15 curiosidades de Alicia en el país de las maravillas

15 curiosidades de Alicia en el país de las maravillas

15 curiosidades de Alicia en el país de las maravillas

Quien haya leído Alicia en el país de las maravillas o haya visto alguna de sus películas, sabe muy bien que es una historia sumamente extraña. Sin embargo, detrás de todo ese aparente disparate se esconde un riguroso juego matemático y biográfico. Por más que conozcan el clásico de Lewis Carroll, por lo menos una de las siguientes 15 curiosidades le va a tomar por sorpresa.

1. El autor de Las Aventuras de Alicia en el país de las maravillas es Lewis Carroll, probablemente ya lo sabías, pero que su nombre real era Charles Lutwidge Dodgson y que venía de una numerosa familia de once hermanos probablemente no (7 mujeres y 4 varones incluyéndolo a él). De todas formas, lo más curioso de su entorno familiar es que la tartamudez era un rasgo común que afectó a varios de ellos. Esta condición en el habla, sumada a una sordera parcial en su oído derecho, y a que también era zurdo (en el siglo XIX todavía se consideraba algo demoníaco escribir con la mano izquierda y se intentaba corregir), convirtió a Charles en alguien tímido y retraído ante los adultos, refugiándose en una intensa vida interior y en la lógica matemática.

2. El personaje de Alicia está basado en una niña real: Alice Liddell, hija del decano del colegio donde Carroll enseñaba matemáticas. La historia nació originalmente durante un paseo en bote en julio de 1862, cuando Carroll improvisó el cuento para entretener a Alice y a sus hermanas. Carroll, quien era un apasionado y talentoso fotógrafo aficionado, retrató a la pequeña Alice en numerosas ocasiones. Sin embargo, la icónica ilustración clásica de Sir John Tenniel no se parece a la Alice real (que tenía el cabello corto y oscuro); Carroll sugirió usar como modelo a otra niña llamada Mary Hilton Badcock, distanciando la apariencia del personaje literario de la musa original, en parte por decisiones estéticas y para aplacar las tensiones crecientes con la madre de Alice, quien miraba con recelo la estrecha amistad del escritor con sus hijas.

3. La obra tiene una célebre secuela titulada A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (1871). La gran mayoría de las adaptaciones cinematográficas que se han hecho, incluyendo el clásico animado de Disney de 1951 y la versión de Tim Burton, no son fieles solo al primer libro, sino que están creadas a partir de un compendio (una extracción) de ambas obras, mezclando personajes de ambos mundos como el Gato de Cheshire y los gemelos Tweedledum y Tweedledee.

4. Toda la estructura de A través del espejo y lo que Alicia encontró allí está diseñada como una gigantesca partida de ajedrez, reflejo de la pasión de Lewis Carroll por la matemática y este juego. En el prefacio, el autor incluyó la notación de la partida, donde Alicia empieza siendo un peón blanco y avanza casilla por casilla (representadas por los arroyos del paisaje) hasta coronarse como reina al llegar a la octava fila. Aunque el mito popular dice que seguir la partida es imposible para un ajedrecista, la realidad es otra: si bien Carroll se tomó licencias poéticas del nonsense (como hacer que las blancas jueguen varias veces seguidas sin esperar la respuesta de las negras), todos los movimientos individuales realizados por las piezas son estrictamente legales según las reglas del ajedrez.

5. El Gato de Cheshire es uno de los personajes más inquietantes y a la vez divertidos de esta historia. Al hacer que el cuerpo del felino se desvanezca poco a poco hasta dejar únicamente su sonrisa flotando en el aire, Carroll juega de forma brillante con la separación entre la realidad física y los conceptos matemáticos abstractos. Este personaje es la prueba fehaciente de que el libro es disparatado precisamente porque es aplastantemente lógico. Como muestra la célebre conversación sobre los caminos (donde la lógica del Gato desarma los argumentos de Alicia):

– ¿Podría decirme, por favor, qué camino debo tomar?
– Eso depende de a dónde quieras ir –respondió el Gato.
– Lo cierto es que no me importa demasiado a dónde… –dijo Alicia.
– Entonces tampoco importa demasiado en qué dirección vayas –contestó el Gato.
– … siempre que llegue a alguna parte –añadió Alicia tratando de explicarse.
– Oh, te aseguro que llegarás a alguna parte –dijo el Gato– si caminas lo suficiente.

6. Existe una patología neurológica real denominada “Síndrome de Alicia en el país de las maravillas” (AIWS, por sus siglas en inglés). Este trastorno afecta la percepción visual y la noción del tiempo, provocando principalmente micropsia (percibir los objetos o partes del propio cuerpo mucho más pequeños y alejados) y macropsia (verlos distorsionados, gigantescos y cercanos), emulando los drásticos cambios de tamaño que sufre la protagonista en el libro. El síndrome fue descubierto en 1955 por el psiquiatra John Todd, quien sugirió que el propio Lewis Carroll pudo haber padecido esta condición debido a las intensas migrañas crónicas que dejó documentadas en sus diarios, usándola como inspiración directa para la historia.

7. En la época victoriana era una realidad trágica que los sombrereros sufrieran de trastornos mentales, lo que dio origen a la expresión popular «loco como un sombrerero». Sin embargo, la causa no era el plomo, sino el nitruro de mercurio, un químico altamente tóxico que utilizaban para procesar el pelaje de animales y transformarlo en el fieltro de los sombreros. Los artesanos trabajaban en talleres cerrados y con mala ventilación, inhalando los vapores del mercurio durante años. Esto les provocaba envenenamiento por mercurio (conocido hoy como eretiSmo mercurial), cuyos síntomas incluían temblores severos, timidez extrema, paranoia, alucinaciones y cambios drásticos de humor; rasgos que Carroll exageró de forma brillante para crear a su Sombrerero Loco.

8. Lewis Carroll fue un pionero en la divulgación de la ciencia y escribió tratados académicos como El juego de la lógica (1886). En esta obra, lejos de rechazar la rigidez matemática, diseñó un sistema de juego con tableros y fichas para enseñar lógica simbólica a los niños de forma entretenida. Lo fascinante de Carroll es que no usó la fantasía para huir de la lógica, sino que estructuró el País de las Maravillas bajo un sistema donde el absurdo nace, precisamente, de aplicar la lógica formal de manera inflexible y literal. La infancia era su refugio ideal: un territorio libre de los prejuicios adultos donde las reglas de la lógica y los juegos de palabras podían estirarse para dar vida a la más pura fantasía.

9. Existe una famosísima leyenda urbana que asegura que la Reina Victoria quedó tan maravillada con Alicia que le solicitó al autor que le dedicara su próximo libro. Al ser matemático de profesión, su siguiente publicación fue un tecnicismo puro titulado Tratado elemental sobre los determinantes (1867), provocando el desencanto de la monarca. Aunque la anécdota es brillante y retrata a la perfección la doble vida del escritor, es completamente falsa. El propio Lewis Carroll la desmintió con firmeza en 1896, aclarando que era una total invención de los periódicos y que jamás habría mezclado su seria faceta como profesor de Oxford con sus relatos de fantasía.

10. La primera adaptación cinematográfica de la obra se realizó en 1903, apenas cinco años después de la muerte de Lewis Carroll. Se trata de una película muda británica dirigida por Cecil Hepworth y Percy Stow que originalmente duraba solo 12 minutos, lo que para la época la convertía en el largometraje más largo producido en Gran Bretaña. La cinta fue una verdadera pionera en efectos visuales, utilizando los primeros trucos de cámara para mostrar a Alicia creciendo y encogiéndose en la pantalla. Durante décadas estuvo gravemente dañada y distorsionada, pero el British Film Institute logró restaurar y recuperar gran parte de sus fotogramas originales.

11. Todos los personajes que aparecen en la versión animada de Disney (1951) son fieles a los libros originales de Lewis Carroll, con una sola excepción: el picaporte parlante. En la obra literaria, Alicia simplemente se topa con una habitación llena de puertas comunes y corrientes. Los animadores de Disney decidieron darle vida y voz a este objeto para que sirviera de interlocutor cómico, evitando así que la protagonista pasara toda esa primera escena hablando sola en el vestíbulo.

12. La producción del clásico animado de Disney de 1951 fue una obra titánica de artesanía visual. El proyecto involucró a más de 750 artistas y requirió la creación de aproximadamente 350,000 dibujos y fondos pintados a mano para completar los 75 minutos de metraje. Además, para lograr la atmósfera surrealista y los extraños paisajes del filme, el laboratorio de color de los estudios desarrolló más de 1,000 tonos de pintura diferentes, inspirados en la deslumbrante y moderna paleta cromática de la legendaria diseñadora Mary Blair.

13. El libro fue oficialmente prohibido en la provincia china de Hunan en 1931 bajo un argumento bastante insólito. El gobernador y censor de la región determinó que era inaceptable y perjudicial para los niños que los animales utilizaran el lenguaje humano y hablaran como si estuvieran al mismo nivel que las personas. Las autoridades temían que atribuirle la inteligencia y virtudes humanas a los animales generara confusión en la sociedad y rompiera los estrictos valores jerárquicos tradicionales.

14. En la famosa escena de la merienda de locos, el Sombrerero Loco le lanza a Alicia un enigma que atormentaría a los lectores durante décadas: ¿En qué se parece un cuervo a un escritorio? En su concepción original de 1865, Lewis Carroll diseñó el acertijo con la única intención de que no tuviera ninguna respuesta, como una burla al absurdo de las moralejas victorianas. Sin embargo, ante las miles de cartas de lectores obsesionados pidiendo la solución, Carroll cedió en 1896 y propuso una respuesta oficial basada en un juego de palabras: “Because it can produce a few notes, tho they are very flat; and it is nevar put with the wrong end foremost!” La genialidad oculta estaba en que escribió la palabra «never» (nunca) deletreada al revés a propósito como «nevar», que deletrea al derecho «raven» (cuervo). Por desgracia, los editores de la imprenta pensaron que era una errata, corrigieron la palabra al inglés estándar (never) y arruinaron el magistral chiste del autor durante años.

15. Desde su publicación en 1865, el libro ha sido un éxito comercial y cultural ininterrumpido. Es una de las poquísimas obras literarias en el mundo que nunca ha dejado de imprimirse y, hasta el momento, se ha traducido a más de 170 idiomas y dialectos locales, convirtiéndose en uno de los libros más traducidos de la historia de la humanidad, solo superado por unos pocos textos religiosos y grandes clásicos universales.

Alicia

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