Nuestras Rutas

San José – Turrubares

 
Al costado sur del Gimnasio Nacional comienza la carretera Próspero Fernández (ruta 27), punto inicial (km 0) de esta ruta, con rumbo oeste lo primero que se observa es La Sabana, sus canchas deportivas, el lago y la gente haciendo deporte, hay varios cruces que llevan o vienen de sectores urbanos como Sabana Oeste, Pavas, Rohrmoser y Escazú, hasta llegar al peaje (km 4), y transita por un sector que ha cambiado mucho en los últimos años, ahora tiene centros comerciales, hospital, hoteles de lujo entre otros edificios.

Llegamos luego al cruce de Guachipelín (km 8) y siguiendo derecho en un leve ascenso aparece el Alto de las Palomas (km 9), donde se abre el panorama hacia todo el Valle de Santa Ana, los cerros de Tapezco, el cerro que despedazó el Quebrador, las lomas por donde va la calle vieja a Villa Colón, el Centro Penitenciario la Reforma y el cañón del río Virilla, a partir de este punto comienza un descenso que se mantiene hasta llegar al cruce (km 12) que comunica con Santa Ana y Lindora-San Antonio de Belén.

Al llegar al cruce de Ciudad Colón (km 16), salimos de la autopista perdiendo dos carriles y la calle es de doble vía, pasando por el cruce de Piedades y Brasil, hasta entrar a la zona urbana de Ciudad Colón (km 20), aquí se transita por el cuadrante, la Iglesia y la plaza de deportes (km 21), hasta el Gimnasio Municipal, donde está el cruce (km 23) a la Universidad para la Paz, a partir de aquí las condiciones cambian y la calle se vuelve más angosta y sinuosa, pero siempre asfaltada, por un ascenso que es reconocido como sitio de frecuente neblina; desde algunos puntos se observa el paisaje montañoso y deforestado del cantón de Mora, sobresaliendo en el verano los árboles de Cortés Amarillo sembrados en la “U-Paz”.

Al seguir subiendo aparece Quitirrisí (km 30), destacable por varias ventas de artesanía a orilla de la calle y los rasgos indígenas de su gente, miembros del grupo indígena que habita más cerca del Valle Central; al llegar al Alto Quitirrisí, la calle se monta en la fila del cerro, lo cual permite observar el paisaje a ambos lados: hacia el sur se ve por primera vez el sector de Acosta y la fila Caraigres, dominada por el cerro Dragón, mientras que al norte se aprecia el Valle del Sol, con Ciudad Colón en primer plano.

Poco después llegamos al cruce (km 35) de Palmichal, Tabarcia y San Ignacio de Acosta, este lugar es algo así como un “sesteo”, donde hay varias sodas y puestos de comida, para seguir sobre la fila donde aparece Guayabo de Mora (km 36) y los cruces hacia Jaris, Tinamaste, Charcón y Estero, en este último destacan las oficinas regionales del M.A.G. (km 40); luego de transitar por todos estos pueblos aparece Puriscal (km 42), cabecera de una vasta región que durante años vivió su auge con las plantaciones de tabaco, pero al desaparecer su cultivo ha debido reorientar la actividad agrícola, Puriscal también fue importante como foco de colonización hacia las regiones de Parrita, Turrubares, y Guápiles, lo que hizo acuñar la famosa frase: “vienen de todos lugares… y también de Puriscal”.

El puriscaleño se caracteriza por su alto sentido de hospitalidad y honestidad; en Santiago (nombre correcto del centro urbano) destaca la Iglesia declarada inhabitable por los múltiples daños sufridos durante los enjambres sísmicos de los ochenta, así como un parque en el que hay un curioso monumento a un sapo, convertido hoy en todo un símbolo regional; desde Puriscal salen caminos que llevan hacia Parrita, Mora, Turrúcares y Orotina.

Nuestra ruta exige salir de “Puris” por el cementerio (km 46), que sobresale por el curioso detalle de tener dos secciones diferentes a ambos lados de la calle, ello debido a la “sobrepoblación” que obligó a crecer en otro terreno; luego del centro urbano entramos a otra fila que domina el sector de San Juan, y asciende hasta el poblado de Barbacoas (km 50), cuya iglesia fue declarada patrimonio histórico, en este tramo la calle aunque sinuosa tiene buena demarcación horizontal acompañada por “ojos de gato”, lo que se mantiene mientras pasamos por Piedades (km 52) y Grifo Alto (km 56; 1010 msnm), lugar donde comienza un fuerte descenso, lleno de curvas pronunciadas, en las que tendremos siempre el espaldón y varios derrumbes grandes por lo que no es raro encontrar piedras en la calle; mientras que al otro lado una hermosa vista del Valle Central Occidental desde un ángulo poco frecuente, con el cañón del río Grande de Tárcoles al frente.

El descenso se mantiene hasta la zona urbana de San Pablo de Turrubares (km 67; 373 msnm), donde hay un cuadrante muy bien definido, que es la cabecera de una región ganadera y de frutales; de San Pablo salen varios caminos uno de los cuales permite llegar a la antigua estación ferroviaria de Quebradas, luego de cruzar un puente de piedra sobre el río Tárcoles, construido en un angosto cañón. También de San Pablo sale calle asfaltada hacia el oeste, sobre un llano dominado por fincas ganaderas y viejos árboles de mango, (debido al fuerte descenso el clima es muy caluroso), donde hay un cruce (km 71) en el que se observa una calle asfaltada de muy reciente construcción, esta carretera lleva hacia Llano Bonito y Orotina, por Paso Agres en el río Tárcoles, donde estuvo el puente de hamaca que se cayó al paso de un bus y causó un fatal accidente. Ésta calle es ahora una excelente ruta alterna, en el cruce mencionado viramos a la izquierda, para llegar a San Pedro de Turrubares (km 73), destino final de esta ruta.

En San Pedro hay varios caminos que llevan hacia diferentes poblados ganaderos y cafetaleros ubicados en la ladera de los cerros de Turrubares donde destacan algunos sitios turísticos como el balneario de Quebrada Azul y el hotel de montaña Potenciana, sin embargo después de San Pedro se acaba el asfalto y es aconsejable ir en doble tracción.

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