
Juan Manuel Sánchez
1907-1990
Nació en Curridabat en 1907. Escultor y dibujante costarricense, es una de las más auténticas glorias del arte nacional, no solo por su valiosísima y prolífica producción, sino también por la ejemplar actitud cultural y humana que mantuvo durante toda su existencia artística. Cuando tenía apenas nueve años, su familia se trasladó a Heredia, donde concluyó la enseñanza primaria. Desde muy niño puso de manifiesto un especial sentido plástico y una excepcional habilidad para modelar; se cuenta que hacía sus propios juguetes y que cualquier material —un guijarro, un trozo de madera, un poco de arcilla o simples migajas de pan— le servía para poner en práctica su innata capacidad creadora.
Establecido más tarde con su familia en San José, ingresó como alumno al Liceo de Costa Rica para realizar sus estudios secundarios. En 1924 entró como aprendiz al reconocido taller de imaginería de don Manuel Zúñiga; al mismo tiempo, amplió su formación autodidacta con constantes visitas al Museo Nacional, donde admiró y analizó con devoción el arte indígena precolombino, lo que lo impulsó a comenzar a trabajar la piedra de manera directa. En 1933, cuando su arte ya había merecido Medallas de Oro en las exposiciones nacionales patrocinadas por el Diario de Costa Rica, fue nombrado profesor de dibujo. Tres años después, en 1936, con la publicación de los Cuentos de mi Tía Panchita de Carmen Lyra, sorprendió a todos con la absoluta pureza de línea y la profunda ternura de los dibujos con los que ilustró la obra, dejando una huella indeleble en el imaginario visual del país.
En 1942 asumió el cargo de director del departamento técnico de Dibujo y Manualidades del Ministerio de Educación. Posteriormente, ejerció como profesor en el Liceo de Costa Rica y, a partir de 1950, impartió lecciones de Historia del Arte en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica, hasta su retiro de las labores docentes en 1960. En 1982, bajo el aplauso y reconocimiento general del pueblo costarricense, recibió el prestigioso Premio Nacional de Cultura Magón por su invaluable legado al patrimonio del país. Falleció en San José en 1990.


