Un homenaje a Alicia en el corazón de Central Park

Escultura Alicia

Escultura en honor del cuento de Alicia en el País de las Maravillas, en el Central Park de Nueva York, EE.UU.

Un homenaje a Alicia en el corazón de Central Park

Carlos Revilla Maroto

En medio del bullicio de Central Park, se alza un emotivo homenaje a uno de mis libros favoritos de todos los tiempos: Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll. Y ni qué decir de su autor, que como sabemos, en realidad se llamaba Charles Lutwidge Dodgson. Tan grande es mi admiración que hace años mantengo un sitio web dedicado a él y a toda su obra.

La gigantesca y detallada estatua de bronce se encuentra en el Margarita Delacorte Memorial. La obra fue encargada por el filántropo y millonario local George Delacorte, en honor a su esposa, Margarita, quien solía leerle Alicia y otros cuentos de Carroll a sus hijos. Cuentan que, tras la reciente muerte de su esposa, George, sumido en la angustia, salió a caminar por el parque. Al ver a los niños jugando, recordó lo mucho que Margarita los amaba y su profunda admiración por Lewis Carroll. Fue entonces cuando decidió financiar la creación de la escultura en su memoria.

Las figuras fueron diseñadas por el escultor José de Creeft y fundidas en la Fundición de Arte Moderno de Queens. Alicia, la protagonista, está sentada sobre un hongo gigante; se cree que su rostro es el de la hija del escultor, Donna. A su alrededor, personajes como el Conejo Blanco, el Lirón y el Gato de Cheshire completan la escena. Se dice también que la figura del Sombrerero Loco es una caricatura del propio George Delacorte, lo que añade un toque personal y entrañable al monumento.

Desde su inauguración en mayo de 1959, la estatua se ha convertido en la favorita de los niños (y de los no tan niños, como yo) que visitan el parque. Todos disfrutan subiéndose a las figuras —bueno, yo no llegué a tanto—, ya que fueron diseñadas precisamente con ese propósito lúdico.

Uno de los detalles más conmovedores es que el poema favorito de Margarita, Jabberwocky (El Galimatazo), está grabado alrededor de la base de la estatua, junto con otros fragmentos poéticos del libro. La audiencia moderna de habla inglesa reconocerá fácilmente el verso «Twinkle Twinkle Little Bat«. A los pies de la escultura se lee: «Twas brillig, and the slithy toves did gyre and gimble in the wabe«, una cita del famoso poema de Carroll, considerado el más célebre del género nonsense (sin sentido). Curiosamente, este poema no pertenece a Alicia en el País de las Maravillas, sino a su secuela, Alicia a través del espejo.

La estatua está ubicada al norte del Conservatory Water, un estanque poco profundo donde grandes y chicos suelen navegar sus botes a escala, especialmente en verano. Se encuentra en la calle 74 Este.

El día que visitamos la estatua, llovía. Era uno de esos típicos días fríos y lluviosos del otoño neoyorquino, así que la mayoría de las fotos salieron un poco oscuras. Sin embargo, al día siguiente amaneció espléndido y, por suerte, la estatua queda de camino al Met (Museo Metropolitano), así que aproveché para tomar algunas imágenes nuevas con mejor luz.

 

📖 Anexo: Jabberwocky — El Galimatazo

Poema de Lewis Carroll incluido en Alicia a través del espejo (1871)
Traducción al español de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares

Versión original (Lewis Carroll) Traducción al español (Borges)
‘Twas brillig, and the slithy toves
Did gyre and gimble in the wabe;
All mimsy were the borogoves,
And the mome raths outgrabe.
Era la parrillumbre, y los flexilimosos
se sacudían y se corcoveaban en la umbría;
todos los miserrimos estaban pirullosos,
y el Momio Rata gruñendo se alejaba.
«Beware the Jabberwock, my son!
The jaws that bite, the claws that catch!
Beware the Jubjub bird, and shun
The frumious Bandersnatch!»
«Cuidado con el Galimatazo, hijo mío!
De esas fauces que muerden, esas garras que atrapan!
Cuidado con el pájaro Jubjub, y evita
al frumioso Bandersnatch!»
He took his vorpal sword in hand:
Long time the manxome foe he sought—
So rested he by the Tumtum tree,
And stood awhile in thought.
Tomó su espada vorpal en la mano:
largo tiempo buscó al foe manxoto —
así descansó junto al árbol Tumtum,
y se quedó un rato pensando.
And, as in uffish thought he stood,
The Jabberwock, with eyes of flame,
Came whiffling through the tulgey wood,
And burbled as it came!
Y, mientras en ufioso pensamiento estaba,
el Galimatazo, con ojos de llama,
vino silbando por el bosque tulgey,
y borboteaba al llegar!
One, two! One, two! And through and through
The vorpal blade went snicker-snack!
He left it dead, and with its head
He went galumphing back.
¡Uno, dos! ¡Uno, dos! Y a través y a través
la hoja vorpal fue snicker-snack!
Lo dejó muerto, y con su cabeza
volvió galumfando.
«And hast thou slain the Jabberwock?
Come to my arms, my beamish boy!
O frabjous day! Callooh! Callay!»
He chortled in his joy.
«¿Has matado al Galimatazo?
¡Ven a mis brazos, mi radiante muchacho!
¡Oh, día frabjoso! ¡Calooh! ¡Calay!»
él se rió en su alegría.
‘Twas brillig, and the slithy toves
Did gyre and gimble in the wabe;
All mimsy were the borogoves,
And the mome raths outgrabe.
Era la parrillumbre, y los flexilimosos
se sacudían y se corcoveaban en la umbría;
todos los miserrimos estaban pirullosos,
y el Momio Rata gruñendo se alejaba.

🔹 Nota: El término «nonsense» hace referencia a la literatura del absurdo, donde Carroll juega con palabras inventadas y significados sugerentes para crear un efecto onírico y humorístico. Esta traducción de Borges es considerada una de las más fieles al espíritu original.

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