\u00ed el coche que ha de llevarnos a ese delicioso pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dar\u00eda cualquier cosa por que pasara ahora ese coche!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPara qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Para veros marchar a todos juntos.<\/p>\n<p>\u2014Pues qu\u00e9date un poco m\u00e1s, y podr\u00e1s verlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, no! \u00a1Me voy a mi casa!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Espera otros dos minutos!<\/p>\n<p>\u2014He perdido mucho tiempo. El Hada estar\u00e1 ya con cuidado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dichosa Hada! \u00bfEs que tiene miedo de que te coman los murci\u00e9lagos?<\/p>\n<p>\u2014Pero, dime la verdad\u2014 pregunt\u00f3 Pinocho, que parec\u00eda estar pensativo\u2014 \u00bfest\u00e1s bien seguro de que en aquel pa\u00eds no hay escuelas?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ni sombra de ellas!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNi maestros tampoco?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mucho menos!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY no hay obligaci\u00f3n de estudiar?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ni por asomo!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 pa\u00eds tan hermoso!\u2014 dijo Pinocho, haci\u00e9ndosele la boca agua\u2014. \u00a1Qu\u00e9 pa\u00eds tan hermoso! Yo no he estado nunca, pero me lo figuro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no te vienes?<\/p>\n<p>\u2014Es in\u00fatil que quieras convencerme. He prometido a mi mam\u00e1 ser un muchacho juicioso, y no quiero faltar a mi palabra.<\/p>\n<p>\u2014Pues entonces, adi\u00f3s, y muchos recuerdos a todos los amigos y compa\u00f1eros de escuela.<\/p>\n<p>\u2014Adi\u00f3s, Esp\u00e1rrago; que tengas buen viaje; divi\u00e9rtete mucho, y que te acuerdes alguna vez de los amigos.<\/p>\n<p>Dicho esto se separ\u00f3 el mu\u00f1eco y anduvo dos pasos, como para marcharse; pero se par\u00f3 de pronto, y volvi\u00e9ndose hacia su amigo le pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfestas bien seguro de que en aquel pa\u00eds todas las semanas tienen seis jueves y un domingo?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Segur\u00edsimo!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY sabes tambi\u00e9n de cierto que las vacaciones de verano empiezan el primer d\u00eda de Enero y terminan el \u00faltimo de Diciembre?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Claro que lo s\u00e9!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 hermoso pa\u00eds!\u2014 repiti\u00f3 Pinocho como para consolarse.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hizo un esfuerzo y dijo apresuradamente:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya, adi\u00f3s, y buen viaje!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Adi\u00f3s!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1ndo os vais?<\/p>\n<p>\u2014Dentro de poco.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima! \u00a1Si s\u00f3lo faltase una hora, me esperaba para veros marchar!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY el Hada?<\/p>\n<p>\u2014De todos modos, ya se ha hecho tarde. Lo mismo da que llegue una hora antes que una hora despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre Pinocho! \u00a1Y si el Hada te rega\u00f1a!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Psch&#8230;! Despu\u00e9s de todo acabar\u00e1 por cansarse y se callar\u00e1.<\/p>\n<p>Mientras tanto se hab\u00eda hecho completamente de noche. A poco rato vieron moverse a lo lejos una lucecita, y oyeron ruido de cascabeles y el sonido de una bocina; pero tan d\u00e9bil, que parec\u00eda un zumbido.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1!\u2014 grit\u00f3 Esp\u00e1rrago, poni\u00e9ndose de pie.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 es?\u2014 pregunt\u00f3 Pinocho en voz baja.<\/p>\n<p>\u2014El coche que viene por m\u00ed. \u00a1Te vienes por fin, o no!<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfes de verdad, de verdad\u2014 pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco\u2014, que en aquel pa\u00eds no tienen que estudiar los ni\u00f1os?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Nunca, nunca, nunca!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 hermoso pa\u00eds!\u2014 repiti\u00f3 Pinocho\u2014, \u00a1Que hermoso pa\u00eds!<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap01_t.gif\" width=392 height=122 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Despu\u00e9s de cinco meses de vagancia nota Pinocho con gran asombro que le ha salido un magn\u00edfico par de orejas de asno, y acaba por convertirse en un  borriquito, con cola y todo.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Poco despu\u00e9s lleg\u00f3 la diligencia sin hacer el menor ruido, por que las ruedas llevaban gruesas llantas de goma.<\/p>\n<p>Tiraban de ella doce pares de borricos, todos de igual alzada, aunque de diferente pelo. Los hab\u00eda rucios, pardos, blancos; otros con pintas blancas y negras, y otros con rayas amarillentas o de color canela.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s singular es que aquellos doce pares, o sean los veinticuatro pollinos, en vez de llevar herraduras como todos los dem\u00e1s animales de tiro o de carga, llevaban botas de cuero como las que usan los hombres.<\/p>\n<p>\u00bfY el conductor de la diligencia? Figuraos un hombrecillo m\u00e1s ancho que alto, gordo y reluciente como una bola de sebo, con semblante bonach\u00f3n, una boquita siempre riendo, y una vocecita fina y acariciadora, como el maullido de un gato cuando quiere que su ama le haga fiestas.<\/p>\n<p>Todos los muchachos que le ve\u00edan quedaban enamorados de \u00e9l y deseaban que les permitiera subir al coche para ser conducidos a aquella verdadera Jauja, conocida en el mapa con el nombre seductor de \u00abEl Pa\u00eds de los Juguetes\u00bb.<\/p>\n<p>La diligencia ven\u00eda ya llena de muchachos de ocho a doce a\u00f1os de edad, que iban amontonados unos sobre otros como sardinas en banasta. Estaban apretados e inc\u00f3modos; pero a ninguno se le ocurr\u00eda lamentarse ni decir \u00a1ay! La esperanza de llegar a un pa\u00eds donde no hab\u00eda escuelas, maestros ni libros, los ten\u00eda tan contentos, que no sent\u00edan ni los vaivenes y golpes de la marcha, ni el hambre, ni la sed, ni el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Apenas se detuvo el coche, aquel hombrecillo se volvi\u00f3 hacia Esp\u00e1rrago, y con extremada zalamer\u00eda le dijo sonriendo:<\/p>\n<p>\u2014Dime, guapo chico, \u00bfquieres venirte a este afortunado pa\u00eds?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya lo creo que quiero ir!<\/p>\n<p>\u2014Pero te advierto, querido, que ya no hay sitio en el coche. Como ves,<br \/>\nest\u00e1 completamente lleno.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Paciencia!\u2014 dijo Esp\u00e1rrago\u2014 Si no puedo ir dentro, ir\u00e9 en el estribo.<\/p>\n<p>Y dando un salto, se puso a caballo sobre el estribo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY t\u00fa, hijo m\u00edo?\u2014 dijo el hombrecillo volvi\u00e9ndose muy cari\u00f1oso hacia Pinocho\u2014 \u00bfQu\u00e9 piensas hacer? \u00bfQuieres venirte tambi\u00e9n!<\/p>\n<p>\u2014No; yo me quedo\u2014respondi\u00f3 Pinocho\u2014. Quiero volver a mi casa; quiero estudiar y ser el primero en la escuela, como deben ser los ni\u00f1os buenos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pues que te aproveche!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pinocho!\u2014 grit\u00f3 entonces Esp\u00e1rrago\u2014. \u00a1Sigue mi consejo: vente con nosotros, y seremos felices!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, no y no!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vente con nosotros, Y seremos felices!\u2014 gritaron otras cuantas voces dentro de la diligencia.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY si me voy con vosotros, qu\u00e9 va a decir mi mami?\u2014 exclam\u00f3 Pinocho, que ya empezaba a dejarse convencer.<\/p>\n<p>\u00a1No te quiebres la cabeza pensando en eso! \u00a1Mira que vamos a un pa\u00eds donde podremos hacer todo lo que queramos desde la ma\u00f1ana hasta la noche!<\/p>\n<p>Pinocho no respondi\u00f3 y lanz\u00f3 un gran suspiro; despu\u00e9s dio otro suspiro; luego dio otro mayor a\u00fan, y por fin dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ea, me voy con vosotros! \u00a1Hacedme un sitio!<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 todo ocupado\u2014 dijo entonces el hombrecillo\u2014; pero, para demostrarte cu\u00e1nto me alegro de que vengas, te ceder\u00e9 mi puesto en el pescante.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY usted?<\/p>\n<p>\u2014Yo har\u00e9 el camino a pie.<\/p>\n<p>\u00a1No, no lo permito! Prefiero ir montado en uno de estos borriquillos\u2014 contest\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>Y uniendo la acci\u00f3n a la palabra, se acerc\u00f3 al pollino que ocupaba la izquierda de la primera pareja y quiso saltar sobre \u00e9l; pero el animal, volviendo la grupa, le peg\u00f3 una coz el el est\u00f3mago que le hizo volar por el aire.<\/p>\n<p>Figuraos las impertinentes carcajadas que lanzar\u00edan todos los muchachos que presenciaban la escena.<\/p>\n<p>El \u00fanico que no se ri\u00f3, aparte de Pinocho, fue el hombrecillo, que, baj\u00e1ndose del pescante, se acerc\u00f3 al burro rebelde, y haciendo adem\u00e1n de darle un beso, le arranc\u00f3 de un solo bocado la mitad de la oreja derecha.<\/p>\n<p>Mientras tanto Pinocho se levant\u00f3 del suelo, encolerizado, Y salt\u00f3 sobre el lomo del pobre animal. El salto fue tan limpio y r\u00e1pido, que los muchachos, entusiasmados, dejaron de re\u00edr y empezaron a gritar: \u00a1Viva Pinocho!, a la vez que aplaud\u00edan fren\u00e9ticamente.<\/p>\n<p>Pero hete aqu\u00ed que de pronto levant\u00f3 el burro las dos patas traseras, y dando una sacudida, lanz\u00f3 al mu\u00f1eco sobre un mont\u00f3n de grava a un lado del camino.<\/p>\n<p>Entonces comenzaron de nuevo las risas; pero tampoco se rio el hombrecillo, sino que le entr\u00f3 tanto cari\u00f1o hacia aquel inquieto borriquillo, que, d\u00e1ndole un nuevo beso, le arranc\u00f3 la mitad de la oreja izquierda.<\/p>\n<p>\u2014Monta otra vez a caballo, y no tengas ya miedo. Sin duda este burro ten\u00eda alguna mosca que le molestaba; pero ya le he dicho dos palabritas en las orejas, y creo que se habr\u00e1 vuelto manso y razonable.<\/p>\n<p>Mont\u00f3 Pinocho, y la diligencia comenz\u00f3 a moverse; pero mientras galopaban los pollinos y la diligencia rodaba por la carretera, le pareci\u00f3 al mu\u00f1eco que o\u00eda una voz humilde y apenas inteligible, que le dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eres un insensato! \u00a1Has querido hacer tu voluntad, y alg\u00fan d\u00eda te pesar\u00e1!<\/p>\n<p>Lleno de miedo, Pinocho mir\u00f3 por todos lados para saber de d\u00f3nde ven\u00edan aquellas palabras; pero no vio a nadie. Los pollinos galopaban, la diligencia rodaba, los muchachos dorm\u00edan dentro de ella; Esp\u00e1rrago mismo roncaba como un lir\u00f3n, y el hombrecillo, sentado en el pescante, cantaba entre dientes:<\/p>\n<p><PRE>               \u00ab\u00a1Todos duermen por la noche,<br \/>\n              Pero no me duermo yo!\u00bb<br \/>\n<\/PRE><\/p>\n<p>Pasado otro medio kil\u00f3metro, volvi\u00f3 Pinocho a sentir la misma voz, que dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014Eres un idiota y un majadero. \u00a1Los ni\u00f1os que abandonan el estudio, la escuela y el maestro, para no pensar en otra cosa que en jugar y divertirse, acaban siempre mal! Yo puedo decirlo, porque lo se por experiencia. \u00a1Llegar\u00e1 un d\u00eda en que tendr\u00e1s que llorar, como yo lloro hoy; pero entonces ser\u00e1 tarde!<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras, dichas en voz apenas perceptible, salt\u00f3 el mu\u00f1eco al suelo lleno de temor, y acerc\u00e1ndose al pollino en que iba montado, le agarr\u00f3 por las riendas, observando con asombro que aquel animal lloraba como un chiquillo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eh, se\u00f1or cochero! \u2014grit\u00f3 entonces Pinocho al conductor de la diligencia\u2014. \u00bfSabe usted que este pollino est\u00e1 llorando?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1D\u00e9jalo que llore; otra vez le dar\u00e1 por re\u00edr!<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfes que sabe tambi\u00e9n hablar?<\/p>\n<p>\u2014No; s\u00f3lo aprendi\u00f3 a decir alguna que otra palabra por haber estado durante tres a\u00f1os en una compa\u00f1\u00eda de perros sabios.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre animal!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya, en marcha! \u2014dijo el hombrecillo\u2014. \u00a1No perdamos el tiempo en ver llorar a un burro! Monta a caballo y v\u00e1monos, que la noche es fresca y el camino es largo.<\/p>\n<p>Pinocho mont\u00f3 de nuevo sin rechistar. La diligencia se puso en marcha, y a la ma\u00f1ana siguiente llegaron felizmente a \u00abEl Pa\u00eds de los Juguetes\u00bb.<\/p>\n<p>Este pa\u00eds no se parec\u00eda a ning\u00fan otro del mundo. Toda su poblaci\u00f3n estaba compuesta de muchachos: los m\u00e1s viejos no pasaban de catorce a\u00f1os; los m\u00e1s j\u00f3venes tendr\u00edan ocho. En las calles hab\u00eda una alegr\u00eda, un bullicio, un ruido, capaces de producir dolor de cabeza. Por todas partes se ve\u00edan bandadas de chiquillos que jugaban al marro, al chato, a la gallina ciega, a los bolos, al pe\u00f3n; otros andaban en veloc\u00edpedos o sobre caballitos de cart\u00f3n; algunos, vestidos de payasos, hac\u00edan como si comieran estopa encendida; otros corr\u00edan y daban saltos mortales, o andaban sobre las manos con las piernas por alto; otros recitaban en voz alta, cantaban, re\u00edan, daban golpes, jugaban al aro o a los soldados, produciendo tal algarab\u00eda, tal estr\u00e9pito, que era preciso ponerse algod\u00f3n en los o\u00eddos para no quedarse sordo.<\/p>\n<p>Por toda la plaza se ve\u00edan teatros de madera, llenos de muchachos desde la ma\u00f1ana hasta la noche, y en todas las paredes de las casas abundaban, escritos con carb\u00f3n, letreros tan salados como los siguientes: <I>\u00a1Biban los gugetes!<\/I> (en vez de <I>\u00a1Vivan los juguetes!<\/I>), <I>\u00a1no Queresmoseskuela!<\/I> (en vez de <I>\u00a1No queremos escuela!<\/I>) <I>\u00a1Habajo Larin Metica!<\/I> (en vez de <I>\u00a1Abajo la Aritm\u00e9tica!<\/I>), y otros por el estilo.<\/p>\n<p>Apenas Pinocho, Esp\u00e1rrago y todos los dem\u00e1s muchachos que hab\u00edan hecho el viaje con el hombrecillo, pusieron el pie dentro de la ciudad, se lanzaron entre aquella bara\u00fanda, y, como es de suponer, pocos minutos despu\u00e9s se hab\u00edan hecho amigos de todos los que all\u00ed hab\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda considerarse m\u00e1s feliz que ellos? Entre aquella constante fiesta, llena de tan variadas diversiones, pasaban como rel\u00e1mpagos las horas, los d\u00edas y las semanas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, qu\u00e9 vida tan buena! \u2014dec\u00eda Pinocho cada vez que se encontraba con Esp\u00e1rrago.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVes como yo ten\u00eda raz\u00f3n? \u2014respond\u00eda siempre este \u00faltimo\u2014 \u00a1Y decir que no quer\u00edas venirte y que se te hab\u00eda metido en la cabeza volver a la casa de tu Hada, para perder el tiempo estudiando! Si; ahora est\u00e1s libre de ese fastidio de libros y de escuela, me lo debes a m\u00ed, a mis consejos, \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>\u00a1S\u00f3lo los verdaderos amigos somos capaces de hacer estos grandes favores!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es verdad! Si ahora estoy tan contento y feliz, a ti te lo debo, s\u00f3lo a ti. \u00bfY sabes, en cambio, lo que me dec\u00eda el maestro cuando hablaba de ti? Pues me dec\u00eda siempre: \u00ab\u00a1No andes mucho con ese brib\u00f3n de Esp\u00e1rrago, porque es un mal compa\u00f1ero que no puede aconsejarte nada bueno!\u00bb<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobre maestro! \u2014replic\u00f3 el otro moviendo la cabeza\u2014. \u00a1Demasiado s\u00e9 que me ten\u00eda rabia y que no perd\u00eda ocasi\u00f3n de calumniarme; pero yo soy generoso, y le perdono!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 alma tan grande! \u2014dijo Pinocho, abrazando afectuosamente a su amigo y bes\u00e1ndole con el mayor cari\u00f1o.<\/p>\n<p>Cinco meses hacia que hab\u00edan llegado al pa\u00eds; cinco meses de jugar y divertirse durante todo el d\u00eda, sin abrir un solo libro, sin ir a la escuela, cuando una ma\u00f1ana tuvo Pinocho, al despertar, una sorpresa tan desagradable que le puso de muy mal humor.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap10_t.gif\" width=385 height=92 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Le nacen a Pinocho orejas de burro, despu\u00e9s se convierte en verdadero pollino y empieza a rebuznar.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue la sorpresa?<\/p>\n<p>Voy a dec\u00edroslo, querid\u00edsimos lectorcitos; la sorpresa fue que al despertarse Pinocho le vino en gana rascarse la cabeza, y al llegarse a ella las manos, se encontr\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfA que no acert\u00e1is lo que se encontr\u00f3?<\/p>\n<p>Pues se encontr\u00f3, con gran sorpresa de su parte, con que le hab\u00edan crecido las orejas m\u00e1s de una cuarta.<\/p>\n<p>Ya sab\u00e9is que desde que naci\u00f3, el mu\u00f1eco ten\u00eda unas orejitas muy chiquitinas, que apenas se le ve\u00edan. Figuraos c\u00f3mo se quedar\u00eda cuando, al tocar con las manos, se encontr\u00f3 con que aquellas orejitas hab\u00edan crecido tanto durante la noche, que parec\u00edan dos soplillos. Acudi\u00f3 en busca de un espejo para mirarse, y no encontrando ninguno, llen\u00f3 de agua la palangana de su lavabo, y entonces pudo ver lo que nunca hubiera querido contemplar: vio su propia imagen adornada con un magn\u00edfico par de orejas de burro.<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo expresar el dolor, la verg\u00fcenza y la desesperaci\u00f3n del pobre Pinocho!<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a llorar, a gritar y a darse de cabezadas contra la pared; pero cuanto m\u00e1s se desesperaba, m\u00e1s crec\u00edan sus orejas, y crec\u00edan, crec\u00edan, a la vez que iban cubri\u00e9ndose de pelo por la punta.<\/p>\n<p>A los gritos de Pinocho entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n una linda marmota que viv\u00eda en el piso de arriba, y viendo el desconsuelo del mu\u00f1eco, le pregunt\u00f3 con inter\u00e9s:<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 es eso, querido vecino?<\/p>\n<p>-\u00a1Que estoy malo, amiga marmota, muy malo, y con una enfermedad que me da mucho miedo! \u00bfSabes tomar el pulso?<\/p>\n<p>-Un poco.<\/p>\n<p>-\u00a1Mira si tengo fiebre por casualidad!<\/p>\n<p>La marmota levant\u00f3 una de las patas delanteras, y despu\u00e9s de tomar el pulso a Pinocho, le dijo suspirando:<\/p>\n<p>-\u00a1Amigo m\u00edo, siento mucho tenerte que dar una mala noticia!<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l es?<\/p>\n<p>-\u00a1Que tienes una fiebre muy mala!<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 clase de fiebre es?<\/p>\n<p>-\u00a1Es la fiebre del burro!<\/p>\n<p>-No comprendo qu\u00e9 fiebre es esa -respondi\u00f3 el mu\u00f1eco, que, sin embargo, se iba figurando lo que era.<\/p>\n<p>-Yo te lo explicar\u00e9 -dijo la marmota-. Sabe, pues, que dentro de dos o tres horas ya no ser\u00e1s un mu\u00f1eco ni un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>-Pues, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e9?<\/p>\n<p>-Dentro de dos o tres horas te convertir\u00e1s en un verdadero pollino; tan verdadero como los que tiran de un carro o llevan las hortalizas al mercado.<\/p>\n<p>-\u00a1Oh! \u00a1Pobre de m\u00ed! \u00a1Pobre de m\u00ed! -grit\u00f3 Pinocho, agarr\u00e1ndose las orejas con ambas manos y tirando de ellas rabiosamente, como si fueran ajenas.<\/p>\n<p>-Querido m\u00edo -dijo entonces la marmota para consolarle- \u00bfqu\u00e9 le vas a hacer? \u00a1Todo es ya in\u00fatil! En el libro de la sabidur\u00eda est\u00e1 escrito que todos los muchachos holgazanes, que teniendo odio a los libros, a la escuela y a los maestros, se pasan los d\u00edas entre juegos y diversiones, tienen que acabar por convertirse, m\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde, en pollinos.<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfes cierto eso? -pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco sollozando.<\/p>\n<p>Ya lo creo que es cierto. Y ahora ya es in\u00fatil que llores. Ya no tiene remedio.<\/p>\n<p>-\u00a1Pero si yo no tengo la culpa: cr\u00e9elo marmotita; la culpa es toda de Esp\u00e1rrago.!<\/p>\n<p>-\u00bfY qui\u00e9n es ese Esp\u00e1rrago?<\/p>\n<p>-Un compa\u00f1ero m\u00edo de escuela. Yo quer\u00eda volver a mi casa, quer\u00eda ser obediente y seguir estudiando; pero \u00e9l me dijo: \u00bfPor qu\u00e9 quieres fastidiarte pensando en estudiar y en ir a la escuela? \u00a1Vente mejor conmigo a \u00abEl Pa\u00eds de los Juguetes\u00bb; all\u00ed no estudiaremos m\u00e1s, nos divertiremos desde la ma\u00f1ana hasta la noche, y estaremos siempre contentos!<\/p>\n<p>-\u00bfY por qu\u00e9 seguiste el consejo de aquel falso amigo, de aquel mal compa\u00f1ero?<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9? Porque mira, marmotita m\u00eda: yo soy un mu\u00f1eco sin pizca de juicio y sin coraz\u00f3n. \u00a1Oh! \u00a1Si yo hubiera tenido tanto as\u00ed de coraz\u00f3n (y se\u00f1al\u00f3 con el pulgar sobre el \u00edndice), no hubiera abandonado a aquella preciosa Hada, que me quer\u00eda como una mam\u00e1, y que tanto hab\u00eda hecho por m\u00ed! \u00a1Oh! \u00a1Pero si encuentro a Esp\u00e1rrago pobre de \u00e9l! \u00a1Yo le dir\u00e9 lo que no querr\u00e1 o\u00edr!<\/p>\n<p>Y quiso salir de la habitaci\u00f3n; pero al llegar a la puerta se acord\u00f3 de sus orejas de burro, y d\u00e1ndole verg\u00fcenza mostrarse en p\u00fablico con aquel adorno. \u00bfsab\u00e9is lo que discurri\u00f3? Pues se hizo un gran gorro de papel y se lo puso en la cabeza, cubri\u00e9ndose las orejas por completo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s sali\u00f3, y se dedic\u00f3 a buscar a su amigo por todas partes.<\/p>\n<p>Le busc\u00f3 en la calle, en la plaza, en los teatros, por todas partes, sin poder hallarle. Pidi\u00f3 noticias de \u00e9l a cuantos encontr\u00f3; pero nadie le hab\u00eda visto.<\/p>\n<p>Entonces fue a buscarle a su casa y llam\u00f3 a la puerta.<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9n es!- pregunt\u00f3 Esp\u00e1rrago desde dentro.<\/p>\n<p>-\u00a1Soy yo!- respondi\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>-Espera un poco, y te abrir\u00e9.<\/p>\n<p>Media hora despu\u00e9s se abri\u00f3 la puerta, y figuraos cu\u00e1l ser\u00eda el asombro de Pinocho cuando, al entrar en la habitaci\u00f3n, vio a su amigo con un gran gorro de papel en la cabeza, que le cubr\u00eda casi hasta los ojos y por detr\u00e1s bajaba hasta el cuello.<\/p>\n<p>A la vista de aquel gorro sinti\u00f3 Pinocho una especie de consuelo, y pens\u00f3 inmediatamente:<\/p>\n<p>-\u00bfTendr\u00e1 la misma enfermedad que yo? \u00a1Estar\u00e1 tambi\u00e9n con la fiebre del burro?<\/p>\n<p>Y fingiendo no haber notado nada, pregunt\u00f3 sonriendo:<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s, querido?<\/p>\n<p>-\u00a1Perfectamente bien; como un rat\u00f3n dentro de un queso de bola!<\/p>\n<p>-\u00bfLo dices en serio?<\/p>\n<p>-\u00bfY por qu\u00e9 hab\u00eda de mentir?<\/p>\n<p>-Disp\u00e9nsame, amigo. \u00bfY por qu\u00e9 tienes puesto ese gorro de papel<br \/>\nque te tapa hasta las orejas?<\/p>\n<p>-Me lo ha mandado el m\u00e9dico, por haberme hecho da\u00f1o en una rodilla. Y t\u00fa, querido Pinocho, \u00bfpor qu\u00e9 llevas ese gorro de papel que te cubre hasta las orejas?<\/p>\n<p>-Me lo ha mandado el m\u00e9dico, porque me ha picado un mosquito en un pie.<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, pobre Pinocho!<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, pobre Esp\u00e1rrago!<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 a estas frases un largo silencio, durante el cual los dos amigos no hac\u00edan m\u00e1s que mirarse burlonamente.<\/p>\n<p>Finalmente, el mu\u00f1eco dijo con voz meliflua a su compa\u00f1ero:<\/p>\n<p>-Por curiosidad tan s\u00f3lo; querido Esp\u00e1rrago, \u00bfquieres decirme si has tenido alguna enfermedad en las orejas?<\/p>\n<p>-\u00a1Nunca! \u00bfY t\u00fa?<\/p>\n<p>-\u00a1Nunca! Pero esta ma\u00f1ana me ha molestado un poco una de ellas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a m\u00ed me ha sucedido lo mismo.<\/p>\n<p>-\u00bfA ti tambi\u00e9n? \u00bfY qu\u00e9 oreja es la que te duele?<\/p>\n<p>-Las dos. \u00bfY a ti?<\/p>\n<p>-Las dos. \u00bfSer\u00e1 acaso la misma enfermedad?<\/p>\n<p>-\u00a1Me temo que s\u00ed!<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres hacerme un favor?<\/p>\n<p>-Con mucho gusto.<\/p>\n<p>\u00bfQuieres ense\u00f1arme tus orejas?<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 no? Pero antes quiero ver las tuyas, querido Pinocho.<\/p>\n<p>-\u00a1No; t\u00fa debes ser el primero!<\/p>\n<p>-\u00a1No, querido; primero t\u00fa y despu\u00e9s yo!<\/p>\n<p>-Pues bien -dijo entonces el mu\u00f1eco-; vamos a hacer un trato.<\/p>\n<p>-\u00a1Hagamos el trato!<\/p>\n<p>-Quit\u00e9monos ambos el gorro al mismo tiempo. \u00bfAceptado?<\/p>\n<p>\u00a1Aceptado!<\/p>\n<p>-\u00a1Pues atenci\u00f3n!<\/p>\n<p>Y Pinocho comenz\u00f3 a contar en voz alta:<\/p>\n<p>-\u00a1Una, dos, tres!<\/p>\n<p>Al decir esta \u00faltima palabra, los dos muchachos se quitaron los gorros de la cabeza y los arrojaron al aire.<\/p>\n<p>Entonces ocurri\u00f3 una escena que parec\u00eda incre\u00edble, si no supi\u00e9ramos que sucedi\u00f3 realmente. Ocurri\u00f3 que cuando Pinocho y Esp\u00e1rrago vieron que los dos padec\u00edan de la misma enfermedad, en vez de sentirse mortificados y llenos de dolor, empezaron a mirarse uno a otro burlonamente las desmesuradas orejas, y acabaron por re\u00edrse a carcajadas.<\/p>\n<p>Tanto rieron, que ya les dol\u00edan las mand\u00edbulas; pero en lo mejor de la risa sucedi\u00f3 que de pronto Esp\u00e1rrago ces\u00f3 de re\u00edr, cambi\u00f3 de color, y bambole\u00e1ndose dijo a su amigo:<\/p>\n<p>-\u00a1Ay\u00fadame, Pinocho, ay\u00fadame!<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 te pasa?<\/p>\n<p>-\u00a1Que no puedo sostenerme sobre las piernas!<\/p>\n<p>-\u00a1Tampoco puedo yo! -grit\u00f3 Pinocho temblando y tratando de mantenerse derecho.<\/p>\n<p>Cuando esto dec\u00edan, arquearon uno y otro la espalda, apoyaron las manos en el suelo, y de esta manera, andando a cuatro pies, comenzaron a correr y a dar vueltas por la habitaci\u00f3n. Mientras corr\u00edan, los brazos se convirtieron en patas, las caras se alargaron convirti\u00e9ndose en cabezas de asno, y el cuerpo se les cubri\u00f3 de un pelaje gris claro con pintas y rayas negras.<\/p>\n<p>Pero \u00bfSab\u00e9is cu\u00e1l fue el peor rato que sufrieron aquellos desgraciados?<\/p>\n<p>Pues el rato peor y m\u00e1s humillante fue cuando notaron que empezaba a salirles la cola por detr\u00e1s. Llenos de verg\u00fcenza y de dolor trataron de llorar y de lamentarse de su suerte.<\/p>\n<p>\u00a1Nunca lo hubieran hecho! En vez de sollozos y de lamentos lanzaban solamente rebuznos, y rebuznando sonoramente, dec\u00edan a d\u00fao: \u00a1Hi-hoo\u00f3! \u00a1Hi-hoo\u00f3! \u00a1Hi-hoo\u00f3!<\/p>\n<p>En el mismo instante llamaron a la puerta, y una voz dijo desde fuera:<\/p>\n<p>-\u00a1Abrid! \u00a1Soy el hombrecillo; soy el conductor del coche que os trajo a este pa\u00eds! \u00a1Abridme pronto, o si no, pobres de vosotros!<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap04_t.gif\" width=361 height=105 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Convertido Pinocho en un pollino verdadero, es llevado al mercado de animales y comprado por el director de una compa\u00f1\u00eda de titiriteros para ense\u00f1arle a bailar y a saltar por el aro.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Viendo que la puerta segu\u00eda cerrada, el hombrecillo la abri\u00f3 de una fuerte patada, y entrando en la habitaci\u00f3n, dijo con su eterna sonrisa a Pinocho y a Esp\u00e1rrago:<\/p>\n<p>-\u00a1Bravo, muchachos! \u00a1Rebuzn\u00e1is perfectamente! Os he reconocido en la voz, y por eso he venido.<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras, ambos pollinos se quedaron como atontados, con la cabeza ca\u00edda, las orejas bajas y el rabo entre piernas.<\/p>\n<p>Inmediatamente, el hombrecillo los acarici\u00f3 pas\u00e1ndoles la mano por el lomo, y despu\u00e9s, sacando una bruza, empez\u00f3 a cepillarlos perfectamente, hasta que a fuerza de bruzar les sac\u00f3 lustre como si fueran dos espejos. Entonces les puso la cabezada y los condujo al mercado de ganados, con la esperanza de venderlos y obtener una buena ganancia.<\/p>\n<p>No tardaron en presentarse compradores. Esp\u00e1rrago fue adquirido por un labrador, al cual se le hab\u00eda muerto un borrico el d\u00eda anterior, y Pinocho fue vendido al director de una compa\u00f1\u00eda de titiriteros, que lo compr\u00f3 para amaestrarlo y hacerle saltar y bailar con los dem\u00e1s animales de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfHab\u00e9is comprendido ya, mis queridos lectores, cu\u00e1l era el verdadero oficio del hombrecillo? Pues aquel terrible monstruo, que ten\u00eda siempre cara de risa, se iba de vez en cuando a correr por el mundo con su coche, y con promesas y halagos recog\u00eda a todos los muchachos holgazanes y traviesos que odiaban a los libros y la escuela, y despu\u00e9s de meterlos en su coche los conduc\u00eda a \u00abEl Pa\u00eds de los Juguetes\u00bb para que pasaran todo el d\u00eda en retozar y en divertirse. Cuando, alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, aquellos pobres muchachos, a fuerza de no pensar m\u00e1s que en jugar, se convert\u00edan en pollinos, entonces se apoderaba de ellos con gran satisfacci\u00f3n y los llevaba para venderlos en ferias y mercados. Y de este modo hab\u00eda conseguido ganar en pocos a\u00f1os tanto dinero que era millonario.<\/p>\n<p>No s\u00e9 deciros lo que fue de Esp\u00e1rrago; pero os dir\u00e9, en cambio, que el pobre Pinocho tuvo desde el primer d\u00eda una vida dura y cruel.<\/p>\n<p>El nuevo due\u00f1o le llev\u00f3 a una cuadra y le llen\u00f3 el pesebre de paja; pero apenas prob\u00f3 un bocado, Pinocho la escupi\u00f3 haciendo gestos de desagrado.<\/p>\n<p>Entonces el due\u00f1o, aunque refunfu\u00f1ando, quit\u00f3 la paja del pesebre y llen\u00f3 \u00e9ste de heno, pero tampoco el heno le agrad\u00f3 a Pinocho.<\/p>\n<p>-\u00a1Ah! \u00bfConque tampoco te gusta el heno? -grit\u00f3 el due\u00f1o lleno de c\u00f3lera-. \u00a1No tengas cuidado, que yo te acostumbrar\u00e9 a no ser tan caprichoso!<\/p>\n<p>Y le dio en las ancas un tremendo latigazo.<\/p>\n<p>El dolor hizo a Pinocho llorar y rebuznar, diciendo:<\/p>\n<p>-\u00a1Hi-hoo\u00f3! \u00a1Hi-hoo\u00f3! \u00a1Yo no puedo comer paja!<\/p>\n<p>-\u00a1Pues, entonces, come heno!- replic\u00f3 el due\u00f1o, que entend\u00eda perfectamente la lengua de los burros.<\/p>\n<p>-\u00a1Hi-hoo\u00f3! \u00a1Hi-hoo\u00f3! \u00a1El heno me da dolor de barriga!<\/p>\n<p>-\u00bfTe habr\u00e1s cre\u00eddo, sin duda, que a un burro como t\u00fa le voy a dar de comer jam\u00f3n en dulce y perdices trufadas!- gru\u00f1\u00f3 el due\u00f1o, encoleriz\u00e1ndose cada vez m\u00e1s y d\u00e1ndole otro latigazo.<\/p>\n<p>Al sentir esta segunda caricia se call\u00f3 Pinocho y no dijo una palabra m\u00e1s.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 el due\u00f1o y le cerr\u00f3 la cuadra, qued\u00e1ndose solo Pinocho; y como hac\u00eda ya muchas horas que no hab\u00eda comido nada, comenz\u00f3 a bostezar de hambre, abriendo tanto la boca que parec\u00eda la de un horno.<\/p>\n<p>Al fin, viendo que en el pesebre no encontraba otra cosa que heno, se resign\u00f3 a tomar un poco, y despu\u00e9s de masticarlo bien cerr\u00f3 los ojos y lo trag\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00a1No es malo este heno!- pens\u00f3 en su interior, despu\u00e9s de haberlo tragado-. Pero, \u00a1cu\u00e1nto mejor no hubiera sido haber continuado yendo a la escuela! \u00a1En vez de heno, estar\u00eda comiendo a estas horas un buen pedazo de pan con queso! \u00a1Paciencia!<\/p>\n<p>Cuando despert\u00f3 a la ma\u00f1ana siguiente, lo primero que hizo fue buscar un poco de heno en el pesebre; pero no encontr\u00f3 nada, porque se lo hab\u00eda comido todo la noche anterior.<\/p>\n<p>Entonces tom\u00f3 un bocado de paja, y mientras la mascaba tuvo que convencerse de que el sabor de la paja no se parec\u00eda en nada al del arroz a la valenciana ni al de los pasteles de hojaldre.<\/p>\n<p>-\u00a1Paciencia !- repiti\u00f3 mientras segu\u00eda masticando-. \u00a1Ojal\u00e1 que mi desgracia sirva cuando menos de lecci\u00f3n provechosa a todos los ni\u00f1os desobedientes que no quieren estudiar! \u00a1Paciencia y paciencia!<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 paciencia ni qu\u00e9 narices!- chill\u00f3 el due\u00f1o entrando en la cuadra-. \u00bfTe has cre\u00eddo, burro del diablo, que yo te he comprado \u00fanicamente para darte de comer y de beber! \u00a1Te he comprado para que trabajes y me ganes dinero! \u00a1Conque ya lo sabes; mucho ojo! <\/p>\n<p>\u00a1Ahora mismo vienes conmigo al circo para aprender a saltar por el aro y a bailar el vals y la polca puesto de pie sobre las patas de atr\u00e1s!<\/p>\n<p>Quieras que no quieras, el pobre Pinocho tuvo que aprender todas estas habilidades y otras m\u00e1s; pero le cost\u00f3 tres meses de aprendizaje y una colecci\u00f3n de palizas formidables: \u00a1Pobre Pinocho! \u00a1Qu\u00e9 arrepentido estaba de su holgazaner\u00eda!<\/p>\n<p>Lleg\u00f3, por \u00faltimo, el <I>debut<\/I> de Pinocho-borrico. En todas las esquinas aparecieron grandes cartelones de colores, que dec\u00edan as\u00ed:<\/p>\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/3302.gif\" title=\"Pinocho\"><\/p>\n<p>Pod\u00e9is figuraros c\u00f3mo se hallar\u00eda el circo aquella noche: lleno de bote en bote desde una hora antes de empezar el espect\u00e1culo. Ni a peso de oro se pod\u00eda encontrar una butaca, ni un palco, ni siquiera una entrada general.<\/p>\n<p>Todas las localidades estaban atestadas de ni\u00f1os y ni\u00f1as de todas clases y edades, impacient\u00edsimos por ver bailar al famoso burro Pinocho.<\/p>\n<p>Conclu\u00eda la primera parte del espect\u00e1culo, se present\u00f3 el Director de la compa\u00f1\u00eda vestido de frac rojo, pantal\u00f3n blanco y botas de montar con grandes espuelas, y haciendo una gran reverencia, recito, con voz solemne y campanuda, el siguiente discurso:<\/p>\n<p>\u00abRespetable p\u00fablico:<\/p>\n<p>Se\u00f1oras y se\u00f1ores: El humilde orador que tiene el honor de hablaros, estando de paso en esta capital, no ha podido menos de presentaros un espect\u00e1culo que seguramente os gustar\u00e1 mucho. Porque este inteligente auditorio estoy seguro de que ha de celebrar como merece a mi c\u00e9lebre pollino, que va ha tenido el honor de bailar en todas las principales Cortes de Europa.<\/p>\n<p>Por lo cual os doy millones de gracias a cada uno, y espero vuestros aplausos y vuestra benevolencia.<\/p>\n<p>He dicho\u00bb.<\/p>\n<p>Este discurso fue acogido con grandes aplausos; pero los aplausos se redoblaron y el entusiasmo ray\u00f3 en delirio, cuando se hizo la presentaci\u00f3n del burro Pinocho, vestido de gran gala. Llevaba unas bridas de charol, con hebillas y broches de lat\u00f3n, dos camelias blancas en las orejas, la crin y la cola trenzadas y adornadas con cordones y flecos de seda rosa y lazos de terciopelo azul, y a modo de cincha, una gran faja recamada de oro y plata. En suma, que estaba para enamorar a cualquiera.<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n fue hecha por el Director con las siguientes palabras:<\/p>\n<p>\u00abRespetable p\u00fablico:<\/p>\n<p>Presento a mi famoso e incomparable pollino Pinocho, el m\u00e1s sabio y artista de todos los burros, cazado a lazo por m\u00ed mismo cuando corr\u00eda salvaje por las llanuras de la Patagonia.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s c\u00e9lebres bailarines no pueden compararse con mi pollino Pinocho. Lo baila todo, y todo bien. Vedle, si lo merece, aplaudidle.<\/p>\n<p>He dicho\u00bb.<\/p>\n<p>Al terminar este segundo discurso hizo el Director otra profund\u00edsima reverencia, y volvi\u00e9ndose despu\u00e9s al burro, le dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Animo, Pinocho! \u00a1Antes de dar principio a tus maravillosos ejercicios, saluda cort\u00e9smente al respetable p\u00fablico.<\/p>\n<p>El obediente Pinocho se arrodill\u00f3 en el acto, y as\u00ed permaneci\u00f3 hasta que el Director, restallando la fusta, grit\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00a1Al paso!<\/p>\n<p>Entonces el borriquillo se enderez\u00f3 sobre sus cuatro patas, y empez\u00f3 a dar vuelta al circo con paso lento.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s grit\u00f3 el Director:<\/p>\n<p>-\u00a1Al trote!- Y Pinocho obedeci\u00f3 la orden, cambiando el paso por el trote.<\/p>\n<p>-\u00a1Al galope!- Y Pinocho march\u00f3 con airoso galope.<\/p>\n<p>-\u00a1A la carrera!- Y ya entonces Pinocho sali\u00f3 disparado.<\/p>\n<p>Pero en el momento en que llevaba la velocidad de un autom\u00f3vil de cuarenta caballos, alz\u00f3 el Director el brazo y descarg\u00f3 al aire un tiro de pistola.<\/p>\n<p>Al o\u00edr el tiro, fingiendo el burro que estaba herido, cay\u00f3 en la arena y empez\u00f3 a temblar como si estuviese en las convulsiones de la agon\u00eda.<\/p>\n<p>Todo el circo estall\u00f3 en una explosi\u00f3n de aplausos y de gritos, que debieron de o\u00edrse en las estrellas. En tanto, Pinocho abri\u00f3 un poco los ojos para mirar en torno suyo, y vio en un palco una se\u00f1ora que ten\u00eda al cuello una gruesa cadena de oro, y pendiente de ella un medall\u00f3n con el retrato de un mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>-\u00a1Ese retrato es el m\u00edo! \u00a1Esa se\u00f1ora es mi Hada!- se dijo en el acto Pincho, y, dominado por la alegr\u00eda, trat\u00f3 de gritar:<\/p>\n<p>-\u00a1Hada m\u00eda! \u00a1Hada m\u00eda!<\/p>\n<p>Pero en vez de estas palabras s\u00f3lo sali\u00f3 de su garganta un rebuzno tan formidable, que hizo re\u00edr a todos los espectadores, y m\u00e1s especialmente a los muchachos que hab\u00eda en el circo.<\/p>\n<p>Entonces el Director, para ense\u00f1arle que no era de buena educaci\u00f3n rebuznar ante el p\u00fablico, le dio un fuerte golpe en las narices con el mango de la fusta.<\/p>\n<p>El pobre burro sac\u00f3 fuera un palmo de lengua y empez\u00f3 a lamerse las narices, creyendo que de este modo podr\u00eda calmar el fuerte dolor que el golpe le hab\u00eda producido.<\/p>\n<p>Pero, \u00a1cual no ser\u00eda su desesperaci\u00f3n cuando, al mirar por segunda vez vio que el Hada hab\u00eda desaparecido del palco!<\/p>\n<p>Crey\u00f3 morir. Llen\u00e1ronse de l\u00e1grimas sus ojos, y empez\u00f3 a llorar desconsoladamente; pero nadie lleg\u00f3 a advertirlo, ni siquiera el Director, que haciendo sonar la fusta, dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Bravo, Pinocho! Ahora haremos ver a estos se\u00f1ores con cu\u00e1nta gracia saltas el aro.<\/p>\n<p>Pinocho prob\u00f3 dos o tres veces; pero cuando llegaba frente al aro, en vez de saltar pasaba c\u00f3modamente por debajo. Por fin intent\u00f3 el salto; pero al atravesar por el aro se enred\u00f3 desgraciadamente una de las patas, y cay\u00f3 a tierra como un costal.<\/p>\n<p>Cuando se levant\u00f3 estaba cojo, y a duras penas pudo volver a la cuadra.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 salga Pinocho! \u00a1Queremos ver al burro! \u00a1Que salga otra vez! \u00a1Que baile! \u00a1Que baile! -gritaban los muchachos, entusiasmados, sin darse cuenta de que se hab\u00eda hecho da\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero el borriquillo no pudo salir m\u00e1s. El Director tuvo que pronunciar otro discurso de los suyos y anunciar que Pinocho bailar\u00eda en cuanto se pusiera bien.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente fue a verle el veterinario, o sea el m\u00e9dico de los animales, y declar\u00f3 que se quedar\u00eda cojo para siempre.<\/p>\n<p>Entonces dijo el Director al mozo de cuadra que llevase aquel burro al mercado y lo revendiese, puesto que ya no serv\u00eda para nada.<\/p>\n<p>Apenas llegaron al mercado, se acerc\u00f3 un comprador que dijo al mozo de cuadra:<\/p>\n<p>-\u00bfCuanto quieres por ese burro cojo!<\/p>\n<p>-Veinte pesetas.<\/p>\n<p>-Yo te doy veinte perras chicas. No creas que lo compro para servirme de \u00e9l; lo compro por la piel \u00fanicanente. Veo que tiene la piel muy dura, y quiero hacer con ella un tambor para la banda de m\u00fasica de mi pueblo.<\/p>\n<p>Pod\u00e9is pensar lo que pasar\u00eda por Pinocho cuando oy\u00f3 que estaba destinado a convertirse en tambor.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que el comprador pag\u00f3 las veinte perras chicas, condujo a su burro hasta una roca de la orilla del mar, y poni\u00e9ndole una piedra al cuello, le at\u00f3 una pata con el extremo de una soga que llevaba en la mano. Despu\u00e9s, y cuando el burro estaba m\u00e1s descuidado, le dio un empell\u00f3n para arrojarle al mar, conservando en la mano el otro extremo de la soga.<\/p>\n<p>La piedra que llevaba al cuello hizo que Pinocho descendiese r\u00e1pidamente hasta el fondo, y el comprador, siempre con la soga en la mano, se sent\u00f3 en la pe\u00f1a, esperando a que pasara tiempo bastante para que el pollino se ahogase, y poder arrancarle despu\u00e9s la piel para curtirla y hacer un tambor.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap02_t.gif\" width=362 height=117 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho, es arrojado al mar y devorado por los peces. \u2014Vuelve a su primitivo estado de mu\u00f1eco; pero mientras nada para salvarse, se lo traga el terrible drag\u00f3n marino.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Ya llevaba el burro m\u00e1s de cincuenta minutos en el mar, cuando el que lo hab\u00eda comprado dijo para s\u00ed:<\/p>\n<p>-Ya debe estar ahogado y m\u00e1s que ahogado. \u00a1Ea! Voy a sacarlo, y aqu\u00ed mismo le arrancar\u00e9 la piel para hacer un magn\u00edfico tambor.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 a tirar de la soga que hab\u00eda atado a la pata de Pinocho, y tirando, tirando, tirando&#8230; \u00a1Qu\u00e9 dir\u00e9is que sac\u00f3! Pues, en vez de un burro muerto, se encontr\u00f3 con un mu\u00f1eco vivo, que se retorc\u00eda como una anguila.<\/p>\n<p>Al ver aquel mu\u00f1eco de madera crey\u00f3 so\u00f1ar el pobre hombre, y se qued\u00f3 como atontado, con la boca abierta y los ojos asustados.<\/p>\n<p>Cuando se repuso un poco de la primera impresi\u00f3n, dijo balbuceando y hecho un mar de l\u00e1grimas:<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfy mi burro! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el burro que he tirado al mar?<\/p>\n<p>-\u00a1Ese burro soy yo! -respondi\u00f3 el mu\u00f1eco ri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>-\u00bfT\u00fa?<\/p>\n<p>-\u00a1Yo!<\/p>\n<p>-\u00a1Granuja! \u00a1No consiento que te burles de m\u00ed!<\/p>\n<p>-\u00bfBurlarme de usted? Todo ]o contrario, querido amo; le hablo completamente en serio.<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfc\u00f3mo es posible que siendo t\u00fa hace poco un burro de carne y hueso, te hayas convertido dentro del mar en un mu\u00f1eco de madera?<\/p>\n<p>-\u00a1Psch!&#8230; \u00a1Cosas del agua del mar! Al mar le gustan estas bromas.<\/p>\n<p>-\u00a1Mucho ojo con tomarme el pelo, mu\u00f1eco; mucho ojo! \u00a1Como se me acabe la paciencia, pobre de ti!<\/p>\n<p>-Pues bien, mi amo: \u00bfquiere usted saber toda la verdadera historia? Pues yo se la contar\u00e9; pero antes h\u00e1game el favor de soltarme esa soga, que me hace da\u00f1o.<\/p>\n<p>Deseando conocer aquella verdadera historia, que promet\u00eda ser maravillosa, el bueno del comprador desat\u00f3 el nudo que sujetaba la pierna de Pinocho, que qued\u00f3 libre como un p\u00e1jaro en el aire, y empez\u00f3 de este modo su relaci\u00f3n:<\/p>\n<p>-Sepa usted que yo era antes un mu\u00f1eco de madera, como lo soy ahora; pero por mi poca afici\u00f3n al estudio y por seguir los consejos de malas compa\u00f1\u00edas, me escap\u00e9 de mi casa, y un d\u00eda me despert\u00e9 siendo un pollino, con unas orejas as\u00ed de grandes y una cola as\u00ed de larga. \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza m\u00e1s grande pas\u00e9! Una verg\u00fcenza como no quiera Dios que la pase usted nunca, querido amo. Me llevaron al mercado de ganados, y me compr\u00f3 el Director de una compa\u00f1\u00eda ecuestre, al cual se le meti\u00f3 en la cabeza hacer de m\u00ed un gran bailar\u00edn y gran saltador de aro; pero una noche di una mala ca\u00edda durante la funci\u00f3n, y me qued\u00e9 cojo de las dos patas. Entonces el Director dijo que no quer\u00eda a su lado un burro cojo, y me envi\u00f3 a vender al mercado, que fue cuando usted me compr\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00a1Por mi desgracia! \u00a1Como que pagu\u00e9 por ti veinte perros chicos! Y ahora, \u00a1qui\u00e9n va a devolverme mi dinero!<\/p>\n<p>-\u00bfPara qu\u00e9 me compr\u00f3 usted? \u00a1Para hacer un tambor con mi piel! \u00a1Un tambor!<\/p>\n<p>-Dime ahora, monigote impertinente: \u00bfhas terminado ya tu historia?<\/p>\n<p>-No -respondi\u00f3 el mu\u00f1eco-; faltan pocas palabras para terminarla. Despu\u00e9s de haberme comprado me trajo usted a este sitio para matarme; pero, sinti\u00e9ndose compasivo, prefiri\u00f3 atarme una piedra al cuello y tirarme al mar.<\/p>\n<p>Este sentimiento de humanidad le honra a usted mucho y se lo agradecer\u00e9 eternamente. Pero usted no hab\u00eda contado con el Hada.<\/p>\n<p>-\u00bfY qui\u00e9n es esa Hada?<\/p>\n<p>-Es mi mam\u00e1, que como todas las mam\u00e1s buenas que quieren mucho a sus hijos, no les pierden nunca de vista, y cuidan de ellos amorosamente, aunque est\u00e9n muy lejos, y aunque esos hijos, por su mala conducta, por sus travesuras y por sus escapatorias, merezcan que se les deje abandonados y no se les vuelva a hacer caso en toda la vida. Dec\u00eda, pues, que apenas mi buena Hada me vio en peligro de ahogarme, envi\u00f3 alrededor de m\u00ed un ejercito de peces, que comenzaron a comerme, creyendo que era un burro de verdad. \u00a1Y qu\u00e9 bocados tiraban! Nunca hubiera cre\u00eddo que los peces fueran a\u00fan m\u00e1s glotones que los ni\u00f1os. Unos me com\u00edan las orejas, otros el hocico, otros el cuello y la crin, otros las patas; en fin, hasta hubo uno, chiquit\u00edn y muy gracioso, que tuvo la bondad de comerme la cola.<\/p>\n<p>-\u00a1Desde hoy -dijo horrorizado el comprador- juro no comer ning\u00fan pescado!<\/p>\n<p>\u00a1Me desagradar\u00eda mucho comer un salmonete o un besugo y encontrarme con un pedazo de cola de burro!<\/p>\n<p>-Estamos de acuerdo -dijo riendo el mu\u00f1eco-. Despu\u00e9s, cuando ya los peces terminaron de comer toda aquella envoltura de carne y de piel de burro que me cubr\u00eda desde la cabeza hasta los pies, llegaron, como es natural, al hueso, o, por mejor decir, a la madera; porque, como usted ver\u00e1, estoy hecho de una madera muy dura. Pero apenas trataron de tirar algunos bocados, se convencieron, a pesar de su glotoner\u00eda, de que yo no era plato a prop\u00f3sito para ellos, y se fueron cada cual por su lado con la barriga llena, sin darme ni siquiera las gracias por el banquete que les hab\u00eda proporcionado. Y aqu\u00ed tiene usted explicado por qu\u00e9, cuando ha tirado de la soga, se ha encontrado usted con un mu\u00f1eco vivo, en vez de un burro muerto.<\/p>\n<p>-\u00a1Bueno, bueno! \u00a1Toda esa historia me importa un r\u00e1bano! -grit\u00f3 el comprador, encolerizado-. Lo que yo s\u00e9 es que he dado veinte perros chicos por ti, y quiero mi dinero. \u00bfSabes lo que voy a hacer? Llevarte de nuevo al mercado y venderte como le\u00f1a para encender la chimenea.<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, muy bien! \u00a1No tengo el menor inconveniente! -dijo Pinocho.<\/p>\n<p>Pero al mismo tiempo dio un salto y se zambull\u00f3 en el agua. Y mientras nadaba alegremente, alej\u00e1ndose de la orilla, gritaba al pobre comprador:<\/p>\n<p>-\u00a1Adi\u00f3s, mi amo; si necesita usted una piel para hacer un tambor, acu\u00e9rdese de m\u00ed!<\/p>\n<p>Y se re\u00eda estrepitosamente y segu\u00eda nadando, para volverse poco despu\u00e9s y gritar con m\u00e1s fuerza:<\/p>\n<p>-\u00a1Adi\u00f3s, mi amo; si necesita usted un poco de le\u00f1a para encender la chimenea, acu\u00e9rdese de m\u00ed!<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s se hab\u00eda alejado tanto de la orilla, que ya no se le distingu\u00eda m\u00e1s que como un punto negro en la superficie del agua, que de vez en cuando sacaba fuera un brazo o una pierna, o bien daba saltos como un delf\u00edn que est\u00e1 de buen humor.<\/p>\n<p>Nadando a la ventura, vio Pinocho en medio del mar un islote que parec\u00eda de m\u00e1rmol blanco, y en lo m\u00e1s alto de \u00e9l una linda cabrita que balaba tiernamente y que le hac\u00eda se\u00f1as de que se acercase.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s singular del caso era que el pelo de la cabrita, en vez de ser blanco, o negro, o rojo, como el de las dem\u00e1s cabras, era de color azul turqu\u00ed; pero tan brillante, que se parec\u00eda mucho a los cabellos de la hermosa ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00a1Figuraos c\u00f3mo latir\u00eda el coraz\u00f3n del pobre Pinocho! Redobl\u00f3 sus esfuerzos para nadar m\u00e1s de prisa en direcci\u00f3n del islote blanco, y ya habr\u00eda avanzado una mitad de la distancia, cuando he aqu\u00ed que vio salir del agua la horrible cabeza de un monstruo marino con la boca abierta, que parec\u00eda una caverna, y tres filas de dientes que hubieran causado miedo con s\u00f3lo verlos pintados.<\/p>\n<p>\u00bfSab\u00e9is qui\u00e9n era aquel monstruo marino?<\/p>\n<p>Pues aquel monstruo marino era nada menos que el gigantesco drag\u00f3n de que se ha hablado varias veces en esta historia, y que por su insaciable voracidad ven\u00eda causando tales estragos por aquellos mares, que se le llamabn el \u00abAtila de los peces y de los pescadores\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1l no ser\u00eda el espanto del pobre Pinocho a la vista del monstruo! Trat\u00f3 de escaparse, de cambiar de direcci\u00f3n, de huir; pero todo era in\u00fatil; aquella enorme boca se le venia siempre encima con la velocidad de un tren expreso.<\/p>\n<p>-\u00a1Date prisa, Pinocho, por Dios! -gritaba, balando, la linda cabrita.<\/p>\n<p>Y Pinocho nadaba desesperadamente con los brazos, con las piernas, con el pecho, con todo el cuerpo.<\/p>\n<p>-\u00a1Corre, Pinocho, corre; que se acerca el monstruo!<\/p>\n<p>Y Pinocho redoblaba sus esfuerzos para aumentar la velocidad.<\/p>\n<p>-\u00a1M\u00e1s de prisa, Pinocho, que te coge! \u00a1Ya est\u00e1 ah\u00ed! \u00a1M\u00e1s a prisa o est\u00e1s perdido! \u00a1Que te coge! \u00a1Que te coge!<\/p>\n<p>Y Pinocho nadaba desesperadamente y se deslizaba por el agua como una bala de fusil.<\/p>\n<p>Ya se acercaba al escollo, y ya la linda cabrita se inclinaba sobre la orilla, alarg\u00e1ndole las dos patitas delanteras para ayudarle a salir del agua; pero&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Pero ya era tarde! Tan cerca estaba el monstruo, que no hizo m\u00e1s que dar un sorbo, y se trag\u00f3 al mu\u00f1eco con el agua que le rodeaba, como quien se sorbe un huevo de gallina. Y se lo trag\u00f3 con tal ansia y violencia, que Pinocho se dio contra una muela del drag\u00f3n un golpe tan tremendo, que le hizo estar sin sentido un cuarto de hora.<\/p>\n<p>Cuando volvi\u00f3 de su desmayo no sab\u00eda en qu\u00e9 mundo se encontraba. En torno suyo reinaba una gran oscuridad, pero tan negra y profunda, que le parec\u00eda hallarse en la bolsa de tinta de un calamar.<\/p>\n<p>Quiso escuchar, pero no oy\u00f3 ruido alguno; \u00fanicamente sent\u00eda de cuando en cuando una bocanada de aire que le daba en la cara. Al principio no pod\u00eda saber de d\u00f3nde vendr\u00eda aquel aire; pero despu\u00e9s comprendi\u00f3 que sal\u00eda de los pulmones del monstruo. Porque hay que advertir que el monstruo padec\u00eda mucho de asma, y cuando respiraba parec\u00eda que se hab\u00eda desatado el hurac\u00e1n.<\/p>\n<p>Al pronto trat\u00f3 Pinocho de infundirse a s\u00ed mismo alg\u00fan valor; pero cuando ya<br \/>\ntuvo la seguridad de que se encontraba encerrado en el cuerpo del monstruo<br \/>\nmarino, empez\u00f3 a llorar y a gritar, diciendo:<\/p>\n<p>-\u00a1Socorro! \u00a1Socorro! \u00a1Desgraciado de m\u00ed! \u00bfNo hay quien venga a salvarme?<\/p>\n<p>-\u00bfY qui\u00e9n va a salvarte, desgraciado? -contest\u00f3 en aquella oscuridad una voz cascada, como de guitarra sin templar.<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9n me ha hablado? -pregunt\u00f3 Pinocho, sintiendo a\u00fan mayor espanto.<\/p>\n<p>-\u00a1Soy yo: un m\u00edsero bacalao que el drag\u00f3n ha engullido lo mismo que a ti!<\/p>\n<p>\u00bfY t\u00fa, qu\u00e9 pez eres?<\/p>\n<p>\u00a1Que pez ni qu\u00e9 narices! \u00a1Yo no soy pez de ninguna clase! \u00a1Yo soy un mu\u00f1eco!<\/p>\n<p>-Pues si no eres un pez, \u00bfPor qu\u00e9 te has dejado tragar por el monstruo?<\/p>\n<p>-\u00a1Hombre, eso no se le ocurre m\u00e1s que a un bacalao! He hecho todo lo posible para que no me tragara; pero se ha empe\u00f1ado, y como este diablo de drag\u00f3n corre que se las pela. Bueno, \u00bfy qu\u00e9 hacemos en esta oscuridad?<\/p>\n<p>-Resignarnos y esperar a que el drag\u00f3n nos digiera a los dos.<\/p>\n<p>-\u00a1Es un lindo porvenir! -dijo Pinocho.<\/p>\n<p>Y poni\u00e9ndose muy triste de repente, empez\u00f3 a llorar como un becerro.<\/p>\n<p>-Hombre, a mi tampoco me hace una gracia extraordinaria -contest\u00f3 el bacalao-; pero soy fil\u00f3sofo, y me resigno. Bien mirado, hasta me alegro; porque cuando uno nace bacalao, es m\u00e1s honroso morir en el agua que en el aceite frito.<\/p>\n<p>-\u00a1Valiente majader\u00eda! -dijo Pinocho.<\/p>\n<p>-Es una opini\u00f3n; y como dicen los peces de la pol\u00edtica, todas las opiniones deben ser respetadas.<\/p>\n<p>-Bueno, yo lo que digo es que quiero salir de aqu\u00ed, que quiero escaparme.<\/p>\n<p>-Prueba, si lo consigues, mejor para ti.<\/p>\n<p>-\u00bfEs muy grande este drag\u00f3n que nos ha tragado? -pregunt\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>-Fig\u00farate que su cuerpo tiene m\u00e1s de un kil\u00f3metro de largo, sin contar la cola.<\/p>\n<p>Mientras as\u00ed conversaba Pinocho en aquella oscuridad, le pareci\u00f3 ver all\u00e1 lejos, pero muy lejos, una especie de resplandor.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 aquella lucecita que se ve all\u00e1 lejos? -dijo Pinocho.<\/p>\n<p>-Ser\u00e1 alg\u00fan compa\u00f1ero nuestro de desgracia, que estar\u00e1 esperando, igual que nosotros, el momento de ser digerido.<\/p>\n<p>-Me voy a buscarle. \u00bfQuiz\u00e1 sea alg\u00fan pez viejo que pueda ense\u00f1arme la salida!<\/p>\n<p>-Te lo deseo con toda mi alma, simp\u00e1tico mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>-\u00a1Adi\u00f3s, amable bacalao!<\/p>\n<p>-\u00a1Adi\u00f3s, mu\u00f1eco, y buena suerte!<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde volveremos a vernos?<\/p>\n<p>-\u00a1Vete a saber! \u00a1Vale m\u00e1s no pensarlo!<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap08_t.gif\" width=406 height=134 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Pinocho encuentra en el cuerpo del drag\u00f3n&#8230; \u00bfA qui\u00e9n encuentra? Leed este cap\u00edtulo y lo sabr\u00e9is.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Apenas hubo dicho adi\u00f3s a su buen amigo el bacalao, Pinocho se puso en marcha, andando a tientas en aquella oscuridad por el cuerpo del drag\u00f3n, y dando con cuidado un paso tras otro en direcci\u00f3n de aquel peque\u00f1o resplandor que divisaba a lo lejos, muy lejos.<\/p>\n<p>Al andar sent\u00eda que sus pies se mojaban en una aguaza grasienta y resbaladiza, y con un olor tan fuerte a pescado frito, como si estuviese en una cocina un viernes de Cuaresma.<\/p>\n<p>Pues, se\u00f1or, que a medida que andaba, el resplandor iba siendo cada vez m\u00e1s visible, hasta que, andando, andando, lleg\u00f3 al sitio donde estaba. Y al llegar, \u00bfqu\u00e9 dir\u00e9is que vio? \u00bfA que no lo adivin\u00e1is? \u00a1Ca! \u00a1No lo adivin\u00e1is! Pues vio una mesita encima de la cual luc\u00eda una vela que ten\u00eda por candelero una botella de cristal verdoso, y sentado a la mesita, un viejecito todo blanco, blanco, como si fuera de nieve. El viejecito estaba comiendo algunos pececillos vivos; tan vivos, que algunas veces se le escapaban de la misma boca.<\/p>\n<p>Pinocho sinti\u00f3 una alegr\u00eda tan grande y tan inesperada, que le falt\u00f3 poco para volverse loco. Quer\u00eda re\u00edr, quer\u00eda llorar, quer\u00eda decir una porci\u00f3n de cosas; pero no pod\u00eda, y en su lugar no hac\u00eda m\u00e1s que lanzar sonidos inarticulados o balbucear palabras confusas y sin sentido. Finalmente, consigui\u00f3 lanzar un grito de alegr\u00eda, y abriendo los brazos se arroj\u00f3 al cuello del viejecito gritando:<\/p>\n<p>-\u00a1Papa\u00edto! \u00a1Pap\u00e1! \u00a1Pap\u00e1! \u00a1Por fin te he encontrado! \u00a1Ahora ya no te dejar\u00e9 nunca, nunca, nunca!<\/p>\n<p>-\u00bfEs verdad lo que ven mis ojos!- replic\u00f3 el viejecito, frot\u00e1ndose los p\u00e1rpados-. \u00bfEres t\u00fa, realmente, mi querido Pinocho?<\/p>\n<p>-\u00a1S\u00ed, s\u00ed; soy yo; yo mismo! Me has perdonado, \u00bfverdad? \u00a1Oh, papa\u00edto, qu\u00e9 bueno eres! Y pensar que yo&#8230; \u00a1Oh! \u00a1Pero no puedes figurarte cu\u00e1ntas desgracias me han sucedido, cu\u00e1nto he sufrido, cu\u00e1nto he llorado! Fig\u00farate que el d\u00eda que t\u00fa, pobre papa\u00edto, vendiste tu chaqueta para comprarme la cartilla, me escap\u00e9 a ver los mu\u00f1ecos, y el empresario quer\u00eda echarme al fuego para asar el carnero, y que despu\u00e9s me dio cinco monedas de oro para que te las llevase. Pero me encontr\u00e9 a la zorra y al gato, que me llevaron a la posada de El Cangrejo Rojo, donde comieron como lobos, y yo sal\u00ed solo al campo, y me encontr\u00e9 a los ladrones, que empezaron a correr detr\u00e1s, y yo a correr, y ellos detr\u00e1s, y yo a correr y ellos detr\u00e1s, y siempre detr\u00e1s, y yo siempre a correr&#8230; \u00a1Uf! \u00a1No quiero acordarme!<\/p>\n<p>Bueno; pues por fin me alcanzaron, y me colgaron de una rama de la Encina grande, de donde la hermosa ni\u00f1a de los cabellos azules me hizo llevar en una carroza, y los m\u00e9dicos dijeron en seguida: \u00abSi no est\u00e1 muerto, es se\u00f1al de que est\u00e1 vivo\u00bb. Y a m\u00ed se me escap\u00f3 una mentira, y la nariz empez\u00f3 a crecerme, hasta que no pudo pasar por la puerta del cuarto, por lo cual me fui con la zorra y el gato a sembrar las cuatro monedas de oro, porque una la hab\u00eda gastado en la posada, y el papagayo empez\u00f3 a re\u00edr, y en vez de dos mil monedas de oro no encontr\u00e9 ninguna. Y cuando el juez supo que me hab\u00edan robado me hizo meter en la c\u00e1rcel, para dar una satisfacci\u00f3n a los ladrones; y al venir despu\u00e9s por el campo vi un racimo de uvas, y qued\u00e9 cogido en una trampa, y el labrador me puso el collar del perro para que guardase el gallinero; pero reconoci\u00f3 mi inocencia y me dej\u00f3 ir; y la serpiente que ten\u00eda una cola que echaba humo, empez\u00f3 a re\u00edr y se le rompi\u00f3 una vena del pecho, y as\u00ed volv\u00ed a la casa de la hermosa ni\u00f1a, que hab\u00eda muerto; y la paloma, viendo que lloraba, me dijo: \u00abHe visto a tu pap\u00e1, que estaba haciendo una barquita para buscarte\u00bb; y yo le dije: \u00ab\u00a1Si yo tuviese alas!\u00bb; y me dijo entonces: \u00ab\u00bfQuieres ir con tu pap\u00e1!\u00bb; y yo le dije: \u00ab\u00a1Ya lo creo! Pero, \u00bfquien me va a llevar?\u00bb; y ella me dijo: \u00abMonta en m\u00ed\u00bb; y as\u00ed volamos toda la noche; y por la ma\u00f1ana todos los pescadores miraban al mar, y me dijeron: \u00abEs un pobre hombre en una barquita, que est\u00e1 ahog\u00e1ndose\u00bb; y yo desde lejos te reconoc\u00ed en seguida, porque me lo dec\u00eda el coraz\u00f3n, y te hice se\u00f1as para que volvieras a la playa&#8230;<\/p>\n<p>-Y yo te reconoc\u00ed tambi\u00e9n -interrumpiolo Goro-, y hubiera vuelto a la playa; pero no pod\u00eda. El mar estaba muy malo, y una furiosa ola me volc\u00f3 la barquita.<\/p>\n<p>Entonces me vio un horrible drag\u00f3n que estaba cerca, vino hacia m\u00ed, y sacando la lengua me trag\u00f3 como si hubiera sido una p\u00edldora.<\/p>\n<p>-\u00a1Y cuanto tiempo hace que est\u00e1s aqu\u00ed?<\/p>\n<p>-Desde aquel d\u00eda hasta hoy habr\u00e1n pasado unos dos a\u00f1os. \u00a1Dos a\u00f1os, Pinocho m\u00edo, que me han parecido dos siglos!<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 has hecho para comer? \u00bfY d\u00f3nde has encontrado la vela? \u00bfY de d\u00f3nde has sacado las cerillas?<\/p>\n<p>-Te lo contar\u00e9 todo. Aquella misma borrasca que hizo volcar mi barquilla ech\u00f3 a pique un buque mercante. Todos los marineros se salvaron; pero el buque se fue al fondo, y el mismo drag\u00f3n, que sin duda ten\u00eda aquel d\u00eda un excelente apetito, despu\u00e9s de tragarme a m\u00ed se trag\u00f3 tambi\u00e9n el buque.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo? \u00bfSe lo trag\u00f3 de un solo bocado? -pregunt\u00f3 Pinocho maravillado.<\/p>\n<p>-De un solo bocado; y no devolvi\u00f3 m\u00e1s que el palo mayor, porque se le hab\u00eda quedado entre los dientes, como si fuera una espina de pescado. Por fortuna m\u00eda, aquel barco estaba cargado no s\u00f3lo de carne conservada en latas, sino tambi\u00e9n de galleta, o sea pan de marineros, y botellas de vino, pasas, caf\u00e9, az\u00facar, velas y cajas de cerillas. Con todo esto que Dios me envi\u00f3 he podido arreglarme dos a\u00f1os; pero hoy estoy ya en los restos: ya no queda nada que comer, y esta vela es la \u00faltima.<\/p>\n<p>-\u00bfY despu\u00e9s?<\/p>\n<p>-\u00a1Oh! Despu\u00e9s, hijo m\u00edo, estaremos los dos a oscuras.<\/p>\n<p>-Entonces no hay tiempo que perder, pap\u00e1 -dijo Pinocho-. Debemos pensar en huir.<\/p>\n<p>-\u00a1Huir! \u00bfY c\u00f3mo?<\/p>\n<p>-Saliendo por la boca del drag\u00f3n y ech\u00e1ndonos a nado en el mar.<\/p>\n<p>-S\u00ed, est\u00e1 muy bien; pero el caso es que yo, querido Pinocho, no s\u00e9 nadar.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 importa? Te pones a caballo sobre m\u00ed, y como yo soy  buen nadador, te llevar\u00e9 a la orilla sano y salvo.<\/p>\n<p>-\u00a1Ilusiones, hijo m\u00edo! -replic\u00f3 Goro moviendo la cabeza y sonriendo melanc\u00f3licamente-. \u00bfTe parece posible que un mu\u00f1eco que apenas tiene un metro de alto tenga fuerza bastante para llevarme a m\u00ed sobre las espaldas?<\/p>\n<p>-Haremos la prueba, y ya lo ver\u00e1s. De todos modos, si Dios ha dispuesto que debemos morir, al menos tendremos el consuelo de morir abrazados.<\/p>\n<p>Y sin decir m\u00e1s, tom\u00f3 Pinocho la vela, y adelant\u00e1ndose para alumbrar el camino, dijo a su padre:<\/p>\n<p>-\u00a1S\u00edgueme, Y no tengas miedo!<\/p>\n<p>Hicieron de este modo una buena caminata, atravesando todo el est\u00f3mago del drag\u00f3n. Pero al llegar al sitio donde empezaba la espaciosa garganta del monstruo, se detuvieron para echar una ojeada y escoger el momento m\u00e1s oportuno para la fuga.<\/p>\n<p>Pues, se\u00f1or, como el drag\u00f3n, viejo ya y padeciendo de asma y de palpitaciones al coraz\u00f3n, ten\u00eda que dormir con la boca abierta, acerc\u00e1ndose m\u00e1s y mirando hacia arriba, pudo Pinocho ver por fuera de aquella enorme boca abierta un buen pedazo de cielo estrellado y el resplandor de la Luna.<\/p>\n<p>-\u00a1Esta es la gran ocasi\u00f3n para escaparnos! -dijo Pinocho en voz baja a su padre-. El drag\u00f3n duerme como un lir\u00f3n: el mar esta tranquilo, y se ve como si fuera de d\u00eda. Ven, ven, papa\u00edto, y ver\u00e1s como dentro de poco estamos en salvo!<\/p>\n<p>Dicho y hecho. Con mucho cuidado salieron de la garganta del monstruo, y al llegar a su inmensa boca siguieron andando muy despacio, de puntillas, lengua, que era tan larga y tan ancha como un paseo. Y ya estaban para dar un salto y arrojarse a nado en el mar, cuando al drag\u00f3n se ]e ocurre estornudar, y en el estornudo dio una sacudida tan violenta, que Pinocho y Goro fueron lanzados hacia adentro, y se encontraron otra vez en el est\u00f3mago del monstruo<\/p>\n<p>\u00a1Claro! \u00a1La vela se apag\u00f3, y padre e hijo se quedaron a oscuras!<\/p>\n<p>-\u00a1Esto s\u00ed que es bueno! -dijo Pinocho malhumorado.<\/p>\n<p>\u00bfLo ves, hijo, lo ves? Ahora, \u00bfqu\u00e9 hacemos?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacemos? \u00a1Tona! \u00a1Ya ver\u00e1s! Dame la mano, y procura no escurrirte.<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde quieres ir?<\/p>\n<p>-Pues a empezar de nuevo. Ven conmigo, y no tengas miedo.<\/p>\n<p>Pinocho tom\u00f3 la mano de su padre, y andando siempre sobre la punta de los pies, consiguieron llegar otra vez a la garganta del monstruo. Atravesaron toda la lengua, y salvaron las tres filas de dientes. Antes de saltar al agua dijo a su padre el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>-Monta a caballo sobre mi espalda y ag\u00e1rrate fuerte. \u00a1Todo lo fuerte que puedas! De lo dem\u00e1s me encargo yo.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hizo Goro. Y el gran Pinocho, valiente y seguro de s\u00ed mismo, se arroj\u00f3 al agua y empez\u00f3 a nadar vigorosamente. El mar estaba tranquilo como un lago; la Luna llena esparc\u00eda su p\u00e1lida luz de plata, y el drag\u00f3n segu\u00eda durmiendo con un sue\u00f1o tan profundo, que no le hubieran despertado cincuenta ca\u00f1onazos.<\/p>\n<!--nextpage-->\n<p align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap03_t.gif\" width=390 height=101 title=\"Aventuras de Pinocho\"><\/p>\n<h3 align=center><b><i>Por fin Pinocho deja de ser un mu\u00f1eco y se transforma en un muchacho.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>Mientras Pinocho nadaba velozmente hacia la playa, not\u00f3 que su padre, siempre a caballo sobre su espalda y con las piernas dentro del agua, temblaba sin cesar como si estuviese con fiebres tercianas.<\/p>\n<p>\u00bfTemblaba de fr\u00edo o de miedo? \u00a1Vaya usted a saber! Quiz\u00e1s de las dos cosas.<\/p>\n<p>Pero Pinocho, creyendo que era solo de miedo, le dijo para animarle:<\/p>\n<p>-\u00a1Valor, papa\u00edto! \u00a1Dentro de pocos minutos llegaremos a tierra y estaremos a salvo!<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 esa dichosa playa? -pregunt\u00f3 el viejecito, cada vez m\u00e1s inquieto y mirando por todas partes-. Yo no veo m\u00e1s que cielo y mar de frente, a derecha y a izquierda.<\/p>\n<p>-Pues yo s\u00ed la veo -dijo el mu\u00f1eco-. Te advierto que yo soy como los gatos: veo mejor de noche que de d\u00eda.<\/p>\n<p>El pobre Pinocho fing\u00eda buen humor y confianza, pero&#8230; Pero empezaba a perderla y a desazonarse. Estaba muy cansado, su respiraci\u00f3n era cada vez m\u00e1s jadeante; en suma: ve\u00eda que se le acababan las fuerzas y que la playa a\u00fan estaba muy lejos.<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 nadando, nadando; pero lleg\u00f3 un momento en que no pudo m\u00e1s, y volviendo la cabeza hacia su padre, le dijo con voz entrecortada:<\/p>\n<p>-\u00a1Pap\u00e1!&#8230; \u00a1Pap\u00e1!&#8230; \u00a1No tengo fuerzas!&#8230; \u00a1Me muero!&#8230;<\/p>\n<p>Ya estaba casi desmayado, y empezaban a hundirse los dos, cuando oyeron una voz de guitarra desafinada que dec\u00eda:<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9n es el que se muere?<\/p>\n<p>-\u00a1Soy yo y mi pobre pap\u00e1!<\/p>\n<p>-\u00a1Yo conozco esa voz! \u00a1Eres Pinocho!<\/p>\n<p>-\u00a1El mismo! Y t\u00fa, \u00bfqui\u00e9n eres!<\/p>\n<p>-Yo soy el bacalao, tu compa\u00f1ero en la barriga del drag\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo has conseguido escapar?<\/p>\n<p>-He imitado tu ejemplo. T\u00fa me has ense\u00f1ado el camino, y yo no he hecho m\u00e1s que seguirte.<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, querido bacalao; no has podido llegar m\u00e1s a tiempo! \u00a1Por nuestra amistad, por la salud de la respetable bacalada, tu mujer, y de tus bacala\u00edtos, te ruego que nos ayudes, porque si no estamos perdidos!<\/p>\n<p>-\u00a1Pero, hombre! \u00a1Pues ya lo creo! \u00a1Con mil amores \u00a1agarraros a mi cola y dejaos llevar! \u00a1En cuatro minutos os conducir\u00e9 a la orilla!<\/p>\n<p>Ya pod\u00e9is suponeros que padre e hijo se apresuraron a aceptar la amable invitaci\u00f3n del buen bacalao; pero en vez de agarrarse a la cola, creyeron mucho m\u00e1s c\u00f3modo sentarse encima de \u00e9l, pues era un bacalao mucho mayor que los corrientes y con una fuerza tan grande, que era campe\u00f3n de boxeo en su pueblo.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap36a.jpg\" title=\"Padre e hijo se apresuraron a aceptar la amable invitaci\u00f3n del buen bacalao\" width=300 height=283><\/div>\n<p>-\u00bfPesamos mucho? -le pregunt\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>-\u00a1Ca, hombre! \u00a1Absolutamente nada! \u00a1Me parece llevar encima dos conchas de almeja! -respondi\u00f3 el complaciente bacalao.<\/p>\n<p>Al llegar a la orilla salt\u00f3 Pinocho el primero, y ayud\u00f3 a su pap\u00e1 a hacer lo mismo. Despu\u00e9s. dirigi\u00e9ndose al bacalao, le dijo con voz conmovida:<\/p>\n<p>-\u00a1Amigo m\u00edo, has salvado a mi padre, y mi agradecimiento es tan inmenso, que no puede expresarse con palabras! \u00a1No te olvidar\u00e9 nunca, porque los ingratos son los m\u00e1s despreciables de los hombres!<\/p>\n<p>Ahora perm\u00edteme que te de un beso en se\u00f1al de eterna gratitud.<\/p>\n<p>El bacalao sac\u00f3 la cabeza del agua, y Pinocho se acerc\u00f3 y le dio un cari\u00f1oso beso en la boca. Ante esta expresiva muestra de afecto, a la que no estaba acostumbrado, el pobre bacalao se conmovi\u00f3 de tal manera, que, avergonz\u00e1ndose de que se le viera llorar como un chiquillo, meti\u00f3 la cabeza en el agua y desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>Mientras tanto se hab\u00eda hecho de d\u00eda.<\/p>\n<p>Entonces Pinocho ofreci\u00f3 el brazo a su padre, que apenas ten\u00eda fuerzas para ponerse en pie, y le dijo:<\/p>\n<p>-Ap\u00f3yate en mi brazo, querido pap\u00e1, y vamos andando muy despacito, como las hormigas, y cuando estemos cansados nos sentaremos junto al camino.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap36b.jpg\" title=\"Pinocho se acerc\u00f3 y le dio un cari\u00f1os beso en la boca\" width=300 height=263><\/div>\n<p>-\u00bfY ad\u00f3nde vamos! -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-En busca de una casa o de una caba\u00f1a donde nos den por caridad un pedazo de pan y un poco de paja donde dormir.<\/p>\n<p>Aun no hab\u00edan andado cien pasos, cuando vieron sentados en la linde del camino dos tipos muy feos, en actitud de pedir limosna.<\/p>\n<p>Eran el gato y la zorra; pero apenas si se pod\u00eda reconocerlos. El gato, a fuerza de fingirse ciego, hab\u00eda cegado de verdad; y la zorra, envejecida y desastrada, andaba con muletas y estaba sin cola, porque hall\u00e1ndose un d\u00eda en la mayor miseria, se vio obligada a vender su magn\u00edfica cola a un buhonero, que la compr\u00f3 para hacer un limpiatubos.<\/p>\n<p>\u00a1Oh, Pinocho! -grit\u00f3 la zorra con voz pla\u00f1idera-. \u00a1Una limosna para dos pobres enfermos que no ]o pueden ganar!<\/p>\n<p>-\u00a1No lo pueden ganar! -repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap36c.jpg\" title=\"Me enga\u00f1asteis una vez, pero ya he escarmentado. \u00a1Adios granujas!\" width=299 height=500><\/div>\n<p>-\u00a1Ah, bribones! -respondi\u00f3 el mu\u00f1eco-. Me enga\u00f1asteis una vez, pero ya he escarmentado. Adi\u00f3s granujas!<\/p>\n<p>-\u00a1Cr\u00e9enos, Pinochito; que ahora es verdad que somos muy desgraciados y estamos en la miseria!<\/p>\n<p>-\u00a1En la miseria! -repiti\u00f3 el gato.<\/p>\n<p>-\u00a1Si sois pobres, bien empleado os est\u00e1! \u00a1Quien mal anda, mal acaba! \u00a1Ahora pag\u00e1is las maldades que hab\u00e9is cometido! \u00a1Adi\u00f3s, granujas!<\/p>\n<p>-\u00a1Ten l\u00e1stima de nosotros!<\/p>\n<p>-\u00a1De nosotros!<\/p>\n<p>-\u00bfLa tuvisteis antes de m\u00ed? \u00a1Adi\u00f3s, granujas!<\/p>\n<p>Y Pinocho y su pap\u00e1 siguieron su camino tranquilamente. Unos cien pasos m\u00e1s all\u00e1 vieron a lo lejos una -preciosa caba\u00f1a de paja, con el techo cubierto de flores azules.<\/p>\n<p>-En aquella caba\u00f1a debe de vivir alguien -dijo Pinocho-. Vamos all\u00e1, y llamaremos.<\/p>\n<p>As\u00ed lo hicieron.<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9n es? -dijo desde dentro una vocecita.<\/p>\n<p>-\u00a1Somos un pobre pap\u00e1 y un pobre hijo sin pan ni hogar! -respondi\u00f3 el mu\u00f1eco.<\/p>\n<p>-\u00a1Empujad la puerta y entrad! -dijo la misma vocecita.<\/p>\n<p>Pinocho abri\u00f3 la puerta, y entraron; pero por m\u00e1s que miraron, no vieron a nadie.<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el due\u00f1o de esta caba\u00f1a? -pregunt\u00f3 Pinocho admirado.<\/p>\n<p>-\u00a1Aqu\u00ed arriba estoy!<\/p>\n<p>Padre e hijo se volvieron hacia el techo, y vieron en una viga al grillo parlante&#8230;<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, mi querido grillito! -exclam\u00f3 Pinocho saludando graciosamente.<\/p>\n<p>-Ahora me llamas \u00abtu querido grillito\u00bb, \u00bfno es verdad? Pero, \u00bfte acuerdas de cuando me tirabas un mazo para arrojarme de tu casa?<\/p>\n<p>-\u00a1Tienes raz\u00f3n, grillito! \u00a1Arr\u00f3jame tambi\u00e9n a m\u00ed de tu casa, t\u00edrame otro mazo, pero ten compasi\u00f3n de mi pobre pap\u00e1!<\/p>\n<p>-Tendr\u00e9 compasi\u00f3n no s\u00f3lo del pobre padre sino tambi\u00e9n del hijo; pero te he recordado la mala acci\u00f3n que cometiste conmigo, para ense\u00f1arte que en este mundo se debe ser cort\u00e9s con todos si se quiere que tengan con nosotros igual cortes\u00eda.<\/p>\n<p>-\u00a1Tienes raz\u00f3n, grillito; tienes raz\u00f3n que te sobra, y no olvidar\u00e9 nunca la lecci\u00f3n que me has dado! Pero, oye: \u00bfc\u00f3mo te has arreglado para comprarte esta caba\u00f1a tan bonita?<\/p>\n<p>-Esta caba\u00f1a me la regal\u00f3 ayer una linda cabrita que ten\u00eda el pelo de hermoso color azul turqu\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY ad\u00f3nde se fue la cabrita? -pregunt\u00f3 Pinocho con grand\u00edsimo inter\u00e9s.<\/p>\n<p>-No lo s\u00e9.<\/p>\n<p>-\u00bfY cu\u00e1ndo volver\u00e1?<\/p>\n<p>-No volver\u00e1 nunca. Ayer se march\u00f3 muy afligida, y balando parec\u00eda decir:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Pobre Pinocho; ya no volver\u00e9 a verle m\u00e1s! A estas horas lo habr\u00e1 devorado el drag\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>-\u00bfDijo eso? \u00a1Entonces era ella, mi querid\u00edsima Hada! -grit\u00f3 Pinocho llorando y sollozando desesperadamente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de llorar un buen rato se sec\u00f3 los ojos, y preparando un buen lecho de paja, acost\u00f3 en \u00e9l al pobre viejo. Luego pregunt\u00f3 al grillo parlante:<\/p>\n<p>-Dime, amable grillo: \u00bfd\u00f3nde podr\u00eda encontrar un poco de leche para mi padre?<\/p>\n<p>-Ah\u00ed al lado vive el hortelano Juan\u00f3n, que tiene vacas de leche, ve a su establo y encontrar\u00e1s lo que buscas.<\/p>\n<p>Pinocho fue a casa del hortelano Juan\u00f3n, pero \u00e9ste le dijo:<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1nta leche quieres?<\/p>\n<p>Un vaso lleno.<\/p>\n<p>-Un vaso lleno cuesta diez c\u00e9ntimos. Dame primero los cuartos.<\/p>\n<p>-Pero, \u00a1si no tengo un c\u00e9ntimo! -respondi\u00f3 Pinocho tristemente.<\/p>\n<p>-Pues, hijo -replic\u00f3 el hortelano-, si t\u00fa no tienes un c\u00e9ntimo, yo no tengo ni un dedo de leche.<\/p>\n<p>-\u00a1Todo sea por Dios! -dijo Pinocho haciendo adem\u00e1n de marcharse.<\/p>\n<p>-\u00a1Espera un poco! -exclam\u00f3 entonces Juan\u00f3n-. Creo que a\u00fan podremos arreglarnos. \u00bfQuieres dar vueltas a la noria?<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 es la noria?<\/p>\n<p>-Pues mira: no es m\u00e1s que ir tirando de ese palo largo que ves ah\u00ed, y que sirve para sacar del pozo agua con que regar las hortalizas.<\/p>\n<p>-Probar\u00e9.<\/p>\n<p>-Si me sacas cien cubos de agua, te dar\u00e9 en cambio un vaso de leche.<\/p>\n<p>-\u00a1Est\u00e1 bien!<\/p>\n<p>Juan\u00f3n condujo a Pinocho a la huerta, y le ense\u00f1\u00f3 la manera de sacar agua de la noria. Pinocho se puso en el acto al trabajo; pero antes de haber sacado los cien cubos de agua estaba ya ba\u00f1ado en sudor de la cabeza a los pies. Nunca hab\u00eda sentido tanta fatiga.<\/p>\n<p>-Hasta ahora ven\u00eda haciendo este trabajo mi borriquillo -dijo el hortelano-, pero el pobre animal se est\u00e1 muriendo.<\/p>\n<p>-\u00bfPodr\u00eda verle? -dijo Pinocho.<\/p>\n<p>-Sin inconveniente. Ven conmigo.<\/p>\n<p>Apenas hubo entrado Pinocho en la cuadra, vio un lindo borriquillo extendido sobre la paja; conoc\u00edase a primera vista que el hambre y el exceso de trabajo hab\u00edan llevado a aquel pobre animal a tan desesperada situaci\u00f3n. Despu\u00e9s de mirar fijamente al burro, se dijo Pinocho:<\/p>\n<p>-\u00a1Yo conozco a este borrico! \u00a1Su cara no es nueva para m\u00ed!<\/p>\n<p>Y arrodill\u00e1ndose al lado del animal, le pregunt\u00f3 en lenguaje asnal.<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9n eres?<\/p>\n<p>Al o\u00edr esta pregunta, abri\u00f3 el borriquillo los moribundos ojos, y balbuce\u00f3 en el mismo lenguaje:<\/p>\n<p>-\u00a1Soy Es&#8230; p\u00e1&#8230; rra&#8230; go!<\/p>\n<p>Y, cerrando los ojos, expir\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00a1Pobre Esp\u00e1rrago! -dijo Pinocho a media voz, y tomando un pu\u00f1ado de paja, se enjugo una l\u00e1grima que corr\u00eda por sus mejillas.<\/p>\n<p>-Mucho te conmueve la muerte de un burro que no te ha costado nada -dijo el hortelano-. Pues, \u00bfqu\u00e9 deb\u00eda hacer entonces yo que le he comprado con mi dinero contante y sonante?<\/p>\n<div align=center><img decoding=\"async\" src=\"\/pinocho\/img\/cap36d.jpg\" title=\"-\u00bfQui\u00e9n eres?\" width=300 height=316><\/div>\n<p>-Le dir\u00e9 a usted. Era amigo m\u00edo&#8230;<\/p>\n<p>-\u00bfAmigo tuyo?<\/p>\n<p>-Y compa\u00f1ero de escuela.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo? -exclam\u00f3 Juan\u00f3n soltando una carcajada-. \u00bfHas tenido burros por compa\u00f1eros de escuela? \u00a1Valientes estudios har\u00edais!<\/p>\n<p>Mortificado por estas palabras, no respondi\u00f3 Pinocho; tom\u00f3 su vaso de leche, a\u00fan caliente, y se fue a la caba\u00f1a.<\/p>\n<p>Y desde aquel d\u00eda en adelante, se levant\u00f3 todas las ma\u00f1anas antes del alba para ir a la noria, y ganar de este modo aquel vaso de leche que sentaba tan bien a su pobre padre. No se content\u00f3 con esto, sino que andando el tiempo se dedic\u00f3 a fabricar cestas y canastos de junco, y con el dinero que ganaba atend\u00eda cuidadosamente a los gastos necesarios. Fabric\u00f3 tambi\u00e9n, entre otras muchas cosas, un elegante carrito para llevar a su pap\u00e1 de paseo cuando hac\u00eda buen tiempo, para que tomase el aire y el sol.<\/p>\n<p>Durante las primeras horas de la noche se ejercitaba en leer y escribir. Por unos cuantos c\u00e9ntimos hab\u00eda comprado en la poblaci\u00f3n vecina un libro muy grande, al cual s\u00f3lo le faltaban unas hojas del principio y el \u00cdNDICE, y en este libro hac\u00eda su lectura. Para escribir se serv\u00eda de una paja cortada a guisa de pluma; y como no ten\u00eda tinta, ni siquiera de calamares, mojaba su pluma en una j\u00edcara en la que hab\u00eda echado jugo de moras o de guindas.<\/p>\n<p>Con su constante deseo de trabajar y su incansable actividad, no s\u00f3lo consegu\u00eda atender cumplidamente a todas las necesidades de la vida, y especialmente a las de su padre enfermo, sino que hab\u00eda podido ahorrar hasta unas cuarenta perras chicas para comprarse un traje nuevo.<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana dijo a su padre:<\/p>\n<p>-Me voy al mercado vecino para comprarme una chaqueta, un gorro y un par de zapatos. Cuando vuelva a casa -agreg\u00f3 sonriendo-, estar\u00e9 tan elegante, que no me cambiar\u00e9 por un gran se\u00f1or.<\/p>\n<p>Y en cuanto sali\u00f3 de casa, comenz\u00f3 a correr alegre y contento. A poco oy\u00f3 que pronunciaban su nombre, y al volverse vio un caracol que sal\u00eda de entre un matorral.<\/p>\n<p>-\u00bfNo te acuerdas de mi?<\/p>\n<p>-Por un lado me parece que s\u00ed, y por otro que no.<\/p>\n<p>-\u00bfNo te acuerdas de aquel caracol que estaba al servicio del Hada de cabellos azules? \u00bfNo te acuerdas de aquella noche que baj\u00e9 a abrirte la puerta y estabas con un pie sujeto entre las tablas?<\/p>\n<p>-Me acuerdo de todo -interrumpi\u00f3 Pinocho-; pero cont\u00e9stame en seguida, mi buen caracol. \u00bfD\u00f3nde has dejado a mi buena Hada? \u00bfQu\u00e9 hace? \u00bfMe ha perdonado?<\/p>\n<p>\u00bfSe acuerda de mi? \u00bfSigue queri\u00e9ndome ]o mismo? \u00bfEst\u00e1 muy ]ejos de aqu\u00ed? \u00bfD\u00f3nde podr\u00eda encontrarla?<\/p>\n<p>A todas estas preguntas, hechas precipitadamente y sin tomar aliento, contest\u00f3 el caracol con su acostumbrada calma:<\/p>\n<p>-Pinocho m\u00edo, la pobre Hada esta en el hospital.<\/p>\n<p>-\u00bfEn el hospital?<\/p>\n<p>-Desgraciadamente. Perseguida por las calamidades y gravemente enferma, hoy no tiene ni para comprar un triste pedazo de pan.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfes de veras? \u00a1Oh, qu\u00e9 pena tan grande! \u00a1Pobre Hada m\u00eda! \u00a1Si tuviera un mill\u00f3n, correr\u00eda para entreg\u00e1rtelo, pero no tengo m\u00e1s que cuarenta perros chicos! \u00a1M\u00edralos! Era lo justo para comprarme un traje nuevo. \u00a1T\u00f3malos, caracol, y corre a llev\u00e1rselos a mi buen Hada!<\/p>\n<p>-\u00bfY tu traje nuevo?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 importa del traje nuevo? \u00a1Vender\u00eda hasta los harapos que llevo encima para poder ayudarla! \u00a1Anda, caracol, despacha pronto! Vuelve por aqu\u00ed dentro de dos d\u00edas, y espero que podr\u00e9 darte alguna otra perrilla. Hasta ahora he trabajado para mantener a mi padre; desde hoy en adelante, trabajar\u00e9 cinco horas m\u00e1s para mantener tambi\u00e9n a mi buena mam\u00e1. \u00a1Vete ya, caracol, y hasta dentro de dos d\u00edas!<\/p>\n<p>Contra su costumbre, ech\u00f3 a correr el caracol como una lagartija durante los calores del verano.<\/p>\n<p>Cuando Pinocho volvi\u00f3 a la caba\u00f1a, le pregunt\u00f3 su pap\u00e1:<\/p>\n<p>-\u00bfY el vestido nuevo?<\/p>\n<p>-No he podido encontrar uno que me sentara bien. \u00a1Paciencia! \u00a1Otra vez lo comprar\u00e9!<\/p>\n<p>En vez de velar aquella noche hasta las diez, Pinocho estuvo trabajando hasta despu\u00e9s de media noche, y en vez de ocho canastos hizo diecis\u00e9is.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se acost\u00f3, y se quedo dormido. Y mientras dorm\u00eda, le pareci\u00f3 que ve\u00eda en sue\u00f1os a su Hada, bella y risue\u00f1a, que le dec\u00eda, despu\u00e9s de haberle besado cari\u00f1osamente.<\/p>\n<p>-\u00a1Muy bien, Pinocho! \u00a1Por el buen coraz\u00f3n que has demostrado tener, te perdono todas las travesuras que has hecho hasta hoy! Los muchachos que atienden amorosamente a sus padres en la miseria y en la enfermedad, merecen siempre ser queridos, aunque no se los pueda citar como modelos de obediencia ni de buena conducta. Ten juicio en adelante, y ser\u00e1s feliz.<\/p>\n<p>En este momento termin\u00f3 el sue\u00f1o y despert\u00f3 Pinocho.<\/p>\n<p>Ahora imaginaos vosotros cual ser\u00eda su estupor cuando, al despertar, advirti\u00f3 que ya no era un mu\u00f1eco de madera, sino que se hab\u00eda convertido en un chico como todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Mir\u00f3 en torno suyo, y en vez de las paredes de paja de la caba\u00f1a, vio una linda habitaci\u00f3n amueblada con elegante sencillez. Sali\u00f3 de la cama y se encontr\u00f3 con un lindo traje nuevo, una gorra nueva y un par de preciosos zapatos de charol.<\/p>\n<p>Apenas se hubo vestido, sinti\u00f3 el natural deseo de registrar los bolsillos; y al meter la mano, encontr\u00f3 un portamonedas de marfil que ten\u00eda escritas las siguientes palabras: \u00abEl Hada de los cabellos azules devuelve a su querido Pinocho los cuarenta perros chicos, y le agradece mucho su buena acci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando abri\u00f3 el portamonedas, en vez de cuarenta monedas de cobre encontr\u00f3 otras cuarenta relucientes monedas de oro.<\/p>\n<p>Luego, fue a mirarse al espejo, y le pareci\u00f3 ser otro. No vio ya reflejada en \u00e9l la acostumbrada imagen del mu\u00f1eco de madera, sino la imagen viva e inteligente de un lindo muchacho con los cabellos casta\u00f1os, los ojos celestes y con un aire alegre y festivo como la pascua florida.<\/p>\n<p>En medio de tan maravillosos sucesos, ya no sab\u00eda Pinocho si todo era realidad o estaba so\u00f1ando con los ojos abiertos.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi papa? -grit\u00f3 poco despu\u00e9s; y entrando en una habitaci\u00f3n contigua, encontr\u00f3 al viejo Goro sano, listo y con su antiguo buen humor, que habiendo vuelto a su oficio de tallista, estaba dibujando una preciosa cornisa adornada de hojas, de flores y de cabezas de diversos animales.<\/p>\n<p>-\u00a1Pap\u00e1 m\u00edo! Dime, por favor, \u00bfqu\u00e9 quiere decir todo esto?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se explican estos cambios tan imprevistos? -le pregunt\u00f3 Pinocho, saltando a su cuello y cubri\u00e9ndole el rostro de besos.<\/p>\n<p>-Todos estos cambios imprevistos son debidos a tus m\u00e9ritos.<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 a mis m\u00e9ritos?<\/p>\n<p>-Porque cuando los muchachos se convierten de malos a buenos, tienen la virtud de dar otro aspecto nuevo y mejor a su familia y a todo lo que los rodea.<\/p>\n<p>-\u00bfDonde se habr\u00e1 escondido el viejo Pinocho de madera?<\/p>\n<p>-Helo ah\u00ed -contest\u00f3 Goro, y le indic\u00f3 un gran mu\u00f1eco apoyado en una silla, con la cabeza inclinada a un lado, los brazos colgando y las piernas cruzadas y dobladas por la mitad, de tal forma que parec\u00eda un milagro que se pudiese sostener derecho.<\/p>\n<p>Pinocho volviose a contemplarlo y, cuando lo hubo observado un poco, dijo para s\u00ed con grand\u00edsima complacencia:<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 c\u00f3mico resultaba yo cuando era un mu\u00f1eco! \u00a1Y qu\u00e9 contento estoy ahora de haberme transformado en un chico como es debido!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aventuras de PinochoCarlo Collodi &nbsp; Pinocho de Carlo Collodi es quiz\u00e1s uno de los libros infantiles m\u00e1s famosos del mundo. En 1880 apareci\u00f3 por primera vez, y tres a\u00f1os despu\u00e9s se public\u00f3 en forma de libro; desde entonces, todas las&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":556,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-550","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otroscuentos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Aventuras de Pinocho - Sitio Web de Lewis Carroll<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Aventuras de Pinocho - Sitio Web de Lewis Carroll\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Aventuras de PinochoCarlo Collodi &nbsp; Pinocho de Carlo Collodi es quiz\u00e1s uno de los libros infantiles m\u00e1s famosos del mundo. En 1880 apareci\u00f3 por primera vez, y tres a\u00f1os despu\u00e9s se public\u00f3 en forma de libro; desde entonces, todas las&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Sitio Web de Lewis Carroll\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-03-30T14:58:51+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-05-05T00:40:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"275\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"300\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"203 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d3c438ae5bddc475f15e309db7145a3e\"},\"headline\":\"Aventuras de Pinocho\",\"datePublished\":\"2015-03-30T14:58:51+00:00\",\"dateModified\":\"2025-05-05T00:40:24+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/\"},\"wordCount\":44021,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/03\\\/portada.jpg\",\"articleSection\":[\"Otros Cuentos\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/\",\"name\":\"Aventuras de Pinocho - Sitio Web de Lewis Carroll\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/03\\\/portada.jpg\",\"datePublished\":\"2015-03-30T14:58:51+00:00\",\"dateModified\":\"2025-05-05T00:40:24+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d3c438ae5bddc475f15e309db7145a3e\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/03\\\/portada.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/03\\\/portada.jpg\",\"width\":275,\"height\":300,\"caption\":\"Dibujo por Carlo Chiostri \\\"Pinocho es preso por la Guardia Civil\\\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/aventuras-de-pinocho\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Aventuras de Pinocho\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/\",\"name\":\"Sitio Web de Lewis Carroll\",\"description\":\"Alicia en el pa\u00eds de la maravillas y otros cuentos\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d3c438ae5bddc475f15e309db7145a3e\",\"name\":\"admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/ca53250164e49e5c4faad8f5c0ddc0445bdc24bc52c18a2cc9faffde349fbdad?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/ca53250164e49e5c4faad8f5c0ddc0445bdc24bc52c18a2cc9faffde349fbdad?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/ca53250164e49e5c4faad8f5c0ddc0445bdc24bc52c18a2cc9faffde349fbdad?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/expreso.co.cr\\\/alicia\\\/author\\\/admin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Aventuras de Pinocho - Sitio Web de Lewis Carroll","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Aventuras de Pinocho - Sitio Web de Lewis Carroll","og_description":"Aventuras de PinochoCarlo Collodi &nbsp; Pinocho de Carlo Collodi es quiz\u00e1s uno de los libros infantiles m\u00e1s famosos del mundo. En 1880 apareci\u00f3 por primera vez, y tres a\u00f1os despu\u00e9s se public\u00f3 en forma de libro; desde entonces, todas las&hellip;","og_url":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/","og_site_name":"Sitio Web de Lewis Carroll","article_published_time":"2015-03-30T14:58:51+00:00","article_modified_time":"2025-05-05T00:40:24+00:00","og_image":[{"width":275,"height":300,"url":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"admin","Tiempo de lectura":"203 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/"},"author":{"name":"admin","@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/#\/schema\/person\/d3c438ae5bddc475f15e309db7145a3e"},"headline":"Aventuras de Pinocho","datePublished":"2015-03-30T14:58:51+00:00","dateModified":"2025-05-05T00:40:24+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/"},"wordCount":44021,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada.jpg","articleSection":["Otros Cuentos"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/","url":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/","name":"Aventuras de Pinocho - Sitio Web de Lewis Carroll","isPartOf":{"@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada.jpg","datePublished":"2015-03-30T14:58:51+00:00","dateModified":"2025-05-05T00:40:24+00:00","author":{"@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/#\/schema\/person\/d3c438ae5bddc475f15e309db7145a3e"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/#primaryimage","url":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada.jpg","contentUrl":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/portada.jpg","width":275,"height":300,"caption":"Dibujo por Carlo Chiostri \"Pinocho es preso por la Guardia Civil\""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/aventuras-de-pinocho\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Aventuras de Pinocho"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/#website","url":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/","name":"Sitio Web de Lewis Carroll","description":"Alicia en el pa\u00eds de la maravillas y otros cuentos","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/#\/schema\/person\/d3c438ae5bddc475f15e309db7145a3e","name":"admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ca53250164e49e5c4faad8f5c0ddc0445bdc24bc52c18a2cc9faffde349fbdad?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ca53250164e49e5c4faad8f5c0ddc0445bdc24bc52c18a2cc9faffde349fbdad?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/ca53250164e49e5c4faad8f5c0ddc0445bdc24bc52c18a2cc9faffde349fbdad?s=96&d=mm&r=g","caption":"admin"},"url":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/author\/admin\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=550"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/550\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3953,"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/550\/revisions\/3953"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expreso.co.cr\/alicia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}